Alquiler de viviendas

Históricamente la aristocracia logró el sueño de muchos, vivir de las rentas y alcanzar la independencia financiera. En el siglo XVI solamente los estamentos más altos podían lograr este fin, sin embargo, este principio hace tiempo que ha cambiado y ahora es una realidad disponible para muchos de nosotros. Una opción es comprar un piso para posteriormente alquilarlo y así generar ingresos pasivos (aquellos que requiere de poco o ningún mantenimiento para seguir generando dinero)

Alquilar un piso no deja de ser una inversión que se puede plantear desde la perspectiva cortoplacista o largoplacista y como la mayoría de las opciones que se pueden tomar, existen dos caras de la moneda, ventajas y desventajas. A continuación, se mencionan algunos de los aspectos más destacados si se tiene la intención de alquilar una vivienda. Entre sus ventajas están:

  • Genera una renta mensual fija mientras el piso siga alquilado. Cada uno puede gestionar estos ingresos extras de la manera que vea conveniente, pero se pueden utilizar, por ejemplo, para cubrir otro tipo de gastos (intereses, hipotecas, etc.) o para equilibrar el salario que se obtenga de otros rendimientos (trabajo, otras propiedades alquiladas). Una forma de asegurarse estos ingresos mensuales es protegerse frente al impago del alquiler.
  • Aprovechar la tendencia creciente del valor de las viviendas. Durante los últimos años el valor de las viviendas se ha revalorizado, beneficiando a los propietarios de los inmuebles.
  • Al tener una vivienda como aval o soporte inmueble, aporta flexibilidad financiera a la hora de solicitar otro tipo de operaciones bancarias.
  • Si está en desuso la vivienda, siempre es mejor alquilarla porque sigue generando gastos, como los costes mínimos de mantenimiento de luz o gas.
  • Facilidad para alquilar, la gestión de alquilar una vivienda no es complicada y además de la mano de una inmobiliaria, el proceso se simplifica mucho más. De hecho hoy en día el alquiler de viviendas es una demanda en alza en todo el país. .
  • Lograr ventajas fiscales muy sustanciales. Como dicta la Ley del IRPF: Los propietarios de una vivienda en alquiler pueden contar con una reducción de un 60%. Este porcentaje se calculará a raíz de los ingresos que se hayan obtenido del piso en ese año, menos los gastos también adquiridos. Es decir, los beneficios que ha tenido el arrendador sobre el inmueble.

Sin embargo, solo podrán disfrutar de esta medida aquellos inmuebles que se usen como vivienda del arrendatario. Es decir, las casas destinadas a actividades profesionales o comerciales no aplicarán dicha deducción. Eso sí, estas viviendas deben ser tradicionales y no dedicadas exclusivamente al turismo, a las temporadas vacacionales o períodos cortos. Además, los rentistas están exentos de pagar el IVA cuando el inquilino utiliza la edificación como hogar. Algunos de los gastos que se restan del total son:

  • Gastos derivados del seguro del hogar contra incendios, roturas o robos.
  • Gastos para la formalización del contrato de alquiler.
  • Impuestos y tasas del estado, como el IBI o la recogida de basura.

Entre las desventajas se pueden destacar:

  • Si la vivienda no está en perfectas condiciones, habrá que asumir costes para la puesta a punto, reformas o acondicionamiento.
  • Existe un contrato de arrendamiento que dificulta dar marcha atrás en el proceso de alquiler al existir una duración mínima de vigencia, además durante este tiempo, el importe del alquiler no se puede subir por encima del IPC.
  • Seguramente sea el inconveniente más sonado y es la posibilidad de impago del inquilino. Desde luego este es un problema muy grave y por ello hay medidas legales para paliar esta posible situación.

Sobre este punto, sin duda lamedida más directa es contratar un seguro de impago del alquiler. Este seguro ofrece muchas coberturas, la principal es que en caso de impago cubre la renta mensual hasta un máximo de doce meses. Respalda cualquier daño que pueda sufrir la propiedad y también ante posibles robos, en este caso indemnizando los bienes al precio vigente de mercado. Otro de los servicios más importantes que incluye el seguro es la defensa jurídica del arrendador, aportando la seguridad de que, ante problemas judiciales, un equipo de expertos le acompañará en todo el proceso.

Otras de las muchas coberturas que puede englobar son:

  • Defensa de otros seguros
  • Defensa penal
  • Defensa como consumidor
  • Reclamación en contratos de servicios de reparación o mantenimiento de instalaciones
  • Asistencia jurídica telefónica
  • Gastos de cerrajero
  • Pérdida de alquileres por incendio

Existen otras actuaciones para intentar cubrirse de los impagos, pero no son tan completos como el mencionado anteriormente, ya sea porque no tienen tantas coberturas o porque no aportan tanta seguridad:

  • Aval bancario. En el caso de impago es el banco el que se encarga de cubrir las cuantías. Tiene el problema de que se exige al inquilino un depósito, lo que puede dar lugar a disconformidades.
  • Exigir un pago del alquiler a mayores, sin embargo, en el caso de reiterados impagos, no ayuda a cubrir la totalidad de la deuda y mucho menos si anteriormente se ha habido desperfectos del inmueble.

Proteger tu vivienda ante cualquier vicisitud es importante. El futuro es incierto y es mejor estar protegido ante esa incertidumbre.

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