Consejos para ahorrar energía en tu casa


A veces con pequeños cambios en las tareas de la casa podemos ahorrar mucha energía y podemos reducir los pagos de las facturas. Algunos de los consejos a realizar en el hogar son las siguientes:

Las luces de la casa

Apagar las luces cuando su uso no sea necesario y aprovechar al máximo todas las horas de luz. A pesar de usar bombillas de bajo consumo o de LED consumen igual y debemos controlar su uso. Por otro lado la opción de stand by, es uno de esos modos que aunque en apariencia esté apagado, igualmente consume. En estos casos la mejor opción es usar una regleta con interruptor para poder controlar el consumo de energía de esos aparatos como la televisión o el cargador del móvil.

La gestión de los electrodomésticos

Por otra parte tenemos los electrodomésticos. Estos son los mayores consumidores de energía de la casa, lavadora, secadora, vitrocerámica, horno… de todos ellos podemos aprovechar su energía incluso cuando estamos acabando de hacer la tarea y así aprovechar estos aparatos al máximo posible. Por ejemplo, en el caso de lavadoras y secadoras, lo conveniente es poner la lavadora a primera hora de la mañana, así podremos poner la ropa a secar al aire libre y no tendremos que usar la secadora. Cuando planchamos la ropa aquellas prendas que no vamos a usar mucho o que no requieren mucho calor para quitar las arrugas podemos dejarlas para el final, desenchufar la plancha y así aprovechar esa energía y gastar menos.

Otros electrodomésticos como por ejemplo el lavavajillas podemos ponerlo por las noches mientras dormimos, cuando la energía es más barata y por tanto consumirá menos aunque esté toda la noche encendido una vez que termine.

A la hora de cocinar el horno es uno de los electrodomésticos que más consumen, aparte de que desprende una gran cantidad de calor. En invierno esto nos es un poco más indiferente, pero en verano si queremos poner poco el aire acondicionado y mantener la casa a una buena temperatura debemos usar el horno lo menos posible y en el caso de hacerlo aprovecharlo al máximo posible, usando también ese calor residual o cocinando más de un plato ese día. Con el uso de la vitrocerámica ocurre lo mismo, aunque en este caso no desprende una gran cantidad de calor, podemos aprovechar ese calor residual para terminar de hacer lo que estemos cocinando. El uso de tapas al cocinar nos ayudará a conservar el calor y mantenerlo concentrado, de tal modo que la comida se hará más rápido. Como ocurre con el uso de la olla exprés.

Un buen mantenimiento de todos estos electrodomésticos hará que a la hora de usarlos no requieran energía extra, sobre todo debemos tener esto en cuenta con neveras y congeladores, aparte de con los electrodomésticos que ya hemos mencionado antes. El congelador y la nevera debemos evitar mantenerlos abiertos lo máximo posible, para que la temperatura del aparato varíe lo menos posible, tanto en invierno como en verano. En el caso de la nevera los alimentos deben estar separados de las paredes para que el aire frío de la nevera pueda moverse y la temperatura pase de un piso a otro sin dificultad. Por otro lado en el congelador con el tiempo se forman placas de hielo, esto hará que su funcionamiento no sea el adecuado y consuma mucha más energía. Por ello cada cierto tiempo debemos quitar estas placas.

La temperatura del hogar

Por ultimo regular la temperatura de nuestro hogar para que todos los inquilinos estén cómodos con ella. Esto lo podemos hacer con un termostato que regule la temperatura, en invierno lo más recomendable es mantener una temperatura entre 20 y 23 grados cuando estamos en la vivienda y en verano entre 22 o 25. También debemos tener en cuenta que podemos aprovechar el frescor de la noche en verano para que baje la temperatura de la vivienda y cerrar persianas y ventanas en las hora de más calor, sin embargo en invierno debemos hacer lo contrario, subir las persianas y ventilar la casa en las horas de más calor y cerrarlas por las noches que es cuando más frío hace.

Por Anaís Ramos