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  • El bilbaíno José Arroyo cuenta con una dilatada experiencia en el campo del interiorismo avalada por 20 años de trabajo. La atemporalidad, el empleo de los materiales nobles y la incorporación de piezas de iluminación y plantas son las características que definen sus proyectos.

Uno de los muchos aprendizajes que se sacan después de los más de dos meses de confinamiento recae sobre el hogar. Mientras que anteriormente era un espacio al que, debido al ritmo frenético de la vida cotidiana no se dedicaba toda la atención que requería, hoy en día, se ha producido un cambio de paradigma que afecta positivamente al interiorismo y a la decoración, haciendo que la disposición, la practicidad, la luminosidad o el correcto equipamiento tecnológico cobren una inmensa importancia.

Así lo esgrime José Arroyo, interiorista bilbaíno con más de 20 años de trayectoria profesional, ya que, en sus palabras, “nos hemos adaptado a interiorizar más, a priorizar más el día a día en nuestros hogares y a equiparlos de modo que dispongamos de todo lo necesario sin necesidad de acudir al exterior”, afirma. De esto modo, José Arroyo explica las tendencias hacia las que se va a orientar la nueva forma de decorar y de organizar estos espacios haciendo hincapié en la correcta distribución y amplitud de los espacios, la funcionalidad de los muebles y dispositivos que en ella se dispongan, el impacto de la luz natural y la correcta incorporación de la tecnología a los hogares.

En los últimos años, los espacios abiertos donde se integran diferentes estancias y, por tanto, se crea mayor convivencia han vivido en auge. En especial, salón y cocina son los dos espacios que cobran más sentido a la hora de unirse ya que se trata de las estancias donde la actividad es mayor, en las que se suele pasar más tiempo junto con el resto de las personas que conviven en la casa o en las que se disponen los invitados. “La fusión de espacios es necesaria hoy en día con el fin de facilitar una mayor comunicación a estas dos estancias, esenciales en los hogares ya que son los espacios donde mayor vida se produce”, explica José Arroyo. Por el contrario, nunca se debe fusionar dormitorios, ya que en éstos es necesario el aislamiento manteniendo la intimidad que requieren.

Aunque estas dos estancias pasen a estar integradas, el concepto de diferenciarlas por ambientes se consolida como una tendencia clave. Así, aunque los espacios estén diferenciados deben de cumplir con su función y, en especial, deben de estar cuidadosamente ordenados ya que, de no estarlo, pueden jugar una mala pasada a la vista y parecer menos amplios debido al desorden.

Respecto a la funcionalidad, ésta también recae sobre los muebles que se dispongan en el hogar, ya que “hoy en día, todo mueble y toda pieza del hogar tiene mayor sentido que anteriormente”, declara José Arroyo. En esta línea, el interiorista afirma que “ahora, por ejemplo, una silla ha pasado de ser un simple elemento en el que sentarse a cobrar importancia no sólo por su funcionalidad, sino por el espacio que ocupa en la casa, su forma, su color, su diseño, etc., aspectos que antes no tenían tanta importancia”, manifiesta.

Otro de los puntos que han adquirido consideración ha sido el impacto de la luz natural. La iluminación de calidad es fundamental para aunar una mayor comodidad en las casas. Existen elementos que, con una cuidada incorporación a la decoración, harán que la proyección de la luz sea mayor. Un claro ejemplo son los cristales y los espejos que sirven para proporcionar amplitud al reflejarse en ellos elementos del hogar, además del correcto uso de textiles y colores. En este sentido, los tonos livianos y ligeros, con menor impacto, ayudan a que la luz sea mejor, además de “arropar a quien viva en el espacio y haciendo que este sea más elegante y sutil que con colores más radicales que cansan a la vista y que pueden tener un impacto negativo en la salud”, afirma José Arroyo.

Asimismo, la vegetación y la incorporación de la tecnología han cobrado gran importancia últimamente. Por un lado, incorporar plantas y flores a los hogares aporta vida a los mismos “ya que la vegetación es el pulmón de los hogares y una forma muy elegante de incorporar dentro de la casa lo que es de fuera”, indica el interiorista. Además, equipar los hogares con tecnología se ha convertido en un punto primordial y, no sólo uno o varios espacios, sino toda la casa debe de estar conectada. “Debemos adaptar todo el hogar con tecnología, sin alcanzar ese punto frío que ésta puede otorgar. Busquemos los dispositivos adecuados, sencillos y discretos, que nos faciliten la rutina y nos hagan vivir de una forma más cómoda sin alterar la decoración de la casa”, sostiene José Arroyo.

En cuanto a la demanda, nos encontramos en un punto en el que se valoran más los productos atemporales, “los muebles para toda la vida” que no sólo ofrecen diseño, sino que vuelcan todos sus esfuerzos en otorgar calidad. Las anteriores tendencias hacia los muebles low-cost -diseño, poca calidad y precio bajo- han dado un giro favoreciendo a las piezas de calidad. “Esto generaba una situación itinerante que permitía renovar y cambiar cada cierto tiempo la decoración. El cliente ahora valora mucho más la producción y los materiales con los que está elaborada la pieza”, afirma José Arroyo. Así, en opinión del interiorista, las piezas que cobran más importancia hoy en día en cualquier hogar son el sofá, la mesa de comedor, la cama, las cortinas y la butaca o sillón de lectura.