• La regla 20-20-20 significa que cada 20 minutos debemos dejar de mirar a la pantalla del ordenador durante 20 segundos, mientras enfocamos a algún punto u objeto que se encuentre a 6 metros de distancia.
  • El teletrabajo puede conllevar trastornos como el Síndrome Visual Informático, derivados de la excesiva actividad que realizamos con nuestros ordenadores.
  • Se recomienda que los colores de la pantalla del monitor, que debe situarse a una distancia entre 50 y 60 centímetros y a una altura similar a la de los ojos o ligeramente más baja, sean siempre claros y mates y trabajar con texto negro sobre fondo blanco.
  • La utilización de videojuegos, pese a que sirven para ejercitar y ampliar las habilidades visuales y cerebrales, no debe prolongarse durante más de 15 minutos consecutivos sin descansos.

Como cada 7 de abril se celebra el día Mundial de la Salud, pero este año, debido al Covid-19, este día cobra más sentido que nunca. Esta pandemia ha puesto de relieve la importancia de adoptar medidas para prevenir no solo esta enfermedad, sino las consecuencias derivadas del confinamiento de buena parte de la población, como conservar una buena salud visual.

Según el Consejo General de Colegios de Ópticos-Optometristas (CGCOO), las personas que trabajan con ordenadores ejecutan al día entre 12.000 y 35.000 movimientos de cabeza y ojos, sus pupilas reaccionan entre 5.000 y 17.000 ocasiones y llevan a cabo entre 25.000 y 30.000 pulsaciones en el teclado. El teletrabajo puede conllevar trastornos derivados de la excesiva actividad que realizamos con nuestros ordenadores, como el Síndrome Visual Informático. Aunque se trata de un trastorno subsanable y transitorio en la mayoría de las ocasiones, puede producir reducción en el rendimiento y provocar molestias relacionadas sobre todo con la visión, los músculos cervicales, muñecas, estrés e irritabilidad. Entre los principales síntomas del Síndrome Visual Informático está la visión borrosa o doble, la fatiga ocular, fotofobia a la luz intensa, el lagrimeo, la sequedad ocular y los ojos rojos. Además de la rigidez y dolor de hombros, las molestias en el cuello, espalda, brazos, muñecas y manos, el picor e hinchazón facial, así como las cefaleas, náuseas, mareos y vértigo.

La principal recomendación de los expertos del CGCOO para evitar posibles problemas visuales es seguir la regla 20-20-20, que supone que cada 20 minutos debemos dejar de mirar a la pantalla del ordenador durante 20 segundos mientras enfocamos a algún punto u objeto que se encuentre a 6 metros de distancia. Parpadear con regularidad, utilizar un humidificador o aplicar gotas humectantes si fuera necesario, evitando calefacciones o aires acondicionados, son otras de las recomendaciones para evitar la sequedad ocular. Realizar ejercicios oculares, como cerrar los ojos con la ayuda de las palmas de las manos, pero sin presionar, o sentarse correctamente y mirar al frente para después, sin mover la cabeza, desviar la mirada todo lo posible hacia la izquierda y luego a la derecha, son medidas sencillas para conservar la salud visual. La buena utilización de las pantallas ya sean de ordenador o tabletas, es otro consejo para evitar un mal uso de estos y, por ende, padecer problemas visuales. Es importante situar el monitor a una distancia entre 50 y 60 centímetros y a una altura similar a la de los ojos o ligeramente más baja. Los colores de la pantalla han de ser siempre claros y mates, de manera que se eviten reflejos y la visión sea más cómoda, y trabajar siempre que sea posible con texto negro sobre fondo blanco. La pantalla también debe ser regulable en cuanto a brillo y contraste, para adaptarla a las condiciones del entorno. Cuanta mayor sea la resolución de la pantalla, más clara será la imagen, lo que redundará en un mayor confort visual.

La televisión es otra de las pantallas de las que estamos abusando durante este confinamiento y que puede causarnos problemas visuales. La recomendación general es no situarse a menos de 2 metros de la pantalla, pero dependerá del tamaño de esta, debiéndonos situar a 2 metros si el televisor es de 32 pulgadas, a 2,5 metros, si es de 42 pulgadas y a 3 metros si su tamaño es de 46. Durante la cuarentena es muy importante proteger la salud visual de los más pequeños. Pese a que el uso moderado de las nuevas tecnologías puede llegar a mejorar el rendimiento de tareas que exigen una determinada atención visual (coordinación ojo-mano, tiempo de reacción, identificación de objetos en movimiento…), la utilización abusiva por parte de los niños de móviles, portátiles o tablets puede provocar fatiga visual, que puede manifestarse como irritación, enrojecimiento ocular, ardor, sequedad, picor, dolor de cabeza o cansancio.

La utilización de videojuegos, pese a que sirven para ejercitar y ampliar las habilidades visuales y cerebrales, no debe prolongarse durante más de 15 minutos consecutivos sin descansos, y siempre en niños mayores de 12 años, ya que la utilización abusiva de este tipo de juegos puede ocasionar problemas de salud y hábitos sedentarios. En cuanto a los niños menores de 6 años, los expertos del CGCOO recomiendan que no vean películas y juegos en 3D, ya que el proceso de asimilar en tres dimensiones requiere que los ojos vean imágenes en dos lugares distintos al mismo tiempo, antes de que el cerebro las convierta en una sola, y a esas edades el proceso de integración binocular no está correctamente desarrollado.

Por último, el CGCOO recuerda que en condiciones normales la primera recomendación si se tiene que trabajar prolongadamente con ordenadores sería someterse a una revisión de la salud visual por un Óptico-Optometrista, pero en estos días de confinamiento tendremos que seguir las recomendaciones para evitar
problemas visuales. Además de añadir que es importante tener en cuenta que el ordenador no suele causar estos problemas, sino que su origen se encuentra en un abuso o un mal uso del mismo.

  • En España sólo el 3% de los empleados trabaja regularmente frente al 30% de Suecia y otros países de Europa
  • Desde Efficy señalan que es necesario crear equipo para evitar la sensación de exclusión social y el sentimiento de ermitaño
  • El CRM belga ofrece una serie de consejos a las empresas para proponer en práctica durante y más allá del confinamiento

La crisis del COVID-19 se ha declarado ya como una de las más grandes de los últimos 50 años. El número de infectados y fallecidos ha llevado a muchos gobiernos occidentales a decretar medidas absolutamente excepcionales y nunca vistas.

En el caso de España esto ha incluido medidas como declarar el estado de alarma, detener la economía y confinar en sus casas a millones de personas. Esta coyuntura ha obligado a muchas empresas a apostar por el teletrabajo, aunque sea de forma temporal. Sin embargo, España es uno de los países de Europa con menor predicamento de esta forma de organización laboral: sólo el 3% de los empleados teletrabaja regularmente frente a países como Suecia donde se aproxima al 30%.

En este escenario, desde Efficy, el CRM líder para todos los departamentos de la empresa y que cuenta con casi 200 empleados repartidos por distintos países de Europa y una fuerte cultura del trabajo en remoto, señalan: “En nuestro caso no ha habido ningún problema con la transición al tener ya una cultura del teletrabajo muy asentada. Contamos con los procesos y las herramientas apunto para gestionar el trabajo en remoto y han llevado a cabo varias medidas para que todos los empleados se sientan tan unidos como siempre”.

Desde el CRM belga se han lanzado a compartir algunos consejos para las empresas que se han visto obligadas a mandar a trabajar a sus empleados a casa y para todos aquellos trabajadores que quieran sacarle el máximo provecho a este método de organización y seguir siendo parte del equipo:

1.- Se organizan dos clases de yoga semanales online en la que puede participar todo el mundo. Una los martes a las 5:30 PM y otra los jueves a las 8:00 AM.

2.- Para facilitar la comunicación, se ha organizado un ‘café con el CEO’ en el que Cedric Pierrard, fundador y CEO de la empresa, charla e intercambia ideas e inquietudes tanto con compañeros, como clientes y socios acerca de cómo están gestionando esta crisis.

3.- Para mantener al equipo unido, se organizan aperitivos digitales los viernes al mediodía. Se reúnen todos los trabajadores que quieran al medio día por vídeollamada y charlan mientras toman algo, todos en sus casas.

4.- Muchas empresas que trabajan en remoto a tiempo completo organizan retiros bianuales para juntarse toda la plantilla a trabajar unos días juntos. Programarlos ahora puede ser un aliciente para crear equipo.

 

  • Durante el teletrabajo se recomienda evitar el uso innecesario de papel y optar para navegar por Internet por buscadores como Ecosia, que destina parte de sus beneficios a la plantación de árboles.
  • Instalar aireadores o reductores de caudal en los grifos para no desperdiciar agua de la ducha o el baño, no abrir en exceso el frigorífico, aprovechar el calor residual de fogones y vitrocerámicas y optar más por el microondas antes que el horno, algunas prácticas sostenibles y de ahorro en casa. 
  • Como guiño al planeta y medida de ahorro, este sábado los hogares se pueden sumar a la Hora del Planeta y tener apagada la luz entre las 20:30h y las 21:30h.

Este 26 de marzo se celebra el Día Mundial del Clima como concienciación de la importancia y repercusión que tienen las acciones del ser humano en la variación climática. Además, este sábado, 28 de marzo, se conmemora también la Hora del Planeta, una iniciativa mundial, nacida en 2007, como gesto simbólico para la lucha contra el cambio climático. Se trata de un sencillo gesto que consiste en apagar las luces de hogares, negocios, edificios y monumentos durante una hora, concretamente de 20.30h a 21:30h.

Diferentes datos sobre contaminación ambiental, fotos y vídeos han demostrado el impacto que estos días de confinamiento decretado por el estado de alarma para frenar la expansión del COVID-19 están teniendo sobre nuestro entorno. Unión de Créditos Inmobiliarios (UCI), entidad experta en financiación de la vivienda, ha elaborado un manual de buenas prácticas y pequeños gestos en el hogar para contribuir a la sostenibilidad ambiental desde casa y, además, ahorrar en el gasto doméstico, que se verá incrementado dado el aumento de horas que pasamos en ella por culpa de la cuarentena.

¿Cómo ahorrar en cada espacio de la vivienda?

  • En tu despacho o lugar habilitado para el teletrabajo: es recomendable evitar el uso de papel innecesario para notas, mejor optar por herramientas digitales. Otra buena práctica es imprimir solo lo estrictamente necesario y utilizar papel reciclado. Aunque la tendencia es usar Google como buscador en Internet, es un buen momento para probar Ecosia, un buscador que destina parte de sus beneficios a la plantación de árboles y a la mejora medioambiental y social. Y al terminar el teletrabajo, no olvidar apagar el ordenador y el resto de los dispositivos, además de desconectarlos para que no sigan consumiendo energía.
  • En la cocina: los electrodomésticos representan también una importante partida de gasto en el hogar. Crear buenos hábitos en la cocina para reducir su consumo es clave, sobre todo ahora que se pasa tanto tiempo en casa y se ha disparado el hábito de cocinar.
    • El horno es uno de los electrodomésticos de mayor consumo, mientras que el microondas gasta entre un 60-70% menos. Además, a la hora de cocinar en horno, es recomendable no abrirlo porque pierde unos 20 grados de temperatura y consume más para volver a calentarse.
    • También es recomendable aprovechar el calor residual de la vitrocerámica y el fuego, apagándolo unos minutos antes de que la comida esté lista.
    • En cuanto al frigorífico, es aconsejable mantener 5º para refrigeración y -18 para congelación. Asimismo, contar con una lista de qué comer cada día permite no abrir el frigorífico demasiadas veces y ahorrar con ese pequeño gesto.
    • Lavar los platos a mano, por el consumo continuo que conlleva, supone también un 40% más de gasto.
    • Plásticos: reduce el consumo de bolsas de plástico y opta por otras tipologías al ir a hacer la compra y por tuppers, cubiertos y vajilla reutilizables.
    • Si pides comida para llevar, solicita que no te traigan los cubiertos de plástico y usa los cubiertos de casa.
  • En el baño: el agua caliente supone el 26% del consumo en los hogares. La ducha es uno de los principales momentos que dispara el consumo doméstico, por lo que se recomienda instalar aireadores o reductores de caudal en los grifos para gastar menos agua y energía. También es recomendable olvidarse de los baños y optar por la ducha, con la que se ahorra más agua.

Otras pautas de sostenibilidad y ahorro en el conjunto de la vivienda:

  • Calefacción: utilizar sólo si de verdad hace frío y no encender por defecto. La temperatura ideal del hogar está en torno a los 20 grados y por cada grado de más, el gasto se incrementa entre un 5% y un 10%. Además, por la noche, en lugar de apagarla, es mejor ponerla a unos 15º. Y muy importante, no estar en casa vestido como si fuera verano y no cubrir los radiadores. También es un buen momento para informarse de las subvenciones públicas para sustituir las calderas de carbón y gasoil por otras alternativas y pensar en una posible reforma del suelo por la opción de radiante, un sistema de mayor eficiencia, cuando pase la cuarentena.
  • Contar con un buen aislamiento: al estar más tiempo en casa es importante verificar el buen estado del aislamiento de la vivienda y comprobar que realmente no afecta la temperatura exterior. Una vivienda con buenas ventanas y sistemas de aislamiento permite ahorrar hasta un 30%.

Para contribuir a la eficiencia energética de las viviendas, UCI ha lanzado recientemente Creditos.com, un portal para la reforma de inmuebles con préstamos particulares desde 2.000 hasta 50.000 € y préstamos para grandes reformas de comunidades de propietarios de hasta 500.000 €. Además, cuenta con la hipoteca SUMA para la compra y rehabilitación energética de las viviendas.

  • Aparatos eléctricos: no usar el modo standby, sustituir pantallas normales por LCD para ahorrar hasta un 37% de energía, cargar la batería al completo y en modo avión para que sea más rápido y con un menor consumo son algunos de los trucos para ahorrar en el uso de dispositivos electrónicos, que se ha disparado notablemente durante el confinamiento.
  • Lavar la ropa: es recomendable optar por ciclos cortos de lavado y agua fría o templada con cargas completas, aunque ahora como medida para luchar contra el coronavirus es recomendable lavarlo todo a más de 60º. Además, evitar el uso de la secadora y secar la ropa al aire libre supondrá también un importante ahorro y será más fácil de gestionar al estar en casa y con un tiempo primaveral.
  • Luz natural: aprovechar al máximo todas las horas de sol con las cortinas y persianas abiertas para que entre la luz natural y apagar siempre la luz si no se está en una determinada estancia. También es recomendable utilizar bombillas LED de bajo consumo.
  • Reciclaje: ahora que se genera más basura en el hogar es más importante si cabe hacer una buena separación de los residuos para su correcto reciclaje. Y tener siempre en mente el principio de las 3R de la Ecología: Reciclar, reducir y reutilizar.

Con estas sencillas y simples prácticas se puede reducir en gran medida el consumo doméstico para no llevarse grandes sorpresas en la factura, que seguramente se verá incrementada por el aumento de horas en el hogar durante el confinamiento.

Además, como guiño al planeta y medida de ahorro, este sábado los hogares se pueden sumar a la Hora del Planeta y tener apagada la luz entre las 20:30h y las 21:30h.

La Asociación de Empresas del Sector de las Instalaciones y la Energía (Agremia) recuerda cómo desde el sector de la fontanería y durante el confinamiento derivado de la emergencia sanitaria por el coronavirus se puede ayudar a gestionar mejor el uso del agua potable e implementar sencillas medidas enfocadas a un mayor ahorro en viviendas.

Aunque existen sistemas a nivel doméstico cuya adaptación en las instalaciones de fontanería (grifos monomando o con reductores de caudal, cisternas con doble descarga, etc.) pueden favorecer el ahorro de hasta un 50% en el consumo de agua y, en consecuencia, en la factura, desde Agremia se aconseja también seguir, durante la emergencia sanitaria, los hábitos diarios con responsabilidad:

  • Al entrar en casa, se recomienda lavarse bien las zonas expuestas (cara, manos, cuello, muñecas…) pero preferiblemente ducharse. Es aconsejable esta segunda opción, aunque no debe confundirse con darse un baño.
  • Para que el lavado de manos regular sea eficaz, este debe durar entre 1 y 2 minutos, siguiendo sus cinco fases: mojado, enjabonado, frotado, aclarado y secado. Es importante no dejar correr el grifo durante el enjabonado de las manos. Tampoco durante el lavado de dientes.
  • Cuando regresamos de la calle en las situaciones excepcionales que establece el estado de alarma (sacar a pasear al perro, ir a trabajar, a la compra o a la farmacia, etc.), es aconsejable meter la ropa exterior en una bolsa con cierre hermético para lavar (con lejía a 60-90 grados). Evitar sacudir esta ropa antes del lavado y, después, dejar que se seque completamente.
  • Poner una papelera en el aseo para evitar realizar descargas innecesarias en la cisterna.
  • Los cubiertos, vasos, platos y demás utensilios reutilizables se deberán lavar con agua caliente y jabón o preferiblemente en el lavavajillas. Es importante utilizar este electrodoméstico una vez al día cuando esté completamente lleno.
  • Comprobar que los sistemas domésticos (principalmente grifos, inodoros y cabezal de la ducha) funcionan correctamente y no tienen fugas. Por ejemplo, vigilando que los grifos están correctamente cerrados y que los cabezales de las duchas no están bloqueados.
  • Las superficies del baño que se tocan con frecuencia como son los pomos de las puertas, el inodoro, grifos, etc., deben ser limpiadas con material desechable y desinfectadas diariamente con una solución doméstica que contenga un 98% de agua y un 2% de lejía. Este desinfectante se debe preparar el mismo día que se va a utilizar.

Agremia reconoce, que, en estos días de confinamiento en casa, en la que están conviviendo varias personas, resulta complicado llevar a cabo estas prácticas diarias, “más aún cuando hay que seguir a rajatabla las indicaciones de higiene personal y de limpieza de las distintas superficies o materiales expuestas al virus”. No obstante, considera, que son hábitos necesarios para vencer el coronavirus.

 

#QUÉDATEENCASA

  • La principal característica de estos inmuebles es que son capaces de acumular o generar en un año más energía renovable de la que fue necesaria para su construcción.
  • Aplicar en la vivienda una fachada ventilada o un sistema de aislamiento térmico exterior bien calculado, diseñado y colocado de manera correcta puede potenciar un ahorro energético de hasta un 60%, el primer paso para tener una casa positiva.

 Los edificios son responsables de aproximadamente el 40% del consumo de energía y el 36% de las emisiones de CO2 en la Unión Europea. Invertir esta tendencia e ir disminuyendo el consumo dentro del sector inmobiliario y de construcción es una responsabilidad de todos los agentes implicados en el sector.

Esta cantidad de emisiones se aglutina, sobre todo, en las grandes ciudades, tal y como indica el informe ‘Consumo de emisiones en edificios e infraestructuras’ realizado por la Universidad de Leeds. El mismo informe afirma que para 2050, la población urbana global habrá aumentado en 2.500 millones de personas y, con ello, las emisiones de CO2. Aplicar las medidas necesarias contra el cambio climático ayudaría a reducir en un 29% las emisiones para 2050.

Ante este escenario, cada vez son más habituales las edificaciones sostenibles y que cuenten con diferentes tipologías arquitectónicas, que buscan la eficiencia energética, como pueden ser los edificios circulares o el uso de arquitectura biomimética. En esta línea, el concepto ‘edificios positivos’ está tomando un especial protagonismo. Se trata de aquellos que consiguen acumular energía a partir de un minucioso aislamiento, con el objetivo de mantener una temperatura constante y que, por lo tanto, facilita que se necesite muy poca energía para calentarlo o enfriarlo. También se evita el desperdicio de energía mediante el sistema de ventilación. Otra de sus características es que deberá recuperar en un año el gasto energético derivado de su construcción. Además, estos edificios no necesariamente precisan ser nuevas construcciones.

A diferencia de una Passivhaus, el edificio positivo, además de contar con un meticuloso aislamiento, también está complementado con unas instalaciones de generación de energía renovable. Este tipo de construcción se puede adaptar tanto en viviendas como en otra tipología de edificios.

Los expertos de Sto han analizado cuales son los primeros cambios que se pueden realizar para conseguir edificios o casas positivas:

  • Ahorro de energía mediante aislamiento. En nuestro país, más de la mitad de la energía que se consume en las viviendas corresponde al uso de calefacción. Este alto consumo energético, unido al volumen de viviendas construidas, antes de la entrada en vigor de la primera normativa térmica en España, hace que sea necesaria la renovación y maximización de la eficiencia energética de los edificios para alcanzar los objetivos en materia de ahorro energético planteados por la Comisión Europea. La aplicación de un sistema de aislamiento, como SATE, puede llegar a suponer un ahorro de hasta un 60% en costes energéticos, tanto en climas calientes como en climas fríos. Y puede ser aplicado en edificios nuevos, pero también en los antiguos en los que se desee realizar un plan de rehabilitación térmica. Además de beneficiarnos del ahorro de energía, el edificio y la vivienda revalorizará tras la obra. La instalación de fachadas ventiladas también favorece el ahorro energético gracias a su mecánica de funcionamiento, que se caracteriza por crear una cámara de aire en la fachada exterior del edificio. Este sistema se puede aplicar tanto en una casa particular como en un edificio histórico.
  • Sistema de ventilación que permite que no se desperdicie la energía. No solo se tiene que cuidar el sistema de aislamiento, sino que también es importante contar con aparatos y estructuras de ventilación que funcionen correctamente para evitar la fuga de temperatura. Actualmente, esta práctica cuenta con innovaciones como la ventilación mecánica. El recuperador de calor consiste en una estructura de láminas muy finas con pequeñas aberturas por las que circulan el aire que viene de la calle y el que sale del interior, pero sin mezclarse. A través de esas láminas conductoras, se produce un intercambio de calor de manera que la temperatura pasa del aire interior al exterior, llegando a recuperarse casi toda.
  • Equipos de climatización eléctricos. Un edificio que pretenda alcanzar el calificativo de “consumo casi nulo”, debe potenciar en primer lugar su parte “pasiva”, puesto que reduce de forma directa la demanda de energía, dejando en segundo plano la mejora de la eficiencia de los sistemas térmicos (o eléctricos). Lo ideal es contar con equipos de climatización eléctricos, los cuales cuentan con ciclos de compresión y expansión (bombas de calor), lo que potencia rendimientos superiores en ahorro de energía. No obstante, existe el equivocado concepto de que este tipo de equipos “generan” calor o frío, cuando en realidad lo que hacen es transportar la energía entre la unidad interna hasta una unidad externa. Su rendimiento es mayor porque la energía que consumen no se invierte en “generar”, sino en transportar, lo cual desde el punto de vista energético es más eficiente.

En el futuro, los edificios no tendrán nada que ver con los actuales. Todo apunta a que serán como pequeñas empresas, los cuales se tendrán que gestionar y crear su propia energía, además de dar respuestas a retos de convivencia que, deberán de abordarse de forma positiva.

  • La tecnología, la sostenibilidad, la simplicidad, la flexibilidad y la funcionalidad protagonizarán la forma de amueblar una vivienda con la llegada del buen tiempo.

 Uno de los mejores momentos para modificar la decoración del hogar es aprovechar los cambios de estación, especialmente en marzo con la llegada de la primavera, cuando pasamos del mal tiempo al bueno, coincidiendo con fechas tan señaladas como el 20 de marzo, día internacional de la felicidad. Quizás basta con pintar las paredes con colores claros o pasteles, o cambiar los muebles a unos más modernos y funcionales, etc. Si bien es cierto que el proceso de remodelar o reformar el hogar puede ser tedioso, los resultados -en la mayoría de los casos- acaban siendo muy positivos y gratificantes.

Conscientes del impacto que tienen los nuevos hábitos de la sociedad y el uso de la tecnología, los expertos de la entidad de tasación Instituto de Valoraciones han analizado las tendencias de decoración para la primavera 2020 y algunas fuentes de inspiración para coger ideas:

  • Funcionalidad más allá de estilo: tanto en hogares pequeños como en aquellos más espaciosos la tendencia en decoración se dirige hacia la simplicidad y el aspecto funcional de los muebles. Ya no vale con que los muebles queden bien, sino que, además, deben tener una función y cumplir un objetivo. Sobre todo, para los pisos más pequeños que se ubican en las zonas centro de las ciudades, se hace especialmente importante cuidar que cada cosa tenga su razón de ser. Por ejemplo, cada vez se ven más las camas desplegables que pueden guardarse cuando no se usan, ahorrando así espacio para integrar otros muebles.
  • Los wallpapers (papel de pared) ya no son tendencia: donde antes se decoraban las paredes con wallpaper, hoy en día es cada vez más común el toque original o industrial de las construcciones. Las paredes de piedra, ladrillo o madera dotan a los espacios de un toque de modernidad que los hace únicos. También, otros materiales de construcción como el metal se están utilizando como piezas de mobiliario para separar ambientes, en lámparas, marcos de puertas, muros de carga y más. De la misma forma toman protagonismo los elementos de decoración de colores metalizados como el dorado, plateado o rosa. Resulta también interesante la mezcla de diferentes materiales en suelos, paredes, mobiliarios y detalles como, por ejemplo, cocinas con suelos de cemento y colores oscuros casi negros en paredes.
  • Muebles sencillos, de estilo neutro y modulares: para amueblar una vivienda que se destina al alquiler, por ejemplo, es importante que su estilo sea actual y que entre por los ojos a los posibles interesados. En este caso, se debe intentar amueblar la vivienda con muebles sencillos, de estilo neutro y a poder ser, modulares. Así, se podrán adaptar y personalizar periódicamente. Para esto, lo mejor es utilizar muebles multifuncionales que ofrecen versatilidad y flexibilidad y limitar al mínimo la decoración permitiendo que el inquilino la personalice según su propio estilo.
  • Lo eco toma relevancia, también en el interiorismo: las construcciones comenzarán ya a ser más sostenibles por ley, y de la misma forma, en el interior de la vivienda, se va también extendiendo el estilo de vida eco y sostenible. La variedad de textiles orgánicos es cada vez más amplia y existen, incluso, muebles hechos con fibras vegetales. De la misma forma, se va imponiendo la tendencia de recuperar, reciclar y reutilizar muebles, ya sea mediante un cambio de imagen revistiéndolos o tapizándolos, o mediante el uso de materiales industriales para darles otra vida. También, se ve ya la tendencia de actualizar paredes o “repararlas” dejando a la vista la imperfección del brochazo.
  • Casas con domótica donde cada cosa tiene su lugar: gracias a los asistentes de voz y los muebles inteligentes las casas son cada vez más Smart e incluyen diversos dispositivos que pueden verse o no, pues en muchos casos pasan desapercibidos como parte de la decoración. Se trata en cualquier caso de aumentar esa funcionalidad de los muebles. La tecnología está revolucionando la forma en la que vivimos y también la manera de disponer los hogares. Vemos ya chimeneas eléctricas, muebles que incluyen enchufes para cargar dispositivos o cargadores inalámbricos, lámparas y bombillas inteligentes que se pueden controlar desde el móvil o con comandos de voz y mucho más. El 2020 será un año importante de revelación para los nuevos avances tecnológicos para el hogar.

La inspiración más allá de las revistas

Las tendencias cambian muy rápidamente, según la temporada del año o incluso según la ubicación geográfica. Por eso, los expertos de Instituto de Valoraciones recomiendan procurar ser fiel al estilo personal de cada uno estando atentos a todas las fuentes de inspiración, que van más allá de las revistas o los medios online. Por ejemplo, de las series de televisión se pueden coger ideas en las escenografías originales; también, viajar a lugares exóticos puede despertar la inspiración de incluir las tendencias del minimalismo sueco, los muebles marroquís especiales o sus tapicerías, etc. Los restaurantes, museos y hasta el arte son también fuentes de inspiración. Por último, no se puede omitir la relevancia que han tomado las plataformas como Pinterest o Instagram, en las que se pueden conseguir millones de ejemplos para decorar y transformar las viviendas.

 

En un esfuerzo por ayudar a los trabajadores y a la población en general a combatir la propagación de COVID-19, muchas compañías han pedido a sus equipos que trabajen desde casa cuando sea posible. Esto, a priori, tiene sus ventajas no más desplazamientos diarios, no arreglarnos demasiado y tener acceso al frigorífico 24/7.

Una vez que desaparece la emoción inicial de trabajar desde casa, esta situación prolongada en el tiempo puede ser desalentadora y afectar tanto a nuestra vida personal como laboral. “La vida profesional tiende a comerse la vida personal, y en mi caso, teletrabajando durante más de tres años, he mezclado las dos mucho y he sufrido graves consecuencias en ambas”, explica Tomás Santoro, fundador de SumaCRM.

Es por ello por lo que, desde la empresa especializada en CRM para pymes y empresas, han decidido compartir los 7 principales aprendizajes de su equipo para teletrabajar y no acabar con la productividad.

  1. Un cuarto aislado. Una casa, en el fondo son ‘cuatro paredes’ por lo que, trabajar desde el salón hace que tu casa entera se convirtiera en una oficina. Esto es un grave error si hay más personas trabajando pues es un espacio en el que no se puede jugar, ni hablar, porque siempre puedes molestar al otro. Esto tiene como consecuencia que la desaparición de la ‘familia’. Es por ello que desde SumaCRM aconsejan aislar un cuarto para trabajar y prepararlo a conciencia para que se asemeje a un entorno laboral.
  2. Ducharnos según suena el despertador. Uno de los primeros errores que solemos cometer cuando empezamos a teletrabajar es aprovechar para dormir un poquito más, para hacer cosas de la casa, para ver la tele, etc. Unas interrupciones estas que matan la productividad. Es por ello por lo que es importante establecer hábitos como por ejemplo ducharnos según suena el despertador. Este puede ser un buen disparador para generarnos la rutina de volver a tener los mismos rituales que teníamos en la oficina.
  3. Teléfono dentro del cuarto. Otro de los inconvenientes que presenta el teletrabajo si no nos lo planteamos correctamente es el uso del móvil a cualquier hora y desde cualquier rincón del hogar. “Desde el salón de la casa empecé a hablar mucho más por teléfono que en la oficina. Así que mi mujer y yo nos obligamos a hablar por teléfono dentro del cuarto. Las conversaciones inmediatamente empezaron a ser menos, de menor duración y más profesionales”, explica Tomás Santoro, CEO de SumaCRM.
  4. Cuidado con atacar la nevera. Uno de los principales efectos físicos del teletrabajo es el aumento de peso al que generalmente va asociado. El truco que ofrecen estos expertos para no engordar es ‘no pasar hambre’. Es decir, lo que los nutricionistas dirían: ‘comer mucho, pero de lo que no engorda’. Santoro afirma: ‘Descubrí que cuando me vienen las ganas de comer patatas fritas, es ansiedad, así que tomo una fruta (o tortitas de maíz) y se me va la ansiedad y las ganas de comer patatas fritas’.
  5. Limpiar en el instante. Teletrabajando la casa se suele ensuciar más y mucho más rápido. La regla de limpiar y recoger después de los desayunos/comidas/cenas no suele funcionar. El hogar se vuelve a ensuciar enseguida y la vida familiar se resiente mucho porque siempre hay alguien que recoge más. Es por ello por lo que aplicar la máxima de que, si vemos algo sucio, debemos limpiarlo en ese mismo momento funciona. Sorprendentemente nos daremos cuenta de que así dedicaremos menos tiempo a limpiar.
  6. Aprender a pedir perdón. La convivencia familiar y el teletrabajo es muy complicada. Sabiendo por adelantado que van a surgir roces, la gran mayoría de las veces intentamos pedir perdón al instante.
  7. La positividad es nuestra mejor arma. Y como la fastidiamos más que antes, también nos culpábamos más que antes y se empezaba a ver todo un poco más negro. Pero como digo, con teletrabajo, es normal que haya más roces. Así que empezamos a forzar un poquito más la positividad, para así generarnos el hábito y que en nuestra casa haya energía positiva 🙂

¿QUÉ MÁS APRENDIZAJES PODEMOS APRENDER DE TELETRABAJAR?

El resto de los aprendizajes, según SumaCRM, son los mismos que en la oficina. Durante el trabajo hacer dailys, retrospectivas, trabajar con las herramientas adecuadas, intentar mirar lo mínimo WhatsApp y redes sociales. Mientras que después del trabajo, debemos hacer deporte, llamar a amigos y familia y no trabajar el fin de semana o, al menos, intentarlo…

Actiu, empresa española de creación de espacios de trabajo, cuyo origen se vincula precisamente con el home office a través del mueble para el ordenador personal, viene desarrollando en base a su experiencia un decálogo para crear un entorno laboral dentro del hogar óptimo y confortable.

Un perfecto home office debe seguir estas pautas.

1.- Buscar el lugar idóneo. Con indiferencia del horario en el que se vaya a desarrollar la labor profesional, es preferible que el espacio escogido esté lejos de televisores y zonas de tránsito, para evitar distracciones e interrupciones.

2.- Tener en cuenta el nivel de luz natural y procurarse una buena fuente de luz artificial. La luz es un elemento fundamental de productividad y satisfacción laboral. Cuidar de este aspecto potencia el bienestar, aumenta la creatividad y facilita el desarrollo de las tareas de forma más ágil y eficaz.

3.- Mobiliario ergonómico y versátil. Una buena mesa y una silla operativa son imprescindibles. En el caso de la mesa además de las dimensiones correctas en función del trabajo a realizar, es importante que cuente con aperturas para el paso de cables. Pueden ser elevables, una tendencia del momento, para poder alternar el trabajo sentado y de pie, generando una buena capacidad de movimiento. También abatibles y fácilmente desplazables. En cuanto a la silla, debe tener un diseño que se adapte a las necesidades posturales y fisiológicas del cuerpo humano ya que es conveniente que cualquier puesto de trabajo en el hogar mantenga las mismas garantías de ergonomía, bienestar y funcionalidad que en las oficinas.

4.- Almacenaje de documentos. El orden es fundamental para los espacios de teletrabajo. La incorporación de elementos que permitan la custodia y clasificación del material de forma sencilla e invisible es un elemento clave en todos los entornos home office.

5.- Soluciones para reuniones por videoconferencia y trabajo colaborativo. La tendencia es la utilización de mesas con formas orgánicas que faciliten las videoconferencias y la comunicación en caso de visita. Asimismo, también es conveniente disponer de una plataforma en la nube para poder trabajar en entornos digitales de colaboración que posibiliten gestionar los recursos en remoto sin necesidad del presentismo.

6.- Creación de un pequeño espacio de lectura y relax. Es el denominado softseating, para conseguir un entorno de paz y cambiar nuestra mente, ya que se ha comprobado que las personas son más productivas e imaginativas si incorporar momentos de relax en su actividad laboral. Es imprescindible hacer un uso también adecuado del color, a través de tonos que incorporen propiedades saludables y añadan confort. Mientras tonos como el verde, el azul y el amarillo fomentan el bienestar y la creatividad; el uso de colores vivos, como el rojo o el naranja debe hacerse con prudencia, sobre elementos puntuales que se quiera destacar.

7.- Separar el espacio del resto del hogar. Bien por una puerta o utilizando paneles fonoabsorbentes que consigan aislar esta área de trabajo y favorecer la concentración, incluso cuando se produzca en momentos espontáneos de bullicio en el hogar familiar.

8.- Compromiso con el medioambiente. El home office debe preocuparse en la medida de los posible por el planeta. Por ello, es conveniente incorporar materiales que sean reciclables, evitar plásticos y conseguir que todo el material utilizado papel, tóner, etc. puedan ser depositados en los contenedores correctos, para su eliminación del hogar de manera eficaz. Así mismo, se deben incorporar luces led para evitar consumos eléctricos desmesurados y apagar todos los equipos para evitar gastar energía de manera innecesaria, cuando no estemos en nuestro home office.

9.- Libre de formaldehídos. La salud es importante y especialmente en el hogar. En el diseño de los nuevos espacios de trabajo en casa, la utilización de materiales libres de formaldehídos es una tendencia clara y posible. Es un compuesto químico que aumenta el riesgo de padecer ciertas enfermedades.  Hay por tanto que conseguir un entorno reducido en formaldehídos para promover no solo la productividad, sino el bienestar.

10.- No perder la relación con los compañeros. Fomentar la relación entre empleados debe ser una máxima y por ello, la incorporación de herramientas de relación es algo fundamental. La tendencia es la creación de formatos de videoconferencia entre compañeros, ya que es una manera de evitar la soledad, potenciando de esta manera la interrelación y la felicidad.

 

De este análisis, puesto en marcha por Cuida tu Casa, la iniciativa de Andimac para saber cómo se vive dentro de los hogares, se desprende que la nota que dan los españoles al estado de sus casas es del 6,9 atendiendo a parámetros como la conectividad, la accesibilidad, el aislamiento acústico o térmico, entre otros.

La patronal de la reforma recuerda que, al margen de situaciones excepcionales como la que acontece, la vivienda es el lugar en el que habitualmente más tiempo pasamos y que por ello debería encontrarse en unas condiciones que garanticen el descanso, el bienestar y la calidad de vida de quienes las habitan.

No obstante, los resultados de este estudio ponen de manifiesto que los españoles pensamos que vivimos en mejores condiciones de las reales, porque nos acostumbramos a las incomodidades que puede ocasionar las idas y venidas de cobertura, los ruidos molestos, las humedades o las pérdidas de temperatura. 

Hasta 2010, los españoles destinaban el 1,5% del presupuesto familiar a la mejora de sus viviendas, a pesar de que las pisan todos los días y de que es su inversión más importante, por delante del automóvil, a cuyo cuidado y mantenimiento dedican un 5%. Este hecho provoca que, más allá de las telecomunicaciones, la realidad habitacional de las viviendas sea en líneas generales muy inferior en prestaciones.

La cabeza visible de Multihelpers es experto en transformación de las empresas a través de la innovación digital y la economía colaborativa. Participa, con frecuencia, en mesas de regulación sectoriales de economía colaborativa y ha realizado numerosos trabajos como consultor y formador en España y Latam. Además, su obra “La empresa colaborativa; el nuevo paradigma económico” (Pearson 2016) ha recibido el premio al mejor libro de empresa en castellano.

¿Qué es Multihelpers?

Somos la plataforma online más rápida en la búsqueda de manitas y profesionales para las mejoras y reparaciones del hogar. Simplificamos la resolución de cualquier problema en una vivienda, llegando a reducirlo a menos de 5 horas.

Ofrecemos más de 300 servicios -que dan respuesta a casi todas las posibles necesidades del hogar- dentro de diferentes categorías: manitas, pintura, suelos, fontanería, carpintería, limpieza, albañilería, electricidad, reformas…

En la actualidad, estamos operativos en Madrid, donde somos la empresa líder de nuestro sector; en Barcelona, donde colaboramos con grandes empresas de gestión de inmuebles como Hostmaker, y en Zaragoza y Alicante, ciudades donde empezamos a trabajar Evel segundo semestre de 2019 y donde ya estamos afianzándonos.

¿Cómo y cuándo surgió la idea?

Multihelpers es fruto de mi participación en el proyecto “Tu idea, mi experiencia” de la Asociación de Jóvenes Empresarios de Navarra. En él, jóvenes desempleados reciben el apoyo de empresarios con gran trayectoria profesional que confían en su idea y les ofrecen soporte y experiencia.

Tras un largo proceso de selección fui elegido y decidí abandonar el trabajo que tenía por aquel entonces en una entidad financiera para lanzarme a la aventura de emprender.

Multihelpers empezó en 2015 como un negocio muy diferente al que es hoy en día. Comenzamos nuestra andadura como un modelo horizontal de servicios P2P por toda España. Nacimos para ser “el Amazon de los servicios para personas”, aunque eran necesarios muchos recursos para hacer de él un negocio rentable. Durante los primeros meses, optamos por un modelo de negocio freemium, como el de Spotify. Tras 9 meses y con más de 10.000 users, comprobamos que ese modelo era muy difícil de monetizar, por lo que acabamos derivando a un modelo transaccional centrado en el vertical de reparaciones y mejoras del hogar.

En un primer momento, 2017, decidimos centrar esfuerzos en una sola ciudad: Madrid, para poder afianzar, desarrollar y aprender. En agosto de 2018, desembarcamos en Barcelona, con una marca ya desarrollada y afianzada. Puede resultar sorprendente que a pesar de que el proyecto nace en Pamplona, los servicios de Multihelpers no se ofrecen en esta ciudad. Con ello, hemos sido capaz de demostrar que se pueden llevar a cabo innovadores proyectos digitales desde una ciudad pequeña, sin ser necesario trasladarse a una gran urbe como Madrid o Barcelona.

¿Cuál es su modelo de negocio?

El funcionamiento de Multihelpers no puede ser más sencillo. El cliente solo tiene que ponerse en contacto a través de los diferentes canales de comunicación indicando con una breve explicación el servicio que necesita resolver y, si lo desea, complementar con fotos o con vídeos.

Nuestro equipo seleccionará al profesional más cercano y adecuado para la tarea solicitada y, en menos de cinco minutos, el cliente recibirá su presupuesto.

Así, tareas cómo colgar una estantería, pintar una pared o arreglar una cisterna son resueltas de forma rápida y eficaz gracias a la red de manitas de confianza con la que trabajamos: los Helpers.

¿Qué es lo que os diferencia del resto?

La principal diferenciación y ventaja competitiva es que Multihelpers es la única plataforma que se centra en que el cliente solucione su problema, no solo en que reciba presupuestos. Esto hace que no solo seamos los más rápidos y económicos, sino también que nos convirtamos en un servicio de confianza.

Decimos que somos los más rápidos porque los presupuestos se ofrecen en minutos y el 70% de nuestros servicios se resuelven en un plazo de 24 horas, por lo que para el día siguiente o incluso el mismo día, cualquier cliente puede tener a un manitas resolviendo la incidencia.

Somos económicos porque los precios se calculan teniendo en cuenta todos los factores que rodean el servicio, minimizamos los costes y colaboramos con profesionales competitivos en el mercado. Además, los precios del desplazamiento están incluidos, por lo que no le añadimos costes extra.

Y somos confiables para los clientes porque solo trabajamos con los mejores Helpers de cada ciudad, gracias al rating de todos los servicios. Además, en Multihelpers ofrecemos un seguro de responsabilidad civil de Allianz y un servicio postventa que asegura a los usuarios que los servicios se realizan según lo esperado. Los servicios se pagan por adelantado por lo que en el momento en el que se realiza, el cliente firma un documento de conformidad y solamente si es favorable, el profesional cobra el servicio. En el caso de no ser favorable, el Helper debe solucionar las incidencias. De esta forma, garantizamos que el cliente tenga el respaldo de que su servicio va a resolverse correctamente.

¿Cómo está evolucionando el proyecto?

El año pasado fuimos seleccionados por la aceleradora e incubadora de startups Lanzadera, promovida por el empresario Juan Roig. Recibiremos asesoramiento en áreas estratégicas, como la mejora de producto, la ampliación de clientes o la sostenibilidad. También hemos consolidado alianzas con grandes compañías de sectores diversos, como el inmobiliario, el asegurador y el retail.

¿Cuáles son los objetivos de la compañía?

Nuestras principales metas son crecer, automatizar y optimizar. Expandirnos a más ciudades nacionales e internacionales; automatizar procesos para simplificarlos y optimizar los procedimientos para mejorar los resultados y perfeccionar así la experiencia de usuario.

¿A qué tipo de clientes se dirige?

Nos dirigimos a dos tipos de clientes: Por un lado, los B2B (empresas gestoras de pisos, promotoras, aseguradoras y retail), y por otro lado, a través de la plataforma (www.multihelpers.com), a los clientes finales (B2B2C). El perfil de estos últimos es el de personas de entre 30-50 años, trabajadoras, con familia y que no disponen de tiempo libre.

¿Tenéis pensado expandiros a más ciudades? ¿Y fuera de España?

Si, tenemos intención de expandirnos, primero a más ciudades nacionales y, quizá, dar el salto internacional.

¿Qué perfil tiene el equipo que conforma Multihelpers? ¿Cuántos sois?

Actualmente, somos 10 profesionales expertos en transformación digital.

¿Cómo se ve de aquí a unos años?

Sigo con muchas inquietudes y ganas de aprender que me acompañan desde niño, por eso sigo participando en todo aquello que esté relacionado con la revolución digital y tecnológica que estamos viviendo. Pero es cierto que, a día de hoy, Multihelpers es el centro de mi mundo, a lo que le dedico muchas horas al día.

Nuestro objetivo para este año se centra en convertirnos en referente a nivel nacional, para estudiar dar el salto internacional. Hemos demostrado que somos una compañía escalable y estamos evolucionando para cubrir con los plazos que nos permitan continuar con el crecimiento actual, consolidar los grandes clientes adquiridos y además seguir abriendo nuevos mercados.