Calderas y termos en Salamanca
  • Necesita agua caliente rápida, sin problemas y desembolsando lo menos posible. Por esta razón, asegúrese de no cometer errores al elegir un sistema. Te contamos cuál es el mejor para ti.

La calefacción solo se usa en invierno, pero necesitamos agua caliente durante todo el año, hay tres excelentes formas de obtenerla. Es normal tener dudas entre los tres equipos más comunes, calderas, calentadores y calentadores de agua.

Te brindamos orientación para que sepas cuál es más recomendable en cada situación.

  1. Calderas: Pueden ser de gas natural o diesel. Se utilizan para calefacción y agua caliente.
  2. Calentador: Puede ser de gas natural, butano o propano. Solo funcionan para agua caliente.
  3. Termo: Funcionan con electricidad y solo se utilizan para agua caliente.

Caldera: si se necesita calefacción además de agua caliente

Si necesita agua caliente sanitaria y calefacción, la mejor opción es una caldera de gas de producción.

Si está pensando en instalar un radiador o calefacción por suelo radiante, una caldera también es la mejor solución porque puede proporcionarle agua y calor casi instantáneamente.

La caldera más utilizada es una caldera de gas natural que utiliza una técnica de condensación. Pueden utilizar el calor latente del gas de combustión para obtener una eficiencia superior al 100% ¿Qué significa esto? Entre ellos, puede ahorrar hasta un 30% de su recibo de gas.

Si desea instalar una caldera en su hogar, recuerde que necesitará una salida de gas natural e instálala en consecuencia. Si no desea trabajar llevar a cabo reformas, lo mejor es elegir otro método de calefacción.

Otro punto a considerar es la potencia de la caldera. Un apartamento con un solo baño y cocina no requiere lo mismo que un apartamento con múltiples lavabos, cocinas grandes y muchas habitaciones. Calcule 115W por metro cuadrado.

Para que te hagas una idea, la potencia más común es de 23-25 ​​kilovatios, que es suficiente para satisfacer las necesidades de los hogares estándar. Sin embargo, si tiene una casa grande o vive en una zona fría, puede aumentar el margen y elegir 30-35 kW.

Calentador: solo para agua, y si ya tiene una conexión de gas

Si solo se necesita agua caliente sanitaria, se recomienda utilizar un calentador de gas. Son de menor tamaño que las calderas y los termos, siempre que no excedan su capacidad, pueden calentar toda el agua que ingresa al sistema.

En otras palabras: se encarga de calentar el agua fría a través de un circuito de combustión de gas (normalmente gas natural, butano o propano). También hay calentadores eléctricos, pero no son eficientes.

Sin embargo, los calentadores no son potentes: su límite de producción está en litros por minuto. La capacidad más habitual suele ser de 5 litros, 10 litros o 15 litros por minuto, pero algunos modelos tienen cargas superiores. Si quieres saber cuánto necesitas, debes considerar la cantidad de personas que viven en la casa y la cantidad de puntos de consumo (sumando baños, cocinas y electrodomésticos).

Si ya tiene una salida de aire o no le importa cambiar a butano / propano, puede elegir un calentador. Su instalación es muy sencilla y su costo de combustible es menor que el costo de la electricidad.

Termo: si no hay conexión de gas y / o segunda vivienda

Si no puede instalar gas natural en su propia casa, o si es una segunda casa, le recomendamos que considere elegir un calentador de agua eléctrico.

Su funcionamiento es muy sencillo: acumulan una determinada cantidad de agua en su interior, la calientan y la mantienen a una temperatura determinada.

Lo malo es que cuando se completa esta cantidad, no queda más remedio que esperar a que se vuelva a llenar de agua y se caliente para que sea utilizable. ¿De cuánto tiempo estamos hablando? Depende del modelo y de la cantidad, pero podemos señalar que tarda de 1 a 3 horas aproximadamente.

Por lo tanto, es crucial decidir cuánta agua se necesita. De lo contrario, eventualmente tendrá que ducharse con agua fría. Información de cálculo: En cada ducha gastarás unos 30 litros de agua.

Además de la capacidad limitada, su mayor desventaja es que el consumo de electricidad es más caro que el de gas. Aunque cabe destacar que su mayor ventaja es la versatilidad: instalación rápida, limpia y económica, se pueden instalar en cualquier rincón (horizontal y vertical) y requieren poco mantenimiento.

 

Compartir con amigos: