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Es un municipio que pertenece al partido judicial de Béjar.

Geografía

Está asentada sobre un extenso y protegido valle. Sus arracimadas casas se erigen sobre una loma con una arquitectura ordenada y a la vez anárquica, que le da a la población su aspecto peculiar y único en la sierra de Francia.

Coronan el pueblo la torre y la iglesia, la primera vela por sus vecinos y la segunda por sus almas.

Las tierras de labor, bosques y prados se extienden a sus pies y, algunas veces, escalan las montañas que la rodean por medio de elaboradas terrazas.

Discurren por su término el río Francia, afluente del Alagón y el más cercano arroyo del Coso. Ya en el pueblo, el sonoro y pequeño Turrutero que fué hasta no hace mucho el lugar donde las mujeres hacían la colada.

Población
En el siglo XVI contaba con 200 vecinos.

En el siglo XVIII, concretamente en el año 1752, fecha en la que se elaboró el catastro del Marqués de la Ensenada, Cepeda tenía unos 900 habitantes.

En el siglo XIX, según estadística realizada por Miñano en 1827,tenía 520 vecinos.

Historia

Parece ser que Cepeda está habitada desde antiguo. Vestigios encontrados permiten afirmar que está asentada sobre un castro prerromano.

Los romanos también ocuparon este espacio situado junto a una de sus calzadas. Un ara, alguna columna y otros restos lo atestiguan.

La época visigoda ha quedado registrada en trozos de pizarra y restos de cerámica.

Y finalmente fue tierra de moros y de judíos. De los primeros quedan reflejos en la indumentaria, en la arquitectura y en las leyendas; de los segundos, en los dinteles de las casas, reafirmando su conversión. La llamada Casa de los Judíos, hoy en ruinas, también evoca la presencia en Cepeda de este grupo.

Sobre el 1200 d.c. fue fortificado por Alfonso IX, como parte de la línea defensiva del río Alagón.

Se mantiene la teoría de la repoblación por parte de personas allende las fronteras, principalmente de origen francés o gascón, en base a la toponimia y a algunos apellidos existentes.

Parte integrante del condado de Miranda, fue tutelada por esta población hasta mediados del siglo XVII, fecha en la que pasó a ser villa independiente mediante el pago de 3500 ducados.

Tras este importante momento, la ya villa escribe la historia de lo cotidiano, del día a día de sus habitantes como lo atestiguan los protocolos notariales conservados. Sin grandes hechos, que aunque le afectaran, siempre se escribían en otro lado.

Cepeda fue una villa abierta al mundo. Decenas de arrieros o trajineros recorrían los caminos llevando los productos que aquí se elaboraban; vino, miel y cera, carne, y lino, principalmente y trayendo los que se necesitaban; trigo, pescado, cerámicas, utensilios. Y además de estos productos traían cuentos, leyendas y personas que finalmente se quedaban en esta tierra. En Cepeda también estuvieron asentados los templarios hasta el fin de la orden, de monjes guerreros.

Cultura

Tradiciones:

Gracias al empeño de los vecinos se conservan un gran número de tradiciones. Entre todas resaltamos las siguientes:

•El Ramo. Tiene lugar el Sábado Santo. Los novios ponen en los balcones de las novias ramos de laurel o de otros árboles o arbustos, adornados, a veces, con dulces.

•El Hornazo. Es un pan relleno de huevo duro, chorizo y lomo. La particularidad del hornazo de Cepeda es que está cubierto de azúcar. Se come en el campo,con la familia y amigos, el Domingo de Resurrección.

•La Alborada. La víspera de la boda, los amigos y vecinos de los novios, acompañados del tamboril, acuden a su casa para cantarles. Por medio de versos, alaban las virtudes de novios y padrinos o les hacen peticiones. Después compartirán dulces, y todo tipo de viandas y bebidas servidas por los contrayentes y sus familiares.

Hostelería:

•Hostal San Marcos

•Bar El Paso

•Bar El Álamo

Asociaciones culturales: Asociación Cultural Cepeda Viva.De reciente creación,finales de 2011,pretende impulsar y fomentar la vida cultural de la Villa.

Turismo

Monumentos y lugares de interés:
El casco urbano es el más peculiar de los que se pueden ver a lo largo de la Sierra de Francia.

Cepeda no fue un pueblo de nobles, que vivían en Miranda, y eso ha tenido consecuencias en la manifestación de su arquitectura que es más sencilla y que no ha dejado grandes obras. No obstante podemos destacar las siguientes:

La Iglesia. Se inició su construcción en el siglo XVI, prolongándose en el XVII y XVIII. Aunque hay mezcla de estilos, predomina el barroco. El retablo es del siglo XVII.
La ermita del Humilladero. Situada a la entrada del pueblo alberga un altar renacentista del siglo XVI.
La ermita de San marcos. Se encuentra fuera del núcleo urbano y tuvo gran importancia en la antigüedad. Es del siglo XV y en la actualidad se encuentra en ruinas.
La Torre. Edificio de carácter civil y religioso fue construido en el siglo XVI. Está separada de la iglesia. Desde ella se convocaba a los vecinos, a son de campana tañida, a las reuniones del concejo.
Hospital de peregrinos. Su construcción tuvo lugar en el siglo XVI.
La Casa del Solano. Bella construcción de piedra del siglo XVII. Se encuentra cerca de la Iglesia.
La Casa de la Inquisición. En el siglo XVI había familiares del Santo Oficio en este pueblo y quizás residieron en esta casa de piedra, aunque no se tiene constancia de la fecha en que fue erigido el actual edificio.
La Casa de los Judíos. Fiel testimonio de la presencia de ese grupo religioso en Cepeda. Se encuentra en ruinas pero se conserva un arco gótico del siglo XV.
La Casas y Calles. Son bellas, peculiares y muestran elementos que nos sorprenden a cada paso. La piedra, el adobe y la madera se funden en formas, texturas y colores creando edificios únicos.
También hay que destacar dos obras civiles y dos monumentos de la Naturaleza:

Los Molinos del Coso. Están situados junto al arroyo del mismo nombre. Estos molinos harineros datan del siglo X y hay constancia de que en el siglo XVIII eran, todavía, utilizados.
El puente del Coso. De época medieval, es puerta de entrada a un encantado bosque de robles y castaños y a viejas calzadas de piedra.
La Moral. Es un monumento vivo, el símbolo de la villa. Este álamo centenario y enfermo, quizás en tiempos fue una moral, es testigo de la vida de Cepeda; y casi todo lo importante tiene lugar a sus pies.
La Dehesa. Bosque de gran valor ecólogico donde perduran especies como el lince, el gato montes o el tejón.

Fiestas locales:

25 de abril San Marcos
La feria de San Marcos, agrícola y ganadera, tuvo durante siglos gran importancia en el entorno.

La víspera se sube al Santo desde el Humilladero a la Iglesia.

El día 25, tras la misa en honor al Santo, a la que acuden autoridades, mayordomos, danzarines, ramajeras y vecindario, lo sacarán en procesión por las calles del pueblo. Llegados a la Plaza Mayor se hace el ofertorio y se baila ante él. Este día se dicen Las Relaciones; peticiones y agradecimientos en verso, que danzarines y ramajeras hacen ante el Santo.

24 de agosto San Bartolomé
Hoy en día se ha convertido en la fiesta más importante, por ser, además, el tiempo de encuentro de la gente que tuvo que abandonar el pueblo.

24.El día del Santo

El Tamboril, acompañado del Guión o Gracioso, al son de sus instrumentos recoge de sus casas a los danzarines y ramajeras. Todos juntos irán a por las autoridades y mayordomos para encaminarse a la iglesia. Tras la misa, el pueblo entero en procesión se encamina a la Plaza Mayor. Preside esta procesión una imagen de San Bartolomé, escoltado por la gente que porta un estandarte y dos pendones. Cantos y bailes, alegría y bullicio, y color invaden las viejas calles cepeanas.

En la Plaza tiene lugar el ofertorio y las manos van depositando dinero ante el Santo. Después se suceden los bailes en su honor: picao, paleo, ramo y el siempre emocionante de la botella.

Acabado el baile, la gente acude al convite que preparan los mayordomos.

25.El día del toro

Otra procesión, esta civil, que lleva a la gente, a primera hora de la mañana, a buscar los toros a una dehesa cercana. Elegidos y enjaulados serán transportados hasta el pueblo, escoltados también, por una alegre algarabía de bocinas y pitidos de los coches del cortejo.

Por la tarde serán lidiados ante los vecinos de todo el contorno que sienten verdadera pasión por este acontecimiento.

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