En 2020, la ciudadanía se ha replanteado algunas de sus prioridades, entre ellas, el hogar. Por ello, ROCKWOOL, líder fabricante de aislamiento a base de lana de roca, recoge los cinco aprendizajes más importantes del año sobre las casas españolas.

Barcelona, 18 de enero de 2021 – El 2020 ha puesto la vivienda en el foco. El hecho de estar tantas horas en casa y que esta se haya convertido en un espacio multiuso ha puesto en evidencia las debilidades del parque residencial español. De hecho, el 90% de los hogares fueron construidos antes de la aplicación del primer Código Técnico de la Edificación y, más de la mitad de estos, antes que existiría cualquier normativa en eficiencia energética. Un dato para destacar si tenemos en cuenta que se estima que el 92% de estos edificios seguirán en pie en 2050.

De esta manera, tal y como apuntan des del sector, los hogares no estaban preparados para el confinamiento. El largo período en casa de los meses de marzo y abril destapó las carencias de estos. “Ruido, frío, calor, poca luz o aumento del gasto energético, son algunos ejemplos de situaciones cotidianas a las que la población se ha enfrentado en 2020 en sus domicilios”, aseguran desde ROCKWOOL, empresa fabricante de aislamiento a base de lana de roca. En este sentido, el mercado inmobiliario ya ha empezado a notar los efectos de la pandemia: ha aumentado la demanda de espacios exteriores, confortables y eficientes.

Por ello, ROCKWOOL presenta las cinco lecciones más importantes del 2020 relacionadas con la vivienda ¡Toma nota y empieza el nuevo año con un hogar más confortable, saludable y eficiente!

  1. Es posible mantener la temperatura ideal en casa y, al mismo tiempo, ¡ahorrar!

Mantener la temperatura adecuada en el hogar durante todo el año es un reto para muchos. Además, a raíz de la pandemia, este problema se ha vuelto aún más visible. De ahí, el crecimiento en la búsqueda de viviendas donde no pasar ni frío en invierno, ni calor en verano.

Este tipo de edificaciones, que los expertos las catalogan como eficientes, son espacios diseñados con materiales aislantes sostenibles como, por ejemplo, la lana de roca, que “por sus propiedades de aislamiento térmico ayuda a mantener una temperatura óptima y constante, lo que disminuye la demanda de energía en el hogar”, aseguran desde ROCKWOOL. Gracias a esta bajada del consumo, “el usuario de en una vivienda media, no pagaría más de 300 euros al año en energía”, añaden.  

Un dato interesante, si tenemos en cuenta que, según IDAE (Instituto para la Diversificación del Ahorro Energético), la factura de la luz supone cerca de 2.000 euros anuales por domicilio en España.

Así que ya sabes, si quieres conseguir un hogar más agradable y que, además, te ayude a ahorrar, ¡la lana de roca es tu mejor aliado!

  1. Si el ruido nos impide concentrarnos, el motivo podría ser la falta de un aislante acústico

La mayoría de las personas, cuando escogen una vivienda lo hacen basándose en criterios de precio, ubicación y estéticos, pero no suelen tener en cuenta los niveles de confort acústico que ésta pueda aportar.

En cambio, durante estos meses, nos hemos dado cuenta de que este aspecto es fundamental a la hora de adquirir un domicilio. El hecho de compaginar la actividad laboral con la familia y el ocio en el mismo espacio ha sido un desafío para muchos. No contar con un buen confort acústico puede reducir los niveles de concentración hasta en un 48%”, explican desde ROCKWOOL.

Por ello, aislar correctamente las viviendas es necesario para poder concentrarse, ser más eficientes en el trabajo y estar más relajados. Una buena manera de hacerlo es con soluciones aislantes a base de lana de roca. Un material versátil que absorbe los ruidos de los pisos y salas contiguas. ¡Aplica este consejo a tu hogar y se convertirá en un espacio de lo más silencioso y relajante!

  1. La necesidad de tener espacios al aire libre

El confinamiento nos ha hecho apreciar más aquellos rincones de la casa con luz natural o salida al aire libre… No obstante, pocas personas han podido disfrutar de ellos. Hoy en día, en España, solo entre un 10% y un 20% de los edificios disponen de espacios exteriores y, la mayoría de ellos se encuentran en bajos y áticos.

En este sentido, disponer de un espacio exterior para tomar el sol o, simplemente, para que nos dé el aire, se ha convertido en uno de los grandes privilegios del 2020. De hecho, en las grandes ciudades ya se ha disparado el interés por casas con terraza o estancias al aire libre. Un cambio que, sin duda, marcará la arquitectura de los próximos años.

  1. La rehabilitación de viviendas, una asignatura pendiente en España

Otro de los temas estrella del 2020 ha sido la rehabilitación de viviendas. El objetivo de renovar y rehabilitar energéticamente más de 1 millón de casas se definió antes de la pandemia. Sin embargo, ahora, con las crisis del COVID-19, se ha vuelto fundamental para impulsar la economía del país de una forma sostenible.

En la última década, en España, se han rehabilitado en profundidad aproximadamente el 0,8% de los edificios. Mientras que, en otros países como Francia o Alemania, este porcentaje aumenta por encima del 15% de su parque edificado. Una actividad poco “ambiciosa” en España, según los expertos. ROCKWOOL afirma que “invertir en rehabilitación permitiría disponer de espacios más confortables, saludables y sostenibles, que disminuirían el impacto ambiental”.

De hecho, actualmente, los inmuebles son responsables del 36% de las emisiones de gases de efecto invernadero en la Unión Europea. Así pues, y ante el desafío de la UE hacia la senda de la descarbonización, meta fijada en 2050, España ha anunciado que invertirá 5.300 millones de euros en la renovación y rehabilitación de edificios. Con estas ayudas, el Gobierno pretende reformar casi 500.000 viviendas entre el 2021 y el 2023. La inversión en esta actividad supondrá la creación de empleo en un sector crucial para la economía española, como el de la construcción.

Una medida ideal para promover ¡viviendas más confortables y eficientes!

  1. El nuevo CTE, una medida que no termina de convencer al sector

Seguramente, en los últimos meses, hayas oído hablar de la actualización del nuevo Código Técnico de la Edificación (CTE). Un avance que está alineado con las recientes iniciativas legislativas nacionales y europeas enfocadas a ahorrar energía y fomentar las energías renovables.

Con la modificación del documento, el sector esperaba que éste fuera más exigente en algunos puntos, como, por ejemplo, en los relacionados con la seguridad frente al fuego. Un aspecto fundamental si tenemos en cuenta que, actualmente, debido al uso de materiales combustibles, los incendios en los edificios se propagan entre 5 y 10 veces más rápido que hace 50 años.

Por ello, y pese a la mejora de algunos aspectos relacionados con la eficiencia energética, salubridad, confort y seguridad, los expertos señalan que “ha faltado ambición, ya que existen los mecanismos y herramientas para mejorarlo aún más”.

En definitiva, el 2020 ha sido un año clave para el sector de la edificación que afronta un 2021 lleno de retos.

  • UCI ha elaborado una guía para ayudar a paliar la ‘cuesta de enero’ del año que empieza, un mes en el que a las complicaciones habituales se suman las restricciones por el Covid-19 y las nevadas y heladas, con el precio de la luz en máximos históricos.
  • Entre las principales claves: usar todo lo posible la luz natural, apostar por bombillas LED, contratar una tarifa de discriminación horaria y la potencia eléctrica realmente necesaria, así como hacer un buen uso de dispositivos electrónicos, calefacción y electrodomésticos.

Enero no sólo ha traído el temporal de nieve y frío Filomena, que ha congelado las temperaturas, también un importante aumento del precio de la luz. Concretamente, un 27% más en el precio en tarifa regulada, al pasar de 13,24€ por kilovatio/hora a inicios de 2020 a 16,81€, en los primeros días de 2021, según Facua.

El precio de la luz registró su segundo nivel más alto de la historia el pasado viernes, con 95 euros por megavatio/hora (Mwh). Tras una ligera bajada el domingo, este lunes, 11 de enero, la tendencia vuelve a ser al alza, con un coste medio de 82,45 euros/MWh, especialmente acusada en la franja horaria de las 21-22h. Y, en la jornada del martes, 12 de enero, subirá de nuevo hasta los 84,25 euros el MWh de media, según datos del Operador del Mercado Ibérico de la Electricidad (OMIE).

El principal motivo de esta subida se debe al gran aumento de la demanda por las bajas temperaturas y al mayor uso de gasoil y carbón para la producción de electricidad, en detrimento de energías renovables procedentes del sol y el viento, con mayor escasez por las condiciones climatológicas adversas, pero más baratas y sostenibles.

Este incremento afecta a aquellos hogares con tarifa indexada, con un funcionamiento regulado por el mercado mayorista de electricidad –similar a la Bolsa- y con cuantías diferentes cada hora, que hará aún más difícil la ‘cuesta de enero’ para estas familias, que engloban a 11 millones de personas en España. Según Facua, el recibo de la luz para un hogar estándar rebasaría los 80 euros al mes, frente a los 67 euros mensuales de media.

Para conocer la tipología de tarifa eléctrica del hogar, basta con comprobar en la factura de la luz los datos del contrato. En los casos que aparezca ‘tarifa PVPC’ o ‘tarifa regulada’, afectará la mencionada subida del precio de la luz.

Ante esta situación para muchos hogares españoles, UCI (Unión de Créditos Inmobiliarios), entidad especialista en financiación sostenible de la vivienda, a través de su división Green, ha elaborado una guía con las claves para ahorrar en la factura de la electricidad, sin importar la tipología de tarifa contratada, y así ayudar a paliar la ‘cuesta de enero’ de este 2021.

  1. Luz natural: aprovechar al máximo todas las horas de sol con las cortinas y persianas abiertas para que entre la luz natural. Apagar siempre la luz si no se está utilizando o no es estrictamente necesaria.
  2. Bombillas LED: la tipología de bombillas repercute notablemente en la factura de la luz. Apostar por las de LED en lugar de incandescentes supone un ahorro de más del 80%, pues necesitan mucha menos energía para su funcionamiento y la cantidad de luz que dan es la misma. Además, duran mucho más: de media 9 años, frente al año y medio de las bombillas tradicionales. Igualmente, las bombillas LED son más eficientes y suponen un mayor ahorro que las de tipo halógenas o de bajo consumo.

Otra buena práctica es reducir el número de bombillas por estancias, ya que en muchas ocasiones una lámpara tiene más de las necesarias o hay dos focos de luz muy seguidos. Se pueden eliminar algunas de estas bombillas o, en lugar de dos, utilizar una sola pero más potente, que consume menos.

  1. Prácticas de ahorro en dispositivos electrónicos: cargar la batería al completo y en modo avión, no dejar los aparatos eléctricos en modo standby para reducir así un 10% al año en la factura o sustituir pantallas normales por LCD para ahorrar hasta un 37% de energía son algunos trucos de ahorro en el uso de dispositivos electrónicos.
  2. Potencia real vs contratada: normalmente la potencia eléctrica contratada es mayor a la necesidad real de consumo de un hogar, pagando un coste superior al que realmente se necesita. Por tanto, es recomendable revisar la potencia de electricidad contratada, es decir el número de aparatos que se pueden tener enchufados al mismo tiempo sin que salte la luz. ¿Cómo? Sumando el gasto de todos los aparatos eléctricos del hogar y a partir de esta suma contratar la potencia necesaria. La calefacción eléctrica tira mucho de la luz y necesita entre 1.000 – 2.000W de potencia, aunque si es calefacción de bajo consumo, baja a 400-800W. El horno, la lavadora y el lavavajillas son los electrodomésticos que más potencia necesitan, con 1.200–2.200W, 1.500W y 2.200W, respectivamente.
  3. Tarifa de discriminación horaria: tanto para hogares con tarifa regulada o PVPC como para los que ajustan su factura eléctrica según el mercado libre, es posible contar con las ventajas de discriminación horaria. Se trata de concentrar una gran parte del consumo eléctrico (al menos el 30%) en una franja horaria que va de las 22h hasta las 12h todo el año y desde las 23h a las 13h en verano. Estas serían, por tanto, las mejores horas para poner la lavadora o el lavavajillas, cocinar o cargar los dispositivos electrónicos, y evitar las horas normalmente más caras (14-17h y 21-22h). En los hogares con tarifa PVPC, es mejor concentrar el consumo eléctrico el fin de semana, que suele ser más económico.
  4. Uso eficiente en calefacciones eléctricas: a mayor número de grados, más gasto de calefacción. De media, por cada grado menos se ahorra entre un 7-11% de la energía. La temperatura ideal está en torno a los 19-21 grados y se recomienda no sobrepasar los 16º por la noche. Además, es recomendable el uso de termostatos automáticos de regulación de temperatura, así como vestir en casa con ropa acorde al invierno y no tener encendidos los radiadores de estancias que no se utilicen habitualmente.
  5. Buen uso de los electrodomésticos en la cocina: estos aparatos suponen un importante gasto en la factura eléctrica y con pequeños trucos se puede reducir esta cuantía:
    • No abusar del uso del horno para cocinar, pues es uno de los electrodomésticos de mayor consumo. Cuando se utilice, no abrirlo varias veces porque pierde temperatura y gasta más al tener que calentarse de nuevo.
    • Aprovechar calor residual de la vitrocerámica y el fuego, apagándolo unos minutos antes de que la comida esté lista.
    • Evitar abrir y cerrar el frigorífico con mucha frecuencia y mantenerlo en una temperatura de 5º para refrigeración y -18º para congelación.
    • A la hora de lavar la ropa, poner la lavadora a una temperatura entre 40-60º implica un ahorro del 40%.

La situación climatológica y la pandemia están llevando a pasar mucho más tiempo del habitual en casa, lo que repercutirá en el gasto doméstico. Por tanto, incorporar estos trucos ayudará a reducir la factura eléctrica, hacer más llevadera la ‘cuesta de enero’ y contribuir a la sostenibilidad y eficiencia energética para también beneficiar al planeta.

La llegada de la ola de frío, que prevé temperaturas de hasta -15º C, aumenta el riesgo de que las canalizaciones de agua fría de los edificios residenciales y viviendas unifamiliares se congele.  Un riesgo que es mayor a medida que la temperatura es inferior y que si no se ha podido evitar plantea una serie de problemas.

Según Agremia (Asociación de Empresas del Sector de las Instalaciones y la Energía), son dos los principales inconvenientes que la vivienda puede sufrir. “Por una parte, se interrumpe el caudal de agua de entrada, con lo que dejamos de disponer de suministro de agua”, explica Tomás Gómez, responsable del Departamento Técnico de Agremia.

“Por otro lado, y esto posiblemente no sea tan obvio, dejamos de disponer de la presión necesaria para la circulación de agua por las tuberías interiores de nuestras viviendas, con lo que la circulación se interrumpiría. Aunque tengamos un acumulador de agua caliente de 500 litros, no podríamos hacer uso de él al no disponer de la presión necesaria para la circulación. No podríamos ducharnos, ni hacer uso del servicio de agua caliente sanitaria”, señala.

Desde Agremia apuntan que aun cuando los edificios dispongan de un grupo de presión, el sistema no funcionaría al no disponer de aporte de agua. “De ahí que sea primordial la necesidad de asegurar que la circulación de agua no se interrumpa”, dicen.

En tuberías enterradas a una profundidad igual o mayor de 50 cm sobre la cota cero del terreno, los riesgos de congelación son prácticamente despreciables, dado que la tierra produce un efecto aislante sobre la tubería.

“Sin embargo”, aclara Gómez, “las zonas de las tuberías más próximas al ambiente (tuberías enterradas a muy poca profundidad, o de entrada y salida del contador, etc.), están más expuestas a la congelación”.

Recomendaciones urgentes

Dejando a un lado aquellos problemas que tienen que ver con un diseño incorrecto de las canalizaciones, que lógicamente no pueden corregirse sin una modificación de la instalación, Agremia indica algunas recomendaciones de urgencia:

  1. Aislar las canalizaciones vistas en aquellos puntos donde puedan estar sometidas a temperatura por debajo de 0ºC (por ejemplo, dentro del armario del contador general), incluso utilizando cualquier producto doméstico aislante y flexible (restos de mantas, paños, sacos, etc.), si no se dispone de elementos diseñados expresamente y que son más eficaces (carcasas aislantes, fibra de vidrio, lana de roca, etc.). Lo importante al colocar estos elementos es evitar los pasos de aire hacia las tuberías y elementos que contienen el agua.
  2. Abrir periódicamente los grifos, de forma que se garantice cierta circulación de agua. Al reponer agua de la red, que está a una temperatura mayor, vamos a evitar la congelación de las tuberías.
  3. Almacenar agua. Siempre que las previsiones meteorológicas anuncien temperaturas muy bajas, es aconsejable disponer en la vivienda de una cantidad mínima de agua almacenada, al menos para garantizar el agua de consumo y preparación de comidas.

 

  • La compañía recuerda que la antigüedad de los contadores de agua fría y caliente afecta a la instalación: es una de las razones por las que desde agosto de 2020 es obligatorio sustituir los contadores con más de 12 años de antigüedad.
  • En la actualidad existen unos tres millones de contadores, fundamentalmente de agua caliente, pero también de agua fría, en comunidades de propietarios con sistemas centralizados, que deberán ser sustituidos en el plazo de cinco años.

Tras el paso de la borrasca “Filomena”, que ha afectado principalmente a la mitad norte de la península, generando nevadas copiosas, cuyos efectos durarán varios días, desde las Administraciones han puesto la alerta en la ola de frío y las heladas que registrará temperaturas de -10 grados en algunas provincias, como Madrid.

Solo el primer día de la irrupción de Filomena, la Comunidad de Madrid tuvo que atender casi 1.000 incidencias por episodios de congelación y averías en cuadros de contadores e instalaciones de agua. Según ISTA, una de las compañías líderes en la mejora de la eficiencia energética del sector inmobiliario, la situación no ha afectado al parque de contadores inteligentes que tiene instalados en el interior de cada vivienda, aunque sí que ha podido causar estragos en las tuberías o cuadros que todavía existen en el exterior de los edificios residenciales.

Para evitar la congelación de tuberías, que todavía se pueden producir por las bajas temperaturas, ISTA recomienda seguir una serie de trucos sencillos:

1.- Evita que el agua esté estancada. Deja correr un hilillo de agua siempre, así harás que el agua en el interior de las tuberías esté en movimiento.

2.- Deja circular el calor en los muebles por donde pasen las tuberías. Si la tubería transcurre por el interior de armarios o muebles en el baño o cocina, ábrelos (por ejemplo, debajo del fregadero). Así harás que el calor de la vivienda circule por el interior de estos muebles.

3.- Cierra las llaves de paso y vacía las tuberías. Si es una vivienda donde no vas a estar, lo mejor es cerrar la llave de paso (está normalmente al lado del contador) y abre los grifos hasta que no salga más agua. Así las tuberías quedarán vacías y no se podrán congelar.

4.- Aísla las tuberías. Es importante poner revestimientos aislantes en las tuberías, siendo el más habitual y barato la coquilla. Si no puedes ir a comprarlos, quizás los tengas en casa: en una caldera individual es posible encontrar estos revestimientos en las tuberías de agua caliente (normalmente a la salida de la caldera individual). Si es así, simplemente cambia el aislante a las tuberías de agua fría.

5.- Mantén la calefacción por la noche. Si eres de los que apaga la calefacción por la noche, esta vez te aconsejamos que la mantengas encendida. Así no sólo harás que el agua del interior de las tuberías se mueva, sino que mantendrás atemperada la vivienda.

6.- Utiliza un secador u otra fuente calor. Si llegas tarde y crees que la tubería está congelada, hay soluciones. Utiliza un simple secador de pelo en el punto donde crees que está el agua congelada. Si no te convence, puedes también utilizar trapos calientes y ponerlos en la tubería.

ISTA recuerda, además, que la antigüedad de los contadores de agua fría y caliente no solo afecta a su correcta medición sino también a toda la instalación. “Esta es una de las razones por las que desde agosto de 2020 es obligatorio sustituir los contadores con más de 12 años de antigüedad, una exigencia que facilitará la modernización de los equipos de medición, mejorando las lecturas y la adopción de medidas que permitan el ahorro energético”, explica Ignacio Abati, director general de ISTA.

En la actualidad existen unos tres millones de contadores, fundamentalmente de agua caliente, pero también de agua fría, en comunidades de propietarios con sistemas centralizados, que deberán ser sustituidos en el plazo de cinco años.

  • Se adelantan las reformas que antes se realizaban con la llegada de la primavera. El mayor tiempo que pasamos en casa y el miedo a no encontrar profesionales con disponibilidad por las nuevas restricciones, son algunas de las razones que están favoreciendo este cambio

Las obras de reformas tanto en el hogar como en espacios laborales y oficinas se adelantan este invierno ante las nuevas necesidades surgidas a raíz del coronavirus.

Desde Splacing.com, Marketplace especializado en conectar proyectos de espacios interiores y profesionales, despachos de arquitectura, ingenierías y especialmente decoradores e interioristas, constatan que el nivel de trabajo de profesionales del sector reformas se ha incrementado notablemente en comparación con años anteriores.

Este incremento se ha podido observar en categorías como:

  • Pequeñas reparaciones (eléctrico, clima) con incrementos del 45%. Esta categoría ha crecido bastante durante la pandemia
  • Pintura con incrementos del 35%.
  • Reformas del hogar con incrementos del 10% mensual consolidado.

Reformas que antes se hacían con la llegada del buen tiempo

Cambiar la carpintería exterior, pintar zonas concretas o la totalidad de las vivienda y especialmente la reforma de zonas comunes como pueden ser baños y cocina, son algunas de las reformas más demandadas en estos días. Asimismo, también hay una mayor demanda a nivel de limpieza en general (>23 %), ya sea porque se pasa mayor tiempo en casa o en la oficina, o bien por las nuevas medidas de desescalada para evitar posibles contagios antes y durante esta Navidad.

Muchas empresas y particulares han decidido adelantar la inversión en reformas que normalmente hacían con la llegada de la primavera. La razón es que, ante las nuevas restricciones y el miedo a no encontrar profesionales disponibles, ven ahora el momento para adaptar los espacios a las nuevas necesidades que no se habían planteado antes de la llegada del coronavirus

“Ahora es un buen momento para comenzar a analizar posibles reformas que se quieran llevar a cabo durante los próximos meses para evitar que la estacionalidad de algunas intervenciones obligue a no encontrar profesionales. En estos días que disponemos de más tiempo en nuestro espacio por la falta de luz y la escasez de contacto social es interesante valorar y solicitar presupuestos para aquellas reformas más comunes que se suelen realizar en los meses de primavera, como baños, pintura, o cocina por poner unos ejemplos. Muchos de los profesionales de estas categorías están más disponibles y esto nos permite contar con tres o cuatro ofertas debidamente realizadas para la toma de decisión cuando llegue el momento”, añade Jose Antonio Marta CEO de splacing.com.

  • Un 7,3% de los encuestados, lo que equivale a 1,3 millones de hogares, dice haberse cambiado de vivienda este 2020 tras el confinamiento por el Covid-19, principalmente para ganar espacio, tener jardín o terraza y disponer de espacios verdes y transporte público cerca.
  • Además, dos de cada 10 propietarios han optado por reformar su casa a raíz de la pandemia. Sobre todo, baños, cocinas o habitaciones (59%) o mejorar el aislamiento (25%). Asimismo, más del 17% ha hecho cambios sin reforma en su hogar para adaptarlo al confinamiento.
  • Uno de los cambios experimentados por los hogares este año es que se ha convertido para muchos en el lugar de trabajo. Un 21% de los trabajadores afirma que su escenario ideal sería quedarse exclusivamente con esta fórmula de teletrabajo y un 24% aboga por un modelo mixto.
  • No obstante, estar en casa es sinónimo de ahorro, y a pesar de que 11,8 millones de hogares han visto cómo han aumentado sus gastos durante la pandemia, la mitad de ellos ha ahorrado más que en años anteriores.

Si a principiosde este año nos hubieran dicho que trabajaríamos, tendríamos ocio, haríamos la compra, iríamos a un concierto, veríamos una película y estaríamos en contacto con nuestros familiares y amigos sin movernos de casa, difícilmente lo habríamos creído. Este 2020 ha traído consigo nuevos comportamientos a los que la pandemia nos ha obligado a acostumbrarnos y a recrear un hogar mucho más allá del concepto tradicional de vivienda. En este año la vivienda se ha convertido en el lugar donde se hace todo y esto ha hecho que las familias se replanteen qué tipo de hogar quieren y necesitan.

Tanto es así que la pandemia ha reactivado las mudanzas: un 7,3% de los encuestados, lo que equivale a 1,3 millones de hogares españoles, reconoce haberse mudado de vivienda tras el confinamiento vivido en los meses de marzo y abril. Entre los motivos para este cambio, los más recurrentes son contar con más espacio (27%), tener jardín o terraza (22%) y disponer de espacios verdes cerca (18%). Esta es una de las conclusiones del estudio ‘Generación Covid-19: Cómo han cambiado los hogares españoles durante la pandemia’ realizado por la División de Hogar de Línea Directa Aseguradora.

Los baleares, andaluces y extremeños, los que más se han mudado este 2020

Por Comunidades Autónomas, los que más han podido cambiarse de vivienda son los baleares (11%), seguidos por andaluces (10,8%) y extremeños (10,4%).

En el lado opuesto, se encuentran madrileños (3,4%), castellano-leoneses (3,8%) y vascos (4%).  

Junto con aquellos que han optado directamente por cambiar de vivienda, 3,9 millones de hogares españoles (21%) han realizado alguna reforma en su propiedad o la hará próximamente. Reformas que, lejos de lo que se podría pensar tras el confinamiento prolongado que vivimos durante el primer semestre del año, no buscan tanto ganar espacio exterior, ampliando la zona de la terraza o el balcón (23%), o recrear un espacio de trabajo en casa (20%), como reformar el baño, cocina y habitaciones (59%) y mejorar el aislamiento (25%). Además, el 17,3% de los ciudadanos ha hecho algún tipo de cambio en su hogar, sin necesidad de obra, para adaptarlo al confinamiento: la mayoría ha optado por cambiar la distribución del mobiliario (65,1%) y comprar mesas de escritorios para teletrabajar (31,4%) u otros muebles (26,5%).

Por edades, los jóvenes son los más inconformistas con su hogar y los que más reformas y cambios han realizado. Si tenemos en cuenta el género, los hombres prefieren mudarse mientras que las mujeres optan más por cambiar la decoración de la casa.

Trabajar sin moverse de casa gana adeptos en España: Hogar y el teletrabajo

A partir de este análisis se desprende que el teletrabajo ha sido uno de los factores más significativos en los cambios generados en la percepción del hogar este 2020. Así, según se desprende de la encuesta, un 42% de los trabajadores en activo dice haber vuelto al trabajo presencial según el estudio realizado, todavía un 9% de españoles afirma contar con una fórmula de trabajo mixta y otro 9% dice hacerlo únicamente en remoto.

Estos datos contrastan con la situación ideal para los encuestados: 1 de cada 3 españoles prefiere trabajar de forma presencial, un 24% aboga por un modelo mixto y el 21% se queda con el trabajo en remoto. Si hablamos de los gastos derivados del teletrabajo, 8 de cada 10 españoles piensan que deberían ser las empresas quienes paguen una parte importante, una opinión muy extendida entre los más jóvenes. Por regiones, navarros, baleares y canarios son los que más apuestan por esta medida, siendo riojanos y aragoneses los que menos.

No es de extrañar que los gastos asociados al trabajo en remoto representen uno de los principales debates del mercado laboral actual, si tenemos en cuenta que 11,8 millones de hogares afirman que sus gastos en casa han aumentado durante la pandemia, desde las facturas de luz o gas al carrito de la compra, pasando por la comida a domicilio o los productos relacionados con el ocio. Aun así, la mitad de ellos ha ahorrado más que en años anteriores.

La conciliación ha sido también uno de los quebraderos de cabeza en esta era del teletrabajo para casi 5 millones de hogares en España, especialmente para las mujeres y hogares con hijos, ya que la mitad apunta a la incompatibilidad de trabajar en remoto con el cuidado de los niños.

El mayor tiempo que han pasado en casa los españoles este año y las nuevas actividades desarrolladas en el núcleo del hogar han provocado también mayores percances y daños en las viviendas. Más de dos millones de hogares han sufrido algún accidente casero, y, para su reparación se ha recurrido notablemente a la asistencia telefónica y virtual, en un 34% de los casos, aunque la solución presencial tradicional ha supuesto el doble.

Hábitos de ocio en casa y valoración del Covid-19 en los hogares españoles

En paralelo a los cambios a nivel estructural y habitacional, los españoles han adquirido también nuevos hábitos en cuanto a ocio y consumo en casa. Durante el periodo de confinamiento, más de la mitad de los hogares en España se estrenaron en las compras y suscripciones online y, actualmente, siguen manteniendo principalmente la práctica del e-commerce y el abono a plataformas digitales de contenidos.

La pandemia ha tenido luces y sombras en los hogares españoles. 8 de cada 10 españoles han sacado algo positivo del mayor tiempo pasado en casa este 2020, sobre todo el poder disfrutar de más tiempo en familia (37%), mientras que el 66% cree que esta crisis sanitaria ha tenido muchas consecuencias negativas. Así, para 1 de cada 5 españoles la pandemia ha sido dramática a nivel psicológico, sobre todo durante el confinamiento, a un 23% le ha afectado en el terrero laboral, sobre todo por las horas extras trabajadas o para aquellos que han perdido su puesto de trabajo, y un 7% han terminado divorciándose o acudiendo a terapias de pareja o familia.

Inmersos en esta situación y con las Navidades a la vuelta de la esquina, los españoles tienen claro lo que más echan de menos de la era pre-Covid: 3 de cada 4 afirman que quedar y pasar tiempo como antes con sus familiares y amigos, seguido de viajar (65%).

Para Francisco Valencia, Director del Área de Comunicación y Sostenibilidad de Línea Directa Aseguradora: “Para muchas familias, la pandemia del Covid-19 ha transformado el concepto de hogar dado que han pasado mucho más tiempo en casa de lo habitual. Por eso, Línea Directa ha querido analizar cómo ha cambiado el hogar durante la crisis sanitaria, cómo las familias se han encontrado en sus viviendas durante los meses de confinamiento y cuáles han sido las consecuencias para ellos, así como los cambios de hábitos de trabajo, consumo y gastos”.

  • Un 40% de los profesionales inmobiliarios coincide en que, en la última década, la preocupación por los parámetros energéticos de un inmueble “ha mejorado algo pero sin cambios significativos”.
  • La media del valor que otorga un futuro comprador de un inmueble a su eficiencia energética aprueba con un raspado, un 5 sobre 10.
  • Además, 6 de cada 10 vendedores ignoran que contar con un certificado energético favorable permite la revalorización de su inmueble.
  • Estos datos se obtienen de una encuesta realizada en el marco de Greenmociónate, el encuentro virtual, organizado por UCI y SIRA, cuyo objetivo es ayudar a los agentes inmobiliarios a liderar la transición ecológica de las viviendas en España.

La última jornada celebrada de Greenmociónate, el encuentro virtual organizado por UCI (Unión de Créditos Inmobiliarios), entidad especialista en la financiación sostenible de la vivienda, y su área de desarrollo para profesionales inmobiliarios, SIRA, ha puesto de manifiesto cómo la eficiencia energética en los hogares españoles sigue siendo una importante asignatura pendiente.

Los más de 400 agentes inmobiliarios participantes en Greenmociónate coincidieron en que el futuro del sector pasa por el Green para cumplir con los objetivos de la Agenda 2030 y el compromiso de descarbonización de las ciudades. De hecho, se calcula que en España más de 1,2 de millones de inmuebles deberán rehabilitarse antes de 2030 y 7 millones tendrán que ser renovados antes de 2050. Objetivos a favor de la sostenibilidad y la eficiencia energética sobre los que los propietarios españoles parecen no estar concienciados. Según se desprende de una encuesta realizada a los inmobiliarios participantes en Greenmociónate, la eficiencia energética es una de las grandes olvidadas en las operaciones de compra-venta de inmuebles por parte de compradores y vendedores.

Si bien es cierto que se ha incrementado el interés y la preocupación por los parámetros energéticos de los hogares en esta última década, tanto para vendedores como para compradores, un 40% de los agentes inmobiliarios coinciden en que “ha mejorado algo pero sin cambios significativos”.

La media del valor que otorga un futuro comprador de un inmueble a su eficiencia energética aprueba con un raspado, un 5 sobre 10. La principal motivación esgrimida es el ahorro, pocos son los que piensan exclusivamente en el respeto al medio ambiente (por debajo del 5%).

Por si eso fuera poco, en la primera visita a una agencia inmobiliaria, casi la mitad de los futuros propietarios afirma desconocer la existencia de ayudas y subvenciones públicas para contribuir a la rehabilitación de sus inmuebles. Y el 30% afirma saber de estas ayudas pero desconocen totalmente su modus operandi.

Respecto a los elementos de la vivienda por cuyo gasto energético y condiciones más se interesan los futuros propietarios, se sitúan, por orden de prioridad: ventanas, sistemas de calefacción, electrodomésticos, iluminación, paneles solares y el uso de recursos relacionados con la jardinería. Igualmente, ventanas y sistemas de calefacción son considerados factores prioritarios a la hora de pensar en una reforma tras la compra.

 

En cuanto a los vendedores de inmuebles que acuden a una agencia inmobiliaria para tramitar la venta de su vivienda, 6 de cada 10 ignoran que contar con un certificado energético favorable permite la revalorización de su inmueble.

  • A diferencia de las facturas de luz y gas, que no aportan datos suficientemente detallados para motivar en el usuario un cambio de sus hábitos de consumo, con el nuevo recibo de calefacción, se puede saber cómo, cuándo y dónde se gasta energía en la vivienda.

 Con la nueva normativa (RD 736/2020) que regula la contabilización de consumos individuales en instalaciones térmicas centralizadas, en aquellos edificios con calefacción central (anteriores a 1998) donde sea viable la instalación, habrá que colocar en un plazo de tres años, y según un calendario establecido en función de su zona climática y el número de viviendas (20), un contador, o en su caso, un repartidor de costes en cada radiador, que sea capaz de medir o estimar la energía consumida.

Pero, además, recuerdan desde la Asociación Española de Repartidores de Costes de Calefacción (AERCCA), esta norma facilita que el consumidor disponga de una información más completa y fiable sobre sus consumos energéticos. En este sentido, los usuarios de estas viviendas tendrán que sumar un nuevo recibo a los ya habituales de gas y luz: el de calefacción, que normalmente iba incluido en la cuota de comunidad.

“El usuario comenzará a pagar lo justo por lo que se consume en calefacción, y a no depender de los hábitos del vecino. Tanto los contadores como los repartidores aportarán datos hasta entonces poco conocidos o entendibles por el usuario”, afirma Ignacio Abati, presidente de AERCCA y director general de ISTA.

Desde esta asociación resumen los requisitos que deben incorporar los recibos de calefacción a partir de ahora, según la normativa:

  • Los precios reales actuales y el consumo real de la energía o el coste total de calefacción y las lecturas de los repartidores de costes de calefacción.
  • Información sobre el mix de combustible utilizado y las emisiones anuales correspondientes de gases de efecto invernadero, incluidos los usuarios finales suministrados por calefacción o refrigeración urbana de más de 20 MW. Asimismo, una descripción de los diferentes impuestos, gravámenes y tarifas aplicadas.
  • Comparaciones del consumo de energía actual del usuario final con su consumo del mismo período del año anterior, preferentemente en forma gráfica.
  • Información de contacto de las organizaciones de clientes finales, las agencias de energía u organismos similares, incluidas sus direcciones de internet, donde se puede obtener información sobre las medidas disponibles de mejora de la eficiencia energética, los perfiles comparativos del usuario final y las especificaciones técnicas objetivas de los equipos que utilizan energía.
  • Información relativa a procedimientos de reclamación pertinentes, servicios de defensa de los consumidores y mecanismos alternativos de resolución de litigios.
  • La comparación con el consumo medio del usuario final normal o de referencia de la misma categoría de usuarios.

Para Abati, “uno de los principales cambios que percibirá el usuario final durante la temporada de calefacción es que sus liquidaciones serán mensuales, y sus lecturas remotas, sin necesidad de que las empresas tengan que entrar en su vivienda”. Habrá por lo menos seis liquidaciones al año, y la nueva normativa obliga a que los propietarios tengan acceso gratuito y por internet a sus propios datos de consumo. “Asimismo, podrá compararlos con otros vecinos, por ejemplo, con un número de metros cuadrados similar a la de su vivienda”, asegura el presidente de AERCCA.

 

A diferencia de las facturas de luz y gas, que no aportan datos con un detalle suficiente para motivar en el usuario un cambio de sus hábitos de consumo, con el sistema de liquidación de calefacción, el consumidor puede saber cómo, cuándo y dónde consume calefacción, en qué momento del día y en qué lugar (habitación).

Greystar, líder mundial en inversión, desarrollo y gestión de vivienda de alquiler, ha llevado a cabo un estudio que revela que la tasa de crecimiento de los hogares en zonas urbanas en Europa triplica al crecimiento de su población. Esta tendencia se basa en tres ejes estrechamente interrelacionados: el crecimiento de la población, la urbanización y la creación de hogares. El crecimiento de la población se ve impulsado por la tendencia a la urbanización en pueblos y ciudades, que a su vez se ve impulsado por el crecimiento de los hogares unipersonales. Como consecuencia, los hogares urbanos en la Unión Europea, excluyendo al Reino Unido, han crecido un 10% desde 2010, mientras que, en ese mismo periodo, la población solo ha aumentado en un 3%.

Con independencia de esa tendencia, la investigación de Greystar ha registrado un fuerte aumento en los precios de la vivienda en todo el mundo, impulsado en gran medida por las presiones del lado de la oferta y por unos tipos de interés a unos niveles históricamente bajos. En Alemania, uno de los países europeos con uno de los mercados de alquiler privado más desarrollados, los precios de la vivienda han crecido un 20% más rápido que los ingresos y un 25% más rápido que los alquileres en los últimos cinco años.

Estos datos, sumados al aumento de los depósitos, han puesto a la propiedad fuera del alcance de muchos bolsillos y convertido al alquiler en la única opción asequible. Si, en 2010, el 28% de la población europea tenía suscrita una hipoteca, en 2018 esa cifra habia disminuido al 26%, mientras los inquilinos en régimen de alquiler pasaban del 17 al 22% en el mismo periodo. A esas tasas de crecimiento, los inquilinos en regimen de alquiler superarán a los hipotecados en 2024 –una tendencia que podría verse acelerada por el impacto del COVID-19, que reducirá el ahorro de las familias y hará aumentar los depósitos requeridos.

Nigel Allsopp, Senior Director de Investment Strategy & Research en Greystar, ha señalado que “es ampliamente conocido que la demanda de vivienda se basa en tendencias demográficas, de modo que, cuantas más familias hay, más viviendas se necesitan. Sin embargo, nuestro análisis revela que hay tres ‘ejes’ distintos e interrelacionados que impulsan la demanda de vivienda urbana. El aumento de la población general incrementa la demanda de vivienda a nivel nacional. A continuación, la urbanización concentra la demanda en pueblos y ciudades. Y, finalmente, esa demanda se fragmenta en hogares urbanos cada vez más pequeños, a menudo unipersonales. La mayor parte de este crecimiento en la formación de hogares urbanos se concentra en la vivienda de alquiler, ya que la asequibilidad del precio es una barrera de entrada para los compradores primerizos. En consecuecia, esperamos que la vivienda de alquiler supere a la de propiedad durante el próximo ciclo”.

Por su parte, Mark Allnutt, Senior Managing Director de Greystar en Europa, ha dicho que “los mercados de vivienda en Europa están crónicamente desabastecidos y la finalización de obras no sigue el ritmo de la creación de hogares. Los permisos siguen estando dos tercios por debajo de su anterior máximo y un tercio por debajo de la media a largo plazo. El stock actual están anticuado, mal configurado y mal gestionado, y gran parte del mismo se construyó antes de la Segunda Guerra Mundial. Ya no cumple su finalidad, en especial si consideramos el cambio hacia el teletrabajo y el mayor énfasis en el bienestar. Es importante señalar asimismo que, a medida que quienes aspiran a ser propietarios viven de alquiler durante más tiempo, es probable que tengan salarios más altos y una mayor inclinación a pagar alquileres más elevados por la vivienda adecuada. Querrán opciones de alquiler que se ajusten a sus necesidades y a las expectativas de los estilos de vida contemporáneos, lo cual apunta a una mayor demanda de edificios altamente equipados construidos para el alquiler”.

El nuevo Real Decreto por el que se regula la contabilización de consumos individuales en las instalaciones térmicas centralizadas, establece que, una vez se compruebe su viabilidad, los edificios con calefacción central tendrán que instalar contadores de energía, o en su caso, repartidores de costes de calefacción en las viviendas antes de mayo de 2023. Una medida que, según el Gobierno, permitirá un ahorro medio de un 24% en el consumo de energía.

Para conseguir estos ahorros, y que la medida sea realmente eficaz, “es necesario actuar sobre el conjunto de la instalación térmica del edificio, y no sólo proceder a la colocación de contadores o repartidores de costes en las viviendas, en los casos a que obligue la normativa”, creen en la Asociación del Sector de Empresas del Sector de las Instalaciones y la Energía (Agremia).

Desde esta asociación consideran que conseguir ahorros de más de un 20% de consumo de calefacción en una vivienda con la sola colocación de estos dispositivos es posible, pero antes es necesario complementarlo con otras medidas, como con la instalación de válvulas termostáticas en los radiadores, de manera que cada vecino pueda regular o ajustar el consumo de la calefacción a sus necesidades y en cada estancia.

“Es importante, además, dar un claro mensaje a los ciudadanos: los contadores de calefacción no ahorran energía, solo miden el consumo que cada vecino realiza. De ahí la importancia de adoptar hábitos para conseguir ahorros y la deseada eficiencia energética, como ajustar los horarios de calefacción o regular la temperatura de cada habitación”, explica Inmaculada Peiró, directora General de Agremia.

En Agremia apuntan también a la necesidad de hacer una regulación completa de toda la instalación para adecuarla a las nuevas pautas de funcionamiento y que todo el edificio pueda ahorrar. “Consiste fundamentalmente en instalar bombas de caudal variable o variadores de frecuencia y proceder a un correcto equilibrado hidráulico de la instalación para que esta no genere ruidos extraños”, concluyen desde esta asociación.