Entradas

  • Las firmas apuestan por la flexibilización de los requerimientos administrativos y el impulso del alquiler y el Build-to-Rent para incentivar la inversión y la demanda
  • La vuelta a la actividad inmobiliaria contribuirá a la recuperación de la economía española

Las consultoras inmobiliarias, con el objetivo de mitigar los efectos negativos derivados de la expansión del COVID-19, consideran imprescindible poner en marcha una serie de medidas para impulsar la reactivación de la actividad y el sector inmobiliario.

En España, la actividad inmobiliaria supone el 9,5% del PIB y las empresas de este sector emplean a 125.000 trabajadores, según el Instituto Nacional de Estadística (INE). Este peso tan relevante en la generación de riqueza y empleo conlleva que su recuperación sea clave para el mercado y para la dinamización de la economía española en su conjunto.

En la actual coyuntura, las consultoras consideran necesario promover iniciativas que faciliten la continuidad de los proyectos que ya estaban en marcha o a punto de iniciarse antes de la crisis. En este sentido, la agilización de trámites administrativos como la obtención de licencia de obra y de primera ocupación permitiría acortar los plazos y generar confianza en los inversores, un factor fundamental en momentos de incertidumbre.

También, el acceso a liquidez resulta determinante para asegurar el futuro de muchas empresas del sector. Por ello, ACI considera clave que las líneas de crédito creadas con motivo de la pandemia estén disponibles para promotores y empresas de construcción en las mismas condiciones de las que disfrutan otras actividades.

En paralelo a la recuperación de la actividad, la Asociación apuesta por medidas que incentiven la compra de viviendas de obra nueva, como ofrecer unas tasas accesibles de los impuestos asociados o facilitar avales y garantías públicas para un porcentaje del pago inicial. Se favorecería así a un segmento de la población que es solvente pero que no dispone del ahorro necesario para afrontarlo.

Reformas estructurales para afrontar un cambio de tendencia

El impacto de la crisis del COVID-19 ha modificado algunas tendencias que ya estaban despuntando en el sector y también ha puesto de manifiesto algunas carencias importantes. La coyuntura actual puede ser una oportunidad para llevar a cabo las reformas estructurales necesarias para dar respuesta a la transformación que se está viviendo en términos inmobiliarios.

Entre las principales ineficiencias del sector inmobiliario español destaca, sin duda, la ausencia de suficientes viviendas públicas en alquiler. Para hacer frente a esta situación, la construcción de un parque de viviendas bajo un modelo de colaboración público-privada debe ser una prioridad. Este proyecto es esencial para equiparar España a otros países europeos, como también lo es apostar por iniciativas implantadas con éxito como el Build to Rent. Este modelo tiene una gran capacidad para dinamizar el mercado en el corto plazo y ofrece una gestión profesional de los inmuebles que aumentaría la oferta inmobiliaria y con ello el interés de inversores e inquilinos. De forma complementaria, ampliar las ayudas ya existentes para el acceso a viviendas en alquiler, tanto a nivel autonómico como nacional, ayudaría a amortiguar a corto y medio plazo el impacto de la crisis del COVID-19 en este mercado.

El sector inmobiliario español ha recorrido un camino de crecimiento sostenible en los últimos años. La solidez de este mercado y su profesionalización han sido reconocidos tanto en España como en otros países y han colocado al mercado inmobiliario español entre los destinos preferidos por los inversores para desarrollar todo tipo de proyectos. En estos momentos, apostar por medidas efectivas determinará que la industria inmobiliaria vuelva a colocarse como un motor económico del país.

Las consultoras inmobiliarias mantienen su actividad

En línea con las medidas recomendadas por las autoridades, las consultoras están aplicando todos los protocolos para minimizar el riesgo de contagio de sus plantillas por COVID-19 durante el ejercicio de su actividad.   E igualmente están preparadas para proteger a sus clientes una vez esté permitida la actividad presencial.

Y van a continuar bridando el apoyo y conocimiento necesarios para ayudarles en la toma de decisiones en la actual coyuntura, con la finalidad de seguir impulsando el avance de la economía y la sociedad. En este sentido, cabe destacar que las compañías que integran la Asociación de Consultoras Inmobiliarias emplean de forma directa en España a más de 2.200 personas y a más de 180.000 a nivel internacional. Catella, CBRE, JLL, Knight Frank, BNP Paribas Real Estate, Cushman & Wakefield y Savills Aguirre Newman representan en conjunto más del 90% del mercado.