Organización de una obra de la construcción

Andimac propone un Fondo de Garantías para acceder a las ayudas del Plan Estatal de Rehabilitación

  • La patronal de la reforma sugiere al nuevo Gobierno recuperar la deducción en el IRPF por obras de reforma y fomentar el empleo cualificado
  • Andimac propone un Fondo de Garantías para asegurar el acceso de las comunidades de propietarios a las ayudas del Plan Estatal de Rehabilitación

La Asociación Nacional de Distribuidores de Cerámica y Materiales de Construcción (Andimac) propuso hoy crear un Fondo de Garantías para asegurar el acceso de las comunidades de vecinos a las ayudas del Plan Estatal para la Rehabilitación, a cuya puesta en marcha se comprometieron PSOE y Unidas Podemos en el acuerdo de Gobierno para complementar el ya vigente Plan Estatal de Vivienda 2018-2021.La patronal de la reforma considera que este Fondo minimizaría el riesgo que asumen los bancos a la hora de financiar las obras de mantenimiento y mejora de las zonas vecinales comunes, teniendo en cuenta que las comunidades no se consideran entidades jurídicas. Y, en línea con los objetivos de sostenibilidad medioambiental, resultaría mucho más sencillo acabar con los edificios “depredadores de energía”, responsables de hasta un 40% de las emisiones contaminantes que se registran en las grandes ciudades.

En cualquier caso, después de que el ministro de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, José Luis Ábalos, reiterara su intención de promover una Ley Estatal de Vivienda; Andimac defiende que, antes que desarrollar un Plan complementario, sería más efectivo mejorar el actual y fortalecerlo con medidas más ambiciosas, de corte fiscal en su mayoría, para provocar cambios estructurales que contribuyan a lograr un modelo más sano.
Entre las principales medidas, la patronal destaca la importancia de recuperar la deducción en el IRPF por reformar la vivienda habitual. Según sus cálculos, tendría unos 270.000 beneficiarios, que podrían haberse deducido en torno a 100 millones de euros. Esta medida tiene, además, un fuerte componente social y económico, puesto que ayuda mejorar las condiciones de vida de los hogares, al mismo tiempo que genera notables retornos directos de la inversión a las administraciones y fomenta la competencia leal y productiva entre empresas y trabajadores.

Otra de las medidas fiscales con mayor impacto sería la rebaja al 10% del IVA de los materiales de construcción sólo para profesionales, ya que en la actualidad pese a la posibilidad de aplicar un IVA reducido -cuando esos materiales representen menos del 40% del valor del trabajo-, se aplica indiscriminadamente un 21%, sin que el cliente final sepa que ese porcentaje podría ser hasta diez puntos inferior. Lo que por otra parte es un incentivo a la economía sumergida, la falta de garantías para usuarios y el desprestigio del sector en su conjunto.

Al margen de las propuestas fiscales, la patronal de la reforma aboga por fomentar el empleo cualificado en el sector, pues la falta de mano de obra se traduce en un incremento injustificado de los precios y en un retraso en las ejecuciones de obra, con consecuencias muy negativas en ciertos segmentos de actividad. Pero sobre todo incide en la urgencia de actuar sobre el empleo juvenil, implicando a empresas y favoreciendo modelos de inserción laboral que permitan tanto el desarrollo profesional como la estabilidad laboral. Es un cambio que implica a Administración y empresas, para construir un modelo de crecimiento laboral basado en la calidad tanto para compañías, como trabajadores y usuarios finales.

Finalmente, Andimac anima al nuevo Gobierno a completar la Ley de Cambio Climático teniendo en cuenta también las viviendas antiguas, a desarrollar una guía de buenas prácticas en reforma que sirva de ayuda a los consumidores a la hora de acometer una mejora de su vivienda y a hacer efectiva la Ley de la morosidad con la puesta en marcha de un régimen sancionador tan efectivo como creíble.

Según el secretario general de Andimac, Sebastián Molinero, “tomarse en serio la rehabilitación de edificios y viviendas no es una cuestión baladí, pues buena parte de los ahorros de los hogares está en su propiedad inmobiliaria. Y si estas se deterioran, ya que el envejecimiento del parque edificado corre mucho más veloz que el ratio de renovación, tendremos un problema de `balance de país’ importante”.

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