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¿Qué es el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales (ITP)?


El impuesto de transmisiones patrimoniales (ITP) es un tipo de gravamen de carácter indirecto, que el ciudadano debe abonar a las arcas del Estado, concretamente a la delegación de Hacienda de la Comunidad Autónoma, donde esté situado el inmueble.

Este tipo de tributos se deben abonar siempre que:

  • Se den transmisiones o cesiones de bienes, entre personas que estén vivas, pactando un precio, ya que las herencias y las donaciones tienen su impuesto específico.
  • Se realicen transacciones empresariales, ya sea una ampliación de capital, la constitución propia de una sociedad o una fusión.
  • O en la realización de actos jurídicos, a la hora formalizar algún tipo de documentación, que requiera un notario o bien, documentación relacionada con el mundo mercantil.

Es importante destacar que también incluye la compraventa de bienes de segunda mano, como pueden ser una vivienda o un coche.

La obligación de pago de este tipo de impuestos recae sobre el cliente, es decir, la persona que adquiere el bien o el derecho real de usar dicho bien, es decir, la persona que compra o alquila, teniendo 30 días hábiles desde que adquiere el bien para pagar el tributo, es decir, desde la firma de la escritura.

El valor que tiene el bien que adquirimos, es la base imponible del Impuesto de Transmisiones Patrimoniales, varía dependiendo de la Comunidad Autónoma en la que nos encontremos y del tipo de transacción que realicemos, qué hará variar el porcentaje de la base imponible a pagar. A continuación vemos los tipos de transacciones, junto a sus porcentajes correspondientes:

  • La transmisión de bienes inmuebles, implica el pago de 6%, de la base imponible, este tipo de bienes se corresponde con pisos, casas, plazas de aparcamiento, locales…
  • La transmisión de bienes muebles, exigiendo un pago de un 4%.
  • La constitución de derechos, como garantías, fianzas, créditos o préstamos, conllevando un pago del 1% sobre la base imponible.

Esto repercute en el ciudadano como gasto, que incluye por la parte la base imponible del Impuesto de Transmisiones Patrimoniales, es decir, el valor que tiene el bien en cuestión.

A la hora de realizar el pago del Impuesto de Transmisión de Patrimonio (ITP), como ya dijimos anteriormente, debemos acudir a la Delegación de Hacienda de la Comunidad Autónoma en la que nos encontremos. Como documentación necesaria, que debemos presentar, esta el DNI o CIF, una copia de la escritura pública y la documentación oficial, necesaria para realizar el pago de gravamen.

Dependiendo del tipo de transacción que hayamos realizado, anteriormente hablábamos de cada una de ellas, variará el tipo de modelo que debamos presentar (modelo 600, 620 o 630). El modelo 600, se trata del modelo más general y requiere anexos que especifiquen la naturaleza de la operación, el modelo 620, por su parte se usa para la compraventa de vehículos y finalmente el modelo 630 se utiliza en el caso de tener un exceso de letras de cambio, cifra superior a 192.323,87 €.

Por otro lado, los ciudadanos pueden beneficiarse de reducciones a la hora de pagar dicho gravamen, estas bonificaciones se dan en familias numerosas, personas con alguna minusvalía, en jóvenes menores de 35 años, personas con una renta media-baja e inmuebles con características concretas.