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BYCO inicia la rehabilitación del edificio Plaza Circular 3 de Bilbao

  • El proyecto consiste en la rehabilitación y adecuación integral del inmueble con una superficie de 3.000 metros cuadrados distribuidos en ocho plantas
  • BYCO refuerza así sus áreas de negocio de rehabilitación singular y hotelera, y su presencia en Bilbao donde ha desarrollado varios proyectos como El Tigre, el Hotel Gran Casino Coliseo de Bilbao y Astarloa 6

BYCO ha comenzado la rehabilitación y adecuación integral de edificio situado en la Plaza Circular 3 en Bilbao para su conversión en un establecimiento nuevo concepto hotelero.

Tras la demolición interior del edificio por parte de BYCO, los promotores del proyecto han confiado de nuevo en la constructora para desarrollar las obras de rehabilitación del inmueble datado en el año 1891 con una superficie de 3.000 metros cuadrados distribuidos en ocho plantas.

Javier Urruchua, Director de Contratación de la Territorial Norte de BYCO destaca que “Continuamos trabajando en la rehabilitación de este emblemático inmueble de la Plaza Circular de Bilbao que acogerá un nuevo concepto de alojamiento. De este modo, BYCO aumenta con esta obra la cartera de proyectos en el País Vasco, una zona clave gracias a los orígenes de la compañía y damos un paso más en la consolidación de la compañía como referente en la rehabilitación de edificios singulares en los cascos históricos de grandes ciudades”.

Durante los próximos 10 meses, BYCO aborda este proyecto de adecuación y cambio de uso del edificio, hasta las plantas superiores donde se rehabilitarán las escaleras de acceso existentes y parte de los forjados de todas las plantas para adaptar la distribución interior del edificio al nuevo uso e instalar nuevos ascensores y escaleras de acceso.

El proyecto contempla nueva cimentación tras el micopilotaje bajo zapatas, el refuerzo estructural, la realización de nueva distribución mediante sistemas de tabiquería seca y la sustitución de la carpintería y acabados. En definitiva, todas estas actuaciones persiguen equipar al inmueble de todos los elementos necesarios para la instalación de un equipamiento hotelero. Cabe destacar que los trabajos presentan una complejidad logística especial debido a la ubicación del inmueble en pleno centro de Bilbao con salidas tanto a la Plaza Circular como a la calle Músico Ledesma.

Situado en un lugar estratégico de Bilbao a escasos metros de la estación de Abando e importantes ejes como la Gran Vía o la calle Buenos Aires, que conecta la Plaza Circular con el Ayuntamiento de la ciudad, el nuevo alojamiento ofrecerá 63 habitaciones hoteleras.

El histórico de BYCO en el sector hospitality alcanza un total de 3.700 habitaciones y cuenta con una amplia experiencia en la construcción de hoteles y edificios habitacionales, tanto de obra nueva, como de rehabilitación. A través de este nuevo proyecto continúa reforzando su área de negocio terciario-hotelero que ha realizado diversos proyectos en Bilbao, entre los que destacan la rehabilitación del edificio El Tigre, el Hotel Gran Casino Coliseo de Bilbao y Astarloa 6.

La planificación y redacción de esta obra compleja ha contado con la experiencia de los arquitectos Iñaki Aurrekoetxea Aurre y Asier Aurrekoetxea Etxebarria del estudio bilbaíno IA+B.

 

La Bodega de Quintín, el Hotel renacido sobre unas bodegas del Siglo XVIII

  • La Bodega de Quintín es un hotel construido sobre un enclave único: unas bodegas del siglo XVIII. Debe su nombre al abuelo Quintín, última generación de la familia García que trabajó en la bodega. Actualmente, es su nieta Irene la directora del hotel. Continúa así este proyecto familiar y patrimonial que ofrece a los huéspedes un viaje al pasado.
  • Situado en el municipio de Villarejo de Salvanés, a 48 km de Madrid, el hotel cuenta con diez habitaciones dobles y una suite, un espacio gastronómico, jardín con piscina, discoteca y un salón para 220 personas. 

Construido sobre unas bodegas del siglo XVIII, La Bodega de Quintín es un hotel rural que busca recuperar la esencia y la tradición propias de esa época. Con su nombre, rinde homenaje a Quintín, un carismático y reconocido viticultor afincado en la zona. Actualmente, es su nieta Irene García la propietaria y directora del hotel. Se trata de una joven emprendedora que ha dejado de lado su carrera profesional para continuar este proyecto familiar, sentimental, artístico y patrimonial. “El objetivo principal es poner en valor un patrimonio que perteneció a nuestros antepasados”, explica García. “Queremos resaltar los valores de la Comunidad de Madrid y de nuestro pueblo, a la vez que mostrar la evolución en la forma de hacer el vino a lo largo de dos siglos”, añade la nieta de Quintín.

Dado que conserva una parte de la bodega correspondiente al siglo XVIII, otra del siglo XIX y un testimonio de lo que fue la del XX, La Bodega de Quintín está protegido por Patrimonio de la Comunidad de Madrid. “En sus orígenes, este hotel fue una bodega abierta al público para su comercialización a granel. Todavía no se había dado el salto al embotellado”, aclara García, tercera generación de las bodegas. “Entonces, el vino no tenía denominación. No obstante, era muy apreciado, muy rico.  Se vendía tanto blanco como tinto”.

De este modo, el viaje al pasado consta de dos etapas.  La primera, una visita guiada por estas bodegas monumento, y la segunda, una masterclass sobre cómo se hacía el vino antiguamente. Para concluir, los huéspedes de La Bodega de Quintín podrán disfrutar de una cata de vinos y quesos. El vino ofrecido pertenece a bodegas del propio pueblo o de la zona.

La Bodega de Quintín se encuentra en el municipio de Villarejo de Salvanés, a tan solo 48 kilómetros de Madrid. Esta característica convierte al hotel en un lugar único para escapadas rurales de fin de semana. Ubicada en un complejo con una superficie total de 2.000 metros cuadrados, La Bodega de Quintín cuenta con diez habitaciones dobles -una de ellas adaptada para personas con minusvalía- y una gran suite, ideal para bodas. Además, tiene un espacio gastronómico con acceso directo a la parte de la bodega del siglo XIX.

No hay duda, La Bodega de Quintín es un hotel con encanto, en el que cada habitación es diferente a las demás. La decoración transmite también la historia familiar. Así, los materiales utilizados combinan tradición y modernidad. En la mayoría de las estancias, predominan maderas recuperadas de la antigua bodega.

La oferta de servicios de la Bodega de Quintín se completa con el jardín, la piscina, las terrazas, la discoteca situada junto a la bodega del siglo XVIII y el salón con capacidad para 220 personas. Estos espacios están diseñados para celebrar todo tipo de eventos, tanto de empresa como particulares. No obstante, la especialización de Irene García son bodas y comuniones. A ojos de su responsable, “el jardín es ideal para acoger una ceremonia civil, acompañada después de un cóctel al aire libre en la enorme terraza equipada con toldos y todo tipo de iluminación”.

Villarejo de Salvanés goza de un alto valor histórico. Desde allí, salían los Tercios de Flandes. Además, en el pueblo destacan varios puntos de interés turístico, como el Castillo de Villarejo, el Convento de Nuestra Señora de la Victoria, la Iglesia y la Casa de la Tercia con su museo. Este municipio madrileño también forma parte de diversas rutas, tanto a caballo, como de bicicleta -CiclaMadrid- y senderismo. La Semana Santa es una de las más conocidas de la Comunidad. Su Pasión Viviente, que se representa en el Castillo, es célebre en toda la comarca. Otras fechas perfectas para escapar a Villarejo de Salvanés son sus fiestas de la Virgen de la Victoria, que se celebran durante los meses de septiembre y octubre.

En cuanto a su cultura culinaria, Villarejo de Salvanés es una región austera, con tradición vinícola y muy rica en agricultura. Se cultiva gran cantidad de productos, especialmente los vegetales, además de la vid y el olivo. Su gastronomía es típicamente castellana. Son muy típicos los guisos con productos venidos directamente de la tierra. La cultura culinaria no es el único atractivo de Villarejo de Salvanés.