Tres de cada diez españoles han cambiado de vivienda o tienen previsto hacerlo
  • Un 18% está pensando cambiar de localidad de residencia y casi el 50% ha realizado algún tipo de reforma para crear un espacio específico para el teletrabajo.
  • Un 14% de los españoles que tenía previsto comprar una vivienda a principios de 2020 ha aplazado esta decisión por la crisis de la COVID-19 y un 28% está a la espera de ver cómo se desarrollan los acontecimientos.
  • Uno de cada cuatro españoles tiene pagada su vivienda. El 37% destina menos del 25% de sus ingresos mensuales al pago de la vivienda mientras que un 31% tiene que dedicar entre un 25% y el 50%.

Tres de cada diez españoles han cambiado o tienen previsto cambiar de vivienda a raíz de la crisis de la COVID-19 y el 18% está pensando cambiar de localidad de residencia (si no lo ha hecho ya). Por otro lado, casi la mitad de los españoles (47%) ha realizado algún tipo de reforma en su vivienda durante los últimos meses para crear un espacio específico para el teletrabajo y el 16% ha creado o incrementado el espacio dedicado para hacer deporte o disfrutar del tiempo de ocio en su vivienda.

Esta es una de las principales conclusiones del I Estudio Housers sobre hábitos de vivienda e inversión en el sector inmobiliario elaborado por la plataforma de financiación participativa Housers, líder en el sur de Europa.

Tres de cada diez consultados por Housers creen que en los próximos años se incrementará la vivienda en alquiler, afianzándose una tendencia mucho más integrada en otros países europeos. En 2018, según datos de Eurostat, el 23,9% de los españoles vivía en régimen de alquiler, frente al 35% de Reino Unido y Francia o casi el 50% en el caso de Alemania. Por el contrario, un 19% de los encuestados considera que será la vivienda en propiedad la que se verá favorecida de este escenario de crisis mundial. Para más de un tercio, esta situación coyuntural no alterará los hábitos de los españoles sobre el consumo de vivienda, aunque existe un significativo 16% que cree que este escenario propiciará que se fomenten otros modelos alternativos como el coliving (vivienda en comunidad).

Por otro lado, de entre los españoles que se estaban planteando la compra de una vivienda a inicios de 2020, un 14% ha aplazado la decisión de comprar una vivienda por la crisis de la COVID-19 y un 28% está a la espera de ver cómo se desarrollan los acontecimientos, antes de tomar una decisión, frente a un 6% que ha acelerado este proceso ante la explosión de la pandemia.

El estudio elaborado por Housers permite extraer otros datos relevantes con respecto a los aspectos que tienen en cuenta los españoles a la hora de comprar una vivienda. Casi la mitad (44%) tiene claro que la ubicación es el factor más importante, valorando en primer lugar la cercanía al centro de trabajo y a la familia, el 21% evalúa como primera opción los servicios públicos, culturales y comerciales que ofrece la zona, mientras que dos de cada diez muestran un mayor interés por que la vivienda cuente con elementos exteriores como terraza, jardín o piscina. Solo el 14% valora como primera opción la calidad de los materiales y zonas comunes como clave para decantarse por una propiedad u otra.

Pero, ¿cuánto destinan los españoles a su vivienda habitual, ya sea vía alquiler o vía pago de hipoteca? Uno de cada cuatro españoles tiene pagada su casa, el 37% destina menos del 25% de sus ingresos mensuales y un 31% tiene que dedicar entre un 25% y el 50%. Solo un 5% emplea más de la mitad de su renta mensual al pago de su vivienda habitual.

Álvaro Luna, fundador y director Real Estate de Housers, explica que “la pandemia mundial como consecuencia de la crisis de la COVID-19 ha provocado que muchos españoles se planteen un cambio en su vivienda para adaptarse a las nuevas circunstancias e incluso que se fomenten nuevos hábitos con los que los españoles no están tan familiarizados, como normalizar el hecho de vivir de alquiler o explorar otras nuevas formas como el coliving”.

El sector inmobiliario, clave para diversificar las carteras de inversión

El 49% de los inversores en inmobiliario elige esta tipología de inversión para diversificar su cartera frente a uno de cada cuatro que apunta al hecho de que ofrezca mejores rentabilidades esperadas que otros productos financieros y un 18% que se decanta por la inversión en Real Estate por las distintas oportunidades que ofrece (vivienda, garaje, local comercial, oficina), adaptadas a todo tipo de inversores, según su poder adquisitivo. La mayoría de los consultados (75%) cuenta con menos de una cuarta parte de sus ahorros invertidos en inmobiliario, aunque uno de cada diez concentra más de la mitad de sus inversiones en Real Estate. Para el 18% de los españoles, el mercado inmobiliario en España es sólido y ofrece grandes garantías a la hora de invertir, mientras que seis de cada diez lo ven interesante, pero reconocen que les genera una cierta inseguridad.

Además del inmobiliario, la mitad de los inversores apuesta por los fondos o la inversión directa en Bolsa, el 18% en planes de pensiones u otros productos de ahorro para la jubilación, mientras que otras opciones planteadas son los depósitos y cuentas corrientes, o las criptomonedas y otras inversiones alternativas, 16% y 13%, respectivamente.

Hombre, millennial y residente en una gran ciudad

La mayoría de los españoles que invierte en plataformas online (financiación participativa) concentra menos del 20% de sus ahorros en este tipo de activos, frente a un 10% que apuesta por canalizar más de la mitad a través de estas plataformas. Las facilidades a la hora de invertir desde pequeñas cantidades son fundamentales para un tercio de los inversores en plataformas online y la mitad suele diversificar sus inversiones en diversos sectores.

El perfil del inversor en plataformas de financiación participativa corresponde a un hombre, de la generación Millennial (entre 26 y 39 años), que vive en una ciudad de más de 500.000 habitantes e invierte más de 1.500 euros. Cuenta con unos ingresos anuales de entre 20.000€ y 50.000€ y principalmente valora las facilidades a la hora de invertir desde pequeñas cantidades y en diferentes proyectos.

Álvaro Luna explica que “resulta muy relevante que los inversores en plataformas de financiación participativa apuesten por la diversificación en muchos proyectos, una de las claves para aspirar a obtener rentabilidades en el corto y largo plazo. No obstante, esta tipología de inversión tiene que marcarse un reto de cara al futuro más cercano: penetrar en el ámbito rural y de las ciudades pequeñas, así como en el inversor femenino, puesto que todavía existe un gap muy elevado por género”.

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