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  • Los ponentes de la primera mesa de hoy de SIMAPRO se han mostrado optimistas con una pronta recuperación de la demanda internacional.

La tercera sesión de SIMAPRO 2020 ha comenzado con una mesa redonda en la que Walid Moussa, Presidente Mundial 2019-2020 de FIABCI INTERNATIONAL, Javier M. Prieto, Director General de QUABIT INMOBILIARIA, y Ángeles Serna, Presidenta de TM GRUPO INMOBILIARIO, moderados por Pedro Soria, CCO de TINSA, han debatido sobre el impacto de la pandemia en la demanda internacional del producto residencial de costa.

Pedro Soria ha introducido el tema central de la mesa redonda recordando el principal efecto del COVID ha consistido en acelerar el cambio de ciclo que se venía advirtiendo, haciéndolo además de forma abrupta. “Es evidente que se está notando una falta de solvencia en la demanda y un endurecimiento en las condiciones de financiación, algo que está afectando menos a la vivienda nueva en los grandes núcleos urbanos que aquella situada en mercados sujetos a la presión turística”.

En su primera intervención, Javier M. Prieto ha confirmado, con datos de Quabit, el análisis del CCO de Tinsa. “En primera vivienda, las bajadas en las ventas están en torno al 40% y en segunda residencia, mucho mayor. El impacto de la COVID en la vivienda turístico residencial es muy importante. Si el cliente no puede venir es difícil vender las casas, a pesar del uso intensivo que estamos haciendo de las herramientas digitales”. El descenso en el caso de TM Grupo Inmobiliario no ha sido tan acusado. “Es cierto que tras un primer trimestre excelente, incluso superando los objetivos, las ventas se redujeron notablemente en el segundo para recuperarse de manera importante en julio y agosto. Ahora, en esta segunda ola, se están volviendo a reducir las cifras”, ha afirmado Ángeles Serna.

La nota de optimismo la ha puesto Walid Moussa, para quien el problema de la demanda internacional se debe a la persistencia del virus. “Personalmente, soy optimista de cara al futuro por la consistencia que está mostrando el sector en esta crisis”. En su opinión, “España sigue siendo un país muy atractivo para los inversores internacionales, especialmente para los árabes. España siempre interesará a los compradores árabes de lujo, no solo por motivos de inversión sino también por su estilo de vida. Además, la inestabilidad de los mercados residenciales de Latinoamérica y Miami refuerza el atractivo del producto español”.

Los tres ponentes han coincidido en que la principal fortaleza de l producto turístico residencial de nuestro país radica en la Marca España. En palabras de Ángeles Serna: “Somos líderes en turismo residencial, del que somos los inventores. Los clientes no nos compran viviendas por el componente inversor, sino para disfrutar de sus vacaciones, con independencia de que este componente mixto haya repuntado en los últimos años. En todo caso, es evidente que los datos macros de nuestra economía inciden menos en su decisión de comprar que el estilo de vida español”. Un argumento que ha comprado Javier M. Prieto, que incluso ha ido un poco más lejos al sostener que “los precios no van a bajar tanto como la gente cree”. En su opinión hay que ser prudentes en este asunto. “No estamos en 2008, las promotoras tienen caja, son solventes y pueden aguantar este bache. En cuanto a los inversores, es evidente que están esperando el momento adecuado para entrar. Esperando tanto para invertir como para visitar su futura compra. Tenemos que esperar la llegada de una nueva normalidad”.

Respecto a la fecha para “una posible recuperación del mercado turístico residencial”, los ponentes de la primera sesión de hoy de SIMAPRO han coincidido en que ya no está lejos, si bien cada uno ha adelantado un momento diferente en el calendario. Para Ángeles Serna está llegará en el “segundo trimestre de 2021, si bien “dependerá de la recuperación de la normalidad en la movilidad”. Para Javier M. Prieto la recuperación será un hecho en “el segundo semestre de 2021”. Y para Walid Moussa, “en el mes de abril del año que viene”.

  • La crisis sanitaria que estalló en el mes de marzo en España ha traído consigo una serie de consecuencias en el sector inmobiliario. En concreto, la obra nueva ha experimentado cambios en la demanda, precio y tipo de producto solicitado. Desde RTV Grupo Inmobiliario destacan cuáles son las principales consecuencias

Tras la irrupción de la crisis del coronavirus, todos los sectores se han visto afectados de una u otra manera. Así ha ocurrido con el sector inmobiliario, un sector que ha tenido que adaptarse y apostar por la digitalización, y en el que se han experimentado cambios en la demanda y en el precio. En el ámbito concreto de la obra nueva, la situación es distinta a la venta de pisos de segunda mano. Así lo constata RTV Grupo Inmobiliario que destaca cuáles son las principales consecuencias que está teniendo la emergencia sanitaria provocada por el COVID en la obra nueva.

Poca afectación en los precios

Los precios de obra nueva han continuado creciendo un 4,2% en el primer semestre de 2020, mayor que la segunda mano, que sólo lo hizo un 1,8%. Sí que estamos en un proceso de desaceleración, que la pandemia ha acelerado y que en el caso de alargarse podría generar ajustes de precio. Sin embargo, la previsión es que la crisis afecte poco a los precios de obra nueva debido a que la demanda de obra nueva está muy por encima de la oferta disponible, y una parte importante ya está vendida sobre plano. Si bien es cierto que se retrasará el lanzamiento de nuevas promociones consecuencia del parón económico. “Los incrementos de precios serán mínimos (si los hay) en los próximos meses, dadas las pobres expectativas macroeconómicas del país y la previsible debilidad de la demanda (consecuencia de la incertidumbre de la evolución económica)” sostiene Vicenç Ramón, director gerente de RTV Grupo Inmobiliario. En definitiva, los precios son bastante estables dada la alta profesionalidad del sector promotor comparado con la vivienda de segunda mano en la que predomina el segmento de particulares, más inestable

Retraso en la toma de decisiones

Una de las principales consecuencias que se están dando es que la incertidumbre generada por la pandemia genera un retraso en la toma de decisiones, en especial en proyectos en su fase inicial de venta sobre planos. Sin embargo, se aceleran cuando los proyectos se hallan en una fase avanzada de obra, “esto nos ha ocurrido en la zona del Maresme en los alrededores de Barcelona, donde la pandemia ha acelerado la comercialización de uno de los proyectos (el de Llavaneras), dado que es un proyecto con amplias zonas comunes (piscina, gimnasio), amplias terrazas y con pisos de superficies mucho mayores de los que puedes encontrar en la gran ciudad, y está en una fase de entrega inmediata, que la gente podrá ya disfrutarlos si nos vuelven a confinar” argumenta Ramón.

Consecuencias del teletrabajo: éxodo al extrarradio

La pandemia está acelerando la implantación exitosa del teletrabajo. Esto conlleva que haya un previsible éxodo hacia el extrarradio de las grandes ciudades. El emplazamiento de la vivienda pasa a ser más secundario, y por el mismo presupuesto se va a zonas con mayor calidad de vida y con un mejor producto (mayor superficie, zonas comunitarias, disponen de terrazas amplias y jardines, luz natural, espacio interior amplio para el teletrabajo, etc…). Del mismo modo, conlleva cambio de producto: se busca en la periferia más cercana un mejor producto y de mayor superficie. Las zonas exteriores como los jardines, terrazas y las zonas comunitarias son importantes (piscina, gimnasio, etc). El objetivo es “que el próximo confinamiento nos coja con jardín”.