• Lleida, Toledo, Valencia y Segovia, las provincias más rentables a cierre de 2019.
  • El 2019 se cerró con 110.000 visados, una cifra 11% superior a la del año anterior. Madrid y Barcelona, provincias que han aglutinado el 31% de las licencias, seguido de Málaga (6%) y Valencia (5%).
  • Madrid, Álava y Málaga las provincias en las que se cierra más rápidamente las operaciones inmobiliarias, entre dos y tres meses.

El precio del alquiler presentó una tasa de evolución anual del 2,4% en 2019 y a lo largo de este año se verá como los alquileres se estabilizarán en torno a los niveles actuales de 9€/ m2. Pese a esta estabilización en el precio, la rentabilidad media del alquiler al cierre de 2019 se ha situado en torno al 7%, un punto porcentual más de lo que se registró en 2018 (6%). No obstante, habrá que esperar a los resultados del primer trimestre de 2020 y observar cómo afectará al sector inmobiliario la actual situación de pandemia mundial y la consecuente paralización de la economía.

Aquellas zonas donde la compra de inmuebles cuenta con mayor dificultad debido a la escasez de oferta y altos precios, la opción del alquiler suele ofrecer una mayor rentabilidad para los inversores, por ejemplo, las zonas ubicadas en grandes urbes españolas, y ciudades situadas en la costa. Pero, tal y como refleja el IV Solvia Market View 2019, también ciudades como Lleida (7,97%), Toledo (7,47%), Valencia (6,65%) y Segovia (6,61%), han presentado mayor rentabilidad a cierre de 2019. Esto se debe a que en estas ciudades todavía se pueden adquirir inmuebles a precios económicos y, por su localización, el alquiler es una buena opción a la hora de sacarle rendimiento a la inversión. En contraposición se sitúa Barcelona como la provincia que cuenta con menor rentabilidad ante los altos precios de compraventa con los que cuenta la Ciudad Condal.

En relación con la demanda de alquiler, el ritmo de cierre de operaciones se mantiene en plazos muy positivos. Durante 2019 se firmaron 500.000 contratos, gracias a que la demanda sigue siendo muy elevada, a pesar de que el mercado no puede absorber mayores subidas en las rentas. Sin embargo, los datos muestran que hay provincias donde los precios aún tienen recorrido como es el caso de Lleida (12%), Huesca (11%) o Soria (7%).

Madrid y Barcelona aglutinan el 31% de visados de obra nueva

El 2019 se caracterizó por una mayor actividad promotora y dinamismo a la hora de conseguir licencias de construcción, cerrando el año con 110.000 viviendas visadas, una cifra 11% superior que en 2018. Esto se debe gracias al alto interés de la demanda por la oferta de vivienda nueva, especialmente en las grandes ciudades españolas, como son Barcelona y Madrid, que aglutinaron el 31% de las licencias de construcción, seguidas de Málaga (6%) y Valencia (5%).

La capital española es donde más viviendas se visaron, con un total de 8.000 inmuebles. Por su parte, en la Ciudad Condal se registraron 4.000 licencias. En el resto de las grandes provincias españolas como Málaga, Valencia, Sevilla o Zaragoza se concentraron el 48% de los visados.

Respecto al precio de obra nueva, los datos que reflejan el IV Solvia Market View 2019 muestran que existe un crecimiento anual del 5% respecto al año anterior, situándose el precio medio en 2.200 €/m2, aunque se observan grandes diferencias entre provincias, como es el caso de Guipúzcoa, Islas Baleares y Barcelona que siguen liderando el ranking superando los 3.200€/m2.

Alicante, Valencia y Málaga las ciudades con mayor stock de obra nueva

Actualmente, la oferta residencial en España tanto en compra como en alquiler se sitúa en 3.173.300 inmuebles, de los cuales un 80% representa el mercado de compraventa, centrando el mayor stock en las grandes provincias españolas: Barcelona (15%), Madrid (11%), Alicante (8%), Valencia (8%) y Málaga (7%). Este porcentaje se debe en su mayoría a que España es un país de compradores, de hecho, según los datos que refleja el informe el 87% de la población viven en esta modalidad, gracias a que existen factores culturales y sociodemográficos que impulsan la preferencia por la vivienda en propiedad frente al alquiler.

En cuanto a la tipología de vivienda, la demanda prefiere obra nueva respecto a obra de segunda mano, no obstante, esta demanda se ve condicionada por la escasez de oferta de viviendas de nueva construcción.

Por su parte, en el cuarto trimestre de 2019 se tardó una media de seis meses en vender una vivienda, siendo Madrid, Álava, Málaga y Barcelona, las provincias en las que se cierran con mayor celeridad las operaciones inmobiliarias, entre dos y tres meses. Por el contrario, en provincias como Orense, Cantabria y León se puede llegar a tardar una media de doce meses.

Respecto a las grandes ciudades, la ciudad de Madrid sumó la mitad de las transacciones realizadas en la Comunidad (53%), gozando de una gran liquidez y registrando el plazo de media en venta de un inmueble no superior a los dos meses y medio. Por su parte, la ciudad de Barcelona ha mostrado signos de agotamiento en el dinamismo de mercado y liquidez, situándose entre los cinco y seis meses.

  • Ambas empresas buscan con este acuerdo aumentar la oferta de servicios a sus clientes

Avalisto, la startup tecnológica dedicada a los servicios integrales de alquiler digital, ha llegado a un acuerdo de colaboración con Gilmar Consulting Inmobiliariopor el cual la reputada empresa especializada en el sector inmobiliario comenzará a ofrecer los servicios de la plataforma a través de sus propios canales.

Gilmar, caracterizada por el gran nivel de profesionalidad y asesoramiento a sus clientes, incorpora así en su catálogo de servicios la posibilidad de ofrecer a los inquilinos un acceso inmediato a los inmuebles y un nivel de protección diferencial para los propietarios.

Desde Avalisto se muestran optimistas y confiados con este acuerdo. “La asociación con Gilmar es muy relevante para nosotros porque sabemos que el trato que prestan a sus clientes es exquisito y está muy alineado con lo que nosotros podemos ofrecer. Respecto a la plataforma, hemos buscado que la división de alquileres de Gilmar pueda seguir haciendo muchas de las actividades que ya realizaba, pero de una forma mucho más rápida y sencilla”, son las palabras de Raúl Pérez Acebo, Presidente y CSO de Avalisto.

Perfeccionándose desde la experiencia

El acuerdo firmado entre ambas empresas tiene su origen en pruebas de concepto realizadas durante los meses previos al verano de 2019. Durante el desarrollo de esa fase, Avalisto tuvo la oportunidad de comprobar particularidades del sector del alquiler de la mano de una de las empresas con más experiencia y trayectoria en el mercado.

La colaboración Gilmar-Avalisto promete nuevas propuestas con las que ofrecer un abanico de posibilidades a propietarios e inquilinos envueltos en la problemática común a la hora de alquilar.

  • Existen soluciones más coherentes y comprometidas con el largo plazo

 La pasada intervención en el Congreso del ministro de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana José Luis Ábalos sirvió para que el alto cargo del Gobierno anticipase algunos planes de regulación del mercado del alquiler. También sirvió para que se identificase el cuándo (antes de verano) y el porqué de esta medida “oportuna, ponderada, tasada y proporcional”.

Estas declaraciones se produjeron menos de una semana después de la apertura del expediente sancionador contra Idealista por parte de la CNMC por, presuntamente, alterar al alza los precios. Un contexto propicio para que los portavoces autorizados decidan emprender medidas.

Entorno de crecimiento de los precios

Si atendemos precisamente a los datos obtenidos del portal inmobiliario Idealista, a las cifras que recoge el Banco de España y fuentes expertas en el sector, podemos comprobar cómo la escalada de precios ha venido siendo una constante en el último lustro. En datos concretos, la tasa de esfuerzo de ciudades como Madrid o Barcelona se sitúan en un 40% y en un 44% respectivamente, a las que se suman ciudades como Sevilla (32%) y Bilbao (33%), entre otras, que superan el tope recomendado del 30%. Visto así, pudiese parecer que la realidad a la que se enfrentan cada vez más ciudadanos es la de unos precios impracticables y a tener que prescindir de metros cuadrados para afrontar con holgura el pago de las rentas.

No obstante, cabe preguntarse si una regulación de precios como las que propone el ministro Ábalos es una solución en sí, o esta medida podría acabar ahondando más en la coyuntura que soporta el ecosistema de propietarios e inquilinos que participan en el alquiler. Máxime en un momento en el que la subida de precios comenzaba a dar síntomas de agotamiento.

El espejo en que nos miramos

Durante las últimas semanas, el ejemplo de Berlín ha estado en el punto de mira de detractores y partidarios de la regulación estamental de un mercado como el alquiler. Cabe destacar que la capital alemana no es la única que se ha acogido a estas medidas puesto que también ciudades como San Francisco o París, con la llamada Ley Alur que se aplicó en 2015, han regulado sus alquileres, pero el ejemplo berlinés es especialmente relevante al tratarse del país de UE con mayor número de habitantes viviendo de alquiler (48,6%) según el Banco de España. 

En la capital germana, a pesar de haberse ratificado en la congelación del alquiler por cinco años, se ha podido contrastar cómo surgían alternativas para interpretar cada fleco posible de la ley: desde realizar ciertas reformas en el inmueble para quedar exentos de aplicarla, a alquilar facilidades de la vivienda como la plaza de garaje o los trasteros a precios desorbitados, o el temido auge del mercado negro. A ello hay que sumar la disminución de la oferta, palpable en el descenso en un 40% de los permisos nuevos de construcción, que empieza a evidenciar que los propietarios alemanes retiran del alquiler sus inmuebles.

¿Por qué el precio no debería ser el único foco del debate?

La ineficiencia reside en el concepto en sí. El precio no es, ni debe ser, un indicador a batir per se. El debate que se debiera proponer pasa por tratar de favorecer que los ciudadanos que quieran vivir de alquiler dispongan de las alternativas necesarias para poder hacerlo. “Hemos percibido que el tratamiento que se hace de la cuestión está deliberadamente enfocado a hacer una caricatura de los propietarios como entes avariciosos que suben los precios unilateralmente para perjudicar al inquilino, y no es así. Existe también un público representativo que es arrendador y arrendatario a la vez que debe estar en una situación de incertidumbre importante. Creemos que hay favorecer una responsabilidad que describa con precisión la situación y no atomizar el mercado para enfrentar a los participantes”, declara Javier Millán, CMO de Avalisto, una plataforma especializada en servicios que agilizan los trámites del alquiler.

En este sentido, aumentar la oferta de la vivienda, tanto libre, como de alquileres sociales para los ciudadanos con menos recursos, se postula como una solución más coherente y saludable para con el largo plazo. Existe un ejemplo muy representativo de esta afirmación en el sudeste de Madrid. A medida que el alquiler en la almendra central se ha ido enfriando al encontrar topes, los inquilinos han ido centrando sus búsquedas en la periferia. El Ensanche de Vallecas ha visto cómo en los últimos años se disparaba el precio por metro cuadrado hasta más de 11€. Sin embargo, escasos kilómetros de este barrio se encuentra el proyecto urbanístico de Los Berrocales, parado durante años, y que habría ayudado a sostener este aumento de la demanda para que el incremento de los precios no se concentrase en estos puntos.

Entonces, ¿qué se puede esperar del aumento de precios?

Como toda medida, requerirá tiempo y datos poder analizar sus efectos concretos en la economía de las familias. No obstante, a priori, las experiencias cercanas no esbozan unos resultados equilibrados. Si aquellas personas que poseen una vivienda deciden dejar de alquilarla o venderla, será una opción menos que exista en el mercado. Y, en ese contexto, por mucho que se haya fijado un determinado precio, el resultado será el de una parte arrendataria que quiera y no pueda encontrar vivienda y una parte arrendadora que deje de valorar como buena la opción del alquiler. Y este sí es un “precio” que no sería bueno tener que valorar.

La patronal de la reforma Andimac pide valorar el estado de mantenimiento de las viviendas en el sistema estatal de índices de referencia del precio del alquiler que publicará el Gobierno a finales de marzo, según ha adelantado esta mañana el ministro de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, José Luis Ábalos.

La patronal sostiene que por un piso reformado se puede sacar hasta un 30% más de renta de alquiler, por lo que propone que se tengan en cuenta las reformas que se hayan efectuado en los últimos cinco años, es decir, las que inciden directamente en el valor de los inmuebles, ofreciendo a los arrendatarios una oferta de mayor calidad y más garantista.

Asimismo, recuerda que este índice ya venía contemplado en el decreto de medidas urgentes del alquiler aprobado hace casi un año. Y dado que servirá de soporte a medidas de carácter fiscal, Andimac sugiere recuperar la deducción en el IRPF por reformar la vivienda habitual, ya que beneficiaría a unos 270.000 contribuyentes que podrían deducirse unos 100 millones de euros; y rebaja al 10% el IVA de los materiales de construcción para profesionales, cuando representen menos del 40% del valor del trabajo, lo que permitiría a los hogares españoles ahorrar, aproximadamente, 2.000 millones de euros al año en reformas.

Finalmente, al margen de la elaboración del sistema estatal que incluía esta norma, la Asociación respalda el desarrollo de sistemas de índices de referencia autonómicos para diseñar las políticas y programas públicos en materia de vivienda, porque las comunidades participan -como competentes en la materia- en la cofinanciación del Plan Estatal de Vivienda, que fomentará en mayor medida el alquiler que la compra-venta, y que será complementado con un Plan de Rehabilitación, tal y como se comprometieron PSOE y Unidas Podemos en el acuerdo de Gobierno.

  • En España ya hay propietarios que están sacando sus viviendas en alquiler del mercado, según Eduardo Molet

Hace unas horas se hacían públicas las primeras cifras sobre cómo está afectando al mercado inmobiliario de Berlín la reciente entrada en vigor de la regulación del precio del alquiler: han aumentado las ventas de viviendas y, al mismo tiempo, la oferta de inmuebles en alquiler ha caído. Son datos de la plataforma inmobiliaria alemana ImmoScout24.

Esto es una foto fija de cómo afectará una posible regulación similar a la de Berlín en las principales ciudades españolas, como Madrid o Barcelona”, sentencia Eduardo Molet, consultor inmobiliario de entidades financieras españolas y extranjeras y fundador de Red Expertos Inmobiliarios.

Molet cree que el conjunto del mercado inmobiliario, tanto el de venta como el de alquiler, se deteriorará si se pone techo al precio de los alquileres. “Pasaría lo mismo que en Berlín: no solo se reducirá lo oferta de viviendas en alquiler, sino que también se deteriorará lo que quede, porque nadie querrá hacer reformas en un piso o en una casa sin saber si va a recuperar la inversión, y con alquileres regulados, eso es imposible. Actualmente ya hay propietarios de pisos en alquiler que están dejando de sacar el producto al mercado en previsión de que entre en vigor una ley parecida a la de Berlín”.

Según el consultor, muchos de estos propietarios intentarán deshacerse de las viviendas que tengan en alquiler poniéndolas a la venta. El aumento de la oferta de vivienda de segunda mano en venta tendrá otra consecuencia que perjudicará al sector: los precios caerán considerablemente.

  • El precio medio del alquiler de una habitación en España en 2019 fue de 396 euros mientras que en europa la media se emplaza en los 550 euros.
  • La oferta de alquiler en España ha aumentado cuatro puntos porcentuales en los últimos diez años concentrado en la actualidad un 24% de la oferta total de vivienda.
  • La diferencia del precio entre oferta y la demanda en el alquiler de una habitación es de un 7% en España frente al alquiler tradicional, que se sitúa en un 52,5%.
  • El perfil de usuario que alquila una habitación son particulares, trabajadores y con una media de edad de 32 años.

Badi, la app líder de alquiler de habitaciones a largo plazo, ha presentado hoy la primera radiografía del alquiler de habitaciones en España en 2019.

En los últimos años, la oferta de vivienda en alquiler tradicional se ha incrementado significativamente. Concretamente, en los últimos diez años la oferta de alquiler tradicional en España ha aumentado cuatro puntos porcentuales y representa en la actualidad un 24% del total de la oferta de vivienda disponible. Sin embargo, en Europa la oferta de vivienda en alquiler aún mayor y copa un 30% de la oferta total. Los países nórdicos lideran la lista con Suiza, Dinamarca, y Austria que alcanzaron la cifra de 58%, 40% y 45% respectivamente.

Estos datos confirman el gran potencial de crecimiento para la vivienda de alquiler en España, donde la gran mayoría de la demanda (36,72%) se concentra en las ciudades de Madrid y Barcelona.

El estudio de Badi identifica también un incremento en los últimos cinco años en el precio del alquiler tradicional tanto en la ciudad de Barcelona (37,5%) como en la de Madrid (38,8%).

La tendencia al alza del precio del alquiler responde al desequilibrio que existe hoy en día entre la oferta de vivienda – que es escasa –  y la alta demanda. Como consecuencia a esta descompensación del mercado de alquiler tradicional, nace el auge del alquiler de las habitaciones, como una solución para desbloquear la oferta actual de vivienda en las grandes ciudades. De hecho, el alquiler de habitaciones ha aumentado desde 2015 en el mercado de Barcelona – uno de los mercados principales de Badi – un 46% y se estima que en los próximos tres años crezca un 32.

Esta es una de las primeras conclusiones de la Radiografía del alquiler de habitaciones en España 2019 elaborada por Badi y que analiza el estado del mercado del alquiler de habitaciones a largo plazo en el último año así como identifica las posibles soluciones en el sector para configurar ciudades más accesibles y acordes con los nuevos modelos de vida.

La diferencia del precio de la oferta y lo que está dispuesta a pagar la demanda en España es de un 7% en el alquiler de habitaciones, frente a un 52,5% en el alquiler tradicional.

El estudio de Badi concluye también que la diferencia entre  la oferta actual y el precio que la demanda está dispuesta a pagar para alquilar una habitación en España es de un 7%, lo que significa que existe un equilibro en el mercado del alquiler de habitaciones. En las ciudades de Barcelona y Madrid la diferencia es de un 12%.

Este equilibrio no se mantiene en el alquiler tradicional, donde la diferencia de precio entre la oferta y la demanda es de un 52,5%. Estas cifras revelan que el alquiler de habitaciones emerge como una solución que se adapta al modelo de vida y a las necesidades de los ciudadanos actuales a la vez que permite desbloquear la oferta existente para satisfacer a una gran demanda en aumento.

El precio medio del alquiler de una habitación en España es de 396 euros.

El precio medio de alquiler de una habitación en España en 2019 fue de 396 euros. Concretamente, un 28% inferior a la media europea que alcanzó los 550 euros en el último año.

A nivel nacional, ciudades como Madrid o Palma se encuentran en la media, mientras que la ciudad de Barcelona se sitúa un 12% por encima del resto de ciudades españolas como resultado de la alta demanda existente.

Valencia, Málaga y Sevilla se emplazan un 27% por debajo mientras que Granada y Murcia en un 40%.

La demanda de las principales ciudades españolas proviene de inquilinos de la misma ciudad.

Barcelona es la ciudad donde existe más demanda de alquiler de habitaciones, concentrando un 43,2% del total. Le siguen en el ranking de top ciudades españolas con más demanda, Madrid con un 29,8% y Valencia con un 5%.

Por lo que se refiere al origen de la demanda, proviene principalmente de la misma ciudad. En el caso de la ciudad de Barcelona, el 58% de la demanda es nacional de la cual el 66% vive en Barcelona y el tercio restante procede de los países europeos de Francia, Reino Unido, Italia y Alemania. En Madrid, más de la mitad de la demanda – concretamente el 77% – vive en España, de la cual el 64% procede de la ciudad de Madrid y un 36% proviene de Reino Unido y Francia y de los países latinoamericanos de México, Colombia y Argentina.

El 90% de los usuarios que alquilan una habitación son particulares. 

El perfil de usuario que pone una habitación en alquiler son en el 90% de los casos, particulares que viven en el piso. En su gran mayoría son mujeres (57%), trabajadores (70%) y tienen 32 años de media. Su motivo principal para compartir piso es vivir experiencias positivas y significativas al mismo tiempo que les brinda la oportunidad de ahorrar en costes y mantener una vivienda en el centro de la ciudad.

Descarga el informe completo en el siguiente enlace: https://bit.ly/2uAdrzO

 

Spotahome, la plataforma digital líder de alquiler de viviendas para estancias de media y larga duración, y ShBarcelona, compañía de servicios inmobiliarios especializada en el alquiler a particulares y a empresas, han llegado a un acuerdo para incorporar todos los inmuebles disponibles en la agencia catalana en la modalidad de Alquiler de Temporada dentro de la plataforma proptech.

De esta manera, las más de 1.500 viviendas que ShBarcelona -considerada la principal gestora de propiedades de Temporada en Barcelona- tiene en alquiler residencial en Barcelona estarán disponibles en la web de Spotahome. Por tanto, podrán ser alquiladas a través de un proceso 100% online, sin visitas, suponiendo así un importante ahorro de tiempo y dinero.

“La firma de este acuerdo nos permite redoblar nuestra apuesta de crecimiento por el alquiler de apartamentos en Barcelona. Mientras ShBarcelona pasa a convertirse en un partner estratégico para Spotahome, esta colaboración demuestra la confianza que el mercado ha depositado en nuestra propuesta de valor así como la oportunidad de colaboración entre agencias inmobiliarias y empresas proptech”, afirma Eduardo Garbayo, director general de Spotahome en España.

Por su lado, Franck Anaïs, director general de ShBarcelona comenta: “nuestro compromiso con la calidad y con la atención al cliente, certificadas con la ISO9001, continúan intactas. Demostrando que se puede cuidar a los inquilinos y a los propietarios, incluso en una transacción totalmente online.

Spotahome, que actualmente dispone de más de 60.000 propiedades en alquiler residencial en 11 ciudades de 8 países, aumentará un 20% su cartera de inmuebles en Barcelona, donde actualmente dispone de más de 6.500 viviendas.

  • La falta de confianza, las restricciones a la demanda y las dificultades operativas también suponen un gran escollo para un funcionamiento óptimo del mercado

Durante los cuatro años previos a 2019 se produjo una constante escalada de precios, y respecto al año pasado, diversas fuentes coinciden en que el alquiler alcanzó un techo que evidencia síntomas de fatiga y tendencia hacia la estabilización de precios durante este 2020 e, incluso, un descenso en algunas comunidades autónomas.

Esta estabilización podría verse alterada si apuntamos a medidas que se vienen entreviendo desde la última regulación de marzo ligadas a la limitación de los precios. Todos los análisis, así como ejemplos en otras ciudades europeas, hacen prever que esto podría restringir la oferta y generar nuevas distorsiones. No obstante, esta es una situación que podría amortiguarse con la creación de nuevas viviendas y la mejora de la calidad de oferta existente. Ante este escenario, empresas especializadas como Avalisto se preguntan si el precio, indicador tantas veces empleado como principal exponente de la situación del alquiler, es en realidad el único reflejo de las dificultades a las que se enfrentan propietarios e inquilinos.

La confianza en sus horas más bajas

Cerca de 100 desahucios al día. Es la cifra alarmante que ofreció el Consejo General del Poder Judicial en octubre. Pero esta cifra representa una pequeña cantidad de todos aquellos propietarios, particulares o profesionales que sufren morosidad. Según el Fichero de Inquilino de Morosos (FIM), durante 2018 la deuda media de los inquilinos en ciudades como Madrid rozó los 10.000 euros.

Todo ello redunda en una falta de confianza en los propietarios que no supone necesariamente un incremento directo del precio, pero sí de las fianzas, aunque la cantidad máxima exigible se rebajó en el Real Decreto de marzo de Medidas Urgentes en Materia de Vivienda y Alquiler, y de las garantías solicitadas a los inquilinos para poder alquilar. Esta necesidad de generar certeza ha llevado a los propietarios a adoptar soluciones propuestas por empresas que buscan garantizar el cobro de las rentas a costa de la rentabilidad del alquiler, y también ha dificultado a los inquilinos el acceso a los inmuebles.

Puedo permitirme el alquiler, pero no las garantías

En una situación donde existe más demanda que oferta esta cuestión se ha difuminado. “Hay garantías que no son fianzas al uso y que exigen al inquilino el desembolso de unas cantidades de dinero de las que a veces no dispone y, otras veces, teniendo en cuenta los gastos asociados a una mudanza, son ineficientes. Para nosotros, asegurar a un propietario el cobro de sus rentas y la seguridad del inmueble es indispensable, pero esto puede implicar perder tiempo y oportunidades buscando inquilinos que, además de capacidad de pago, puedan desembolsar estos costes. Además, vemos situaciones en las que garantías de estas características ni siquiera llegan a cubrir el año de contrato”, señala Jaime Villalonga, CEO de Avalisto.  Es un claro ejemplo de que no solo el precio dificulta que una operación que es viable se materialice.

El estrés de la fase documental

Que propietario e inquilino lleguen a un acuerdo económico no es el final del proceso. A partir de ahí comienza una fase contractual que debe recoger los términos del alquiler conforme a la ley y que sea equilibrada para las partes para prevenir problemas futuros. Cuestiones como si se permite tener mascotas o un listado del mobiliario y su estado son tan importantes como fijar el día en el que se abonarán las rentas. Muchos propietarios ya disponen de un documento de referencia que posiblemente les haya originado gastos legales y de gestoría, y cuya recopilación de firmas y negociación de términos genere nuevos aumentos de plazos. Además de requerir la participación de los involucrados.

El tiempo también importa

Teniendo en cuenta todo lo anterior, alquilar un inmueble en España es un proceso que puede demorarse varios meses. El precio que se fija a la hora de sacar al mercado una propiedad busca obtener una rentabilidad que justifique la inversión que se ha llevado a cabo por dicho inmueble. Tener un activo sin ocupar, incluso cuando su calidad favorece que el tiempo para alquilarlo se reduzca a semanas, perjudica gravemente esa rentabilidad y, lo que es peor, origina gastos.

En este contexto se hacen deseables soluciones que permitan dinamizar el mercado ocupándose de todas las fases que lo integran. La plataforma de Avalisto, lanzada al mercado en enero de 2020, es un ejemplo de cómo la tecnología puede simplificar y ayudar a reducir muchas de las fricciones que se han expuesto. “Sencillez y capacidad de respuesta en tiempo real es lo que hemos conseguido con nuestra herramienta. Tener en un mismo soporte, 100% online, servicios que permiten a los propietarios garantizar la solvencia de los inquilinos que eligen para sus inmuebles, y protegerse frente a impagos, y a los inquilinos disfrutar de un acceso económico y rápido, supone una ventaja muy clara frente a otros productos más tradicionales. Creemos que nuestros clientes van a encontrar en nuestra plataforma un sistema confiable y simplificado con el principal añadido de la inmediatez de todos los procesos relacionados con el alquiler”, destacan desde la startup.

 

  • Los diferentes portales inmobiliarios estiman que no habrá grandes subidas en el precio del alquiler, a excepción de las grandes ciudades, donde se incrementará en torno a un 10%.
  • Pintar, cambiar ventanas y suelos, sustituir muebles básicos y renovar baños y cocina, algunas de las reformas para aumentar el valor de la vivienda.

Las previsiones de diferentes portales inmobiliarios señalan que no habrá grandes subidas en el precio del alquiler, a excepción de las grandes ciudades, donde se incrementará en torno a un 10%. Muchos propietarios se plantean reformar sus viviendas para hacerlas más atractivas, ya que la primera impresión que se lleven los futuros inquilinos es muy importante a la hora de tomar una decisión.

La renovación de alguno de los aspectos de la casa no tiene por qué suponer un coste elevado. Hoy en día existen soluciones adaptadas a todos los presupuestos. Por ello, Multihelpers, la plataforma online más rápida en la búsqueda de manitas y profesionales para mejorar y reparar tu hogar, analiza 6 reformas low cost para aumentar el valor de una vivienda y alquilarla en tiempo récord en 2020:

  1. Chapa y pintura. La primera impresión es lo que cuenta, por lo que a nadie le extraña que la pintura sea una de las reformas más demandas para un primer lavado de cara de la vivienda. Apostar por tonalidades neutras (beiges, ocres y colores tierra) dotará a las estancias de confort y de mayor calidez. Además, si no hay que quitar gotelé de las paredes, el polvo será mínimo, por lo que, en pocos días se puede entrar a vivir.
  2. Un suelo nuevo. Igualmente, el suelo es una de las zonas de la vivienda que más sufre por el uso diario. Por ello, es conveniente pulir la superficie o cambiar totalmente la imagen y apostar por poner tarima o suelo porcelánico que imita madera y que está tan de moda.
  3. Muebles ya usados como nuevos. Los muebles son uno de los elementos del hogar que más deterioro sufren debido al uso, que se aprecia tanto en el brillo como el color. Para darles un aire nuevo, se puede optar por cambiarlos o pintarlos con esmaltes específicos según el material con el que estén fabricados. Existe una amplia gama de colores disponibles y con diferentes acabados: mate, satinado o brillo.
  4. Renovar baño y cocina. El buen estado de ambas estancias suele ser fundamental a la hora de tomar una decisión por parte de los futuros inquilinos. Aunque acometer una renovación completa puede suponer un gran desembolso, dar un aire nuevo al baño es posible renovando el espejo y los sanitarios, pintando los azulejos, cambiando la cortina de la bañera o sustituyéndola por una práctica ducha. Con respecto a la cocina, en Multihelpers recomiendan pulir y barnizar las puertas y los tiradores de los armarios o incluso pintarlos, renovar la encimera o sustituir los electrodomésticos viejos por otros más eficientes.
  5. Cambiar ventanas. Si la calefacción no es suficiente para mantener calientes las estancias de la vivienda, suele ser por la pérdida de calor del interior a través de las ventanas, al no tener una buena perfilería. Desde Multihelpers recomiendan sustituirlas por unas nuevas con un buen aislamiento térmico y acústico. Además, este cambio se traduce en ahorro energético y en una factura de la luz más económica, algo muy de agradecer tanto para los propietarios como para los futuros inquilinos.
  6. Apostar por una vivienda más sostenible. Cada vez son más las personas que están comprometidas con el medio ambiente y buscan viviendas más sostenibles. Para reducir el consumo energético en el hogar, es importante apostar por pequeñas soluciones como: sustituir la caldera por una más eficiente, poner suelo radiante, instalar paneles solares, adaptar la casa a un sistema de iluminación de bajo consumo o sacar el máximo partido a la luz natural según la orientación de la vivienda, entre otros.
  • Los medios para conseguir vivienda se multiplican abarcando ahora las redes sociales y los servicios de mensajería instantánea.
  • Para conseguir “la vivienda ideal” en un mercado ocupado se necesita tiempo, paciencia,
    previsión económica, un contrato de trabajo o aval y cumplir con los requisitos de los
    propietarios y de los inquilinos en caso de pisos compartidos.

Los precios del alquiler han tocado techo y con el nuevo año se cree que habrá una estabilización de las rentas. No obstante, la oferta de viviendas sigue siendo limitada, – en parte debido a la escasez de nuevas construcciones- al menos en el centro de las grandes ciudades como Barcelona o Madrid, zonas con alta demanda por ser ubicaciones estratégicas con más oferta de empleo o de carreras universitarias.

Concretamente los jóvenes que se desplazan hacia las ciudades principales del país para cursar sus estudios universitarios, por ejemplo, se encuentran ante un panorama muy difícil a la hora de encontrar una vivienda que cumpla con sus necesidades, que esté ubicada en su zona de preferencia y que, además, sea asequible. Si a esto le añadimos que en la gran parte de los casos los interesados deben pagar una comisión de agencia, algunas cuotas en concepto de fianza, y otros gastos iniciales, el proceso de encontrar “la casa ideal” se complica aún más. Ante este panorama, y para hacer más fácil este proceso, los expertos de la plataforma inmobiliaria Vitrio, explican algunos factores a tener en cuenta para emprender la búsqueda de un piso en un mercado ocupado.

  •  En las RRSS se pueden encontrar ofertas atractivas. Hoy en día la oferta inmobiliaria se reparte entre diversos medios: portales inmobiliarios online, agencias inmobiliarias, apps de venta de artículos de segunda mano, etc., y como canal protagonista entre los jóvenes están las redes sociales. Ya no sorprende ver un post en Instagram de alguien ofreciendo una habitación en su piso, pasar mensajes masivos por Whatsapp informando que se busca vivienda o estar en grupos de Facebook donde se publican ofertas de viviendas. Los medios son múltiples y la experiencia puede resultar frustrante. Por eso, para conseguir la vivienda ideal, se recomienda controlar todas estas plataformas, actualizando constantemente la búsqueda.
  • Ser previsor con los gastos que conlleva el alquiler. Al momento de firmar un contrato de alquiler no basta solo con tener ahorrada la primera cuota mensual. Generalmente el primer pago incluye dos o incluso tres mensualidades, según los requisitos de los propietarios y dependiendo de si la gestión se hace o no mediante una agencia inmobiliaria. Alquilar a un particular suele ser más barato: no hay comisiones de agencia y en algunos casos, al haber una relación directa entre arrendador y arrendatario, es más fácil negociar las condiciones. No obstante, si se cuenta con el presupuesto para pagar la gestión de una agencia inmobiliaria (que suele ser de una mensualidad + IVA), esta opción puede resultar mucho más cómoda y
    fiable. Además, lo más común es que para arrendar el inmueble haya que pagar -aparte del mes en  curso- una “fianza” (generalmente una cuota mensual), que el propietario deberá registrar para garantizar su cobertura en caso de que el inquilino no pague a tiempo.
  • Los arrendatarios cada vez imponen más requisitos: contrato de trabajo o aval. Ante la alta
    demanda de viviendas en alquiler que registran las principales ciudades españolas, los propietarios exigen cada vez más requisitos que les ayudan a elegir entre los candidatos interesados. Las exigencias más comunes son un contrato de trabajo y las últimas nóminas del arrendador, o en caso de que no trabaje, un aval. Sin embargo, en muchos casos se encuentran otras exigencias más “particulares” como: solo familias, no estudiantes o un salario mínimo fijado por el propietario.
  • ¿Compartir piso? Primero, un proceso de selección de los inquilinos. La edad de emancipación es cada vez mayor, teniendo en cuenta que los jóvenes se dejan de media el 91,2% de su sueldo en el pago mensual de un alquiler, según el Consejo de la Juventud. Así, una alternativa para salir del hogar familiar es compartiendo piso, pero en este caso, la búsqueda de la vivienda ideal también es un reto. Ya no es solo necesario cumplir con las exigencias del propietario de la vivienda, sino que en este caso también se debe pasar el filtro de los inquilinos. En gran parte de los casos, para entrar a vivir en un piso compartido, los ya residentes tienen que dar el aprobado al nuevo compañero. Para esto generalmente se hacen entrevistas, ya sea en la propia vivienda o en algún punto social como bares, que permita a los inquilinos actuales conocer los gustos, hábitos y comportamientos del nuevo compañero.
  • Para los extranjeros, aún más obstáculos. El primer reto al que se enfrentan los extranjeros que buscan vivienda desde fuera del país es la rapidez del mercado. En ciudades como Madrid, un piso que se anuncia por la mañana probablemente por la tarde ya no esté disponible y, si no se está físicamente en la ubicación en cuestión, el visitar la vivienda se hace más difícil. Más allá de este factor, los extranjeros deben tener todos sus papeles en regla a la hora de alquilar un inmueble: residencia legal, con su respectivo permiso o visa, y un documento de identidad oficial. Además, por lo general, también deberán poder demostrar que tienen solvencia económica para costear los gastos del alquiler.
  • Cuidado con la letra pequeña de los contratos. Una vez que se haya conseguido el inmueble deseado, llega la hora de firmar el contrato. Para ello, la recomendación es revisar dicho documento con un profesional y aclarar desde el principio algunos factores como qué parte será el responsable de gastos fijos como la comunidad, el IBI, o el impuesto de basura, si se deberá hacer traspaso en los contratos de servicios de luz y agua, etc.
  •  Lo más importante, tiempo y paciencia. Para buscar una vivienda en alquiler se debe estar mentalizado de que es un proceso que lleva tiempo -aproximadamente entre 2,5 y 4 meses y estar dispuesto para ver gran cantidad de pisos e invertir muchas horas para encontrar opción adecuada. Una alternativa para reducir este tiempo es utilizar los portales inmobiliarios más innovadores como por ejemplo Vitrio, que, gracias a la realidad virtual, permite visitar casas en 360º de forma inmersiva desde cualquier dispositivo y en cualquier momento y lugar, sin necesidad de desplazamientos.