Greystar

Greystar, líder mundial en inversión, desarrollo y gestión de vivienda de alquiler, ha llevado a cabo un estudio que revela que la tasa de crecimiento de los hogares en zonas urbanas en Europa triplica al crecimiento de su población. Esta tendencia se basa en tres ejes estrechamente interrelacionados: el crecimiento de la población, la urbanización y la creación de hogares. El crecimiento de la población se ve impulsado por la tendencia a la urbanización en pueblos y ciudades, que a su vez se ve impulsado por el crecimiento de los hogares unipersonales. Como consecuencia, los hogares urbanos en la Unión Europea, excluyendo al Reino Unido, han crecido un 10% desde 2010, mientras que, en ese mismo periodo, la población solo ha aumentado en un 3%.

Con independencia de esa tendencia, la investigación de Greystar ha registrado un fuerte aumento en los precios de la vivienda en todo el mundo, impulsado en gran medida por las presiones del lado de la oferta y por unos tipos de interés a unos niveles históricamente bajos. En Alemania, uno de los países europeos con uno de los mercados de alquiler privado más desarrollados, los precios de la vivienda han crecido un 20% más rápido que los ingresos y un 25% más rápido que los alquileres en los últimos cinco años.

Estos datos, sumados al aumento de los depósitos, han puesto a la propiedad fuera del alcance de muchos bolsillos y convertido al alquiler en la única opción asequible. Si, en 2010, el 28% de la población europea tenía suscrita una hipoteca, en 2018 esa cifra habia disminuido al 26%, mientras los inquilinos en régimen de alquiler pasaban del 17 al 22% en el mismo periodo. A esas tasas de crecimiento, los inquilinos en regimen de alquiler superarán a los hipotecados en 2024 –una tendencia que podría verse acelerada por el impacto del COVID-19, que reducirá el ahorro de las familias y hará aumentar los depósitos requeridos.

Nigel Allsopp, Senior Director de Investment Strategy & Research en Greystar, ha señalado que “es ampliamente conocido que la demanda de vivienda se basa en tendencias demográficas, de modo que, cuantas más familias hay, más viviendas se necesitan. Sin embargo, nuestro análisis revela que hay tres ‘ejes’ distintos e interrelacionados que impulsan la demanda de vivienda urbana. El aumento de la población general incrementa la demanda de vivienda a nivel nacional. A continuación, la urbanización concentra la demanda en pueblos y ciudades. Y, finalmente, esa demanda se fragmenta en hogares urbanos cada vez más pequeños, a menudo unipersonales. La mayor parte de este crecimiento en la formación de hogares urbanos se concentra en la vivienda de alquiler, ya que la asequibilidad del precio es una barrera de entrada para los compradores primerizos. En consecuecia, esperamos que la vivienda de alquiler supere a la de propiedad durante el próximo ciclo”.

Por su parte, Mark Allnutt, Senior Managing Director de Greystar en Europa, ha dicho que “los mercados de vivienda en Europa están crónicamente desabastecidos y la finalización de obras no sigue el ritmo de la creación de hogares. Los permisos siguen estando dos tercios por debajo de su anterior máximo y un tercio por debajo de la media a largo plazo. El stock actual están anticuado, mal configurado y mal gestionado, y gran parte del mismo se construyó antes de la Segunda Guerra Mundial. Ya no cumple su finalidad, en especial si consideramos el cambio hacia el teletrabajo y el mayor énfasis en el bienestar. Es importante señalar asimismo que, a medida que quienes aspiran a ser propietarios viven de alquiler durante más tiempo, es probable que tengan salarios más altos y una mayor inclinación a pagar alquileres más elevados por la vivienda adecuada. Querrán opciones de alquiler que se ajusten a sus necesidades y a las expectativas de los estilos de vida contemporáneos, lo cual apunta a una mayor demanda de edificios altamente equipados construidos para el alquiler”.

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