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  • La Asociación Nacional de la Cubierta Inclinada, Promotejado ha promovido la realización de un estudio sobre el mercado de la cubierta inclinada en España.
  • La teja cerámica sigue siendo el material más usado para su construcción (55%).
  • El País Vasco y Aragón son las dos Comunidades Autónomas donde más cubiertas inclinadas se instalaron en 2018.

2018 fue un año positivo para los fabricantes de sistemas y materiales para la construcción de cubierta inclinada. Según un estudio promovido por la Asociación Nacional de la Cubierta Inclinada, Promotejado sobre La evolución de la cubierta inclinada en España en los años 2011-18, cerca del 30% de los edificios construidos en España en 2018 cuentan con una cubierta inclinada, manteniéndose la tendencia de 2017, cuando se registró un repunte del sector. Por tipología del inmueble, el 21% de las cubiertas inclinadas se ha instalado en bloques residenciales y el 35% en viviendas unifamiliares.

El informe ha tomado como datos de partida los visados de inicio de obra nueva de tipo residencial comprendidos entre los años 2011 y 2018 del CSCAE (Consejo Superior de Colegios de Arquitectos de España), diferenciando entre los dos tipos de construcción (viviendas unifamiliares y viviendas en bloque), y considerando los datos a nivel nacional y de cada Comunidad Autónoma. También se ha prestado atención a los tipos de materiales con mayor uso a la hora de construirlas.

Así, según los datos recogidos en el estudio, la tipología de vivienda en la que más se emplea la cubierta inclinada es la unifamiliar, donde el porcentaje llega al 35%. El material más utilizado para su construcción es la teja cerámica (55%), seguido de la teja de hormigón (17%). Ambos materiales destacan por su resistencia a los elementos externos (viento, lluvia, nieve, etc.), su durabilidad, ya que permanecen en excelentes condiciones durante años, su fácil instalación y la gran variedad de acabados que ofrecen. Además, son materiales con un buen comportamiento ante el fuego y que contribuyen a mejorar la sostenibilidad del edificio.

Por Comunidades Autónomas, el País Vasco y Aragón son las regiones donde más se instala cubierta inclinada, registrando un incremento respecto a 2017. Así, en el País Vasco el 34% de los bloques de viviendas visados en 2018 cuentan con tejado, frente al 24% de 2017. En el caso de las viviendas unifamiliares se pasa del 46% de 2017 al 52% del año 2018. El material empleado en ambos casos para su construcción ha sido la teja cerámica: el 98% en bloques de viviendas y el 96% en el caso de las unifamiliares.

Si nos detenemos en el caso aragonés, vemos como el 40% de las viviendas unifamiliares se han construido con cubierta inclinada, siendo en el 80% de los casos la teja cerámica el material escogido. En el caso de las viviendas en bloque, el porcentaje es del 31% en 2018, un dato que mejora significativamente los de años anteriores: en 2017 el número de bloques construidos con cubierta inclinada fueron2.299 (16%) y en 2016 la cifra ascendía al 18%.

Para Alfred Vincent, presidente Promotejado, los datos recogidos en el informe ponen de manifiesto que “la cubierta inclinada es una solución de calidad para proteger nuestras viviendas del exterior, contribuyendo a mejorar su eficiencia energética y confort. No ha perdido vigencia ni actualidad y, en parte, es gracias al esfuerzo en I+D+I que los fabricantes realizan, escuchando las necesidades del sector y ofreciendo soluciones innovadoras”.

  • Promotejado, que reúne a 27 empresas del sector, considera que la colocación de placas fotovoltaicas en cubiertas inclinadas es mejor y mucho más fácil gracias a su inclinación
  • Sólo en Madrid el despliegue de generadores fotovoltaicos en los tejados proporcionaría energía para abastecer el consumo eléctrico total de 1,2 millones de personas

Los edificios residenciales, ya sean en bloque o en viviendas unifamiliares, pueden beneficiarse de la nueva regulación que sobre autoconsumo energético existe en nuestro país desde el pasado mes de abril.

La reducción de los trámites administrativos y la posibilidad de compensar los excedentes de la energía no consumida a través de una rebaja en el recibo de la luz son algunas de las novedades de esta legislación que busca reducir la demanda energética de los hogares.

La instalación de paneles fotovoltaicos en la cubierta de un edificio puede reducir un 40% (300 euros) la factura de la luz anual, pero si además se realiza en una cubierta inclinada y no plana, la cantidad puede ser superior a 400 euros, apuntan desde la Asociación Promotejado.

Para su presidente, Alfred Vincent,en una cubierta inclinada los paneles solares o módulos fotovoltaicos deben colocarse integrados en la misma superficie, adoptando su inclinación y orientación, puesto que, según el Código Técnico de la Edificación, las pérdidas que se producen por alejarse del óptimo (orientación sur y 40º de inclinación) son mínimas”.

La instalación de paneles solares es mucho mejor y más fácil en cubiertas inclinadas que en planas, ya que ofrece una mayor integración con los elementos arquitectónicos y no es necesario el empleo de montajes complicados”, señala el presidente de Promotejado.

La Asociación aporta otras razones que desaconsejan la colocación de placas fotovoltaicas en cubiertas planas: producen un impacto visual y arquitectónico negativo, los paneles están sometidos a elevadas cargas de viento, suponiendo un peso adicional por la carga antivuelco, se producen pérdidas energéticas por ventilación e implican un sobrecoste de la estructura.

Según el Observatorio de la Sostenibilidad, sólo en Madrid el despliegue de generadores fotovoltaicos en los tejados proporcionaría energía para abastecer el consumo eléctrico total de 1,2 millones de personas, generaría en torno a 14.000 puestos de trabajo y movería una inversión cercana a los 5.800 millones de euros.

Cubiertas inclinadas para placas solares