• Según IDAE, el 60% de los inmuebles residenciales se construyeron sin ninguna normativa de eficiencia energética, lo que, en términos prácticos y con la llegada del otoño, se traduce en millones de hogares sin ningún tipo de aislamiento y con una elevada demanda de calefacción.
  • Ante esta situación, la mejor inversión es apostar por aplicar un sistema de aislamiento térmico, ya que, además de mantener una temperatura ambiente agradable, aumentará el valor del inmueble y actuará de forma responsable con el medioambiente.

Madrid, 21 de octubre de 2020. El gasto energético en continuo ascenso y el creciente aumento de la conciencia social por el cuidado del medioambiente han provocado que la eficiencia energética se haya convertido en el centro de preocupación del sector de la construcción. Sin embargo, a pesar del enorme avance que ha supuesto la última modificación del Código Técnico de Edificación en este sentido, España todavía cuenta con un parque de viviendas muy obsoleto: según el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE), el 60% de los inmuebles residenciales se construyeron sin ninguna normativa de eficiencia energética.

En términos prácticos, y con la llegada del otoño y el invierno, esto se traduce en millones de hogares sin ningún tipo de aislamiento térmico y con una elevada demanda de calefacción, un sobrecoste en facturas energéticas y un inexistente confort térmico interior. Ante esta situación, la mejor inversión es apostar por un sistema de aislamiento térmico, ya que, además de mantener una temperatura ambiente agradable y reducir la demanda energética del hogar, aumentará el valor del inmueble, ayudará a prevenir la creación de condensaciones y actuará de forma responsable con el medioambiente, al reducir las emisiones de gases de efecto invernadero.

Aunque su aplicación en viviendas de nueva construcción es una tarea sencilla, en el caso de pisos o casas con cierta antigüedad hay que tener en cuenta varias cuestiones. Con motivo del Día Mundial de Ahorro Energético (21 de octubre), los expertos de Sto, entidad con sede en Alemania y filial en España especializada en la elaboración de materiales y soluciones para construcciones sostenibles, exponen las seis preguntas más comunes a la hora de instalar un sistema de aislamiento térmico en un edificio o una vivienda:

  • ¿Cómo asegurarme de que debo aislar mi vivienda? Hay dos señales clave para detectar si un inmueble está mal aislado: en primer lugar, que la sensación de frío no desaparezca o no se alcance la temperatura consigna a pesar de haber encendido la calefacción y, en segundo lugar, que los ruidos de la calle o de las viviendas colindantes se escuchen dentro del inmueble.
  • ¿Aislar por el exterior o por el interior? Aunque es posible aplicar aislamiento en suelos y techos, o en la cubierta del edificio, la mejor opción es actuar en la fachada del inmueble. Esto se puede realizar de dos formas, por el exterior o por el interior:
    • Aislamiento térmico exterior. Consiste en la incorporación de aislamiento térmico por la parte externa del edificio, cubriendo su fachada y modificando su estética. Hay dos opciones: SATE (colocación de planchas de aislamiento en el propio muro de la fachada) o fachada ventilada (sistema de revestimiento con aislamiento sobre el muro que deja una cámara de aire entre ambos elementos).
      • Ventajas: elimina de forma óptima los puentes térmicos, mejora la inercia térmica del edificio en su conjunto, no requiere abandonar la vivienda durante su instalación y permite mejorar el aspecto estético del edificio.
      • Desventajas: precisa de un acuerdo común entre todos los vecinos si no se trata de un inmueble unifamiliar y no es posible su aplicación en edificios históricos o protegidos por patrimonio.
    • Aislamiento térmico interior. Se realiza en el interior de la vivienda.
      • Ventajas: se puede realizar de forma independiente, sin tener que pedir permiso a la comunidad de propietarios, en caso de que se trate de un piso.
      • Desventajas: reduce la superficie útil del edificio o vivienda, es una solución más compleja a la hora de solucionar los puentes térmicos y requiere desocupar el inmueble mientras se realiza la obra.
  • ¿Qué tipos de aislantes hay? La zona geográfica en la que esté ubicado en inmueble, el tipo de edificación, el espesor y tamaño que va a ocupar el aislante frente al espacio disponible o si el aislamiento se va a aplicar en el interior o en el exterior de la vivienda condicionarán el aislante térmico a utilizar, ya que no todas las soluciones son iguales y los diferentes materiales ofrecerán prestaciones diferentes:
  • Aislantes orgánicos. Por ejemplo:
  • Fibra de madera, muy indicado para proyectos con distinciones ecológicas.
  • Espuma poliestireno expandido (EPS), ofrece una excelente relación calidad-precio. Indicado para SATE.
    • Espuma de poliisocianurato (PIR), uno de los aislantes plásticos con menor conductividad térmica y mayor resistencia al fuego.
  • Aislantes inorgánicos. Por ejemplo:
    • Lana de vidrio, utilizada, sobre todo, para cámaras de aire horizontales o inclinadas, terrazas y cubiertas entre tabiquillos y falsos techos.
    • Lana mineral, muy útil en la protección pasiva contra incendios.
    • Vidrio celular, rígido, muy ligero y con muy buenas prestaciones térmicas.
  • ¿Desaparecerán las humedades al aislar? Primero hay que asegurarse de dónde provienen las humedades. Es decir, si son por condensación, filtración o capilaridad. En este caso, el aislamiento térmico resulta una buena solución para las humedades por condensación, producidas cuando el vapor de agua que está en el ambiente de la vivienda entra en contacto con superficies que tienen una temperatura más fría.
  • ¿Cuánto podría ahorrarme con su instalación? En una rehabilitación, este aspecto puede llegar a suponer un ahorro de hasta un 50% demanda energética (kW.h/m2.a) y ahorros de hasta un 44% de las emisiones de CO2 (kgCO2/m2.a).
  • ¿Hay algún tipo de financiación o descuento para aislar mi vivienda? El aislamiento de una vivienda es objeto de diversas ayudas estatales, autonómicas o municipales. La principal subvención para rehabilitaciones en este sentido es el Plan Estatal de Vivienda 2018-2021, que incluye un programa de ayudas para mejorar el ahorro energético tanto en viviendas unifamiliares como en edificios residenciales de viviendas. Lo mejor de todo es que los beneficiarios de la subvención pueden compatibilizarlo con otras ayudas, siempre que el total de la cuantía económica no supere el coste de los trabajos.

 

  • En el Día Mundial del Ahorro de Energía, UCI, Unión de Créditos Inmobiliarios apunta los criterios a tener en cuenta para la adquisición de viviendas con eficiencia energética. Entre ellos, comprobar el aislamiento térmico, contar con un sistema de calefacción eficiente, revisar el sistema de iluminación y agua caliente o el uso de energías renovables.
  • Dada la antigüedad del parque inmobiliario en España, muchas de las compraventas son de segunda mano y necesitan obras de rehabilitación para el confort y mejora de la eficiencia energética. Ante esta necesidad, UCI cuenta con la hipoteca SUMA para la compra y rehabilitación de inmuebles.

Este 21 de octubre se celebra el Día Mundial del Ahorro de Energía, una jornada para reflexionar sobre la necesidad de realizar buenas prácticas a favor de la eficiencia en el área energética y la conservación de los recursos naturales. Una jornada enmarcada en la Semana Verde Europea (EU Green Week), que se celebra del 19 al 22 de octubre, para hacer hincapié en la contribución de la biodiversidad a la sociedad y la economía, sobre todo con la pandemia de la Covid-19, que ha incrementado la necesidad de crear empleo y desarrollo sostenible en todas las áreas.

En los hogares, la eficiencia energética se mide por la certificación de los inmuebles, que va de la ‘A’ (más eficiente), a la ‘G’ (menos eficiente). En España esta regulación está vigente desde hace siete años y todavía la mayoría de inmuebles tienen una certificación baja, principalmente tipo ‘G’, siendo minoritarias las de tipología ‘A’ o ‘B’.

De hecho, los expertos calculan que aproximadamente 26 millones de viviendas en España pierden cada año más de 12.000 millones de euros por mal acondicionamiento energético Algo que podría evitarse con soluciones de rehabilitación.

¿Qué criterios hay que tener en cuenta a la hora de comprar una vivienda para valorar su certificación energética? ¿Es posible mejorar a través de reformas la eficiencia energética y la sostenibilidad del hogar? ¿Cuánto cuesta? ¿Cubre la hipoteca estos gastos de rehabilitación en pro de la sostenibilidad?

Para dar respuesta a estas cuestiones, UCI (Unión de Créditos Inmobiliarios), entidad especialista en financiación sostenible de la vivienda, a través de su división Green, ha realizado un análisis sobre los aspectos a tener en cuenta a la hora de adquirir una vivienda y qué reformas serían necesarias para tener un hogar energéticamente eficiente para contribuir, así, al cuidado medioambiental y el ahorro.

  1. Comprobar el aislamiento térmico: para verificar el aislamiento térmico de una vivienda es importante tener en cuenta tres elementos esenciales: suelo, paredes y ventanas.

En los suelos, lo mejor es contar con una base de aislante térmico o un suelo de madera. En paredes y techos, es recomendable verificar si la vivienda tiene aislantes como poliestireno, lana mineral, planchas de EPS o paneles de fibra de madera. En cuanto a las ventanas, lo ideal es que sean de cierre hermético, doble cristal y permitan el paso de la luz natural.

Aunque una vivienda no disponga de estos elementos, se puede realizar una reforma para incluirlos, que supondría un coste estimado de entre 2.000 y 3.000 euros. Una vivienda con buenas ventanas y sistemas de aislamiento permite ahorrar hasta un 30%. Para las paredes y techos, también se consigue mejorar hasta un 25% el aislamiento con el uso de pinturas térmicas.

  1. Sistema de calefacción eficiente: los sistemas de calefacción de carbón o gasoil no son óptimos para la eficiencia energética. En su lugar, es mejor el uso del gas o de energías renovables como la aerotermia (bomba de calor que utiliza aire y depende de las condiciones climáticas exteriores) o la geotermia (bomba de calor de agua que viene del interior del subsuelo).

La instalación de la geotermia supone un coste mayor, puede oscilar entre los 15.000 y los 25.000 euros, pero su rendimiento y amortización es eficiente a largo plazo y puede suponer un ahorro de entre un 40-70% en la factura. Por su parte, la aerotermia permite ahorrar hasta un 75% de los recursos. En cualquier caso, la elección de un sistema u otro depende en gran medida de la ubicación y tipología del inmueble.

Además, cada vez son más comunes las viviendas con suelo radiante, un sistema con una temperatura de impulsión de agua muy baja (30-45ºC) con respecto a los sistemas tradicionales de radiadores (70-75ºC), lo que contribuye ahorro porque funcionan con aerotermia o geotermia.

  1. Placas solares: para la eficiencia energética de la vivienda es recomendable contar con energías renovables. La opción más habitual son los paneles solares fotovoltaicos, que son viables en la gran mayoría de los inmuebles españoles, en caso de no disponer de uno ya, y que contribuyen a un importante ahorro en la factura eléctrica. También los de tipo térmicos permiten la absorción del calor y son aptos sobre todo para inmuebles situados en zonas de impacto directo del sol o altas temperaturas. El uso de estas placas solares ayuda a reducir hasta 18 toneladas al año de gases contaminantes en una sola vivienda.
  2. Iluminación: una vivienda con una instalación eléctrica muy antigua es fuente de derroche de energía y dinero. De hecho, la iluminación representa aproximadamente el 15% del consumo mundial de electricidad y el 5% de las emisiones de gases de efecto invernadero. Instalar un sistema de electricidad moderno en un inmueble puede suponer entre 2.000 y 3.000€ en un piso de 100 m2. Incluir un sistema domótico para el encendido y apagado de luces y aparatos eléctricos es otra de las principales recomendaciones. Y, sobre todo, a la hora de adquirir una vivienda es importante fijarse en la orientación para sacar el máximo partido a la entrada de luz natural.
  3. Agua caliente: supone un 26% del consumo de los hogares. Para tener un hogar sostenible es recomendable evitar calderas eléctricas para disponer de agua caliente. La mejor opción en edificios de viviendas es un sistema central de agua caliente o en inmuebles independientes el uso de placas solares o un sistema de aerotermia. Además, para la eficiencia energética, una buena práctica es utilizar reductores de caudal y grifos de monomandos con termostato, que no solo benefician al medio ambiente sino que ayudan a ahorrar entre 30 y 200 euros en la factura del agua.

España cuenta con un parque de viviendas envejecido, donde el 80% de las compraventas es de casas de segunda mano, con una antigüedad media de 45 años, por lo que es habitual que se tengan que acometer obras de rehabilitación para mejorar el confort y eficiencia energética de los hogares.

Para poder hacerle frente, UCI cuenta con la hipoteca SUMA para la compra y rehabilitación energética de las viviendas. Una fórmula que permite ahorrar en los gastos hipotecarios ya que recurrir a un crédito al consumo para reformar una vivienda supone un tipo de interés medio de en torno al 5-6%, en un plazo de amortización corto, por lo que las cuotas mensuales son más elevadas. En cuanto al capital prestado, despende del valor de tasación de la vivienda una vez reformada y de la capacidad de pago. UCI aplica, además, una bonificación en el tipo de interés de la hipoteca en función del certificado energético final del inmueble.

  • Las conclusiones de la última encuesta realizada por GAD 3 para el Consejo General de la Arquitectura coinciden con el informe elaborado por Mutua de Propietarios en pleno confinamiento.
  • Pese a que el IDAE reconoce la ineficiencia del parque edificado español, según esta encuesta, un 85,7% de la población considera que su domicilio es apropiado para pasar un hipotético segundo confinamiento, con una mínima calidad de vida.
  • Los jóvenes y los desempleados son los colectivos más descontentos con las carencias de sus viviendas y que más estarían dispuestos a cambiar.

Los españoles no son conscientes de las carencias en eficiencia energética de sus propios hogares. Esta falta de concienciación es, a juicio del CGATE, uno de los principales impedimentos para el despegue del sector de la rehabilitación energética de edificios.

La última encuesta de GAD 3 realizada para el CGATE, viene a avalar con datos esta conclusión. Según esta muestra, elaborada tras la realización de 885 entrevistas, un 85,7% de la población considera que su domicilio es apropiado para pasar un hipotético segundo confinamiento, con una mínima calidad de vida.

“Son datos que nos sorprenden”, asegura el presidente del CGATE, Alfredo Sanz, “teniendo en cuenta la radiografía del sector dibujada por el IDAE que estima que 1.200.000 viviendas deben rehabilitarse hasta 2030 y 7,5 millones de hogares tendrán que ser completamente renovados con criterios de eficiencia energética y sostenibilidad antes de 2050”.

Según los datos que desprende este informe, los colectivos más conscientes de las carencias y deficiencias de sus hogares son los jóvenes y los desempleados. Pese a ello, solo tres de cada diez jóvenes creen que su vivienda no cumple los requisitos mínimos para desarrollar una óptima calidad de vida.

Por su parte, la mitad de los estudiantes y el 44% de los desempleados muestran escasa satisfacción con el acondicionamiento básico de sus hogares.

“Los agentes del sector y, por supuesto, nuestra profesión, tienen ante sí el reto de trasladar a la sociedad las ventajas y beneficios, económicos, medioambientales y sociales que supone la rehabilitación energética de los hogares. Para los Arquitectos Técnicos y los profesionales de la edificación en general, la consolidación del sector va a suponer una oportunidad de contribuir eficientemente a la recuperación de la actividad económica. Pero si la demanda no se activa, pese a las ayudas convocadas por la Administración, va a ser complicado que haya un importante despegue económico”, asegura Alfredo Sanz.

Entre los aspectos mejor valorados por los españoles, de sus hogares, están la ventilación de la vivienda – un 49,4% de los encuestados está muy satisfecho – frente a la iluminación natural (48,4%) o la accesibilidad (43,9%).

El dato peor valorado, aunque aprobado con buena nota por parte de los entrevistados, es el nivel de ahorro y eficiencia energética de sus viviendas. Un 30,8% se muestra muy satisfecho y un 48,5%, bastante satisfecho. El 20,7% restante se muestra poco o nada satisfecho con el aislamiento, la calefacción o las ventanas de sus hogares.

El presidente del CGATE afirma que “no es la primera vez que los informes y estudios realizados por nuestra entidad arrojan unos resultados semejantes. Consideramos que los datos con los que contamos no pueden ser una mera coincidencia, tenemos ante nosotros el reto de formar e informar a la sociedad sobre la contribución al cambio climático, el confort, la salubridad, la seguridad y la mejora en la factura energética que supondría para ellos , sometiendo a sus hogares a una rehabilitación energética integral”.

Los resultados de este informe muestran que en este tiempo no ha cambiado mucho la opinión de los españoles en relación a sus viviendas. Según la última encuesta realizada por GAD 3 para el CGATE en pleno confinamiento, el 69% de la población no intervendría en sus hogares para mejorar su calificación energética.

Del mismo modo, el trabajo realizado con Mutua de Propietarios arrojaba a la luz datos significativos. El 69 % de los encuestados no valoraba las iniciativas para mejorar la eficiencia energética de sus viviendas, solo el 55 % conocía el certificado energético y el 71% tiene la percepción de que su vivienda está correctamente aislada.

“Está en nuestra mano cambiar esta falsa sensación de los ciudadanos y explicarles que pueden vivir en hogares mucho mejor preparados. Los datos están ahí: el número de viviendas construidas en España está cerca de los 26 millones, y de ellas más 8 millones son absolutamente ineficientes energéticamente, debido a que se construyeron bajo unas normativas y estándares anteriores a la primera normativa que reguló el aislamiento y la eficiencia energética de los edificios. Es más, algunos estudios indican que de cada diez euros gastados en calefacción o refrigeración, se pierden hasta cuatro por la ineficiencia del edificio. La Arquitectura Técnica tiene el deber de hacer una labor formativa que ayude a mejorar nuestro parque edificado. Todos saldremos ganando”, concluye Sanz.

  • Si quieres alquilar o vender una casa vas a necesitar un certificado de eficiencia energética. Te contamos para qué sirve este documento oficial y las características que posee

El certificado de eficiencia energética nació para favorecer a aquellos edificios con una alta eficiencia energética, para destacarlos sobre el resto y facilitar que la gente los compre, promocionándose así un mundo más sostenible.
El certificado energético es obligatorio en España desde el 1 de junio de 2013 para poder alquilar o vender un inmueble o local.

La responsabilidad de obtener este certificado energético es del propietario de la vivienda, quién debe contratar el servicio de un técnico certificador para obtener su certificado energético, por lo que el certificado es imprescindible para vender o alquilar un inmueble.

El certificado energético informa sobre el consumo energético y sobre las emisiones de CO2 de un inmueble que se anuncia en venta o en alquiler.

ETIQUETA ENERGÉTICA

El contenido del certificado energético se resume en la etiqueta energética. Esta etiqueta, de aspecto parecido a la etiqueta energética presente en electrodomésticos, indica las calificaciones de emisiones y de consumo que el inmueble ha obtenido en su certificado energético, en una escala de colores que va de la A, la más eficiente, a la G, la menos eficiente.

Hay que destacar que en caso de venta de un inmueble el propietario debe entregar el certificado energético al comprador. Además el certificado energético debe incluirse en el contrato de compraventa.

En caso de alquiler se debe mostrar y entregar una copia del certificado energético al inquilino. También se solicitará el certificado energético a la hora de depositar la fianza de un alquiler en el organismo oficial que corresponda.

Anuncio del certificado energético

La calificación energética indicada en el certificado energético debe figurar en cualquier anuncio o acto publicitario del inmueble. El propietario debe facilitar su certificado energético a su agencia inmobiliaria e incluirlo en su anuncio en portales inmobiliarios.

Multas por alquilar o vender sin certificado energético

Vender o alquilar sin disponer de certificado energético supone una infracción y está sancionado con multas que oscilan entre los 300 y los 600€

La Ley 8/2013, de 26 de junio, establece las sanciones por incumplimiento de la normativa de certificación energética. Estas sanciones se dividen en tres grupos según la gravedad de la infracción, desde no mencionar la calificación energética obtenida en los anuncios del inmueble en venta o alquiler, a vender sin haber realizado previamente el certificado energético o falsear el resultado del mismo. Pueden darse tres tipos de infracciones:

  • Las infracciones leves, se multaran con cantidades entre 300€ a 600€.
  • La infracciones graves llevan asociadas multas de 601€ a 1000€.
  • La infracciones muy graves conllevan multas de 1001€ hasta 6000€.

Características del certificado energético

El certificado energético es un informe que consta de varias páginas. Contiene abundante información sobre la orientación, la situación, la envolvente, la iluminación y los sistemas de producción de energía del inmueble:
En la primera página del certificado energético contienen los datos generales del inmueble, además de los datos del técnico certificador. En la parte inferior se indica la calificación energética global del inmueble, en términos de emisiones de dióxido de carbono liberado a la atmósfera. Se expresa en una escala de la A a la G.

Esta calificación aparecerá en la etiqueta de eficiencia energética, cuando se registre el certificado energético. También aparecerá en la etiqueta energética la calificación de consumo de energía (Kw h/m2•año) indicada en el Anexo II de este informe.

Además de esta primera página, el informe dispone de cuatro anexos donde desglosa la información:

  1. Anexo I, describe las características térmicas del inmueble.
  2. Anexo II, desglosa la calificación energética del inmueble en la calificación de las diferentes demandas y consumos energéticos.
  3. Anexo III, referente a las recomendaciones de mejora.
  4. Anexo IV, el técnico describe las pruebas, comprobaciones e inspecciones llevadas a cabo durante el proceso de toma de datos.
  • La luz artificial también permite configurar espacios y controlar aforos para evitar aglomeraciones y frenar la transmisión del coronavirus

La actividad en las calles y en los espacios de trabajo va volviendo poco a poco a la normalidad, o a la nueva normalidad. Cada vez se conoce más del virus SARS-CoV-2, causante de la crisis mundial actual, y eso nos hace sentirnos más seguros a la hora de retomar nuestras anteriores rutinas o proyectos.

Existen diferentes fórmulas o elementos que pueden ayudar a que esta seguridad se vea incrementada. La empresa española Artesolar Iluminación cuenta con algunos productos que pueden facilitar los procesos en la lucha contra las infecciones producidas por el coronavirus, tanto a nivel educativo, en centros de enseñanza, como profesional, en oficinas y espacios de trabajo.

Desinfección de espacios con luz ultravioleta

Para contribuir en la lucha contra la COVID-19, Artesolar ha lanzado recientemente una nueva luminaria LED, modelo NEUTRAL. Se trata de una solución que realiza tres funciones: iluminar con su zona central del panel, desinfectar de polvo, gases y filtración y favorecer que no aparezcan virus mediante sus filtros de aire que se encuentra en los laterales, y completar la desinfección con una luz ultravioleta.

El proceso de desinfección mediante UV sería el siguiente: el ion plata reacciona con el ion sulfuro de hidrogeno en las bacterias e inhibe su reproducción. Produce superóxido libre de radicales y descompone la bacteria. La superficie del material tiene activos que tiran de las membranas de las bacterias rompiéndolas.

Iluminación para reconfigurar espacios

El control del aforo de las salas y de los espacios es una buena medida para evitar aglomeraciones innecesarias y de potencial riesgo para nuestra salud. El uso de sensores o de luminarias con sensores incorporados permiten reconfigurar espacios teniendo en cuenta la ocupación y el distanciamiento entre personas, evitando el riesgo de contagio de la COVID-19.

Numerosas luminarias ofrecen la posibilidad de incorporar de forma adicional o nativa un sensor de presencia que, además de encenderla o apagarla si se detecta o no movimiento, también nos podría indicar si la sala se encuentra o no ocupada y así poder reorientar la visita o reunión a otra zona de la oficina. Un ejemplo de las posibilidades que ofrecen sería la Luminaria TENVIA de Artesolar.

El ser humano como eje del espacio a iluminar

La utilización de luz artificial mediante la recreación del ciclo circadiano ayuda a mejorar el bienestar de enfermos, el rendimiento de estudiantes y profesores, o a mejorar las condiciones de trabajo en las oficinas.

El ritmo circadiano es el reloj biológico que regula nuestras horas de sueño y vigilia. La exposición a la luz natural del sol tiene muchos beneficios para nuestra salud, como mejorar el rendimiento escolar, facilitar el descanso nocturno o, incluso, reducir significativamente las posibilidades de padecer enfermedades mentales en edades avanzadas.

Es el caso del panel LED CASE de Artesolar, que cuenta con una regulación de temperatura de color desde 2700K hasta 6500K, para fomentar tanto la tranquilidad como la concentración, y facilitar el trabajo mediante contraste y reconocimiento de detalles. También se puede regular la intensidad en función de la necesidad por trabajo y ocupación. Todo ello se complementa con un índice de deslumbramiento bajo, para impedir molestias en zonas de trabajo. Se trata de un panel LED que respeta el well being en cualquier entorno. Tanto es así que, según el estudio “Chroma Zenit Circadian lighting 2003 de la Universidad del Hospital de Copenhague”, la iluminación con regulación circadiana puede reducir el grado de depresión y somnolencia en los pacientes.

  • 8 motivos para tener un contador eléctrico propio, alquilado o comprado

La luz ha aumentado mucho su precio en los últimos años y esto supone una gran partida en el presupuesto de las empresas que poco a poco retoman la normalidad en España. Es por ello por lo que ahorrar energía eléctrica es ahora una prioridad. Poco a poco han llegado al escenario eléctrico de nuestro país los contadores de energía eléctricos inteligentes, unos nuevos aparatos no exentos de polémica por suponer un encarecimiento en sus facturas.

Para la gran mayoría de empresas, el coste del alquiler del contador de electricidad supone un gasto más a considerar en las facturas de electricidad que se pagan cada mes más si se tiene en cuenta la difícil situación en el que se encuentran algunas empresas.

Según la ley, el consumidor final de la energía tiene la posibilidad de tener el contador eléctrico en propiedad, siempre y cuando éste sea homologado y la distribuidora realice el precintado de este. Actualmente, el coste final del alquiler de un contador depende de la tarifa eléctrica y de la distribuidora, pero éste fluctúa desde los 10 hasta los 120 euros al mes.

“La empresa distribuidora es quien realiza las lecturas del contador y pasa la información a la compañía comercializadora. Esto hace que la información no esté disponible para el cliente, excepto la que aparece en las facturas eléctricas: kWh consumidos, kVArh de reactiva y potencia máxima demandada. Esto es todo lo que el consumidor final obtiene”, mantiene Marta Gomà, Socia de Ipsom.

8 MOTIVOS PARA EL CAMBIO DE ALQUILER A PROPIEDAD

Los expertos de Ipsom señalan principales ventajas de pasar de la modalidad de alquiler a propiedad:

· Medidas en tiempo real: junto con el contador en propiedad, el usuario dispondrá de una plataforma que interprete los datos de forma continua y los muestre de forma sencilla. Por tanto, la telemedida nos permitirá conocer con detalle el consumo realizado minuto a minuto.

· Detección de sobretensiones y cortes de luz: se dispone de toda la información de las curvas de consumo, imprescindible para presentar reclamaciones de calidad de suministro frente a las distribuidoras.

· Detección de excesos de potencia: es posible detectar a tiempo real excesos de potencia que pueden producir penalizaciones en nuestra factura eléctrica.

· Conocimiento del perfil de consumo: el acceso a la información de consumos cuarto-horarios permite saber cuál debe ser la potencia óptima contratada.

· Control de consumo en tiempo real de las ampliaciones de equipos.

· Disponibilidad de medidas: se dispone de medidas certificadas para poder hacer cualquier tipo de reclamación a la compañía eléctrica.

· Ahorro del coste de alquiler del equipo de medida.

· Conservación del historial: no hay pérdida de datos al cambiar de compañía eléctrica.

Aseguran los expertos de Ipsom que una de las principales preocupaciones ante el planteamiento de un cambio de contador para la empresa es si dicho cambio implica o no un corte de tensión que pueda alterar el ritmo de trabajo normal de una compañía. “La respuesta es que no. En la gran mayoría de suministros, con medida indirecta, el cambio de contador no implicará quedarnos sin electricidad en nuestra instalación”, mantiene Marta Gomà.

Por otro lado, la consultora energética señala que el proceso de cambio, que implica la coordinación con la empresa distribuidora para quitar el contador de alquiler e instalar el de propiedad queda íntegramente en manos de la empresa especializada, y no requiere de ninguna gestión directa por parte de la empresa.

A pocos días de finalizar el verano, las altas temperaturas darán paso a otras más suaves, momento idóneo para que los titulares de las instalaciones de calefacción, si no lo han hecho ya, pongan a punto sus calderas y circuitos de calefacción antes de la llegada del frío y del consiguiente encendido.

Para anticiparse a este momento, desde Agremia (Asociación de Empresas del Sector de las Instalaciones y la Energía) recomiendan seguir una serie de pautas para preparar las instalaciones.

– Revisión y limpieza de las calderas. El verano y principio del otoño, con las calderas aún apagadas, es la mejor época del año para acometer la limpieza y revisión de estos equipos, sea cual sea el combustible que utilicen, y realizar un análisis de combustión, de tal manera que garantice que la misma es correcta y que la evacuación de los gases se realiza correctamente al exterior. Todo ello contribuirá a garantizar la seguridad de nuestra instalación y optimizar el consumo energético de la misma reduciendo el gasto derivado de su utilización durante todo el invierno.

– Realizar las mejoras necesarias y una revisión previa al encendido de todo el circuito de calefacción. Para evitar incidencias en el sistema, es conveniente comunicar a la empresa mantenedora los posibles inconvenientes que hayan aparecido durante el final de la temporada anterior o el verano para darles solución antes de comenzar la temporada de frío. Asimismo, y aunque no es obligatorio, sí es recomendable que el mantenedor realice una revisión del circuito previa al encendido. En dicha revisión deberá vigilarse el correcto funcionamiento de las válvulas o llaves de los radiadores, ya que podrán detectarse fugas en radiadores, y la ausencia de aire en el interior de los mismos que pueda provocar ruidos molestos, o cualquier otra anomalía en el funcionamiento de nuestro sistema de calefacción.

– Aprovechar las subvenciones que existen para la sustitución de calderas no eficientes. Es recomendable consultar en el ayuntamiento o comunidad autónoma donde se ubique la finca las ayudas existentes. En estos momentos, por ejemplo, explican desde Agremia, para calderas centrales, están vigentes en la Comunidad de Madrid el Plan Renove Privado de Salas de Calderas de (www.cambiatucaldera.com), que incentiva reformas de instalaciones térmicas comunitarias que sustituyan el combustible utilizado por gas natural, y el Plan Renove Público de Salas de Calderas, que es compatible con el anterior (www.fenercom.com). Y en breve también estará operativo el Plan Cambia 360 del Ayuntamiento de Madrid.

– En el caso de instalaciones comunes, solicitar a la comunidad de propietarios, cuando sea necesario, la instalación obligatoria de repartidores de costes de calefacción o contadores de energía. Además de las operaciones periódicas de mantenimiento que resultan del contrato que tenga suscrita la comunidad con su empresa mantenedora, Agremia recuerda que en agosto entró en vigor la regulación de la contabilización de consumos individuales en comunidades con calefacción central. Esta nueva normativa obliga, de acuerdo a un calendario prefijado según la zona climática donde se ubique el edificio, a instalar contadores de energía individuales o repartidores de coste de calefacción en los radiadores de las habitaciones, siempre que sea técnicamente viable y económicamente rentable, de manera que se permita a dicho usuario final conocer y optimizar su consumo real de energía.

Desde Agremia también se recomienda a los usuarios instalar en los radiadores válvulas termostáticas (manuales o programables) para regular la temperatura de cada estancia.

  • Septiembre de 2020 estará condicionado por una vuelta al trabajo atípica protagonizada por el aumento del teletrabajo para frenar el rebrote de la pandemia, lo que supondría un aumento de los recibos para este mes.
  • Solo el aire acondicionado podría alcanzar un gasto de 36 euros al mes si finalmente se trabaja desde casa.
  • Desenchufar electrodomésticos que no se usan a diario y vigilar el consumo energético de las segundas residencias, entre los consejos que ha elaborado UCI para ahorrar al máximo en las facturas del fin del verano.

Tras finalizar unas vacaciones de verano extrañas por la actual pandemia de COVID-19, la mayoría de los españoles regresan a sus hogares con nuevas incertidumbres que se suman a las habituales en esta época del año. ¿Cómo será este año la temida cuesta de septiembre teniendo en cuenta la actual situación? ¿Se volverá al teletrabajo? ¿Habrá un nuevo confinamiento? ¿Qué sucederá con los colegios?

Una parte importante de esta vuelta a la rutina se da a la hora de pagar todas las facturas y recibos después de dejar el hogar durante semanas sin consumo eléctrico, de agua o de Internet. Solo la factura eléctrica de septiembre de 2019 alcanzó los 56 euros de media por hogar, según el simulador de la factura de la electricidad de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC). Es muy probable que esta cifra aumente en septiembre de este año debido a un posible nuevo confinamiento y a la vuelta al teletrabajo que muchas empresas plantean para reducir los rebrotes del coronavirus.

Teniendo en cuenta esta situación, desde UCI, Unión de Créditos Inmobiliarios, entidad experta en financiación de la vivienda, han elaborado una serie de consejos para que los españoles puedan ahorrar al máximo en sus facturas tras el fin de las vacaciones estivales:

1. Teletrabajo: inmersos en una ola de rebrotes de COVID-19 que hace que el número de afectados aumente de forma alarmante, muchas de las empresas que pensaban volver a sus oficinas en septiembre se lo han pensado dos veces y han decidido aplicar de nuevo el teletrabajo para la vuelta de vacaciones. Esto supone un aumento del gasto energético del hogar, al pasar muchas más horas de lo normal en casa. De hecho, la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) cifró un crecimiento del consumo eléctrico en las viviendas de un 28% solo el pasado abril, lo que se tradujo en un aumento de la factura mensual en 10 euros. Por ello, es aconsejable revisar todos los aparatos y electrodomésticos que consuman mucha energía y desenchufar los que no se necesiten para el trabajo.

2. El aire acondicionado, solo lo imprescindible: septiembre sigue siendo un mes de altas temperaturas en el que todavía contamos con los aparatos de aire acondicionado como grandes aliados. Sin embargo, hay que tener en cuenta que estas máquinas consumen mucha energía (aproximadamente 0,15€ la hora). Además, el teletrabajo aumentará el tiempo medio que activamos el aire acondicionado al día de cinco a ocho horas, según un informe de Selectra. Esto supondría un gasto aproximado de 1,2€ por jornada de teletrabajo y de 36 euros al mes.

3. Adiós al consumo fantasma: la mayoría de los aparatos y electrodomésticos que se encuentran en una vivienda consumen electricidad mientras están enchufados y apagados, lo que permite un encendido más rápido cuando queremos utilizarlos. Este modo ‘stand-by’ es fácilmente reconocible por el pequeño piloto rojo que se encuentra en televisores y cafeteras, el cual indica que el electrodoméstico está consumiendo energía pese a estar apagado. Pero muchos otros aparatos, como los cargadores de móvil u ordenador, no cuentan con este piloto, por lo que su gasto al estar enchufado nos pasa desapercibido. Este consumo fantasma puede suponer entre un 10 y un 20% de la factura mensual de electricidad, según la Universidad de Berkeley (California), un gasto que se evita fácilmente desconectando aquellos aparatos que no se utilizan de forma continuada.

4. Buen uso del ordenador: según datos de IDAE, (Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía), hay que prestar especial atención a los ordenadores porque suponen un 7,4% del consumo de energía en los hogares, que podría elevarse considerablemente si todos los miembros de una familia trabajan o estudian desde casa en las próximas semanas. Para reducir este gasto, es recomendable seguir trucos fáciles como bajar la iluminación de la pantalla, no utilizar salvapantallas, evitar el modo standby y apagar dispositivos conectados como el escáner, impresora o altavoces si no se están utilizando.

5. Cuidado con las segundas residencias: tener una segunda residencia para pasar el verano es casi una tradición en España. Según el V Estudio Casaktua, un 25% de los propietarios españoles de vivienda cuenta con al menos un segundo hogar dentro de nuestro país. Dentro de este porcentaje, el 51% destina este inmueble para su propio disfrute en las épocas de vacaciones, lo que no suele ser más de un par de veces al año. Pero ¿qué pasa el resto del año? Normalmente la casa se queda vacía, pero consumiendo energía, lo que a fin de cuentas supone una segunda factura de la luz que pagar cada mes. Lo mejor para ahorrar en este sentido es buscar tarifas en el mercado que se adapten al perfil de consumo de las segundas residencias o cortar el suministro eléctrico, siempre y cuando compense el precio de volver a darse de alta.

6. Ahorra en tu factura del agua: un español consume al día unos 132 litros de agua, de acuerdo con los datos de la última Encuesta sobre el Suministro y Saneamiento del Agua del INE. Puede parecer una cantidad exagerada, pero las cuentas salen si se suman las veces que nos duchamos (de 35 a 70 litros) o tiramos de la cadena (10 litros), entre otras acciones. Además, se trata de un consumo que puede aumentar en septiembre, al tratarse todavía de un mes caluroso en el que necesitamos hidratarnos más. Ante esta situación lo ideal son los pequeños gestos: cargar al máximo la lavadora y el lavavajillas, usar economizadores de agua para la salida de los grifos, ducharse en vez de bañarse…

  • Esta medida supondría un ahorro equivalente a la plantación de 3.000 millones de árboles, o la eliminación de la circulación de 217 millones de coches

  • El 66,5% de españoles reside en viviendas en altura

  • Hay dos opciones para las comunidades de vecinos que decidan pasarse al autoconsumo solar: solución para el consumo del edificio y de los propios vecinos, o para abastecer las zonas comunes

 

La sociedad española cada vez está más concienciada de la importancia de encontrar una alternativa energética, más económica y verde.

Soluciones como la energía solar, que en el último año se ha visto impulsado por una serie de medidas del Gobierno y la derogación del ‘impuesto al sol’, se posiciona como la más relevante.

Sin embargo, aunque el sector energético está apostando con mucha fuerza por la energía fotovoltaica, la peculiaridad del parque de viviendas español hace que no pueda despegar como es debido.

En general, la normativa aprobada se enfoca en la vivienda unifamiliar. Sin embargo, en un país como España donde hasta el 66,5% de españoles reside en viviendas en altura*, es fundamental encontrar fórmulas que impulsen la instalación en comunidades de vecinos para que el impacto sea real.  De hecho, si se instalaran placas solares en todas las comunidades de vecinos supondría un ahorro de 8.000 millones de toneladas de CO2 emitidas al ambiente durante 25 años, lo que equivale a la plantación de 3.000 millones de árboles, o la eliminación de la circulación de 217 millones de coches”, destaca Edgar Imaz, cofundador deSotySolar, compañía especializada en energía procedente del sol y en autoconsumo eléctrico.

De igual manera, analistas del sector, teniendo en cuenta el pacto verde europeo, prevén que el autoabastecimiento colectivo será uno de los sectores más beneficiados.

Solución integral para todos los vecinos o solución para las zonas comunes

Actualmente, una de las principales trabas es que se requiere de la aprobación de todos los propietarios del bloque de viviendas: “Poner de acuerdo a todos los vecinos de una comunidad no es tarea fácil. Deben votar en junta su aprobación y cuantos más vecinos quieran hacer uso de la energía solar, mayor será el tamaño de la instalación y la inversión”, destaca Daniel Fernández, cofundador de SotySolar.

De hecho, existen dos tipos de instalaciones de paneles fotovoltaicos en las comunidades de vecinos. Por un lado, se encuentra la solución integral, en la que se abastece no solo las zonas comunes sino también las viviendas mientras que hay otro tipo de instalación en las que solo se cubrirían las zonas comunes como el ascensor, el garaje, los trasteros o la piscina.

Si en lugar de una solución integral, que cubra abastecer zonas comunes y las viviendas, se opta por cubrir sólo las zonas comunes, la instalación tendrá un tamaño más reducido y, por tanto, más asumible para todos. Esta última es una buena solución de partida para todos los vecinos, la conocida como autoconsumo comunitario, más económica y donde todos los vecinos salen ganando, siendo más fácil su aprobación en junta. Cada vez más la sociedad es colaborativa en todos los aspectos de la vida, y esta es una solución más hacia una transición verde y común», añade Fernández.

Aterriza en España el ‘Netflix’ de la energía solar con la asturiana SotySolar

La startup SotySolar está revolucionando el mercado, apostando por la innovación. De hecho, la compañía acaba de lanzar un modelo de suscripción tipo ‘Netflix’ para instalar placas solares en los hogares españoles para que puedan pasarse a la energía solar sin ningún tipo de traba ni condicionantes económicos. Se trata de un modelo revolucionario sin entrada, ni permanencia ni penalización por cancelación. “Con esta novedosa propuesta buscamos dar el impulso definitivo a la energía solar fotovoltaica en nuestro país, ofreciendo al usuario un modelo apto para que todo el mundo pueda escoger ahorrar mediante el autoconsumo”, añade Fernández.

  • Este tipo de inmuebles, por su antigüedad, suelen presentar grandes deficiencias en cuanto a confort, habitabilidad, accesibilidad, consumo de energía o seguridad estructural.
  • Para adaptarlas a las necesidades actuales, la mejor opción es la rehabilitación sostenible, tanto por las ayudas económicas que ofrecen las administraciones públicas, como por sus ventajas: menor demanda energética, mayor durabilidad o incremento del confort.
  • Principales intervenciones: mejorar el aislamiento térmico, sustituir las ventanas por otras más eficientes, eliminar las pinturas plásticas y apostar las naturales no tóxicas o apostar por el acondicionamiento acústico, entre otras.

El auge del teletrabajo está incrementando el interés por disponer de un inmueble en municipios rurales bien comunicados o cercanos a grandes urbes. Una vez perdido el miedo por parte de las empresas de permitir a sus empleados trabajar el remoto, los profesionales del sector inmobiliario ya están percibiendo un aumento de búsquedas en estas ubicaciones alejadas del ruido y la masificación por la posibilidad que ofrecen de poder adquirir una vivienda unifamiliar que cumpla todas las preferencias habitacionales surgidas a raíz del COVID- 19(zonas espaciosas, espacios exteriores, varias habitaciones, luminosidad, tranquilidad, etc.), a precios muy asequibles.  

Este tipo de inmuebles, sin embargo, por su antigüedad, suelen presentar grandes deficiencias en cuanto a confort, habitabilidad, accesibilidad, consumo de energía o seguridad estructural, lo que llevará a la mayoría de estos nuevos inquilinos a emprender diferentesacciones de rehabilitación que permitan adaptar sus viviendas a los requerimientos y necesidades actuales. En este sentido, la opción sosteniblees la mejor elección, tanto por las múltiples facilidades y ayudas económicas que ofrecen actualmente las administraciones públicas, como por las ventajas de este tipo de rehabilitación: menor demanda energética y consumo de residuos, mayor durabilidad frente a los desperfectos ocasionados por el paso del tiempo -grietas, humedades, fugas de calor, desconchamiento de pintura, posibles plagas, etc.-,revalorización de la vivienda, y más confort y salubridad, gracias a que garantiza una mejor la calidad del aire interior o una temperatura ambiente acogedora durante todo el año .

Para contribuir al fomento de este tipo de rehabilitaciones, la compañía Sto, entidad de origen alemán con sede en España especializada en la elaboración de materiales y soluciones para la construcción sostenible, explica los aspectos fundamentales a tener en cuenta:

  • Mejorar el aislamiento térmico de paredes, suelos y techos. Contar con un buen aislamiento térmico puede llegar a suponer un ahorro en costes energéticos de hasta el 60% y, desde un punto de vista sostenible, puede conllevar un ahorro de energía anual de 16 millones de toneladas de gas de combustión. Además, contribuye también al aislamiento acústico de las estancias. En este sentido, lo mejor es utilizar materiales aislantes sostenibles: lana mineral, fibra de madera, espuma rígida mineral,
  • Sustituir las ventanas por otras más eficientes. El doble vidrio con una cámara de aire de al menos 10 mm es lo mejor para un mayor aislamiento térmico y acústico. Asimismo, es preferible que sean de hoja batiente u oscilobatiente, ya que las correderas no son tan herméticas, y que estén fabricadas de madera, aluminio o PVC. Será importante, en este caso, asegurar también el aislamiento de los marcos, para evitar pérdidas de calor.
  • Eliminar las pinturas plásticas y apostar las naturales no tóxicas. La pintura plástica impide la transpiración de las paredes yemite al aire sustancias nocivas, como el formaldehído, un gas tóxico perjudicial para la salud. Por ello, en los últimos años se han desarrollado otras opciones de carácter sostenible y respetuoso con el medio ambiente. Por ejemplo, las pinturas de cal (impermeables y con capacidad fungicida y antiséptica, que impiden la formación de algas y hongos), de silicato ( gran durabilidad y resistencia a los rayos UV, y también con propiedades antibacterianas, desinfectantes y fungicidas), de arcilla (natural, fácil de aplicar e indicada especialmente para interiores por su poca resistencia al agua) o de vegetales (obtenidas del procesamiento de materia de origen orgánico y mineral, como hojas, corteza de árbol, aceites…, y también indicadas para interior).
  • Apuesta por el acondicionamiento acústico. Teniendo en cuenta que la calidad acústica es un aspecto decisivo para el confort de los usuarios, las intervenciones en ese sentido son, ahora mismo, una gran apuesta. Aunque la aplicación de sistemas de acondicionamiento acústico es más común en recintos dedicados a la música o a la palabra (teatros, salas de concierto, discotecas, restaurantes, aulas o salas de cine), los meses de COVID-19, en los que ha habido más personas de lo habitual en la vivienda durante más tiempo y, además, con videollamadas constantes, han incrementado el interés por este tipo de soluciones en el contexto residencial. Gracias a ellas, es posible absorber el sonido y regular los tiempos de reverberación, eliminando ruidos molestos.
  • Revisión de las instalaciones eléctricas. Inicialmente, las instalaciones eléctricas fueron proyectadas para niveles de consumo inferiores al actual y sus condiciones de seguridad son, en muchas ocasiones, precarias y peligrosas para los usuarios. Por ello, es importantecomprobar si la instalación eléctrica está preparada para la demanda de potencia que se va a precisar, revisar si dispone de toma a tierra para todos los enchufes y de si hay cableados o canalizaciones en mal estado, y, en caso de ser necesario, plantearse uncambio de la instalación eléctrica. Habrá que aprovechar la reforma, además, para la sustitución de bombillas incandescentes y lámparas halógenas por luces LED, y optar por el uso de electrodomésticos con etiqueta energética de bajo consumo.
  • Actualización de las conducciones de fontanería e instalación de soluciones de ahorro de agua. En este sentido, es importantesustituir las antiguas tuberías de plomo y cobre por otras de acero inoxidable, cerámica o, en última instancia, de polietileno o polipropileno. En cuanto a los sistemas de ahorro de agua, habría que plantearse la instalación de grifos con filtros de ahorro, de un descalcificador a la entrada de la instalación para prolongar la vida útil de los electrodomésticos o de sanitarios con cisternas de descarga controlada.
  • Cambiar o mejorar el sistema de calefacción y agua caliente. Lo más común es apostar por la instalación de una caldera de baja emisión de NOx (con un índice de contaminación más bajo que el que exige la normativa europea), de condensación (aparte de recuperar el calor de los gases producidos en la combustión, regula el consumo energético en función de la demanda) o de biomasa (entre ellas, la de pellets, hechos a base de residuos vegetales comprimidos que, al quemarse, no contaminan el medio). No obstante, si se quiere hacer una reforma todavía más sostenible, lo ideal es rechazar las calderas que consumen electricidad o las que queman combustibles fósiles y apostar por las energías renovables, como, por ejemplo, instalar un termosifón solar para el agua caliente y placas fotovoltaicas para generar calor.

En viviendas de obra nueva: la madera, la mejor opción

Si lo que se quiere es un diseño es 100% personalizable, y empezar una construcción desde cero, la opción más económica son las viviendas de madera: ejecución rápida, ligera (peso medio de tan solo 400 Kg/m3, en comparación con el hormigón que tiene un peso aproximado de 2.500 Kg/m3 o el acero con 7.000 Kg/m3.), sostenible (la madera genera un balance positivo de CO2 en el inmueble), de menor coste y con soluciones que consiguen una apariencia y prestaciones similares, o incluso mejores, a las de construcción tradicional.

Algunas de las claves a tener en cuenta a la hora de apostar por este tipo de edificaciones es que tengan una orientación sur, que la obtenciónde la madera sea local o que cuenten con un aislamiento térmico adecuado. Esto se debe a que las casas de madera no son capaces de acumular el calor del sol y, por tanto, el grosor del aislamiento térmico debe ser lo suficientemente capaz de regular la temperatura con un alto grado de efectividad. En general, el espesor más recomendado es el de 15 cm pero, realmente, este estará supeditado al tipo de clima donde se ubique el inmueble.