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Hotel ONE SHOT Palacio Conde de Torrejón 09 Sevilla, por Alfaro-Manrique Atelier

Hoy conocemos el hotel boutique One Shot Palacio Conde de Torrejón 09 cuyos trabajos de interiorismo han sido realizados por el estudio Alfaro-Manrique Atelier. Desde el cual han  tenido la suerte de poder participar con el desarrollo del interiorismo en este proyecto que es un pedazo de la historia de Sevilla, para poder pasarlo por el filtro de una cadena que apuesta por la diferenciación, lo espontáneo y el mundo del arte, dando un enfoque y personalidad propia y diferente a cada hotel que tienen.

El desarrollo del proyecto de interiorismo en las habitaciones del hotel, recepción, pasillos,
corredores y umbrales así como escaleras se enfocó como un devenir de sensaciones y
texturas que el estudio querían fueran lo que dieran alma a este hotel palacio. Un contraste sutil entre la rica tradición de Sevilla y la contemporaneidad formal es la característica identificadora del Hotel One Shot Palacio Conde de Torrejón 09.

Aparte del interiorismo en las zonas mencionadas; la mayoría de piezas de mobiliario han sido diseñados por nuestro equipo Alfaro‐Manrique Atelier, así como una gran parte de las piezas de iluminación y los elementos geométricos y ornamentales de las paredes, lo que le da un poso mucho más personal y diferenciador. El cuidado del detalle que contempla desde el uso de gradación de grises en los distintos paramentos al diseño de moquetas, alfombras o puertas va transmitiendo esa transición de lo local vinculado a la tradición; a lo artístico global, que buscábamos.

Los orígenes de este antiguo palacio readecuado como hotel boutique 4 estrellas superior,
datan del siglo XVI y esa parte de memoria se convirtió en el hilo conductor del concepto del proyecto, unido a una intención contemporánea y cargada de diseño. La historia del edificio y los cambios que se han producido a lo largo del tiempo en él se reflejan en la intervención de sus espacios en los que se han utilizado materiales y soluciones de la tradición andaluza.

Dibujos con el mármol en los pavimentos, techo artesonado de madera descubierto como
lienzos flotantes para las nuevas salas, azulejos hidráulicos de colores brillantes y arcos de
ladrillo alrededor de los patios sirven de fondo para un paisaje de formas y mobiliario muy
formal, con tejidos ricos y colores intensos de rojos, naranjas, azules y verdes que dan el
contraste necesario de contemporaneidad buscado en el proyecto.

Las lámparas con identidad se vuelven parte de este juego de luces y sombras, de la claridad y la oscuridad que definen sus espacios con los contrastes típicos de la capital andaluza. En la recepción y zaguán hemos trabajado manteniendo las cerámicas originales, protegidas y que determinaban altamente el impacto inicial, enfatizando la altura de la entrada con una gran lámpara chandelier de cristal austriaco, para luego pasar a la zona de recepción, más oscura, recogida, con una compresión de alturas típica de este tipo de arquitecturas. En ella hemos trabajado con marqueterías, espejos, tanto en techos como traseras del mueble y enea, como elemento de la tradición sevillana, junto con terciopelos en las cortinas y en las butacas de Wittmann diseñadas por Jaime Hayon que junto con las piezas escultura de las mesitas auxiliares que las acompañan, diseñadas por nosotros, dan el contrapunto contemporáneo.

La presencia del mueble se ve de recepción geométrico y remarcada la fibra natural con
marquetería negra de nuevo, se ve respaldada por la lámpara constelación con esferas opales y latón y grandes espejos convexos de aumento, elemento que también reaparece en las habitaciones suite. A lo largo tanto de la propia recepción, como de los pasillos, deambulatorios y escaleras, van apareciendo luminarias de pared y de pié, que hemos desarrollado siempre con el material del latón como hilo conductor, y formas geométricas y potentes, que acompañaran a los elementos artísticos geométricos de pared también diseñados en el estudio, y a la colección de fotografía de One Shot.

En los pasillos la espectacularidad de las puertas planteadas, jugando con los tonos grises, con marcos abocinados y aldabas negras de cerrajería, su geometría y presencia, junto con de nuevo el motivo que proyectamos para la moqueta, unido a las lámparas Aspa del techo, en cerrajería blanca que desarrollamos para estos espacios, y la fluidez de las cortinas de lino en torno al patio, les dan un interesante aspecto casi teatral.

La escalera central, con su espectacular altura y artesonado repite estos elementos de
luminarias disco en latón de pared, así como las lámparas Saturno en las ventanas y las
grandes burbujas de vidrio que escogimos para el hueco central de la misma.

El hotel palacio tiene un total de 63 habitaciones, muy diferenciadas entre sí, según la parte del edificio donde están situadas, respondiendo a la tipología original. Desde las habitaciones standard, limpias, tranquilas y austeras que están abiertas al patio interior cubierto, quedando por encima de la estructura de vidrio y metal que cubre este a las grandes suites, situadas en la antigua zona de palacio, que se desarrollan bajo espectaculares techos artesonados de madera, recuperados y rehabilitados, que con sus grandes alturas forman el marco perfecto para el paisaje de cajas y elementos de mobiliario que se desarrolla bajo ellos.

Con el fin de enriquecer el proyecto y los paisajes que en él se desarrollan hemos abordado los diferentes tipos de habitaciones, 5 en total, con un mismo hilo conductor pero diferentes detalles en elementos de mobiliario, como los cabeceros o armarios, condicionados por las alturas, el espacio o la presencia o no de artesonados.

En las suites las camas son con dosel, aparecen cabeceros geométricos de madera con una
reinterpretación de mosaicos andalusís, las luminarias de cabecero, diseñadas también en el estudio, son latonadas y suspendidas, haciendo hincapié en esa verticalidad y el espacio ha permitido meter rincones formados con sofás de formas orgánicas, butacas redondeadas, o pufs, diseños todos propios del estudio, sobre alfombras con esos mismos colores y geometrías que veníamos buscando, todo sobre un fondo gris. También se pone de relevancia en la zona de palacio la presencia del mármol, desde la espiga de los baños a los armarios, muebles exentos o mesas auxiliares. Las sillas de escritorio son las Dumbo de Miniforms que juegan a contrastar con las mecedoras antiguas. Como elemento distintivo de este tipo de habitaciones y característico de nuestro estudio, aparece un galán de noche que siempre tiene un diseño diferente acorde a la personalidad de cada hotel que proyectamos. En este caso con unas formas de recuerdo clásico, al igual que el maletero, con materiales como cerrajería negra, maderas naturales oscuras y cuero.

Por el contrario en el resto de tipologías de habitación se han trabajado otro tipo de
cabeceros, textiles y con gallonados, con tejidos cálidos en los tonos intensos sevillanos, y que otorgan señorío, combinados con mesillas de mármol y madera con tres piezas, diseñadas exprofeso también para la ocasión, junto con piezas clásicas del diseño como la silla Drop de Fritz Hansen o la lámpara Atolo con otras más rompedoras como la butaca Tortuga de Sancal o la silla Collar como pieza auxiliar. Las luminarias de cabecero son diseños propios, desde las impactantes Gavinas, grandes piezas de metalistería negra que colonizan el cabecero en las habitaciones de mayor altura, a otras más recogidas, junto con las lámparas Volta de Estiluz en otra de las tipologías.

Según va transcurriendo la experiencia del cliente por el hotel, desde el zaguán de entrada a los núcleos de comunicación o habitaciones, hemos querido que fuera encontrando detalles decorativos que identifican el doble perfil de este hotel boutique, la tradición; representada por damajuanas antiguas recuperadas, grandes jarrones vidriados de tradición andaluza, y cojines con ricas texturas y estampados que recuerdan a las cerámicas de cuerda presentes en el edificio y la contemporaneidad artística mediante la presencia de los elementos geométricos diseñados en el estudio, los grandes cuadros con la obra fotográfica de diferentes artistas u otro tipo de instalaciones vinculadas a la experiencia artística.

Un hotel que refleja la riqueza formal de una ciudad como Sevilla, cubierta por la tradición del sur de la península y la modernidad en manos de un diseño contemporáneo que está en
diálogo con la historia de su entorno.