Esta ruta parte también de la Plaza Mayor por la Calle del Prior hasta la Plaza de las Agustinas, donde está el Convento de las Agustinas, o la Purísima (17) y el Palacio de Monterrey (18). A la izquierda por la calle Ramón y Cajal se encuentra el Colegio Fonseca (19) y, pasando por el Campo de San Francisco, llegamos al Convento de las Úrsulas (20), en la calle del mismo nombre y hacia la Casa de las Muertes (21). Subiendo por la calle de los Condes de Crespo Rascón, a la izquierda encontramos la Plaza de San Juan Bautista, con la Iglesia de San Juan de Barbalos (22) y a la derecha la Plaza de Santa Teresa, donde se halla la casa de Santa Teresa (23), al final de Crespo Rascón llegamos a la Iglesia de San Marcos (24).

Pasamos a una breve descripción de los monumentos que tienes que ver:

17. Convento de Las Agustinas (La Purísima)

Es este templo el que con más pureza refleja los cánones italianos de todos los construidos en España en el siglo XVII. Encierra cinco retablos, de mármol napolitano, formando un conjunto de gran interés estético. El de la Capilla Mayor lleva en su centro un cuadro de la Purísima Concepción, firmado: “Jusepe de Ribera, español, valenciano, F. 1.635”

En otro retablo, el célebre San Genaro de Ribera, es otra de las obras más bellas de este genial pintor.

18. Palacio de Monterrey

Es el Palacio más popular de toda la arquitectura civil española del renacimiento. Ha quedado como el prototipo de la vivienda prócer de la España renacentista. Lo existente es solo la cuarta parte de lo que pudo ser, pues solo se construyó un ala. Es una de las obras más representativas del plateresco español. Su edificación data de 1539. Pertenece a la casa ducal de Alba.

19. Colegio Fonseca

Llamado del Arzobispo y luego de los Irlandeses, resume lo más selecto de la arquitectura plateresca. Se comenzó a construir en 1527 y destacan, su fachada y el patio, lleno de gracia y esbeltez. La Iglesia es de tipo gótico de los Reyes Católicos. En el interior se encuentra un retablo de Alonso Berruguete.

20. Convento de Las Úrsulas

Fundado en 1512 por D. Alfonso de Fonseca. Se encuentra en uno de los más bellos y evocadores parajes salmantinos. La iglesia es gótica, de una nave, con bóvedas de crucería estrellada y absidal. Destaca la decoración de la hornacina con medallones, fichas, flameros y columnas del arte de Diego Siloé. Esta iglesia tiene dos coros: el superior lo vela una rica reja gótica, el inferior tiene dos artesonados, con algunas tablas del siglo XVI.

21. Casa de las Muertes

Bello ejemplar del estilo plateresco. Levantado en los primeros años del siglo XVI. Las puertas y ventanas están ornamentadas con finas labores. Sus autores son los mismos que los de la fachada de la Universidad.

22. San Juan de Barbalos

Iglesia románica del siglo XII. Fundada por varios caballeros de la orden del hospital de Jerusalén. Destaca el retablo mayor, Churrigueresco, con una imagen de la virgen, del siglo XVI.

23. Casa de Santa Teresa

De severa apariencia, sin más ornamentos que los dos escudos de los Ovalle. Residencia de Sta. Teresa cuando ésta vino a Salamanca en 1570 a fundar el convento de San José. Aquí la Santa escribió el poema: “Vivo sin vivir en mí…”.

24. Iglesia de San Marcos

Interesantísimo ejemplar de iglesia románica circular. Fundada en 1178. Parece ser uno de los cubos defensivos de la puerta de Zamora. Tiene una hermosa escultura de la Virgen, del siglo XVI.

25. Iglesia de Sancti Spiritus

Típica construcción de iglesia española del siglo XVI. Conserva la estructura gótica y se encuentra, sin embargo, ornamentada con formas italianas. Destaca el retablo del altar, de gran lirismo, la escultura de San Rafael y el coro.

26. Iglesia de San Julián

Fundada en 1107 de la época románica conserva las torres y la portada norte. El interior de la nave es de estilo barroco, excepto la cubierta de la capilla mayor.

27. Iglesia de Santo Tomás de Canterbury

Iglesia románica, llamada también Santo Tomás Cantuariense. Fundada en 1175. Es de cruz latina y tres ábsides.

28. Antigua Iglesia de las Bernardas

Fundada por Doña. María de Anaya en 1522 y construida por Rodrigo Gil de Hontañón y Martín Navarro. puede considerarse como prototipo de los templos de modalidad típicamente salmantina.

29. Calatrava

Fundado por las órdenes militares en 1522. Comenzado por Joaquín Churriguera en 1717 y reformado por Jovellanos en 1790. Este edificio es del más desenfrenado barroquismo. Hoy es el Seminario de los Padres Agustinos.

30. Iglesia de Santiago

Es la muestra de la influencia morisca en Salamanca. Situada en la ruta de la peregrinación a Compostela, conserva los ábsides de arquería con ladrillo.

31. Convento de Las Claras

Convento cuyos orígenes se remontan al beaterio de la ermita de Sta. María en 1250. En su interior cabe destacar el coro y el retablo mayor, churrigueresco, de insólita calidad.

32. Casa Lis

Antigua Mansión privada de estilo modernista, actualmente restaurada y propiedad del Ayuntamiento.

Visita también la Ruta 1 por lugares de interés de Salamanca.

Partiendo de la Plaza Mayor (1) y saliendo por el arco del Corrillo hasta la Iglesia de San Martín (2), tomando la calle de la Rúa hasta la Casa de las Conchas (3) frente a la Clerecía (4). Desviándonos por la calle Compañía, estará la Iglesia de San Benito (5) y por la Calle Libreros hasta la Universidad (6) y Escuelas Menores (7). Por la Calle Calderón llegamos hasta la Catedral Nueva (8) y el Colegio de Anaya (9), o bien rodeando hasta la Catedral Vieja (10) y desde allí a la Calle Tentenecio, para ver el Puente Romano (11).

Por la Salamanca antigua, pasando por el Patio Chico y las calles San Vicente y Silencio llegamos al Convento de las Dueñas (12) y a San Esteban (13).

La ruta acaba subiendo por la calle Juan de la Fuente hasta la Plaza de Colón, donde se ubica el Palacio de Orellana (14) y más arriba el Palacio de la Salina (15), y a la derecha la Torre del Clavero (16).

Esta es la ruta más amplia y más representativa de la ciudad.

1. Plaza Mayor

Maravilloso modelo. de plaza monumental porticada, con unidad de estilo y grandeza de concepción. Es una de las más bellas de las plazas españolas. Su estilo es barroco, del siglo XVIII, con la característica decoración española de placas recortadas. Los pórticos se hallan formados por arcos de medio punto, sobre fuertes pilares. Sobre ellos se levantan las mansiones de tres pisos con severo balconaje de hierro. Los vanos llevan guarnición barroca de orejeras. Pilastras poco resaltadas suben hasta el tejado. Las enjutas de los arcos se encuentran decoradas con medallones.

Centrando el interés decorativo de este conjunto se levanta el Ayuntamiento. Los elementos ornamentales típicamente españoles, estípites, recuadros quebrados, placas, frontones. curvas partidas, etc. La entrada a la plaza de la Verdura está magnificada por el arco del Toro, en el llamado Pabellón Real comenzado en 1729.

Esta magnífica plaza fue proyectada por Alberto Churriguera. El Ayuntamiento es obra de Andrés García de Quiñones, habiendo sido terminado en 1755. En el curso de la construcción intervinieron en ella los arquitectos José de Lara, Nicolás Churriguera y Jerónimo García de Quiñones.

2. Iglesia de San Martin

Fundada en 1103 por Martín Fernández, su edificación alcanzó todo el siglo XII. En ella podemos ver el arranque del románico salmantino. Este templo encierra sepulcros de gran mérito. El exterior aparece envuelto por casas modernas. Desde el corrillo se ven restos de agujas con escamas. En esta parte se construyó en el siglo XVIII una churrigueresca ventana.

3. Casa de las Conchas

Puede considerarse esta mansión como el edificio civil más representativo del arte de la época de los Reyes Católicos. Como en la cultura de nuestro siglo XV, se funden en esta casa las sugestiones góticas, moriscas e italianas. Su fundador fue el doctor Rodrigo Arias y su motivo ornamental lo constituyen las conchas símbolo de la Orden de Santiago. de la que era canciller el fundador.

Las ventanas del piso bajo llevan rejas primorosas, a las que se ha definido como “las más bellas de la ferrería gótica española”. El patio es uno de los conjuntos más típicos de los claustros españoles. Muy interesante es la escalera, cubierta por un artesonado de tipo italiano.

4. La Clerecía

La construcción de este monumento -uno de los más bellos y grandiosos de la arquitectura barroca- ocupó los afanes de la reina Doña Margarita de Austria, mujer de Felipe III. Se colocó la primera piedra el 12 de noviembre de 1617, encargando el rey los planos al gran arquitecto Juan Gómez Mora.

La fachada, concebida con grandiosidad, no es posible verla de frente en toda su magnitud. Las torres son de las más bellas que ha creado en España el estilo barroco. En su interior destacan la iglesia y sus retablos, el patio barroco y diversas obras escultóricas.

5. Iglesia de San Benito

Iglesia famosa en la historia de Salamanca, pues dio nombre a uno de los “bandos”. Aparece ya en documentos del siglo XIII. Pero el edificio actual es obra del siglo XV, mandado construir por D. Alfonso de Fonseca. Tiene una portada de estilo gótico del último período. El interior consta de una sola nave de gran anchura y el retablo del altar mayor, de gusto neoclásico, es obra de Isidro Carnicero. El Calvario que lo corona data de 1540.

6. Universidad

Según se desprende de una real Cédula, expedida en Valladolid el 16 de Abril de 1243 por Fernando III fue Alfonso IX, rey de León, el fundador de la Escuela Salmantina. Esta Universidad, de las más antiguas de España, es en muy pocos años posterior a las de Bolonia y París.

Es este uno de los monumentos más representativos del plateresco español. La fachada es la expresión más bella de este estilo. Predominan los temas florales y en las esculturas domina la nota italianizante. Las arquivoltas y los paneles se organizan con máscaras, capas, bucranios, frutos, cordas, niños, cestos, etc.

El centro se encuentra decorado con un medallón que copia una moneda con los bustos de los Reyes Católicos. En la zona siguiente campea el escudo de Carlos V, y a los lados el águila bicéfala imperial y el águila de San Juan de los Reyes Católicos. El tercer piso presenta menor complicación, hay niños desnudos, mujeres, hipogrifos, volutas y dragones. En el último cuerpo la fortaleza desnuda con medallones. En el templete central, un papa exhorta a cardenales y clérigos con hábitos italianos. Corre por toda ella un gentil aire de paganía, además de una decoración absolutamente civil.

En el interior de la Universidad destacan la capilla, figurando, en el cuadro central el juramento hecho por el claustro de profesores del misterio de la Inmaculada Concepción.

La escalera de la Universidad es una de las joyas artísticas de España, cuenta con varios tramos representando decoraciones de “picante” primor medieval, la felicidad de la vida conyugal y escenas de juegos, torneos y rejoneos de toros. En cuanto a su fecha, sabemos que en 1512 se acuerda el derribo de la antigua. Y el comienzo de ésta.

La biblioteca aparece cercada por una bellísima verja de hierro del siglo XVI. La biblioteca antigua se hundió en 1664 y fue rehecha en 1749 por el gran arquitecto D. Manuel de Lara Churriguera. Es asimismo de este artista la rica estantería barroca llena de raros v exquisitos libros de todas las facultades y un armario barroco donde se guardan los manuscritos.

Merece visitarse el aula de Fray Luis de León, donde se conservan los bancos donde descansaban los estudiantes, la tribuna corrida para los graduados y la cátedra con el pupitre destinada al lector. El Paraninfo muestra unos tapices barrocos de arte bruselés y un Carlos IV, de Goya.

7. Escuelas Menores

Terminadas en 1533, forman un monumento de sabor típico salmantino. La fachada, de estilo plateresco, más tosco que la Universidad y el patio análogo a otros de esta ciudad. En una de las aulas se ha instalado el soberbio techo pintado por Fernando Gallego representando el zócalo y un retablo de Terradillos.

En el patio de Escuelas Mayores se alza, notablemente la estatua de Fray Luis de León, hecha en Roma en 1869 por el escultor Nicasio Sevilla.

8. Catedral Nueva

Construida durante los siglos XVI, XVII y XVIII, junto con la de Segovia, es de las últimas manifestaciones del gótico. La luminosa altitud en la que se desvanece la mirada hace de esta Catedral uno de sus ejemplos más ilustres.

Su maestro mayor fue Juan Gil de Hontañón, sustituyéndole en 1526 su hijo, en 1577 Pedro de Gamboa y durante el siglo XVII fueron varios los maestros que trabajaron en la catedral, nombrando en 1714 a Joaquín Benito Churriguera y en 1741 a Manuel de Larra Churriguera.

Exteriormente presenta este templo la vistosa organización del gótico final, la impresión de conjunto es grandiosa por su elevación y sentido arborescente y ascensional con frondosos adornos destacando la fachada principal y las puertas del Obispo y San Clemente y en el lado norte la puerta de Ramos y la del Crucero.

En el interior la decoración es rica y elegante. La bóveda correspondiente al altar mayor está suntuosamente dorada y policromada, la pintura es obra de Juan Montejo. El coro situado en la nave mayor, de Alberto Churriguera. El órgano plateresco fue construido en 1568 por Damián Luis y el órgano Churrigueresco data de 1745. Destacan el Altar Mayor y diversas capillas, como la Capilla dorada, la Capilla del Sudario, la capilla de San Roque o la Capilla de la Virgen de la Soledad, entre otras.

9. Colegio De Anaya

Se le llama “el viejo”. por la antigüedad de su fundación que data de 1411. Fundado por D. Diego de Anaya. El patio es de impresionante grandeza. Pocas veces el neoclasicismo ha creado una obra tan armoniosa y pura de unas proporciones tan lógicas y encalmadas. Adosados a este edificio se encuentran por un lado la capilla y por otro la hospedería.

10. Catedral Vieja

Es la Catedral Vieja uno de los monumentos eminentes del arte románico. Planteada y comenzada con arreglo a los cánones más puros de este estilo, representa la extrema gracilidad del pilar románico. Obra del siglo XII. Remata el conjunto la Torre del Gallo con sus dobles ventanas y sus fuertes nervios. Destacan, en escultura, los sepulcros de los siglos XIV y XV y en la pintura, las decoraciones de los sepulcros y de la capilla de San Martín son un ejemplo muy puro del estilo del siglo XIII, de influencia francesa. El patio Chico forma uno de los rincones más acogedores de Salamanca formado por ábsides semicirculares y con el cimborrio, llamado por la forma de su veleta “Torre del Gallo”, derivada de influencias bizantinas y aquitanas.

Este templo encierra una de las empresas pictóricas grandiosas del arte anterior al Renacimiento. Es el admirable retablo del Altar Mayor, obra realizada en 1445 por Nicolás Florentino. Muestra típica del arte italiano de la primera mitad del siglo XV. Consta este retablo de 53 cuadros pintados al temple, siendo uno de los conjuntos más completos. Acoge a la Virgen de la Vega, patrona de la Ciudad, de estilo románico.

La capilla de San Martín, colocada debajo de la torre tiene un magnífico sepulcro policromado del obispo Rodrigo Díaz y sus paredes presentan bellas muestras de la pintura mural gótica.

La entrada al claustro se realiza a través de una magnífica puerta románica con bellos capiteles. El claustro da acceso a cuatro capillas: la capilla de Talavera, en ella fundó Rodrigo Arias, llamado el doctor Talavera, unas capellanías para celebrar oficios según el rito mozárabe, la capilla de Santa Bárbara, fundada por Juan Lucero, Obispo de Salamanca en 1344, donde se realizaban los severos exámenes para conseguir el grado de doctor por la Universidad de Salamanca, conservando el sillón en que se sentaba el graduado y la tribuna de los jueces; el Museo Diocesano, donde destaca el gran tríptico firmado por Fernando Gallego y el retablo de Santa Catalina, con las escenas de la vida y martirio de la Santa. En el muro de enfrente se encuentran el órgano, llamado del maestro Salinas, cuya música inspiró a Fray Luis de León su más armoniosa y genial poesía.

En la capilla de Santa Catalina se celebraron Cortes y Concilios. Por último, la capilla de San Bartolomé fue fundada en 1422 por D. Diego de Anaya y Maldonado. Son memorables los sepulcros aquí encerrados, el más suntuoso de todos el del fundador, de alabastro, situado en el centro de la capilla. Rodea y aísla este sepulcro una bellísima verja de hierro, acaso la más notable que en este género hay en España. El órgano, de la segunda mitad del siglo XV, tiene una repisa con trazado morisco de lazo.

11. Puente Romano

Formaba parte de la Calzada de la plata, que unía Mérida con Astorga. Se supone de tiempos de Vespasiano y únicamente son romanos los quince arcos inmediatos a la ciudad, los otros once han sufrido varias reconstrucciones, la actual fue hecha en 1677. En él se encuentra un verraco ibérico, representante del arte prerrománico salmantino, de origen celta.

12. Convento de las Dueñas

Fundado en 1419 por Doña Juana Rodríguez Maldonado. En su interior se conserva una bella puerta morisca de arco apuntado con zócalo, su iglesia fue edificada en 1533, en el más fino Plateresco. El templo está cubierto por siete bóvedas de terceletes y una absidal. El altar central es de un barroco elegantísimo. En el coro y, en clausura se guardan retablos pictóricos del siglo XVI. El patio es una de las joyas del Renacimiento español.

13. San Esteban

5e comenzó en 1524, siendo el arquitecto y director de la obra el maestro Juan de Álava. Su mayor interés artístico radica en la fachada, cuyos detalles ornamentales centellean y vibran al ser heridos por el sol.

El Pórtico es uno de los más puros templos de la arquitectura del Renacimiento del último tercio del siglo XVI. La iglesia es una repetición del tipo de templo creado en tiempos de los Reyes Católicos. Su altar mayor es obra de José Churriguera. El bellísimo claustro es de estructura gótica, pero lo decoran formas renacentistas. Entre las puertas del claustro, la más bella de Rodrigo Gil de Hontañón, que da acceso a la escalera. Las otras puertas, de finales del XVI, imitan a ésta y en ellas trabajó Sardiña.

Cuenta la tradición que Cristóbal Colón disputó con los dominicos sus teorías sobre la ruta de las Indias. Sabida es la acogida favorable que obtuvo y los alientos para no cesar en su empresa sobre todo por parte del prior, Fray Diego de Deza, por ello se atribuyen el comentario que las Indias se debían a Fray Diego de Deza y a los dominicos de Salamanca.

14. Palacio de Orellana

Constituye un bello ejemplo de la arquitectura civil en el período que media entre el plateresco y el barroco. Fundado por Francisco Pereira de Anaya.

15. Palacio de Fonseca o La Salina

Fundado en 1538 por D. Alfonso de Fonseca y Acebedo, presenta una estructura original. Hoy día acoge la sede de la Diputación de Salamanca.

16. Torre del Clavero

Es una muestra de la belicosidad salmantina de la baja Edad Media. Presenta base cuadrada, que luego se transforma en un octógono. Probablemente fue construida por D. Francisco Sotomayor.

Visita también la Ruta 2 por lugares de interés de Salamanca.

Salamanca, en su larga trayectoria histórica, ha sido protagonista de los hechos más significativos de la historia de España. Restos prerromanos encontramos en el Teso de San Vicente, junto al Tormes, en el verraco situado en el centro del Puente Romano, en las Murallas, en numerosas inscripciones y en el itinerario de la Calzada de la Plata que, pasando por Salamanca, unía a Mérida con Astorga. Salmántica perteneció a la provincia de Lusitania, fue sitiada por Aníbal y pocas noticias conocemos de la época visigoda. Desde el tercer Concilio de Toledo encontramos participando en sus decisiones a los obispos de esta ciudad.

Conquistada por los árabes, perdida y recuperada varias veces por los cristianos y asegurada ya definitivamente la Reconquista por el gran rey europeizante Alfonso VI, encargó la colonización de esta parte del reino a su yerno, el conde Raimundo de Borgoña, casado con su primogénita Doña Urraca, en 1096, y le otorgó el primer fuero.

Alfonso IX fundó el Estudio General en 1200. Debe, pues, a aquel rey, Salamanca, su nombradía y prosperidad. La nueva Universidad mereció pronto grandes mercedes de Fernando el Santo y de Alfonso X el Sabio. Este monarca fija las dotaciones de catedráticos de la Universidad y en 1254 el Papa Alejandro IV confirma y llama a la Universidad de Salamanca “una de las cuatro lumbreras del mundo”.

Época de agitación fue en Salamanca, como en el resto de España, el siglo XV. Las luchas entre los partidarios de D. Alvaro de Luna y de los infantes de Aragón eran enconadas. Pero los combates, más violentos que dividieron la ciudad en dos bandos enemigos se acentuaron por un trágico suceso acaecido en 1465. Dos hermanos de la familia de los Manzano mataron a otros dos de la familia Enriquez, de Sevilla, por un incidente del juego de pelota. Cuándo su madre, Doña María Rodríguez de Monroy -llamada después Doña María la Brava- vio los cadáveres de sus hijos, salió silenciosa en persecución de los asesinos. Los encontró en una posada de Viseu, les hizo dar muerte, y trayendo las cabezas de los dos Manzano, los arrojó sobre las losas de la Iglesia de Sto. Tomé que cubrían los restos de sus hijos.

La ciudad se dividió en dos bandos enemigos, que tomaron por nombre las parroquias de Santo Tomé y San Benito, bandos que ensangrentaron la ciudad, a pesar de las fervorosas predicaciones de San Juan de Sahagún.

Varias veces la visitaron los Reyes Católicos, siendo una de ellas con motivo del fallecimiento de su hijo el príncipe Don Juan en 1497. El Rey Católico residió aquí desde octubre de 1505 a marzo de 1506.

Carlos I visitó Salamanca en 1534, y Felipe ll en 1543 desposándose aquí con su primera mujer, María de Portugal. Felipe ll y su esposa Doña Margarita de Austria la visitaron en 1600.

Salamanca intervino en la Guerra de Sucesión, declarándose a favor de Felipe V. Conquistada por las huestes del archiduque, fue pronto recuperada por el fundador de la dinastía borbónica, el cual permaneció aquí varios días en 1710, acordándose entonces la construcción de la Plaza Mayor.

Terribles fueron para Salamanca los efectos de la Guerra de la Independencia. De 1808 a 1811 estuvo abierta a los ejércitos que sobre el suelo de España se disputaban la hegemonía de Europa. Por fin, la batalla de los Arapiles, en las mismas puertas de la ciudad y en la que Wellington derrotó a los napoleónicos, alejó a éstos de este país. Pero al marcharse habían destruido maravillosas joyas arquitectónicas, muchos colegios, casas nobles, edificios que, como el Colegio Mayor de Cuenca, era considerado como “una de las maravillas de la arquitectura”.

Si la historia política de Salamanca no es muy accidentada, fue la vida de la Universidad en sus diversas incidencias, provisión de cátedras, relación entre profesores y estudiantes, de éstos con la población de la ciudad, lo que informó su historia hasta el siglo XIX.

En la esfera del arte, todos los estilos han dejado su huella más prócer y exquisita en esta ciudad. El Plateresco español de calidades decorativas y fina ejecución, ofrece en Salamanca sus más bellos modelos. Esta tendencia decorativa del estilo plateresco acentúa sus posibilidades al estar trabajada en una piedra mollar, de bello color áureo, la famosa piedra de Villamayor.

Las personalidades históricas que han pasado por la ciudad, tanto en el campo universitario como en el de las artes y las letras, son incontables, desde Fray Luis de León, Nebrija. Francisco de Vitoria, Cervantes. Menéndez Valdés, San Juan de la Cruz; hasta Miguel de Unamuno o Gonzalo Torrente Ballester, han ido dejando impronta de su saber en esta hermosa villa.

La ciudad ofrece hoy el aspecto de sus similares en las demás provincias españolas, si bien intensificada su vida espiritual por la acción de la Universidad, estudios ahora reavivados por la fundación de la Universidad Pontificia. Es la vida universitaria, en sus múltiples aspectos, la que da emoción y color a su ritmo cotidiano. Su tradición, su ambiente actual, la hacían apta para ser, como Oxford y Cambridge, la ciudad universitaria española. La vida ordinaria puede decirse que se concreta en la magnífica Plaza Mayor, bajo sus soportales encuentran resonancia todos los acontecimientos ciudadanos.

Fuente: Ayuntamiento de Salamanca

El convento de la Anunciación de Carmelitas Descalzas de Alba de Tormes es el octavo de los diecisiete fundados por Santa Teresa de Jesús. Fue promovido por Teresa de Laíz y su marido Francisco Velázquez, contador del duque de Alba. Se dijo la primera misa el 25 de enero de 1571 y en él, en 1582, murió la Madre Teresa de Jesús en una celda que hoy se visita (se accede desde la iglesia con la entrada de la visita a CARMUS) y fue enterrada en el mismo templo, donde hoy es venerada en el centro del retablo mayor.

La estrecha vinculación del Carmelo de Alba con Santa Teresa es evidente en la celda y en el camarín sepulcral en el que se veneran su cuerpo, brazo y corazón, y en las piezas con valor religioso, histórico y artístico expuestas en el templo y el nuevo Museo Carmelitano. Piezas que proceden una parte de los primeros años de vida conventual y otra, la mayor, son reflejo de la devoción a la Santa en su monasterio, incrementada tras su beatificación y su canonización: 1614 y 1622.

Tras un largo esfuerzo restaurador la iglesia de la Anunciación de Nuestra Señora del Carmen es un remozado santuario teresiano. Desde ella se accede a la Sala de Santa Teresa que ofrece un singular acercamiento a la misma y a su reforma del Carmelo, a su familia y a quienes fueron su familia espiritual. Desde el camarín alto, integrado en el nuevo Museo, los peregrinos y visitantes pueden llegar al más preciado tesoro de las carmelitas: sepulcro,brazo y corazón de Santa Teresa.

Desde las ocho salas del Museo abierto en junio de zot4 puede conocerse el legado religioso y cultural que el convento guarda desde su fundación. Recoger la riqueza que atesora e inventariar sus más de 8oo piezas es aquí imposible. Se exponen esculturas de Mena y Algardi; pinturas de Rizi, Morales, Palmezano…; grabados de temática teresiana, dos salas con una colección de óleos sobre cobre; otra de orfebrería presidida por su altar de plata; una sala de ornamentos con un paño de brocado del XVI y valiosas casullas, dalmáticas y capas pluviales; otra singular de estandartes, entre ellos el que en t6zz presidió su canonización en el Vaticano; una buena colección de objetos de la vida conventual que mezcla alfarería y cerámica, la coleccíón de planchas de la sacristía y de tijeras-despabiladeras….

Museo Carmelitano
Museo Carmelitano
El palacio de Monterrey se construyó por voluntad del III conde de Monterrey, don Alonso de Acevedo y Zúñiga, quien encargó el proyecto a los arquitectos Rodrigo Gil de Hontañón y a fray Martín de Santiago en 1539. Hoy se aprecia la fachada meridional del palacio, puesto que previsto debido a su alto costo. En plan inicial pudo haber albergado un imponente edificio con dos o cuatro fachadas en forma cuadrangular con patios porticados y torres en sus extremos.
Todo este conjunto hace del Palacio de Monterrey un edificio singular y único dentro del panorama arquitectónico y turístico salmantino
Declarado Monumento Nacional en 1929, el estilo arquitectónico del palacio responde a uno de los máximos exponentes del plateresco español, formado de tres cuerpos coronados con dos torres y decorado con bellas cresterías y chimeneas. En las esquinas superiores de los torreones figuran los escudos de armas del III conde de Monterrey. La parte construida y conservada, muestra un cuerpo inferior de impronta medieval que contrasta con la parte superior bellamente decorada. Este palacio renacentista sirvió de inspiración para otras construcciones.

El interior del Palacio

En el interior, la esencia de una casa habitada y cuidada, distribuida en varios niveles. La planta baja se dedica a la zona de servicio doméstico, mientras que la escalera principal nos conduce a las plantas superiores destinadas al uso privado. Parte de la colección de la Fundación Casa de Alba, decora las salas y espacios del recorrido, como los famosísimos paisajes de José de Ribera, el retrato del III duque de Alba por Sanchez Coello, el de la Santa Teresa de Carreño de Miranda u óleos de Salvatore Rosa, Tiziano y otros artistas españoles y extranjeros. La pinacoteca es acompañada de un rico conjunto de artes decorativas: piezas de porcelana y azulejos de Talavera de la Reina, reposteros con escudos heráldicos, bustos familiares, mobiliario de taracea, muebles barrocos mezclados con piezas italianas y artesonados mudéjares, entre otras muchas obras de arte. En el siglo XX se realizaron importantes obras de acondicionamiento y restauración del edificio, por iniciativa primero del XVII duque de Alba, continuado en los años 50 por su hija doña Cayetana Fitz-James Stuart junto a su marido don Luis Martínez de Irujo y Artázcoz, y ya en 2017 se efectúa la última intervención por el actual duque de Alba, dotando al monumento del esplendor que hoy goza.

Ubicación y visitas

Situado en el centro de la ciudad de Salamanca, entre la Plaza de Monterrey y la Plaza de las Agustinas, y a solo 50 metros de la Plaza Mayor.
La venta de entradas para su visitase se compran en la Oficina de Información Turística de Salamanca (Plaza Mayor, 19). Teléfono de información: 923 21 83 42.
Los precios: 5€ entrada general, 3€ reducida y visitas gratuitas los lunes.
  • Único edificio en Salamanca completamente decorado en estilo Churrigueresco. Arquitectura, pintura, escultura y artes decorativas. Origen y raíz de la Semana Santa de Salamanca.

La Iglesia de la Vera Cruz fue levantada por la cofradía del mismo nombre en el S. XVI en el lugar donde los cofrades realizaban la penitencia o disciplina. La portada fue trazada por el arquitecto Rodrigo Gil de Hontañón. El interior fue remodelado al gusto barroco por Joaquín de Churriguera en el S. XVIII. Tiene planta de cruz en una sola nave con bóveda de medio punto con fajones y lunetos y cúpula ciega sobre pechinas. El coro se levanta sobre arco carpanel a los pies de la iglesia.

El humilladero que se alza junto a la portada marca el lugar donde desde 1615 la Vera Cruz realiza el Acto del Descendimiento, acto señero de la Semana Santa.

  • Retablo. Joaquín de Churriguera, 1713-1714. Tiene tres calles: la central alberga la imponente imagen de la Inmaculada Concepción. Sobre ésta, en el ático, monumental conjunto de la Exaltación de la Cruz, atribuido al imaginero salmantino José de Larra.
  • Frontal de Altar. Anónimo, 1714-1717. Realizado en concha contiene 44 escenas de la Pasión de Cristo y la vida de la Virgen pintadas al óleo sobre espejos.
  • Ornamentación de la iglesia. Joaquín de Churriguera, 1713-1714. Exuberante decoración vegetal a base de yeserías policromadas y doradas con motivos vegetales que constituyen un ejemplo único de estilo churrigueresco en la ciudad de Salamanca.

Destaca la profusión de ángeles serafines por todo el edificio, más de cien, siendo los serafines los protectores de la orden franciscana, origen de la cofradía de la Vera Cruz. Su presencia señala que la cofradía los toma también como protectores por ser los ángeles que están más cerca de Dios en el cielo.

La iglesia alberga un valioso patrimonio artístico del que podemos destacar:

  • Cruz Relicario del Lignum Crucis. Pedro Benítez, Cristóbal de Honorato y Domingo Nieto, 1675. Hornacina principal del muro del Evangelio. Magnífica pieza de orfebrería que alberga entre sus brazos la reliquia de la Verdadera Cruz de Cristo, que da nombre a la cofradía y a la iglesia. Se custodia y venera aquí desde que fue traída de Roma a finales del S. XVII.
  • El Juicio de Cristo. Anónimo S. XVII. Óleo sobre lienzo. Gran lienzo situado sobre el coro de la iglesia que recoge en una sola escena el proceso de Cristo que narra la biblia.
  • La Inmaculada Concepción. Talla en madera policromada obra de Gregorio Fernández, 1620, que ocupa la hornacina central del Retablo, majestuosa imagen titular de la cofradía y única obra del autor en Salamanca.
  • Cristo Resucitado. Talla en madera policromada de Alejandro Carnicero (atrib.), 1724, muestra un perfecto estudio anatómico y una exquisita expresión de dulzura. Ocupa la hornacina principal del muro de la epístola. Protagoniza la Procesión del Encuentro el Domingo de Resurrección.

Capilla de los dolores

Se sitúa adosada a la cabecera de la nave. Es de planta cuadrada y alberga un rico camarín con vidrieras y lámparas donde se aloja la imagen de la Virgen Dolorosa. Antigua sacristía de la iglesia, de la que se conservan las yeserías del techo, albergó la capilla de las insignias procesionales y desde 1718 la venerada efigie de la Stma. Virgen de los Dolores. El retablo, altar y camarín actuales fueron realizados por las Escuelas Salesianas de Sarriá, Barcelona, en 1924. Siendo de estilo modernista, está perfectamente integrado con el resto del edificio. Costeó esta obra Dña. Gonzala Santana, gran benefactora de la cofradía.

Destaca en la capilla la impresionante talla en madera policromada de la Stma. Virgen de los Dolores obra atribuida a Felipe del Corral, 1718. Devoción principal de la cofradía, representa a María a los pies de la Cruz y con el corazón traspasado de siete espadas de plata, donación de Dña. Teresa Zúñiga. Posee un rico ajuar de pañuelos y sudarios que superan en algunos casos los cien años de antigüedad.

Ilustre Cofradía de la Vera Cruz

Fundada en 1506, es la más antigua de la ciudad. Custodia y protege un rico patrimonio artístico que puede admirarse en su iglesia. En el año 1525 se fusionó con la Cofradía de la Purísima, dando origen a su doble devoción a la Santa Cruz y a la Inmaculada Concepción de la Virgen. La Vera Cruz también es depositaria de las señas de identidad de la Semana Santa Salmantina, declarada de Interés Turístico Internacional en 2003. Es la única de las cofradías salmantinas que posee un templo propio en el que desarrolla sus cultos y desde donde organiza sus cuatro desfiles procesionales con catorce pasos durante la Semana Santa.

Fuente: Oficina de Información Turística de Salamanca
www.salamanca.es

Iglesia de la Vera Cruz de Salamanca

 

Rodeada de leyendas, la Casa de las Muertes se encuentra en el numero 6 de la calle Bordadores y fue construida a principios del siglo XVI por Juan de Álava; en la actualidad es de propiedad privada. Como hemos dicho, fue diseñada por Juan de Álava, el mismo arquitecto que diseñó la Catedral Nueva y la capilla de la Universidad. La Casa de las Muertes es de estilo plateresco, tiene más de 500 años y está ubicado en pleno casco antiguo de la ciudad.

El nombre de esta casa responde a una mezcla entre historia y oscuras leyendas populares. Asimismo, en la fachada de la casa se observan cuatro calaveras talladas en piedra que aparecen situadas bajo los pedestales de las dos ventanas superiores. Esta característica ornamental unida a un asesinato de cuatro habitantes a principios del siglo XIX le dio el nombre con el que se la conoce actualmente de “Casa de las Muertes”.

El inmueble ha sido catalogado como Bien de Interés Cultural (BIC) y debe su nombre a una mezcla entre historia y leyenda. Por un lado, su apodo responde a las cuatro calaveras de piedra de su fachada renacentista y a cuatro extrañas muertes que se produjeron en el inmueble supuestamente a principios del siglo XIX.

Otras leyendas cuentan que al iniciarse su construcción se encontraron cuatro cadáveres en los cimientos, que bien podrían ser los hermanos Manzano decapitados por doña María la Brava; otra leyenda, cuenta que en el sótano de esta casa se dio muerte a la familia de un sacerdote; otra, que el nombre viene por los cráneos labrados en las ventanas.

Ahora, la vivienda busca un nuevo dueño que habite sus paredes, sin superstición, 200 años después de los hechos ocurridos. Con casi 500 metros cuadrados habitables, el inmueble está disponible en el mercado por un precio de tres millones de euros esperando un nuevo inquilino. La Casa de las Muertes tiene 760 m2 construidos, e incluye 10 habitaciones, nueve baños, terraza, varios salones, cuarto de plancha, sala de juegos y hasta una capilla propia. También incluye un patio ajardinado de 170 m2 que incluye una pequeña piscina cubierta. El espacio se reparte entre cuatro plantas (una de ellas bajo rasante y con unos 190 m2 por planta).