Entradas

Alquilar un piso que tienes vacío tiene muchas ventajas: le darás una nueva vida al inmueble, pagaras los gastos derivados de tenerlo sin coste y obtendrás un dinero extra a final de mes. Pero también sabemos que no todo es tan sencillo y te vas a encontrar con muchos obstáculos debido a la falta de conocimiento y experiencia a la hora de poner tu piso en alquiler. Por ello, queremos darte los siguientes consejos:

Tramita los certificados primero

Existen ciertos trámites que necesitas realizar para poder alquilar un piso. Algunos como la Cédula de Habitabilidad es necesaria para iniciar la actividad pero el resto puede pedirse más tarde. Sin embargo, si las pides más tarde podrás perder un posible inquilino y tener problemas derivados que te impidan alquilar el piso y solo hayas perdido tiempo y dinero. Asegurate de realizar todos los trámites antes de poner tus anuncios de alquiler.

Te recordamos los trámites mínimos necesarios que tienes que realizar para poner en alquiler tu piso:

  • En primer lugar, debes tener solicitar una Cédula de habitabilidad que dé el visto bueno al alquiler del piso. Este documento es obligatorio y acredita que el piso tenga las condiciones mínimas técnicas para ser habitada en cuestión de solidez de la vivienda y de salubridad. Tienes que acercarte a la oficina de Urbanismo de Salamanca o puedes realizar los trámites online.
  • En segundo lugar, saca el Certificado de Eficiencia Energética, pues es un documento obligatorio desde hace varios años en Salamanca y toda España. No es necesario sacarlo al principio pero si es recomendable. Se trata de un sello que muestra el impacto de CO2 que genera tu casa. Es una simple etiqueta con una letra de la A a la G que tiene gran importancia para el Estado y los Inquilinos. Cuando más cercana a la A esté, mucho mejor pues significa un menor gasto del piso. Esta etiqueta debe de aparecer en los anuncios de alquiler del piso. Acude a un profesional que revise tu inmueble y de pueda dar el certificado.
  • Por último, da de Alta de los suministros al principio para evitar perder al inquilino ideal cuando lo encuentres. Muchas personas no quieren esperar y quieren entrar a vivir al piso lo antes posible. Dar de alta el suministro de luz, agua y gas es obligación del propietario. Es muy simple y tomará poco tiempo. Llama a las compañías y concreta con ellos las tarifas y proporcionales los datos necesarios. Posteriormente, te recomendamos que acuerdes con el inquilino el cambio de titularidad, pues sino tendréis que hacer un esfuerzo extra pasando las facturas del uno al otro y en caso de impago, serás tú como responsable quien tenga que hacer frente la deuda.

Estos son los tramites que te recomendamos realizar antes de poner en alquiler tu piso. Los trámites son menores que en otros tipos de transacciones pero necesitan tiempo y esfuerzo. Ponte en manos de profesionales que te puedan ayudar y podrás poner en alquiler antes tu piso y venderlo más rápido.

Mejora tu piso

Si puede mejorar el piso con una pequeña inversión, hazlo. Podrás revalorizar el piso y subir la mensualidad. A veces pequeños detalles como la pintura o unos muebles en buen estado marcan la diferencia para los inquilinos. No puedes confundir mejoras del piso con responsabilidades propias. Los arreglos de desperfectos del piso son obligaciones que tienen que realizar como propietario si quieres alquilar.

A si mismo, los pisos de alquiler suelen estar amueblados, pues los inquilinos rara vez cuentan con muebles propios y si tienen que amueblar su piso de alquiler, probablemente opten por seguir buscando otro que sí los tengan incluidos. Pero ¡cuidado! no puedes poner cualquier mueble. No puedes poner muebles viejos que te sobren y que estén en malas condiciones. Tampoco te recomendamos que pongas muebles de la mayor calidad y lo más nuevo pero sí que tengan un mínimo de calidad, que estén en buen estado y sean estéticos.

Tampoco te olvides de limpiar y ordenar el piso periódicamente, sobretodo cuando tienes visitas. Recuerda que tu objetivo es hacerles sentir que ese puede ser su hogar aunque sea temporalmente. Cuida el ambiente y hazlo sentir agradable.

Mucho cuidado con en el anuncio

Tienes que pensar el anuncio ideal para el alquiler de tu piso. El anuncio perfecto será aquel que refleje perfectamente la vivienda destacando sus puntos fuertes. Es muy importante que el anuncio muestre aquello en lo que destaca tu piso y que llame la atención. No solo tienes que hablar de las características intrínsecas de tu piso como la distribución o el número de habitaciones, puedes hablar de los servicios extra alrededor del piso como el ascensor, servicios de conserje o las buenas comunicaciones del barrio.

Sin embargo, no nos podemos olvidar de los puntos débiles del piso. No podemos ocultar información, debemos poner aquella necesaria sea buena o mala. Si omitimos los puntos débiles importante puede que recibamos muchos correo y visitas al inmueble pero ninguno de ellos pasará a ser nuestro inquilino. Al final, ser honesto en las características de tu piso te ahorrará tiempo, esfuerzo y dinero.

En tu anuncio nunca te olvides de añadir la dirección exacta de la vivienda y sus servicios, el Certificado de Eficiencia Energética y el precio del alquiler. Sobre todo, hay un elemento que hay que tener en cuenta, las fotografías del piso. El uso de fotografías es fundamental para conseguir interesados pero estas deben de ser buenas. Al final las fotos serán la primera toma de contacto con el piso. Serán las que hagan que el inquilino se interese o siga buscando. No vale cualquier foto, consigue una buena cámara, juega con la luz, el ángulo y los elementos de la escena. Toma todas las fotos necesarias hasta obtener unas que logren reflejar el potencial de tu piso.

Investiga al inquilino

Haz una cuidadosa selección de inquilinos hasta lograr el inquilino ideal. Pide siempre avales de su solvencia económica. Pídele un nómina o un contrato de trabajo, consulta bases de datos de morosos e intenta recoger información de cómo ha sido su paso por otros pisos de alquiler. Investigar al inquilino es complicado y laborioso, es muy fácil ser engañado y caer con un inquilino insolvente. En este punto la ayuda profesional puede ser crucial, pues serán ellos quienes lo investiguen y lidien con los datos proporcionados. Estos profesionales tienen más experiencia y más herramientas para comprobar al inquilino.

Al final muchos propietarios por miedo piden avales para el alquiler o pagos extra que pueden echar atrás a los inquilinos, aunque sean los adecuados para tu hogar, por falta de seguridad y confianza. No decimos que sea malo y no lo debas hacer, pero siempre ten en cuenta a qué tipo de persona tienes delante y como ha sido el trato con ésta. No querríamos perder al inquilino ideal por agobiarlo demasiado poniendo en duda su integridad.

Crea un contrato sólido

Se riguroso con el contrato, pues, al final, es tu seguridad legal ante cualquier problema o inconveniente. El contrato debe de estar realizado bajo los estándares de la Ley de Arrendamientos Urbanos y deben de estar presentes todos los derechos y obligaciones de ambas partes por escrito. Debe de incluir todo lo pactado anteriormente con el inquilino desde las cuotas, la duración, los periodos de antelación antes de dejar el piso, etc. ¡No te olvides ningun detalle! Pasar por alto algún detalle puede provocar problemas futuros.

Seguro que quieres vender tu piso rápidamente pero no te olvides de estos consejos y uno último, tómate tu tiempo. Es un proceso complicado en el cual debes tener en cuenta muchos factores y hay que poner mucho esfuerzo. Si quieres un proceso rápido y más sencillo, lo mejor es ponerte en manos de profesionales que te puedan ayudar a conseguir tu meta. Nosotros, Iniziar Real Estate, no ponemos a tu servicio. Para cualquier duda escribenos, rellena este cuestionario o llámanos al 638 35 37 37.

Contacta con nosotros para alquiar tu piso en Salamanca:

He leído y acepto el aviso legal que describe las condiciones de privacidad.

  • La negociación con el posible comprador es el proceso que más tiempo consume, por ello, es importante conocer su motivación real de compra y saber hasta qué punto se puede llegar a un acuerdo lo antes posible. 
  • Otros retos identificados por Solvia: fijar el precio correcto, seleccionar a los potenciales compradores, visión comercial para atender a las visitas o recabar toda la documentación necesaria para la compraventa. 

Vender un inmueble no es tarea fácil. Colgar en el balcón el cartel de “se vende” no es una garantía de encontrar un comprador, y mucho menos de conseguir un trato bien hecho. Más aún si se tenemos en cuenta los numerosos desafíos que deben superarse durante todo proceso de venta, relacionados con la planificación, gestión de potenciales compradores o trámites legales, y que afectarán directamente al resultado de la transacción.

Aunque la venta de una vivienda puede realizarse de manera particular, confiar en el asesoramiento de profesionales facilita el proceso, ahorra tiempo y asegura la consecución de una operación de compraventa que satisfaga a todas las partes interesadas. Por este motivo, Solvia ha puesto en marcha la campaña “Trato bien hecho”.

El objetivo de la firma de servicios inmobiliarios es ayudar a los vendedores y a los compradores en todos los retos que se vayan presentando durante el procedimiento. Para ello, Solvia pone a su disposición un equipo de asesores personales con dilatada experiencia en el sector e información actualizada de precios y rentabilidad inmobiliaria gracias a sus herramientas Solvia Price Index y Solvia Location Intelligence. Para el proceso de selección de interesados en la adquisición, ofrecen, además, un filtro profesional de identificación de potenciales compradores con perfiles económicos concretos y necesidades determinadas.

Algunos de los desafíos a afrontar durante todo proceso de compraventa, y que Solvia incluye dentro de su plan de asesoramiento a propietarios, son los siguientes:

  • Fijar el precio de mercado correcto. Lo más común es hacer un rastreo sobre los precios de las viviendas de superficies similares que se venden en la zona. Sin embargo, cada inmueble es un mundo, y el importe también estará determinado por la distribución, instalaciones, calidades, iluminación o reformas realizadas del inmueble, así como por el tipo de edificación y preservación del edificio donde se encuentra. Habrá que saber correlacionar estos valores y no fijar precios desorbitados que ahuyenten a posibles interesados.
  • Identificar a los potenciales compradores. Para no perder tiempo, es importante detectar cuáles son los compradores que realmente quieren y pueden adquirir el inmueble. Por ello, antes de proseguir la relación con un posible interesado es recomendable saber si se encuentra en la primera etapa de búsqueda de vivienda, si cuenta con capacidad económica suficiente para la adquisición, si ya ha consultado a alguna entidad bancaria la posible concesión de una hipoteca, si tiene intención de pagar al contado, si necesita comprar en un corto periodo de tiempo, si dispone de ahorros…
  • Contar con visión comercial para captar al comprador. Una vivienda no deja de ser un producto en venta que requiere de una serie de propuestas de valor específicas que capten el interés de un comprador. El reto no solo estará en detectarlas, sino también en trabajarlas (adecuando la vivienda) y saber transmitirlas, tanto a la hora de anunciarlo (descripción, fotografías, vídeos…), como en las visitas. Algunos atractivos que pueden explotarse son: renovaciones y rehabilitaciones realizadas, eficiencia energética, dotaciones especiales, iluminación, localización y servicios cercanos, buenas relaciones con la comunidad de vecinos, disponibilidad de ascensor…
  • Saber responder a las dudas de compraventa de los interesados. Es muy común que una persona que visita lo que considera su futuro hogar realice numerosas preguntas relacionadas no solo con el estado y situación del inmueble, sino también con el proceso de compraventa (impuestos, trámites legales, cuestiones hipotecarias, etc.). Aunque no es necesario que estas últimas las conteste el vendedor, sí resultan de gran utilidad para asentar la confianza del interesado y aumentar las posibilidades de venta.
  • La negociación con el comprador. Una vez que se ha conseguido captar la atención de un posible comprador y se conoce su motivación real de compra, será necesario conocer sus expectativas para la negociación. Aportar soluciones que faciliten la decisión y contar con asesoramiento profesional y personalizado pueden marcar la diferencia entre un trato y un trato bien hecho.
  • Recabar toda la documentación necesaria para la compraventa. A la hora de formalizar el contrato de compraventa, el vendedor debe aportar, aparte de su DNI, el título de propiedad y la nota simple, el certificado de deuda pendiente, la célula de habitabilidad de la vivienda, los gastos comunitarios, los recibos de suministros del inmueble, el Certificado de Eficiencia Energética, la calificación urbanística y la Certificación de Inspección Técnica del Edificio (ITE). Todos ellos son necesarios para realizar el contrato de arras con el futuro comprador. Posteriormente, se realizará la firma de la escritura pública de la vivienda ante notario, documento que, una vez se haya facilitado en el Registro de la Propiedad, certificará el cambio de titularidad.
  • Afrontar los gastos de transacción. Vender una vivienda no es gratis. El vendedor debe hacer frente a los gastos de plusvalía estatal (IRPF) y municipal (IBI), cancelación de hipoteca y trámite de la gestoría para la cancelación de hipoteca (si los hubiese), certificado energético, así como el certificado de estar al corriente de los pagos de la comunidad.

 

En la entrevista de hoy hablamos sobre el contrato de alquiler con opción a compra con la experta en derecho inmobiliario Teresa Cabeza, socia de Life Abogados. Dividiremos la entrevista en tres partes debido a su amplio e interesante contenido.

Principales derechos y obligaciones del propietario:

¿Qué pasa si finalmente no decide vender: ¿lo puede hacer?, ¿qué compensación tendría el inquilino-comprador?

Nos encontraríamos ante un incumplimiento contractual por parte del propietario y, por tanto, conforme al artículo 1124 del Código Civil, el arrendatario-optante podrá escoger entre exigir el cumplimiento o la resolución del contrato, con el resarcimiento de daños y abono de intereses en ambos casos.

En supuesto de fallecimiento, ¿el contrato es de obligado cumplimiento para los herederos?

En general, los herederos suceden al difunto por el solo hecho de su muerte, en todos sus derechos y obligaciones, pasan a ocupar la posición jurídica en todas las relaciones jurídicas que éste hubiera establecido en vida y frente a las personas con las que contrató, salvo que el contrato se celebrase intuitu personae, con carácter personalísimo e intransmisible, en cuyo caso los herederos no estarían obligados a su cumplimiento.

Podría vender a un tercero el inmueble durante el tiempo de vigencia del contrato, siempre que se respete el acuerdo llegado entre las partes.

En la práctica, esta posibilidad es muy dudosa, puesto que ¿quién va a comprar un inmueble sabiendo que su compra se perderá si así lo decide un tercero?, ¿quién va a vender su inmueble cuando ya tiene una opción de compra y está obligado a mantener la oferta durante el plazo establecido?

Cierto que el arrendador es el dueño del inmueble, tiene todos los derechos y obligaciones sobre el mismo, pero tiene la obligación de mantener el contrato y no cederlo, alquilarlo o venderlo a terceros durante el tiempo que dure el mismo y, si decide venderlo, el derecho del arrendatario-optante es preferente al del posterior comprador.

Partimos de un contrato de alquiler de un local a 10 diez años. El inquilino podría ejercer su opción a compra en cualquier momento, pero no es lo mismo que sea en el tercero que el décimo ya que las cantidades entregadas como pago han sufrido mayor inflación (se han depreciado) y además el inmueble podría haber se revalorizado en ese tiempo. La pregunta es ¿qué tipo de cláusulas de compensación se podrían introducir para que el propietario vea corregida tanto la inflación como la fluctuación que en los precios?

La opción es una operación especulativa. El principal inconveniente es que el precio de la compraventa, fijado de antemano, no puede ser modificado, y según la evolución del sector inmobiliario, el precio de venta podría ser inferior o superior al del mercado en el momento en el momento en que se haga efectiva la compraventa.

Sólo pueden suceder dos cosas al tiempo de ejercer la opción, que el valor del inmueble haya subido, con lo que se beneficia el comprador, o que haya bajado, con lo que se beneficia el vendedor.

¿Qué supuestos hay para la cancelación del contrato o la pérdida de la opción a compra?: impago de rentas, mala utilización del inmueble, etc…

El primer contrato, de arrendamiento, se resuelve por las causas reguladas en la Ley de Arrendamientos Urbanos, entre ellas y esencialmente la falta de pago de la renta, la cesión o subarriendo no consentido, realización de obras no autorizadas o permitidas o por un mal uso del inmueble. Resuelto el contrato de arrendamiento por un incumplimiento contractual, decae automáticamente la opción de compra.

Principales derechos y obligaciones para el inquilino

¿Qué pasa si no decide ejercer el derecho a compra?

Si el arrendatario optante decide no adquirir el inmueble, perderá la prima y las rentas pagadas durante el alquiler. Ello, porque la prima, precio de la opción de compra, es una garantía de cumplimiento del contrato y no tiene la misma naturaleza que la fianza o el depósito.

Puede ceder el derecho a opción a compra a terceros: ¿Cómo se regularía este supuesto en el contrato?

Dependerá de lo que ponga el contrato. La LAU establece que el arrendatario no podrá ceder el contrato sin el consentimiento escrito del arrendador. Las previsiones en el contrato de transmisión de la opción son válidas y eficaces en los términos en los que estén redactadas, pudiendo conceder al optante plena libertar para elegir al sustituto. La pieza clave de la validez y eficacia de la cesión es que se prevea expresamente en el contrato, contando con el consentimiento expreso del arrendador-concedente.

 

¿Qué debo saber si soy inquilino?

Si te has decidido a vivir en un piso de alquiler, debes saber que puedes deducirte parte de la renta en la declaración de la Renta. La mayoría de las comunidades autónomas cuenta con una deducción del alquiler en el IRPF para premiar, especialmente a los jóvenes, discapacitados o mayores con una determinada renta.

También hay una deducción estatal pero sólo para aquellos inquilinos que firmaron un contrato de arrendamiento antes del 1 de enero de 2015. En este caso la desgravación es del 10,05% de las cantidades pagadas, siempre que la base imponible del contribuyente sea inferior a 24.020 euros.

¿En Castilla y León?

Esta comunidad también cuenta con una deducción para inquilinos jóvenes menores de 36 años. En concreto, la desgravación es del 20%, con un límite de 459 euros al año. Puede llegar al 25% de las cantidades satisfechas con el límite de 612 euros, cuando la vivienda esté en un municipio de 10,000 habitantes o menos de 3.000 si dista menos de 30 km de la capital de la provincia.

El contribuyente debe sumar una base imponible y del ahorro que no sea superior a los 18.900 euros en tributación individual (31.500 euros en la conjunta), que puede consultarse en las casillas 0435 y 0460 de las páginas 13 y 14 de la declaración que se presenta en 2019. Como viene siendo costumbre, también será necesario aportar el NIF del arrendador en la casilla 1122. SI hay un segundo arrendador, su NIF debe constar en la casilla 1125.

Hacienda castiga a los propietarios de pisos turísticos sin la reducción del 60% por el alquiler

Hasta ahora los dueños de las viviendas destinadas al alquiler vacacional disfrutaban de la reducción del 60% por el alquiler en el IRPF. Sin embargo, Hacienda y el Tribunal Económico Administrativo Central (TEAC) han resuelto que este beneficio fiscal no se aplica a los alquileres de temporada, solo a los alquileres tradicionales por no ser la vivienda habitual de los inquilinos.

Los gastos de reparación y conservación para poner la vivienda en alquiler son deducibles

En muchas ocasiones, el arrendador debe reparar y mejorar el estado de la vivienda antes de ponerla en alquiler. La Ley del IRPF permite deducir en la Renta 2018 una serie de gastos de reparación y conservación, aunque todavía no se haya alquilado la casa.

Así tributa el alquiler vacacional

Al igual que en un alquiler de larga temporada, el propietario también se puede deducir los gastos de una vivienda turística. Se puede deducir los gastos de suministros de luz, agua, gas…, los intereses y demás gastos financieros derivados de la compraventa de la casa, los gastos de reparación y conservación del inmueble o las primas abonadas por contratos de seguro.