Cubiertas y pinturas impemeabilizantes

Cuando nos imaginamos qué es una cubierta de un inmueble la imagen que nos viene a la cabeza es la de un tejado tradicional, pero en la actualidad las posibilidades de cubiertas de construcción son muy numerosas y cada una ofrece sus ventajas y desventajas. La finalidad fundamental de las cubiertas es la de proteger las edificaciones de agentes externos que puedan causar daños, así como mejorar su apariencia estética.

Principalmente podemos hablar de la existencia de dos tipos de cubiertas de construcción dependiendo de la pendiente: las planas y las inclinadas.

No obstante, dentro de esas dos categorías existen variaciones según sus materiales y formas. En cuanto a los materiales se pueden emplear fibrocemento, zinc, paneles sándwich o chapas de acero galvanizado entre otros. Dependiendo del material que se emplee se pueden crear distintas formas a las cubiertas.

Las cubiertas inclinadas

Se considera que una cubierta es inclinada cuando tiene una pendiente superior al 10%. Este tipo está compuesta por planos inclinados que se denominan faldones. Cuando dichos faldones están orientados al sur es idóneo integrar paneles solares que sirvan para obtener energía.

Las cubiertas planas

Las cubiertas planas son aquellas que poseen un 3% de pendiente, ya que tienen que permitir la evacuación de agua cuando se producen lluvias.

Los materiales de las cubiertas

Los materiales metálicos suelen ser siempre los más aconsejables para las cubiertas de construcción al ofrecer un gran aislamiento contra el calor y el frío. Además, las chapas metálicas siempre ofrecen un gran acabado estético y son muy fáciles de limpiar. Los materiales empleados para cubrir las cubiertas de los inmuebles suelen ser zinc, acero, aluminio y cobre.

El mantenimiento de las cubiertas

El mantenimiento de las cubiertas en general requiere que se revise periódicamente el estado de cada uno de los componentes de las mismas y especialmente, las superficies que conforman la cubierta, es decir, los paños o faldones, la capa de impermeabilizante con el que se consigue dar estanqueidad a la cubierta y el sistema de recogida y evacuación de aguas.

Otras deben ser realizadas periódicamente por técnicos y especialistas: Limpieza de sumideros, cazoletas, bajantes, elementos de evacuación, y la comprobación del sellado de las juntas, la impermeabilización con pinturas impermeabilizantes, material de cobertura, ganchos y otros sistemas de fijación de elementos situados en la cubierta, deben de realizarse anualmente y al menos una vez cada 5 años debe de realizarse una prueba de estanqueidad.

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