Ventilador de techo

Según un estudio reciente de la OCU, el confinamiento ha provocado que la factura de la luz haya subido un 28%, un incremento que es probable que se dispare en verano con el uso de aparatos eléctricos que permitan hacer frente al calor. Ventiladores y aires acondicionados serán más necesarios que nunca este verano, pues es previsible que las salidas fuera de nuestro domicilio se reduzcan respecto a otros años: la pandemia de la COVID-19 nos mantendrá en casa más tiempo que en temporadas estivales anteriores.

En estas circunstancias, aligerar el gasto de la factura de la luz, el suministro más caro para la economía doméstica, puede ser un reto casi imposible, pero se puede conseguir si analizamos con detenimiento qué soluciones existen en el mercado para mejorar la climtización de nuestra vivienda.

El aire acondicionado es un 400% más caro que un ventilador de techoLa empresa de artículos para el hogar Arteconfort ha elaborado un exhaustivo análisis del consumo energético de dos de los aparatos eléctricos más utilizados: el aire acondicionado y el ventilador de techo  El resultado es que el gasto mensual del primero puede alcanzar los 40,80 euros, frente a los 0,16 euros de los ventiladores de techo. Si a eso se le suma la inversión que hay que hacer en la compra y la instalación de los equipos, el coste total de un aparato de aire acondicionado (800 euros) es un 400% mayor que el de un ventilador de techo (200 euros).

En una comparativa exhaustiva de uno y otro, ambos sistemas son buenas opciones para combatir el calor, y su uso aporta ventajas y desventajas que debemos conocer antes de decidirnos por el que más nos conviene.

A favor de los ventiladores de techo está, sin duda, la inversión económica inicial, que puede ser de menos de 200 euros en ventiladores con motor DC de alta eficiencia. No necesitan mantenimiento y su gasto eléctrico mensual, tal y como ha calculado Arteconfort en su comparativa, es mínimo: 16 céntimos. Se puede utilizar mientras dormimos, ya que no hacen ruido: son prácticamente imperceptibles, hasta 20 dBs en la velocidad 1. Como no resecan el aire, evitan dolores de cabeza, garganta y musculares, y resfriados. También se pueden controlar con mando a distancia y programar su encendido/apagado. Eso sí, presentan una desventaja que no se puede ignorar: no enfrían el aire, sino que lo mueven generando su circulación. La circulación del aire sobre la piel dispersa el calor del cuerpo, hace que se evapore el sudor e intensifica la sensación de frescura, reduciendo así la sensación térmica en unos 6ºC.

La principal ventaja del aire acondicionado es que sí enfría el aire, pudiendo elegir la temperatura deseada, así como programar su funcionamiento. Pero frente al ventilador de techo, presenta una serie de desventajas, empezando por la gran inversión inicial: hay modelos desde unos 500 euros, pero son los menos eficientes y menos recomendados. El gasto mensual es elevado, más de 40 euros, y necesitan una instalación más compleja, con un condensador en el exterior y toma de desagüe. Requieren de un mayor mantenimiento (limpieza de filtros y recarga de gas), resecan el ambiente y generan bacterias que se acumulan en los filtros, empeorando la calidad del aire y afectando a las vías respiratorias, piel y ojos, lo que provoca dolores de garganta, cabeza y musculares, además de resfriados, alergias y neumonías.

El aire acondicionado es un 400% más caro que un ventilador de techo

La comparativa completa está disponible en el siguiente enlace:

http://arteconfort.com/ventilador-de-techo/cuanto-consume-realmente-un-ventilador-de-techo/

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