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  • Promotejado, que reúne a 27 empresas del sector, considera que la colocación de placas fotovoltaicas en cubiertas inclinadas es mejor y mucho más fácil gracias a su inclinación
  • Sólo en Madrid el despliegue de generadores fotovoltaicos en los tejados proporcionaría energía para abastecer el consumo eléctrico total de 1,2 millones de personas

Los edificios residenciales, ya sean en bloque o en viviendas unifamiliares, pueden beneficiarse de la nueva regulación que sobre autoconsumo energético existe en nuestro país desde el pasado mes de abril.

La reducción de los trámites administrativos y la posibilidad de compensar los excedentes de la energía no consumida a través de una rebaja en el recibo de la luz son algunas de las novedades de esta legislación que busca reducir la demanda energética de los hogares.

La instalación de paneles fotovoltaicos en la cubierta de un edificio puede reducir un 40% (300 euros) la factura de la luz anual, pero si además se realiza en una cubierta inclinada y no plana, la cantidad puede ser superior a 400 euros, apuntan desde la Asociación Promotejado.

Para su presidente, Alfred Vincent,en una cubierta inclinada los paneles solares o módulos fotovoltaicos deben colocarse integrados en la misma superficie, adoptando su inclinación y orientación, puesto que, según el Código Técnico de la Edificación, las pérdidas que se producen por alejarse del óptimo (orientación sur y 40º de inclinación) son mínimas”.

La instalación de paneles solares es mucho mejor y más fácil en cubiertas inclinadas que en planas, ya que ofrece una mayor integración con los elementos arquitectónicos y no es necesario el empleo de montajes complicados”, señala el presidente de Promotejado.

La Asociación aporta otras razones que desaconsejan la colocación de placas fotovoltaicas en cubiertas planas: producen un impacto visual y arquitectónico negativo, los paneles están sometidos a elevadas cargas de viento, suponiendo un peso adicional por la carga antivuelco, se producen pérdidas energéticas por ventilación e implican un sobrecoste de la estructura.

Según el Observatorio de la Sostenibilidad, sólo en Madrid el despliegue de generadores fotovoltaicos en los tejados proporcionaría energía para abastecer el consumo eléctrico total de 1,2 millones de personas, generaría en torno a 14.000 puestos de trabajo y movería una inversión cercana a los 5.800 millones de euros.

Cubiertas inclinadas para placas solares

  • El informe de Planner Exhibitions y ST Sociedad de Tasación confirma que el repunte de precios comienza a dilatar tanto de período de búsqueda como la decisión de adquirir una vivienda.
  • El porcentaje de jóvenes que busca una vivienda parece haberse estabilizado en torno a un tercio del total de los demandantes.
  • A pesar de que crece, el presupuesto dedicado para la compra lo hace a un ritmo menor que el precio de esta.

Eloy Bohúa, director general de Planner Exhibitions, empresa organizadora de las ferias SIMA, y Juan Fernández-Aceytuno, consejero delegado de ST Sociedad de Tasación, han dado a conocer la quinta edición del informe El perfil del comprador de vivienda. Este informe analiza los comportamientos y las expectativas de las personas que están en búsqueda activa de una vivienda a partir de los datos recogidos en las encuestas de satisfacción y de perfil del visitante que se elaboran con motivo de la celebración del Salón Inmobiliario Internacional de Madrid (SIMA).

El informe de este año confirma la mayoría de las tendencias apuntadas en la edición de 2018, en especial las tres principales. En primer lugar, que la flexibilidad presupuestaria de los potenciales compradores comienza a tocar techo ante el repunte de los precios. En segundo lugar, que se sigue incrementando el porcentaje a financiar como estrategia para compensar las subidas. Y, en tercer lugar, que el plazo de decisión para la compra de una vivienda sigue dilatándose.

Además, y de acuerdo con los datos del informe, el porcentaje de jóvenes (encuestados entre 25 y 35 años) que desea comprar una vivienda parece haberse estabilizado en torno a un tercio del total de los demandantes. Una cifra que parece poner en duda la opinión generalizada de que los millennials están siendo expulsados del mercado residencial.

A diferencia de los dos últimos años, “mejorar la vivienda actual” ya no es la principal razón de la compra. En 2019 esta es “cambiar de alquiler a propiedad”. Así lo asegura en 43,7% de los encuestados. En tercer lugar, figura el deseo de “formar un nuevo hogar”, la aspiración del 20,7% de los entrevistados este año.

El informe apunta al repunte de los precios como la causa que está detrás del alargamiento del período de búsqueda activa de una vivienda. El porcentaje de personas que lleva haciéndolo menos de seis meses vuelve a reducirse por segunda vez consecutiva. Lo mismo ocurre con aquellas que llevan entre uno y dos años, lo que permite deducir que este es el período más habitual que se tarda en encontrar una vivienda.

Una evolución similar se registra en el plazo de decisión de compra. De hecho, en 2019, el porcentaje de personas que prevé adquirir una vivienda a un año vista disminuye algo más de 7 puntos respecto a 2018, influidas, muy probablemente, por la expectativa de un ajuste de su valor. Otro dato a destacar en esta variable es el significativo incremento de la incertidumbre en torno al plazo de decisión de compra de la vivienda, que aumenta algo menos de 4 puntos.

El actual ciclo alcista también parece explicar que el trasvase entre las diferentes franjas presupuestarias haya tocado techo. Es una afirmación especialmente relevante para los encuestados con un presupuesto superior a los 300.000 euros, que en 2019 rompen con la tendencia alcista de los últimos años. El resto de los presupuestos analizados –hasta 150.000 euros y entre 150.000 y 300.00 euros– tiene una evolución, tanto a la baja como al alza, muy discreta.

Respeto al importe a financiar, la tendencia es muy clara: cada vez son menos quienes tienen que solicitar una hipoteca menor y más los que tienen que solicitarla mayor. Por otra parte, la gran mayoría de los encuestados prevé contratar un préstamo de hasta 210.000 euros (66,4%, 2,4 puntos más que en 2018), que también en un porcentaje mayoritario será en forma de hipoteca a interés fijo (42,4%, casi 15 puntos más que los partidarios de la hipoteca a interés variable).

Finalmente, el informe de Planner Exhibitions y ST Sociedad de Tasación profundiza en el esfuerzo financiero necesario para comprar una vivienda, por una parte, y en el impacto que este puede llegar a tener en el consumo cotidiano de los futuros propietarios, por otra. En relación al esfuerzo, el informe confirma su curva ascendente, hasta el punto de que más de la mitad de los encuestados (53,5%) afirma que tendrá que dedicar entre el 30% y el 50% de los ingresos al pago de la hipoteca y un 7,2%, destinar incluso más del 50%. Además, este incremento en el esfuerzo financiero comienza a impactar muy negativamente en el consumo cotidiano, al menos para el 48% de los encuestados, que asegura que tendrá “dificultades para afrontar imprevistos”, “estar pendiente de cada gasto” o “suprimir su ocio diario”.