• Elaborado por el Consejo General de la Arquitectura Técnica de España (CGATE) y el Grupo Mutua de Propietarios, el informe recoge la urgente necesidad de actuar sobre al menos 3 millones de viviendas para mejorar el parque edificado y ayudar a las familias a que salgan de su situación de pobreza energética.
  • Hasta un 35% de las viviendas registra una temperatura igual o inferior a 19º C, que tampoco es compatible con el confort térmico.  Esta situación puede ocasionar daños para la salud de las personas.

El 8% de los hogares pasará frío en invierno al tener una temperatura inferior a 17º C y un 35% mantendrá la temperatura entre los 18º C y los 19ºC, muy debajo de la temperatura recomendada que se sitúa en los 20ºC.

Esta es una de las conclusiones del “Informe sobre la Rehabilitación Energética en España. Una oportunidad para mejorar el parque edificado”, elaborado por el Consejo General de la Arquitectura Técnica de España (CGATE) y el Grupo Mutua de Propietarios, especialista en soluciones alrededor de los edificios de viviendas, que alerta sobre los riesgos de esos parámetros para la salud de las personas, ya que ninguna de estas temperaturas es compatible con el confort térmico, y el rango por debajo de los 17º C podría considerarse cercano al concepto de “pobreza energética”.

“El informe nos muestra una situación alarmante”, sostiene Borja Ribas, directivo del área de operaciones del Grupo Mutua de Propietarios, “ya que no hablamos solo de malestar térmico, sino que esta situación puede tener consecuencias adversas sobre la salud como enfermedades respiratorias, cardiacas e, incluso, mentales exacerbadas por las bajas temperaturas y el estrés que producen unas facturas de energía inasequibles”.

El informe revela la urgente necesidad de actuar sobre el parque edificado ya que, tras hacer un recorrido por la normativa y las estrategias españolas en materia de rehabilitación energética de edificios, se detecta que los valores de renovación del parque residencial en nuestro país son muy bajos con respecto a los de otros países de la UE. Mientras que en España en la última década se renovaban en profundidad aproximadamente el 0,8% de los edificios, en otros países como Francia o Alemania, el porcentaje se situaba por encima del 15%.

Estos resultados, que se alinean con los recogidos en la Estrategia Nacional contra la Pobreza Energética 2019-2024, del Ministerio para la Transición Ecológica, revelan que la falta de adecuación de este 8% de viviendas puede ser causa directa de un exceso de mortalidad estacional y del aumento de la prevalencia de enfermedades. Temperaturas por debajo de los 20º C, también pueden considerarse fuera del rango de confort e igualmente poco recomendables, lo que aumentaría el porcentaje de la población afectada hasta el 38%.

Además de identificar el problema, el informe señala de forma directa la solución más eficaz para acabar con él. Según el presidente del CGATE, Alfredo Sanz, “para reducir el índice de población afectada por la pobreza energética, debemos insistir en la necesidad de reducción de la demanda energética de los hogares vulnerables como medida prioritaria. Según nuestras últimas estimaciones, es necesario actuar sobre 3 millones de viviendas, el 12% del parque edificado y recomendable extender estas intervenciones de rehabilitación hasta los 8 millones”.

Las intervenciones prioritarias y más eficaces

En cuanto a las intervenciones más eficaces, desde el CGATE y el Grupo Mutua de Propietarios se reitera que no existe una solución óptima única, ya que deben adecuarse a cada edificio con el asesoramiento técnico adecuado. No obstante, pese a que actuar de forma integral es lo más recomendable, en caso de que no sea posible es fundamental trabajar en la reducción de la demanda.

“No hay mayor ahorro de energía que aquella que no se necesita. Las medidas pasivas que reducen la demanda de energía son las más eficaces y duraderas en el tiempo. Se pueden conseguir con diversas estrategias, pero la más eficaz es la incorporación y/o aumento del aislamiento térmico de la envolvente. A ello se suman otras mejoras como la reducción de puentes térmicos, la sustitución de carpinterías exteriores o la incorporación de sistemas de control solar”, asegura Sanz.

El “Informe sobre la Rehabilitación Energética en España. Una oportunidad de mejorar el parque edificado”, también señala la importancia de, una vez reducida la demanda energética, mejorar el rendimiento de las instalaciones y equipos, evitando aquellos combustibles más contaminantes, incorporando nuevas tecnologías y maquinaria de última generación, así como buscar la electrificación del sector, cuyo objetivo actual sería el 100% de electrificación para el año 2050. Por último, la tercera meta sería tratar de conseguir que el pequeño gasto energético resultante fuera cubierto en su gran mayoría mediante energías alternativas y renovables, tales como la solar, fotovoltaica, la aerotermia o la geotermia, entre otras.

Diferentes escalas de intervención

Otro factor especialmente relevante en la idoneidad de la intervención y los objetivos a conseguir, es la escala: “intervenir puntualmente en viviendas de forma aislada o individual (salvo en unifamiliares independientes) es la intervención con mayores dificultades para obtener un resultado óptimo”, declara Borja Ribas. “La escala mínima recomendable será la de un edificio completo, consiguiendo aún mejores ahorros energéticos con menores inversiones si se consigue intervenir varios edificios de forma simultánea o incluso un barrio completo”, finaliza el directivo del área de operaciones del Grupo Mutua de Propietarios.

  • El sector construcción y reformas del hogar, oficinas e industrial está capeando mejor la crisis que sus compañeros de retail y hotelero. La necesidad de tener espacios más adaptados al teletrabajo y pasar mayor tiempo en casa, son algunas de las razones que están favoreciendo la reactivación de los negocios del sector.

La crisis del coronavirus está teniendo efectos inciertos en diferentes sectores del tejido empresarial, y también en las startups. Los negocios relacionados con las reformas y la construcción están creciendo a raíz de la crisis por el coronavirus. Lo contrario sucede en retail y el sector hotelero que han sufrido caídas importantes al ver cesadas sus actividades.

Según explican desde Splacing.com, Marketplace especializado en conectar proyectos de espacios interiores y profesionales, despachos de arquitectura, ingenierías y especialmente decoradores e interioristas constatan que su nivel de trabajo se ha incrementado en los escenarios más favorables, o bien se han “congelado” en los casos más desfavorables pero sin llegar a caerse un importante número de pedidos u obras en marcha.

El sector en general

De hecho, el sector en general se ve reforzado por la necesidad de contar con espacios más adaptados al teletrabajo y porque se pasa mayor tiempo en casa que antes de la pandemia. A nivel de oficinas está habiendo un movimiento importante de los espacios laborales tradicionales más “estáticos” como son las oficinas convencionales hacia los modelos coworking que son mucho más flexibles en espacio y presupuesto. La parte industrial se está manteniendo constante especialmente aquellas enfocadas a sectores como alimentación, farmacia, química o laboratorio.

Por categorías

Desde Splacing.com se ha detectado un incremento muy pronunciado en algunas categorías en los últimos meses como puede ser:

  • Pintura con incrementos del 35%.
  • Reformas del hogar con incrementos del 10% mensual consolidado.
  • Pequeñas reparaciones (eléctrico, clima) con incrementos del 45%. Esta categoría ha crecido bastante durante la pandemia.
  • A nivel de categorías, más enfocadas a servicios, valorar algunas como nutricionista o entrenador personal, que se han incrementado debido en parte a la falta de poder hacer ejercicio en el exterior y por tanto de mantenerse en forma.
  • Los hoteles han pivotado hacia otras actividades como puede ser alquiler de oficinas o espacios laborales en un porcentaje muy elevado en los últimos meses.

Por zonas

  • Se resienten especialmente las zonas costeras norte y sur en el caso concreto de Cataluña (Girona y Tarragona) debido al parón de la parte de hostelería y turismo, donde las mismas categorías han caído un 14%. Desde la empresa, no cuentan con datos de las zonas más rurales, sin embargo, auguran un invierno complicado en el que algunas zonas se verán obligadas a disminuir la actividad.
  • Se mantienen zonas céntricas (Barcelona) con datos similares durante los meses de pandemia.
  • Se han “despertado” algunas zonas de mayor poder adquisitivo (Barcelona, Terrassa, o Sant Cugat), especialmente en la categoría de reformas de hogar e instalación de carpintería, debido a la previsión de un invierno en el que se pasará más tiempo en casa.

Actualmente, Splacing.com, que se consolida en el sector de las reformas de espacios gracias a su política de innovación y desarrollo, cuenta con una previsión de crecimiento superior al 18% de la facturación y un 25 % de profesionales inscritos en su plataforma para el ejercicio 2021.

  • En el Día Mundial del Ahorro, UCI, Unión de Créditos Inmobiliarios, ha elaborado un listado de recomendaciones para un buen uso de la calefacción a favor del ahorro doméstico y energético.
  • El sistema de calefacción representa una de las principales partidas de gasto, en torno a 500 euros por hogar al año. Un gasto que se incrementará en este atípico otoño-invierno de 2020, marcado por la pandemia del Covid-19 y las recomendaciones de reducción de la movilidad y el teletrabajo.

La llegada de las bajas temperaturas es también sinónimo del encendido de las calefacciones en el hogar, donde ahora pasamos mucho más tiempo a consecuencia de la recomendación de reducción de la movilidad y los toques de queda como consecuencia de la nueva ola de contagios del Covid-19 o el teletrabajo que, en el tercer trimestre, venía desarrollando el 10,3% de los trabajadores ocupados.

Los sistemas de calefacción representan una importante partida del gasto doméstico. Tanto es así que, según la OCU, es el principal gasto energético de los hogares, especialmente acusado en zonas del país con temperaturas más frías y en viviendas que no cuentan con un buen aislamiento. De media, en España, el gasto en energía de una casa llega casi a rozar los 1.000€ al año y la mitad de este gasto corresponde a la calefacción, con variaciones en función de la tipología de inmueble y su ubicación.

Coincidiendo con el Día Mundial del Ahorro, que se celebra este 31 de octubre, UCI (Unión de Créditos Inmobiliarios), entidad especialista en financiación sostenible de la vivienda, a través de su división Green, recoge las claves a incorporar en una vivienda y a nuestra rutina diaria en el hogar para contribuir al ahorro de calefacción durante este atípico otoño-invierno:

  1. Una vivienda aislada: las casas cuentan con un mayor o menor aislamiento del exterior en función de la tipología de sus suelos, paredes y ventanas. Una casa estará más aislada si cuenta con paredes con aislantes, suelos con aislante térmico o de madera y ventanas de cierre hermético y de doble cristal. Pero estos elementos no son habituales en todos los hogares, a pesar de que un buen aislamiento permite ahorrar hasta un 30% del gasto doméstico. Además, pequeños gestos como abrir las persianas para aprovechar la luz del sol o bajarlas con su puesta y colocar burletes bajo las puertas, pueden reducir la pérdida del calor.
  2. Ventilar sin llegar al exceso: debido a la pandemia, una de las recomendaciones más repetidas por los expertos es la necesidad de ventilar todos los espacios. Es importante airear las estancias de la vivienda durante algunos minutos y volver a cerrar puertas y ventanas para no tener pérdidas significativas del calor que ofrece la calefacción.
  3. Radiadores a la vista y en buenas condiciones: hay que evitar la mala práctica de tapar los radiadores porque no encajan con la decoración, ya que eso provoca una reducción de su rendimiento. Tampoco es una buena práctica poner ropa húmeda encima para secar. Los radiadores funcionan por convección y el calor va de abajo a arriba, por eso es habitual situarlos cerca de las ventanas. Antes de encender la calefacción, es recomendable purgar los radiadores para sacar las burbujas de aire acumuladas y hacer un rápido chequeo de que están en buenas condiciones. Así como poner paneles reflectantes de calor detrás de los radiadores para potenciar su efecto y ahorrar entre un 10% y un 20% del gasto.
  4. Potencia contratada en electricidad: para los sistemas de calefacción que funcionan con electricidad, se recomienda revisar la potencia de electricidad contratada, es decir el número de aparatos que se pueden tener enchufados al mismo tiempo sin que salte la luz. En la mayoría de los casos, la potencia contratada suele ser bastante superior a la necesidad real, por lo que se paga un coste más elevado del que realmente se consume. La clave está en sumar el gasto de todos los aparatos eléctricos y en función del resultado contratar la potencia necesaria. La calefacción eléctrica es uno de los aparatos que más tira de la luz y necesita entre 1.000 – 2.000 W de potencia, aunque si es calefacción de bajo consumo, la potencia necesaria baja a 400-800 W. El horno, el lavavajillas y la lavadora son los electrodomésticos que más potencia necesitan, con 1.200–2.200 W, 2.200W y 1.500W, respectivamente.
  5. Punto final a energías contaminantes: todavía es habitual ver en España sistemas de calefacción de carbón o gasoil, fuentes de energía no respetuosas con el medio ambiente, contaminantes y caras para nuestro bolsillo, que se podrían sustituir por otras más baratas y sostenibles. En los sistemas que funcionan con gas y utilizan calderas, las más óptimas son las de bajo consumo, como las de cogeneración. Para comunidades de propietarios existen, además, ayudas para la renovación de calderas más eficientes.
  6. Calefacción eficiente: las fuentes de energía renovables son las más indicadas para el uso de la calefacción en casa, con sistemas como: la aerotermia (bomba de calor que utiliza aire y depende de las condiciones climáticas exteriores), que puede suponer un ahorro de entre un 40-70% en la factura, o la geotermia (bomba de calor de agua que viene del interior del subsuelo), que permite ahorrar hasta un 75% de energía respecto a otros sistemas. Decantarse por un sistema u otro depende en gran medida de la ubicación y tipología del inmueble, por lo que lo más recomendable es contar con un experto para ayudar en esta elección. También son cada vez más comunes los suelos radiantes, que funcionan con aerotermia o geotermia, y cuentan con un sistema con una temperatura de impulsión de agua muy baja (30-45ºC) con respecto a los sistemas tradicionales de radiadores (70-75ºC), lo que contribuye al ahorro. Otra fuente de energía renovable son los paneles fotovoltaicos térmicos, que absorben el calor del exterior del inmueble, por lo que están especialmente indicados para casas con impacto directo del sol y zonas con temperaturas altas.
  7. No abusar de los grados: a mayor número de grados, más gasto de calefacción. De media, por cada grado menos se ahorra entre un 7-11% de la energía. La temperatura ideal está en torno a los 19-21 grados, por lo que poner la calefacción mucho más alta sería un derroche de gasto y energía. Es más, los expertos recomiendan apagar la calefacción o no sobrepasar los 16º por la noche o si se sale durante poco tiempo y ahorrar, así, hasta un 13% del consumo.
  8. Ropa de invierno en casa: muchas veces se pone la calefacción muy alta y se lleva en casa ropa típica de verano más que de este periodo, por el calor excesivo acumulado en la vivienda. Lo ideal es vestir ropa de invierno cómoda que permita también guardar el calor corporal y no sobrepasar la temperatura de calefacción recomendada.
  9. Sistemas programables: el mecanismo más óptimo es contar con un termostato programable que permita regular la temperatura y que automáticamente encienda la calefacción un tiempo antes de llegar a casa para que se vaya calentando. Además, contribuye a evitar los cambios bruscos de temperatura y la mala práctica extendida de poner la calefacción a una alta temperatura al llegar a casa para que se caliente más rápido, que conlleva un mayor gasto y no es tan eficiente en el tiempo.
  10. Calefacción por estancias: si hay habitaciones de la casa que no se utilizan, tampoco es necesario que estén calentitas, aunque la calefacción sea central. Por tanto, cierra o apaga los radiadores de estancia que no se usen para no derrochar.

La incorporación de estos trucos en los hábitos diarios en el hogar no solo se notará en la factura de los meses de otoño e invierno, también nos permitirá ser ciudadanos comprometidos y responsables con el medio ambiente, al evitar el derroche energético. Aunque suponga una inversión más costosa, llevar a cabo reformas en las viviendas para mejorar su asilamiento o cambiar el sistema de calefacción siempre es una buena decisión, y que a medio-largo plazo supondrá un gran ahorro

La madrugada de este domingo 25 de octubre toca retrasar la hora del reloj: a las tres serán las dos. El cambio al horario de invierno marca la llegada del frío y de la época en la que pasamos más tiempo en casa. El teletrabajo y las restricciones por el covid han convertido el hogar en el epicentro de los planes, y han hecho que el consumo de energía y las facturas se disparen. Y no solo se resiente el bolsillo, también el planeta. Con motivo del Día Mundial del Ahorro Energético, Sandra Manrique, Communications Manager de Bulb en España, comparte diez sencillos consejos para mantener la temperatura en casa este invierno mientras ahorras y reduces tus emisiones de carbono:

  1. El tiempo lo es todo: mucha gente continúa trabajando desde casa y tener la calefacción encendida todo el día es muy tentador. Te recomendamos que si tienes un termostato o control individual de la calefacción, lo configures para que se encienda 30 minutos antes de despertarte y luego lo apagues un par de horas más tarde. De este modo, la casa se mantendrá caliente gracias al calor residual sin gastar de más.
  2. Apaga la tele, enciende la imaginación: hace frío en la calle, está oscuro, y la opción de pasar más tiempo enfrente del televisor gana fuerza. ¿Sabías que una hora de Netflix consume 6,1 kilovatios hora de electricidad? Es la misma energía que consume una bombilla LED durante todo un mes. Así que, ¿por qué no recuperar antiguos pasatiempos como leer, pintar o aprender a tocar un instrumento? Además, si eres de los que trabaja desde casa, puedes salir a dar un paseo al finalizar tu jornada laboral, plan perfecto para desconectar y mantenerte en forma.
  3. Invierte en un buen jersey: puede parecer simple, pero invertir en un jersey de punto grueso y de calidad te mantendrá caliente cuando estés parado en casa  y no necesitarás abusar de la calefacción. Un jersey bien caliente te permitirá bajar hasta un grado el termostato y ahorrar hasta un 3% en tu factura.
  4. Ahorra en tus duchas: teletrabajar supone tener más tiempo para prepararnos por las mañanas, ya no vamos justos de tiempo para coger el metro, y las duchas se alargan.  De hecho, la ducha representa el 34% del consumo de agua en los hogares españoles. Esta rutina diaria no debería durar más de seis minutos, algo que solo cumple el 9% de los españoles (la mayoría las alarga más de diez minutos). Una ducha rápida por la mañana es la mejor opción para empezar el día sin desperdiciar agua.
  5. Ilumínate con LED: anochece antes, y eso significa que necesitamos encender las luces antes y durante más tiempo. Instalar luces LED en casa marcará un antes y un después. Las bombillas LED no solo utilizan menos electricidad y emiten menos calor que las bombillas tradicionales, sino que su vida útil es mucho más larga y pueden superar las 50.000 horas de duración.
  6. No pongas obstáculos: tener un sofá, una mesa, una cama o unas cortinas bloqueando un radiador minimiza el efecto de la calefacción, dado que el calor es absorbido por los muebles. Secar la ropa en el radiador puede tener el mismo efecto, por lo que necesitarás más energía para calentar la habitación. Y puede generar humedad adicional en el aire y condensación. Para resolver este dilema, ¿por qué no pruebas a redistribuir los muebles de tu habitación o salón para que el radiador quede libre? Así llegará el calor a toda la sala y, de paso, le darás un nuevo aire a la estancia.
  7. Desenchufa para ahorrar: es muy importante desconectar los dispositivos al final del día. Algunos artículos electrónicos extraen electricidad de la toma de corriente, incluso cuando están apagados o en modo ‘stand-by’, por eso se les conoce como «vampiros eléctricos». Desenchufar los dispositivos, (tu ordenador, por ejemplo) no solo te permitirá reducir tus facturas en 7,45€ al año, sino también ahorrarle al planeta hasta 28,5 kg de emisiones de CO2 cada año.
  8. Enfría tus lavadoras: Lavar la ropa a una temperatura más baja te ayudará a ahorrar energía y dinero. De hecho, configurar tu lavadora en el programa de 30 grados puede ahorrarte unos 5 céntimos en la factura por cada lavado.
  9. Cámbiate a la energía verde: consumimos más energía en los meses de invierno por la calefacción y la iluminación. Por mucho que reduzcamos este consumo, la energía sigue siendo necesaria en casa, así que mejor que sea verde. Este pequeño cambio tiene un gran impacto en tus emisiones de carbono individuales y en la lucha contra el cambio climático. Por ejemplo, un hogar español que utiliza la electricidad verde de Bulb reduce su huella de carbono en 906 kilos de CO2 al año de media. Es la misma cantidad que 314 árboles pueden absorber. No está nada mal, ¿verdad?
  10. Cierra la puerta: cerrar las puertas dentro de casa también ayudará a atrapar el calor en cada habitación, por lo que usarás menos energía para calentar espacios vacíos. Maximiza el aislamiento fabricando tu propio cojín aislante para las puertas para evitar que el calor escape por los marcos. Todo lo que necesitas es tela gruesa, un poco de arroz y una máquina de coser. Coge práctica y dale rienda suelta a tu creatividad. Puedes incluso regalárselo a un amigo en Navidad.
  • Según IDAE, el 60% de los inmuebles residenciales se construyeron sin ninguna normativa de eficiencia energética, lo que, en términos prácticos y con la llegada del otoño, se traduce en millones de hogares sin ningún tipo de aislamiento y con una elevada demanda de calefacción.
  • Ante esta situación, la mejor inversión es apostar por aplicar un sistema de aislamiento térmico, ya que, además de mantener una temperatura ambiente agradable, aumentará el valor del inmueble y actuará de forma responsable con el medioambiente.

Madrid, 21 de octubre de 2020. El gasto energético en continuo ascenso y el creciente aumento de la conciencia social por el cuidado del medioambiente han provocado que la eficiencia energética se haya convertido en el centro de preocupación del sector de la construcción. Sin embargo, a pesar del enorme avance que ha supuesto la última modificación del Código Técnico de Edificación en este sentido, España todavía cuenta con un parque de viviendas muy obsoleto: según el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE), el 60% de los inmuebles residenciales se construyeron sin ninguna normativa de eficiencia energética.

En términos prácticos, y con la llegada del otoño y el invierno, esto se traduce en millones de hogares sin ningún tipo de aislamiento térmico y con una elevada demanda de calefacción, un sobrecoste en facturas energéticas y un inexistente confort térmico interior. Ante esta situación, la mejor inversión es apostar por un sistema de aislamiento térmico, ya que, además de mantener una temperatura ambiente agradable y reducir la demanda energética del hogar, aumentará el valor del inmueble, ayudará a prevenir la creación de condensaciones y actuará de forma responsable con el medioambiente, al reducir las emisiones de gases de efecto invernadero.

Aunque su aplicación en viviendas de nueva construcción es una tarea sencilla, en el caso de pisos o casas con cierta antigüedad hay que tener en cuenta varias cuestiones. Con motivo del Día Mundial de Ahorro Energético (21 de octubre), los expertos de Sto, entidad con sede en Alemania y filial en España especializada en la elaboración de materiales y soluciones para construcciones sostenibles, exponen las seis preguntas más comunes a la hora de instalar un sistema de aislamiento térmico en un edificio o una vivienda:

  • ¿Cómo asegurarme de que debo aislar mi vivienda? Hay dos señales clave para detectar si un inmueble está mal aislado: en primer lugar, que la sensación de frío no desaparezca o no se alcance la temperatura consigna a pesar de haber encendido la calefacción y, en segundo lugar, que los ruidos de la calle o de las viviendas colindantes se escuchen dentro del inmueble.
  • ¿Aislar por el exterior o por el interior? Aunque es posible aplicar aislamiento en suelos y techos, o en la cubierta del edificio, la mejor opción es actuar en la fachada del inmueble. Esto se puede realizar de dos formas, por el exterior o por el interior:
    • Aislamiento térmico exterior. Consiste en la incorporación de aislamiento térmico por la parte externa del edificio, cubriendo su fachada y modificando su estética. Hay dos opciones: SATE (colocación de planchas de aislamiento en el propio muro de la fachada) o fachada ventilada (sistema de revestimiento con aislamiento sobre el muro que deja una cámara de aire entre ambos elementos).
      • Ventajas: elimina de forma óptima los puentes térmicos, mejora la inercia térmica del edificio en su conjunto, no requiere abandonar la vivienda durante su instalación y permite mejorar el aspecto estético del edificio.
      • Desventajas: precisa de un acuerdo común entre todos los vecinos si no se trata de un inmueble unifamiliar y no es posible su aplicación en edificios históricos o protegidos por patrimonio.
    • Aislamiento térmico interior. Se realiza en el interior de la vivienda.
      • Ventajas: se puede realizar de forma independiente, sin tener que pedir permiso a la comunidad de propietarios, en caso de que se trate de un piso.
      • Desventajas: reduce la superficie útil del edificio o vivienda, es una solución más compleja a la hora de solucionar los puentes térmicos y requiere desocupar el inmueble mientras se realiza la obra.
  • ¿Qué tipos de aislantes hay? La zona geográfica en la que esté ubicado en inmueble, el tipo de edificación, el espesor y tamaño que va a ocupar el aislante frente al espacio disponible o si el aislamiento se va a aplicar en el interior o en el exterior de la vivienda condicionarán el aislante térmico a utilizar, ya que no todas las soluciones son iguales y los diferentes materiales ofrecerán prestaciones diferentes:
  • Aislantes orgánicos. Por ejemplo:
  • Fibra de madera, muy indicado para proyectos con distinciones ecológicas.
  • Espuma poliestireno expandido (EPS), ofrece una excelente relación calidad-precio. Indicado para SATE.
    • Espuma de poliisocianurato (PIR), uno de los aislantes plásticos con menor conductividad térmica y mayor resistencia al fuego.
  • Aislantes inorgánicos. Por ejemplo:
    • Lana de vidrio, utilizada, sobre todo, para cámaras de aire horizontales o inclinadas, terrazas y cubiertas entre tabiquillos y falsos techos.
    • Lana mineral, muy útil en la protección pasiva contra incendios.
    • Vidrio celular, rígido, muy ligero y con muy buenas prestaciones térmicas.
  • ¿Desaparecerán las humedades al aislar? Primero hay que asegurarse de dónde provienen las humedades. Es decir, si son por condensación, filtración o capilaridad. En este caso, el aislamiento térmico resulta una buena solución para las humedades por condensación, producidas cuando el vapor de agua que está en el ambiente de la vivienda entra en contacto con superficies que tienen una temperatura más fría.
  • ¿Cuánto podría ahorrarme con su instalación? En una rehabilitación, este aspecto puede llegar a suponer un ahorro de hasta un 50% demanda energética (kW.h/m2.a) y ahorros de hasta un 44% de las emisiones de CO2 (kgCO2/m2.a).
  • ¿Hay algún tipo de financiación o descuento para aislar mi vivienda? El aislamiento de una vivienda es objeto de diversas ayudas estatales, autonómicas o municipales. La principal subvención para rehabilitaciones en este sentido es el Plan Estatal de Vivienda 2018-2021, que incluye un programa de ayudas para mejorar el ahorro energético tanto en viviendas unifamiliares como en edificios residenciales de viviendas. Lo mejor de todo es que los beneficiarios de la subvención pueden compatibilizarlo con otras ayudas, siempre que el total de la cuantía económica no supere el coste de los trabajos.

 

  • En el Día Mundial del Ahorro de Energía, UCI, Unión de Créditos Inmobiliarios apunta los criterios a tener en cuenta para la adquisición de viviendas con eficiencia energética. Entre ellos, comprobar el aislamiento térmico, contar con un sistema de calefacción eficiente, revisar el sistema de iluminación y agua caliente o el uso de energías renovables.
  • Dada la antigüedad del parque inmobiliario en España, muchas de las compraventas son de segunda mano y necesitan obras de rehabilitación para el confort y mejora de la eficiencia energética. Ante esta necesidad, UCI cuenta con la hipoteca SUMA para la compra y rehabilitación de inmuebles.

Este 21 de octubre se celebra el Día Mundial del Ahorro de Energía, una jornada para reflexionar sobre la necesidad de realizar buenas prácticas a favor de la eficiencia en el área energética y la conservación de los recursos naturales. Una jornada enmarcada en la Semana Verde Europea (EU Green Week), que se celebra del 19 al 22 de octubre, para hacer hincapié en la contribución de la biodiversidad a la sociedad y la economía, sobre todo con la pandemia de la Covid-19, que ha incrementado la necesidad de crear empleo y desarrollo sostenible en todas las áreas.

En los hogares, la eficiencia energética se mide por la certificación de los inmuebles, que va de la ‘A’ (más eficiente), a la ‘G’ (menos eficiente). En España esta regulación está vigente desde hace siete años y todavía la mayoría de inmuebles tienen una certificación baja, principalmente tipo ‘G’, siendo minoritarias las de tipología ‘A’ o ‘B’.

De hecho, los expertos calculan que aproximadamente 26 millones de viviendas en España pierden cada año más de 12.000 millones de euros por mal acondicionamiento energético Algo que podría evitarse con soluciones de rehabilitación.

¿Qué criterios hay que tener en cuenta a la hora de comprar una vivienda para valorar su certificación energética? ¿Es posible mejorar a través de reformas la eficiencia energética y la sostenibilidad del hogar? ¿Cuánto cuesta? ¿Cubre la hipoteca estos gastos de rehabilitación en pro de la sostenibilidad?

Para dar respuesta a estas cuestiones, UCI (Unión de Créditos Inmobiliarios), entidad especialista en financiación sostenible de la vivienda, a través de su división Green, ha realizado un análisis sobre los aspectos a tener en cuenta a la hora de adquirir una vivienda y qué reformas serían necesarias para tener un hogar energéticamente eficiente para contribuir, así, al cuidado medioambiental y el ahorro.

  1. Comprobar el aislamiento térmico: para verificar el aislamiento térmico de una vivienda es importante tener en cuenta tres elementos esenciales: suelo, paredes y ventanas.

En los suelos, lo mejor es contar con una base de aislante térmico o un suelo de madera. En paredes y techos, es recomendable verificar si la vivienda tiene aislantes como poliestireno, lana mineral, planchas de EPS o paneles de fibra de madera. En cuanto a las ventanas, lo ideal es que sean de cierre hermético, doble cristal y permitan el paso de la luz natural.

Aunque una vivienda no disponga de estos elementos, se puede realizar una reforma para incluirlos, que supondría un coste estimado de entre 2.000 y 3.000 euros. Una vivienda con buenas ventanas y sistemas de aislamiento permite ahorrar hasta un 30%. Para las paredes y techos, también se consigue mejorar hasta un 25% el aislamiento con el uso de pinturas térmicas.

  1. Sistema de calefacción eficiente: los sistemas de calefacción de carbón o gasoil no son óptimos para la eficiencia energética. En su lugar, es mejor el uso del gas o de energías renovables como la aerotermia (bomba de calor que utiliza aire y depende de las condiciones climáticas exteriores) o la geotermia (bomba de calor de agua que viene del interior del subsuelo).

La instalación de la geotermia supone un coste mayor, puede oscilar entre los 15.000 y los 25.000 euros, pero su rendimiento y amortización es eficiente a largo plazo y puede suponer un ahorro de entre un 40-70% en la factura. Por su parte, la aerotermia permite ahorrar hasta un 75% de los recursos. En cualquier caso, la elección de un sistema u otro depende en gran medida de la ubicación y tipología del inmueble.

Además, cada vez son más comunes las viviendas con suelo radiante, un sistema con una temperatura de impulsión de agua muy baja (30-45ºC) con respecto a los sistemas tradicionales de radiadores (70-75ºC), lo que contribuye ahorro porque funcionan con aerotermia o geotermia.

  1. Placas solares: para la eficiencia energética de la vivienda es recomendable contar con energías renovables. La opción más habitual son los paneles solares fotovoltaicos, que son viables en la gran mayoría de los inmuebles españoles, en caso de no disponer de uno ya, y que contribuyen a un importante ahorro en la factura eléctrica. También los de tipo térmicos permiten la absorción del calor y son aptos sobre todo para inmuebles situados en zonas de impacto directo del sol o altas temperaturas. El uso de estas placas solares ayuda a reducir hasta 18 toneladas al año de gases contaminantes en una sola vivienda.
  2. Iluminación: una vivienda con una instalación eléctrica muy antigua es fuente de derroche de energía y dinero. De hecho, la iluminación representa aproximadamente el 15% del consumo mundial de electricidad y el 5% de las emisiones de gases de efecto invernadero. Instalar un sistema de electricidad moderno en un inmueble puede suponer entre 2.000 y 3.000€ en un piso de 100 m2. Incluir un sistema domótico para el encendido y apagado de luces y aparatos eléctricos es otra de las principales recomendaciones. Y, sobre todo, a la hora de adquirir una vivienda es importante fijarse en la orientación para sacar el máximo partido a la entrada de luz natural.
  3. Agua caliente: supone un 26% del consumo de los hogares. Para tener un hogar sostenible es recomendable evitar calderas eléctricas para disponer de agua caliente. La mejor opción en edificios de viviendas es un sistema central de agua caliente o en inmuebles independientes el uso de placas solares o un sistema de aerotermia. Además, para la eficiencia energética, una buena práctica es utilizar reductores de caudal y grifos de monomandos con termostato, que no solo benefician al medio ambiente sino que ayudan a ahorrar entre 30 y 200 euros en la factura del agua.

España cuenta con un parque de viviendas envejecido, donde el 80% de las compraventas es de casas de segunda mano, con una antigüedad media de 45 años, por lo que es habitual que se tengan que acometer obras de rehabilitación para mejorar el confort y eficiencia energética de los hogares.

Para poder hacerle frente, UCI cuenta con la hipoteca SUMA para la compra y rehabilitación energética de las viviendas. Una fórmula que permite ahorrar en los gastos hipotecarios ya que recurrir a un crédito al consumo para reformar una vivienda supone un tipo de interés medio de en torno al 5-6%, en un plazo de amortización corto, por lo que las cuotas mensuales son más elevadas. En cuanto al capital prestado, despende del valor de tasación de la vivienda una vez reformada y de la capacidad de pago. UCI aplica, además, una bonificación en el tipo de interés de la hipoteca en función del certificado energético final del inmueble.

  • Las conclusiones de la última encuesta realizada por GAD 3 para el Consejo General de la Arquitectura coinciden con el informe elaborado por Mutua de Propietarios en pleno confinamiento.
  • Pese a que el IDAE reconoce la ineficiencia del parque edificado español, según esta encuesta, un 85,7% de la población considera que su domicilio es apropiado para pasar un hipotético segundo confinamiento, con una mínima calidad de vida.
  • Los jóvenes y los desempleados son los colectivos más descontentos con las carencias de sus viviendas y que más estarían dispuestos a cambiar.

Los españoles no son conscientes de las carencias en eficiencia energética de sus propios hogares. Esta falta de concienciación es, a juicio del CGATE, uno de los principales impedimentos para el despegue del sector de la rehabilitación energética de edificios.

La última encuesta de GAD 3 realizada para el CGATE, viene a avalar con datos esta conclusión. Según esta muestra, elaborada tras la realización de 885 entrevistas, un 85,7% de la población considera que su domicilio es apropiado para pasar un hipotético segundo confinamiento, con una mínima calidad de vida.

“Son datos que nos sorprenden”, asegura el presidente del CGATE, Alfredo Sanz, “teniendo en cuenta la radiografía del sector dibujada por el IDAE que estima que 1.200.000 viviendas deben rehabilitarse hasta 2030 y 7,5 millones de hogares tendrán que ser completamente renovados con criterios de eficiencia energética y sostenibilidad antes de 2050”.

Según los datos que desprende este informe, los colectivos más conscientes de las carencias y deficiencias de sus hogares son los jóvenes y los desempleados. Pese a ello, solo tres de cada diez jóvenes creen que su vivienda no cumple los requisitos mínimos para desarrollar una óptima calidad de vida.

Por su parte, la mitad de los estudiantes y el 44% de los desempleados muestran escasa satisfacción con el acondicionamiento básico de sus hogares.

“Los agentes del sector y, por supuesto, nuestra profesión, tienen ante sí el reto de trasladar a la sociedad las ventajas y beneficios, económicos, medioambientales y sociales que supone la rehabilitación energética de los hogares. Para los Arquitectos Técnicos y los profesionales de la edificación en general, la consolidación del sector va a suponer una oportunidad de contribuir eficientemente a la recuperación de la actividad económica. Pero si la demanda no se activa, pese a las ayudas convocadas por la Administración, va a ser complicado que haya un importante despegue económico”, asegura Alfredo Sanz.

Entre los aspectos mejor valorados por los españoles, de sus hogares, están la ventilación de la vivienda – un 49,4% de los encuestados está muy satisfecho – frente a la iluminación natural (48,4%) o la accesibilidad (43,9%).

El dato peor valorado, aunque aprobado con buena nota por parte de los entrevistados, es el nivel de ahorro y eficiencia energética de sus viviendas. Un 30,8% se muestra muy satisfecho y un 48,5%, bastante satisfecho. El 20,7% restante se muestra poco o nada satisfecho con el aislamiento, la calefacción o las ventanas de sus hogares.

El presidente del CGATE afirma que “no es la primera vez que los informes y estudios realizados por nuestra entidad arrojan unos resultados semejantes. Consideramos que los datos con los que contamos no pueden ser una mera coincidencia, tenemos ante nosotros el reto de formar e informar a la sociedad sobre la contribución al cambio climático, el confort, la salubridad, la seguridad y la mejora en la factura energética que supondría para ellos , sometiendo a sus hogares a una rehabilitación energética integral”.

Los resultados de este informe muestran que en este tiempo no ha cambiado mucho la opinión de los españoles en relación a sus viviendas. Según la última encuesta realizada por GAD 3 para el CGATE en pleno confinamiento, el 69% de la población no intervendría en sus hogares para mejorar su calificación energética.

Del mismo modo, el trabajo realizado con Mutua de Propietarios arrojaba a la luz datos significativos. El 69 % de los encuestados no valoraba las iniciativas para mejorar la eficiencia energética de sus viviendas, solo el 55 % conocía el certificado energético y el 71% tiene la percepción de que su vivienda está correctamente aislada.

“Está en nuestra mano cambiar esta falsa sensación de los ciudadanos y explicarles que pueden vivir en hogares mucho mejor preparados. Los datos están ahí: el número de viviendas construidas en España está cerca de los 26 millones, y de ellas más 8 millones son absolutamente ineficientes energéticamente, debido a que se construyeron bajo unas normativas y estándares anteriores a la primera normativa que reguló el aislamiento y la eficiencia energética de los edificios. Es más, algunos estudios indican que de cada diez euros gastados en calefacción o refrigeración, se pierden hasta cuatro por la ineficiencia del edificio. La Arquitectura Técnica tiene el deber de hacer una labor formativa que ayude a mejorar nuestro parque edificado. Todos saldremos ganando”, concluye Sanz.

  • Si quieres alquilar o vender una casa vas a necesitar un certificado de eficiencia energética. Te contamos para qué sirve este documento oficial y las características que posee

El certificado de eficiencia energética nació para favorecer a aquellos edificios con una alta eficiencia energética, para destacarlos sobre el resto y facilitar que la gente los compre, promocionándose así un mundo más sostenible.
El certificado energético es obligatorio en España desde el 1 de junio de 2013 para poder alquilar o vender un inmueble o local.

La responsabilidad de obtener este certificado energético es del propietario de la vivienda, quién debe contratar el servicio de un técnico certificador para obtener su certificado energético, por lo que el certificado es imprescindible para vender o alquilar un inmueble.

El certificado energético informa sobre el consumo energético y sobre las emisiones de CO2 de un inmueble que se anuncia en venta o en alquiler.

ETIQUETA ENERGÉTICA

El contenido del certificado energético se resume en la etiqueta energética. Esta etiqueta, de aspecto parecido a la etiqueta energética presente en electrodomésticos, indica las calificaciones de emisiones y de consumo que el inmueble ha obtenido en su certificado energético, en una escala de colores que va de la A, la más eficiente, a la G, la menos eficiente.

Hay que destacar que en caso de venta de un inmueble el propietario debe entregar el certificado energético al comprador. Además el certificado energético debe incluirse en el contrato de compraventa.

En caso de alquiler se debe mostrar y entregar una copia del certificado energético al inquilino. También se solicitará el certificado energético a la hora de depositar la fianza de un alquiler en el organismo oficial que corresponda.

Anuncio del certificado energético

La calificación energética indicada en el certificado energético debe figurar en cualquier anuncio o acto publicitario del inmueble. El propietario debe facilitar su certificado energético a su agencia inmobiliaria e incluirlo en su anuncio en portales inmobiliarios.

Multas por alquilar o vender sin certificado energético

Vender o alquilar sin disponer de certificado energético supone una infracción y está sancionado con multas que oscilan entre los 300 y los 600€

La Ley 8/2013, de 26 de junio, establece las sanciones por incumplimiento de la normativa de certificación energética. Estas sanciones se dividen en tres grupos según la gravedad de la infracción, desde no mencionar la calificación energética obtenida en los anuncios del inmueble en venta o alquiler, a vender sin haber realizado previamente el certificado energético o falsear el resultado del mismo. Pueden darse tres tipos de infracciones:

  • Las infracciones leves, se multaran con cantidades entre 300€ a 600€.
  • La infracciones graves llevan asociadas multas de 601€ a 1000€.
  • La infracciones muy graves conllevan multas de 1001€ hasta 6000€.

Características del certificado energético

El certificado energético es un informe que consta de varias páginas. Contiene abundante información sobre la orientación, la situación, la envolvente, la iluminación y los sistemas de producción de energía del inmueble:
En la primera página del certificado energético contienen los datos generales del inmueble, además de los datos del técnico certificador. En la parte inferior se indica la calificación energética global del inmueble, en términos de emisiones de dióxido de carbono liberado a la atmósfera. Se expresa en una escala de la A a la G.

Esta calificación aparecerá en la etiqueta de eficiencia energética, cuando se registre el certificado energético. También aparecerá en la etiqueta energética la calificación de consumo de energía (Kw h/m2•año) indicada en el Anexo II de este informe.

Además de esta primera página, el informe dispone de cuatro anexos donde desglosa la información:

  1. Anexo I, describe las características térmicas del inmueble.
  2. Anexo II, desglosa la calificación energética del inmueble en la calificación de las diferentes demandas y consumos energéticos.
  3. Anexo III, referente a las recomendaciones de mejora.
  4. Anexo IV, el técnico describe las pruebas, comprobaciones e inspecciones llevadas a cabo durante el proceso de toma de datos.
  • La luz artificial también permite configurar espacios y controlar aforos para evitar aglomeraciones y frenar la transmisión del coronavirus

La actividad en las calles y en los espacios de trabajo va volviendo poco a poco a la normalidad, o a la nueva normalidad. Cada vez se conoce más del virus SARS-CoV-2, causante de la crisis mundial actual, y eso nos hace sentirnos más seguros a la hora de retomar nuestras anteriores rutinas o proyectos.

Existen diferentes fórmulas o elementos que pueden ayudar a que esta seguridad se vea incrementada. La empresa española Artesolar Iluminación cuenta con algunos productos que pueden facilitar los procesos en la lucha contra las infecciones producidas por el coronavirus, tanto a nivel educativo, en centros de enseñanza, como profesional, en oficinas y espacios de trabajo.

Desinfección de espacios con luz ultravioleta

Para contribuir en la lucha contra la COVID-19, Artesolar ha lanzado recientemente una nueva luminaria LED, modelo NEUTRAL. Se trata de una solución que realiza tres funciones: iluminar con su zona central del panel, desinfectar de polvo, gases y filtración y favorecer que no aparezcan virus mediante sus filtros de aire que se encuentra en los laterales, y completar la desinfección con una luz ultravioleta.

El proceso de desinfección mediante UV sería el siguiente: el ion plata reacciona con el ion sulfuro de hidrogeno en las bacterias e inhibe su reproducción. Produce superóxido libre de radicales y descompone la bacteria. La superficie del material tiene activos que tiran de las membranas de las bacterias rompiéndolas.

Iluminación para reconfigurar espacios

El control del aforo de las salas y de los espacios es una buena medida para evitar aglomeraciones innecesarias y de potencial riesgo para nuestra salud. El uso de sensores o de luminarias con sensores incorporados permiten reconfigurar espacios teniendo en cuenta la ocupación y el distanciamiento entre personas, evitando el riesgo de contagio de la COVID-19.

Numerosas luminarias ofrecen la posibilidad de incorporar de forma adicional o nativa un sensor de presencia que, además de encenderla o apagarla si se detecta o no movimiento, también nos podría indicar si la sala se encuentra o no ocupada y así poder reorientar la visita o reunión a otra zona de la oficina. Un ejemplo de las posibilidades que ofrecen sería la Luminaria TENVIA de Artesolar.

El ser humano como eje del espacio a iluminar

La utilización de luz artificial mediante la recreación del ciclo circadiano ayuda a mejorar el bienestar de enfermos, el rendimiento de estudiantes y profesores, o a mejorar las condiciones de trabajo en las oficinas.

El ritmo circadiano es el reloj biológico que regula nuestras horas de sueño y vigilia. La exposición a la luz natural del sol tiene muchos beneficios para nuestra salud, como mejorar el rendimiento escolar, facilitar el descanso nocturno o, incluso, reducir significativamente las posibilidades de padecer enfermedades mentales en edades avanzadas.

Es el caso del panel LED CASE de Artesolar, que cuenta con una regulación de temperatura de color desde 2700K hasta 6500K, para fomentar tanto la tranquilidad como la concentración, y facilitar el trabajo mediante contraste y reconocimiento de detalles. También se puede regular la intensidad en función de la necesidad por trabajo y ocupación. Todo ello se complementa con un índice de deslumbramiento bajo, para impedir molestias en zonas de trabajo. Se trata de un panel LED que respeta el well being en cualquier entorno. Tanto es así que, según el estudio “Chroma Zenit Circadian lighting 2003 de la Universidad del Hospital de Copenhague”, la iluminación con regulación circadiana puede reducir el grado de depresión y somnolencia en los pacientes.

  • 8 motivos para tener un contador eléctrico propio, alquilado o comprado

La luz ha aumentado mucho su precio en los últimos años y esto supone una gran partida en el presupuesto de las empresas que poco a poco retoman la normalidad en España. Es por ello por lo que ahorrar energía eléctrica es ahora una prioridad. Poco a poco han llegado al escenario eléctrico de nuestro país los contadores de energía eléctricos inteligentes, unos nuevos aparatos no exentos de polémica por suponer un encarecimiento en sus facturas.

Para la gran mayoría de empresas, el coste del alquiler del contador de electricidad supone un gasto más a considerar en las facturas de electricidad que se pagan cada mes más si se tiene en cuenta la difícil situación en el que se encuentran algunas empresas.

Según la ley, el consumidor final de la energía tiene la posibilidad de tener el contador eléctrico en propiedad, siempre y cuando éste sea homologado y la distribuidora realice el precintado de este. Actualmente, el coste final del alquiler de un contador depende de la tarifa eléctrica y de la distribuidora, pero éste fluctúa desde los 10 hasta los 120 euros al mes.

“La empresa distribuidora es quien realiza las lecturas del contador y pasa la información a la compañía comercializadora. Esto hace que la información no esté disponible para el cliente, excepto la que aparece en las facturas eléctricas: kWh consumidos, kVArh de reactiva y potencia máxima demandada. Esto es todo lo que el consumidor final obtiene”, mantiene Marta Gomà, Socia de Ipsom.

8 MOTIVOS PARA EL CAMBIO DE ALQUILER A PROPIEDAD

Los expertos de Ipsom señalan principales ventajas de pasar de la modalidad de alquiler a propiedad:

· Medidas en tiempo real: junto con el contador en propiedad, el usuario dispondrá de una plataforma que interprete los datos de forma continua y los muestre de forma sencilla. Por tanto, la telemedida nos permitirá conocer con detalle el consumo realizado minuto a minuto.

· Detección de sobretensiones y cortes de luz: se dispone de toda la información de las curvas de consumo, imprescindible para presentar reclamaciones de calidad de suministro frente a las distribuidoras.

· Detección de excesos de potencia: es posible detectar a tiempo real excesos de potencia que pueden producir penalizaciones en nuestra factura eléctrica.

· Conocimiento del perfil de consumo: el acceso a la información de consumos cuarto-horarios permite saber cuál debe ser la potencia óptima contratada.

· Control de consumo en tiempo real de las ampliaciones de equipos.

· Disponibilidad de medidas: se dispone de medidas certificadas para poder hacer cualquier tipo de reclamación a la compañía eléctrica.

· Ahorro del coste de alquiler del equipo de medida.

· Conservación del historial: no hay pérdida de datos al cambiar de compañía eléctrica.

Aseguran los expertos de Ipsom que una de las principales preocupaciones ante el planteamiento de un cambio de contador para la empresa es si dicho cambio implica o no un corte de tensión que pueda alterar el ritmo de trabajo normal de una compañía. “La respuesta es que no. En la gran mayoría de suministros, con medida indirecta, el cambio de contador no implicará quedarnos sin electricidad en nuestra instalación”, mantiene Marta Gomà.

Por otro lado, la consultora energética señala que el proceso de cambio, que implica la coordinación con la empresa distribuidora para quitar el contador de alquiler e instalar el de propiedad queda íntegramente en manos de la empresa especializada, y no requiere de ninguna gestión directa por parte de la empresa.