Entradas

  • Una compañía canaria oferta espacios de teletrabajo en pisos turísticos para que las empresas puedan garantizar a sus empleados lugares de trabajo seguros y cómodos

Conjugar el teletrabajo con la continuidad de un negocio en ocasiones no es tan sencillo como parece. Para cualquier empresa, en este momento es un desafío, ya que muy pocos negocios estaban preparados para afrontar con garantías la pandemia de la COVID-19 y sus consecuencias económicas.

Hay negocios que, por diversas razones, no pueden parar durante este periodo de confinamiento, y al mismo tiempo no pueden garantizar a sus empleados el teletrabajo. Y desde el punto de vista de los trabajadores, no todos tienen la libertad de teletrabajar, ya sea porque no cuentan con el equipo necesario, o porque no disponen de un espacio o entorno tranquilo y productivo. Entonces, ¿cómo conseguir mantener la actividad empresarial, con un teletrabajo realmente productivo y seguro para la salud?

Una empresa canaria ha encontrado la solución a este problema. Se trata de Spases, una compañía que ofrece a las empresas que necesitan seguir trabajando, espacios de trabajo individuales en el mismo barrio en el que vivan los empleados. Para ello se utilizan pisos turísticos de la zona. El objetivo no es otro que aumentar la productividad de los empleados, garantizando así la supervivencia del negocio, pero sin poner en riesgo la salud.

Con esta solución, los teletrabajadores evitan el caos del hogar fácilmente, ya que pueden elegir un lugar que esté cerca de su casa, donde tendrán un espacio de trabajo, una silla cómoda, una buena conexión Wifi, auto-acceso al inmueble y una máquina de café.

Según explican los responsables de esta iniciativa, con Spases “queremos apoyar a los empleados durante la crisis más importante de las últimas décadas”. La oferta de Spaces se resume en cuatro puntos básicos.

En primer lugar, un espacio, una persona: cada espacio estará a salvo de la contaminación sanitaria y respetará el confinamiento. El anfitrión lo preparará todo, y no volverá a entrar en él hasta la salida del trabajador. No habrá limpieza (a menos que se solicite) durante el alquiler.

En segundo lugar, un espacio cerca del hogar: cada espacio estará cerca de la ubicación de su empleado durante el confinamiento. No conducirán, ni tomarán el transporte público, sólo necesitarán caminar a su oficina temporal desde su casa.

En tercer lugar, una oferta de servicios simples: cada espacio tendrá un escritorio o mesa de trabajo, una silla cómoda, una buena conexión WiFi, entrada con auto-acceso y una máquina de café. El anfitrión proporcionará los suministros básicos para empezar (papel higiénico, jabón, café), pero no habrá recambios.

Y, por último, precio único por ciudad: cada espacio se usará para el mismo propósito, y tendrá el mismo precio. El precio será determinado por Spases considerando los precios normales de alquiler y las tarifas de las oficinas corporativas en el mercado. “No es el momento de hacer millones. Por ello cobraremos una comisión del 20% a los clientes (empleadores). Esto se destinará a cubrir el coste de nuestro personal (producto e ingeniería, marketing, soporte y ventas), y cualquier beneficio extra se destinará a apoyar a los administradores de las propiedades y a los anfitriones particulares.

En resumen, las principales ventajas de la solución ofertada por Spases como alternativa al teletrabajo son el precio, con tarifas similares a las de una oficina individual en el mercado actual; la seguridad, ya que garantiza que en cada espacio de trabajo solo habrá una persona en todo momento; y la proximidad a la casa del empleado para que no necesite transporte público o privado.

  • Loxone, firma de soluciones para la automatización de edificios y viviendas, explica cómo acondicionar espacios de trabajo en el hogar para un buen rendimiento laboral

Para evitar la propagación de la COVID-19, muchas empresas se aseguran de que sus empleados puedan trabajar desde sus casas. En estas circunstancias, facilitar el teletrabajo es muy importante para poder continuar dando servicio a los clientes.

Loxone, fabricante de soluciones completas para automatizar edificios y viviendas, explica cómo, con tecnología inteligente como la suya, se puede organizar de manera óptima el lugar de trabajo dentro de una vivienda. Según explican los expertos de la firma, hay dos elementos claves para obtener más productividad y bienestar: iluminación y climatización.

La iluminación

Los lugares o espacios de trabajo deben tener suficiente brillo y buenas condiciones de iluminación. Las grandes ventanas o estancias con luz natural son recomendables. Por lo general, combinamos luz natural y luz artificial para proporcionar una iluminación adecuada en la oficina en casa. Los expertos recomiendan una iluminación de al menos 500 Lux para trabajar en la oficina (medido a la altura de la mesa, aunque puede variar según la actividad).

Control de luz constante: gracias a los sensores de luminosidad integrados en los detectores de movimiento, se puede medir la cantidad de luz y así encender o atenuar la luz artificial en caso de que esté demasiado oscura. En términos técnicos, esto se llama control de luz constante. Esto se puede configurar fácilmente en el Loxone Config, el software que permite automatizar una casa o un edificio inteligente.

Iluminación circadiana: es la luz artificial basada en la luz natural del sol y que influye en el biorritmo humano. Las luminarias cambian la temperatura de color durante el día y pueden, por ejemplo, imitar el amanecer de la mañana con luz rojiza y durante el día con una mayor proporción de azul. Esto promueve la atención y la concentración y previene la fatiga.

Temperatura de color: las luminarias que pueden cambiar la temperatura de color son muy caras y apenas se utilizan en oficinas y hogares. Con los focos LED Spot RGBW de Loxone o el plafón LED RGBW de techo, se pueden crear efectos similares mezclando luz blanca cálida y luz de color sin aumentar el coste de la iluminación. Además, sus aplicaciones ofrecen su propio espectro de luz diurna, con el que se puede elegir el color de la luz, desde el azul hasta el amarillo/rojizo de la luz diurna y definir las secuencias de colores.

La climatización

El clima interior tiene un gran impacto en nuestro bienestar y rendimiento. Se recomienda una temperatura ambiente de 19 a 25 °C para el trabajo sedentario con poco esfuerzo físico. La humedad relativa en el lugar de trabajo debe ser del 40 al 70 por ciento. El control de clima Loxone aprende y sabe cuándo dar la orden al sistema de calefacción para que se alcance la temperatura ambiente en el momento deseado. Solo tienes que indicar una vez el valor deseado de la temperatura en la oficina de casa y queda almacenado.

Suministro de aire fresco: contribuye significativamente al clima interior de la sala. Si el contenido de dióxido de carbono (CO2) en el lugar de trabajo es demasiado alto (>1000 ppm), pueden aparecer síntomas como cansancio, dolor de cabeza y una disminución de la concentración. Según el estándar de la UE, un contenido de CO2 inferior a 800 representa una alta calidad de aire interior.

El Sensor Confort Tree se utiliza para determinar el momento adecuado para la ventilación en la oficina doméstica. Mide con precisión la temperatura, la humedad y el contenido de CO2 y transmite la información al MiniserverEl Sensor Confort Airel Touch y el Touch Pure también proporcionan la temperatura y la humedad ideales en el lugar de trabajo.

Ventilación básica: Para un clima óptimo en la oficina de casa, también se recomienda aumentar la ventilación básica durante nuestra presencia. El Miniserver de Loxone lo hace automáticamente: cuando se detecta la presencia en la oficina (mediante un detector de movimiento), la ventilación se regula en consecuencia.

Elementos de control en la oficina de casa

Touch Pure AirTouch Nightlight Air y Remote Air se pueden colocar fácilmente en el escritorio o mesa de trabajo como elemento de control. Aunque la Smart Home te ahorra todo el trabajo porque realiza muchas funciones automáticamente, en algunas situaciones un control variable puede ser útil. Naturalmente, la App de Loxone para tablet o smartphone también es adecuada para esto. ETouch Surface se integra perfectamente en muebles o superficies de piedra, madera, cerámica y vidrio. Esto convierte cada mesa o escritorio en un elemento de control único casi invisible.

Música para trabajar

¿Lo positivo de trabajar desde casa? La lista de reproducción. Te recomendamos una lista de reproducción del género «concentración» en Spotify, que se puede integrar en el Music Server en solo unos pocos pasos.

 

  • La regla 20-20-20 significa que cada 20 minutos debemos dejar de mirar a la pantalla del ordenador durante 20 segundos, mientras enfocamos a algún punto u objeto que se encuentre a 6 metros de distancia.
  • El teletrabajo puede conllevar trastornos como el Síndrome Visual Informático, derivados de la excesiva actividad que realizamos con nuestros ordenadores.
  • Se recomienda que los colores de la pantalla del monitor, que debe situarse a una distancia entre 50 y 60 centímetros y a una altura similar a la de los ojos o ligeramente más baja, sean siempre claros y mates y trabajar con texto negro sobre fondo blanco.
  • La utilización de videojuegos, pese a que sirven para ejercitar y ampliar las habilidades visuales y cerebrales, no debe prolongarse durante más de 15 minutos consecutivos sin descansos.

Como cada 7 de abril se celebra el día Mundial de la Salud, pero este año, debido al Covid-19, este día cobra más sentido que nunca. Esta pandemia ha puesto de relieve la importancia de adoptar medidas para prevenir no solo esta enfermedad, sino las consecuencias derivadas del confinamiento de buena parte de la población, como conservar una buena salud visual.

Según el Consejo General de Colegios de Ópticos-Optometristas (CGCOO), las personas que trabajan con ordenadores ejecutan al día entre 12.000 y 35.000 movimientos de cabeza y ojos, sus pupilas reaccionan entre 5.000 y 17.000 ocasiones y llevan a cabo entre 25.000 y 30.000 pulsaciones en el teclado. El teletrabajo puede conllevar trastornos derivados de la excesiva actividad que realizamos con nuestros ordenadores, como el Síndrome Visual Informático. Aunque se trata de un trastorno subsanable y transitorio en la mayoría de las ocasiones, puede producir reducción en el rendimiento y provocar molestias relacionadas sobre todo con la visión, los músculos cervicales, muñecas, estrés e irritabilidad. Entre los principales síntomas del Síndrome Visual Informático está la visión borrosa o doble, la fatiga ocular, fotofobia a la luz intensa, el lagrimeo, la sequedad ocular y los ojos rojos. Además de la rigidez y dolor de hombros, las molestias en el cuello, espalda, brazos, muñecas y manos, el picor e hinchazón facial, así como las cefaleas, náuseas, mareos y vértigo.

La principal recomendación de los expertos del CGCOO para evitar posibles problemas visuales es seguir la regla 20-20-20, que supone que cada 20 minutos debemos dejar de mirar a la pantalla del ordenador durante 20 segundos mientras enfocamos a algún punto u objeto que se encuentre a 6 metros de distancia. Parpadear con regularidad, utilizar un humidificador o aplicar gotas humectantes si fuera necesario, evitando calefacciones o aires acondicionados, son otras de las recomendaciones para evitar la sequedad ocular. Realizar ejercicios oculares, como cerrar los ojos con la ayuda de las palmas de las manos, pero sin presionar, o sentarse correctamente y mirar al frente para después, sin mover la cabeza, desviar la mirada todo lo posible hacia la izquierda y luego a la derecha, son medidas sencillas para conservar la salud visual. La buena utilización de las pantallas ya sean de ordenador o tabletas, es otro consejo para evitar un mal uso de estos y, por ende, padecer problemas visuales. Es importante situar el monitor a una distancia entre 50 y 60 centímetros y a una altura similar a la de los ojos o ligeramente más baja. Los colores de la pantalla han de ser siempre claros y mates, de manera que se eviten reflejos y la visión sea más cómoda, y trabajar siempre que sea posible con texto negro sobre fondo blanco. La pantalla también debe ser regulable en cuanto a brillo y contraste, para adaptarla a las condiciones del entorno. Cuanta mayor sea la resolución de la pantalla, más clara será la imagen, lo que redundará en un mayor confort visual.

La televisión es otra de las pantallas de las que estamos abusando durante este confinamiento y que puede causarnos problemas visuales. La recomendación general es no situarse a menos de 2 metros de la pantalla, pero dependerá del tamaño de esta, debiéndonos situar a 2 metros si el televisor es de 32 pulgadas, a 2,5 metros, si es de 42 pulgadas y a 3 metros si su tamaño es de 46. Durante la cuarentena es muy importante proteger la salud visual de los más pequeños. Pese a que el uso moderado de las nuevas tecnologías puede llegar a mejorar el rendimiento de tareas que exigen una determinada atención visual (coordinación ojo-mano, tiempo de reacción, identificación de objetos en movimiento…), la utilización abusiva por parte de los niños de móviles, portátiles o tablets puede provocar fatiga visual, que puede manifestarse como irritación, enrojecimiento ocular, ardor, sequedad, picor, dolor de cabeza o cansancio.

La utilización de videojuegos, pese a que sirven para ejercitar y ampliar las habilidades visuales y cerebrales, no debe prolongarse durante más de 15 minutos consecutivos sin descansos, y siempre en niños mayores de 12 años, ya que la utilización abusiva de este tipo de juegos puede ocasionar problemas de salud y hábitos sedentarios. En cuanto a los niños menores de 6 años, los expertos del CGCOO recomiendan que no vean películas y juegos en 3D, ya que el proceso de asimilar en tres dimensiones requiere que los ojos vean imágenes en dos lugares distintos al mismo tiempo, antes de que el cerebro las convierta en una sola, y a esas edades el proceso de integración binocular no está correctamente desarrollado.

Por último, el CGCOO recuerda que en condiciones normales la primera recomendación si se tiene que trabajar prolongadamente con ordenadores sería someterse a una revisión de la salud visual por un Óptico-Optometrista, pero en estos días de confinamiento tendremos que seguir las recomendaciones para evitar
problemas visuales. Además de añadir que es importante tener en cuenta que el ordenador no suele causar estos problemas, sino que su origen se encuentra en un abuso o un mal uso del mismo.

  • En España sólo el 3% de los empleados trabaja regularmente frente al 30% de Suecia y otros países de Europa
  • Desde Efficy señalan que es necesario crear equipo para evitar la sensación de exclusión social y el sentimiento de ermitaño
  • El CRM belga ofrece una serie de consejos a las empresas para proponer en práctica durante y más allá del confinamiento

La crisis del COVID-19 se ha declarado ya como una de las más grandes de los últimos 50 años. El número de infectados y fallecidos ha llevado a muchos gobiernos occidentales a decretar medidas absolutamente excepcionales y nunca vistas.

En el caso de España esto ha incluido medidas como declarar el estado de alarma, detener la economía y confinar en sus casas a millones de personas. Esta coyuntura ha obligado a muchas empresas a apostar por el teletrabajo, aunque sea de forma temporal. Sin embargo, España es uno de los países de Europa con menor predicamento de esta forma de organización laboral: sólo el 3% de los empleados teletrabaja regularmente frente a países como Suecia donde se aproxima al 30%.

En este escenario, desde Efficy, el CRM líder para todos los departamentos de la empresa y que cuenta con casi 200 empleados repartidos por distintos países de Europa y una fuerte cultura del trabajo en remoto, señalan: “En nuestro caso no ha habido ningún problema con la transición al tener ya una cultura del teletrabajo muy asentada. Contamos con los procesos y las herramientas apunto para gestionar el trabajo en remoto y han llevado a cabo varias medidas para que todos los empleados se sientan tan unidos como siempre”.

Desde el CRM belga se han lanzado a compartir algunos consejos para las empresas que se han visto obligadas a mandar a trabajar a sus empleados a casa y para todos aquellos trabajadores que quieran sacarle el máximo provecho a este método de organización y seguir siendo parte del equipo:

1.- Se organizan dos clases de yoga semanales online en la que puede participar todo el mundo. Una los martes a las 5:30 PM y otra los jueves a las 8:00 AM.

2.- Para facilitar la comunicación, se ha organizado un ‘café con el CEO’ en el que Cedric Pierrard, fundador y CEO de la empresa, charla e intercambia ideas e inquietudes tanto con compañeros, como clientes y socios acerca de cómo están gestionando esta crisis.

3.- Para mantener al equipo unido, se organizan aperitivos digitales los viernes al mediodía. Se reúnen todos los trabajadores que quieran al medio día por vídeollamada y charlan mientras toman algo, todos en sus casas.

4.- Muchas empresas que trabajan en remoto a tiempo completo organizan retiros bianuales para juntarse toda la plantilla a trabajar unos días juntos. Programarlos ahora puede ser un aliciente para crear equipo.

 

En un esfuerzo por ayudar a los trabajadores y a la población en general a combatir la propagación de COVID-19, muchas compañías han pedido a sus equipos que trabajen desde casa cuando sea posible. Esto, a priori, tiene sus ventajas no más desplazamientos diarios, no arreglarnos demasiado y tener acceso al frigorífico 24/7.

Una vez que desaparece la emoción inicial de trabajar desde casa, esta situación prolongada en el tiempo puede ser desalentadora y afectar tanto a nuestra vida personal como laboral. “La vida profesional tiende a comerse la vida personal, y en mi caso, teletrabajando durante más de tres años, he mezclado las dos mucho y he sufrido graves consecuencias en ambas”, explica Tomás Santoro, fundador de SumaCRM.

Es por ello por lo que, desde la empresa especializada en CRM para pymes y empresas, han decidido compartir los 7 principales aprendizajes de su equipo para teletrabajar y no acabar con la productividad.

  1. Un cuarto aislado. Una casa, en el fondo son ‘cuatro paredes’ por lo que, trabajar desde el salón hace que tu casa entera se convirtiera en una oficina. Esto es un grave error si hay más personas trabajando pues es un espacio en el que no se puede jugar, ni hablar, porque siempre puedes molestar al otro. Esto tiene como consecuencia que la desaparición de la ‘familia’. Es por ello que desde SumaCRM aconsejan aislar un cuarto para trabajar y prepararlo a conciencia para que se asemeje a un entorno laboral.
  2. Ducharnos según suena el despertador. Uno de los primeros errores que solemos cometer cuando empezamos a teletrabajar es aprovechar para dormir un poquito más, para hacer cosas de la casa, para ver la tele, etc. Unas interrupciones estas que matan la productividad. Es por ello por lo que es importante establecer hábitos como por ejemplo ducharnos según suena el despertador. Este puede ser un buen disparador para generarnos la rutina de volver a tener los mismos rituales que teníamos en la oficina.
  3. Teléfono dentro del cuarto. Otro de los inconvenientes que presenta el teletrabajo si no nos lo planteamos correctamente es el uso del móvil a cualquier hora y desde cualquier rincón del hogar. “Desde el salón de la casa empecé a hablar mucho más por teléfono que en la oficina. Así que mi mujer y yo nos obligamos a hablar por teléfono dentro del cuarto. Las conversaciones inmediatamente empezaron a ser menos, de menor duración y más profesionales”, explica Tomás Santoro, CEO de SumaCRM.
  4. Cuidado con atacar la nevera. Uno de los principales efectos físicos del teletrabajo es el aumento de peso al que generalmente va asociado. El truco que ofrecen estos expertos para no engordar es ‘no pasar hambre’. Es decir, lo que los nutricionistas dirían: ‘comer mucho, pero de lo que no engorda’. Santoro afirma: ‘Descubrí que cuando me vienen las ganas de comer patatas fritas, es ansiedad, así que tomo una fruta (o tortitas de maíz) y se me va la ansiedad y las ganas de comer patatas fritas’.
  5. Limpiar en el instante. Teletrabajando la casa se suele ensuciar más y mucho más rápido. La regla de limpiar y recoger después de los desayunos/comidas/cenas no suele funcionar. El hogar se vuelve a ensuciar enseguida y la vida familiar se resiente mucho porque siempre hay alguien que recoge más. Es por ello por lo que aplicar la máxima de que, si vemos algo sucio, debemos limpiarlo en ese mismo momento funciona. Sorprendentemente nos daremos cuenta de que así dedicaremos menos tiempo a limpiar.
  6. Aprender a pedir perdón. La convivencia familiar y el teletrabajo es muy complicada. Sabiendo por adelantado que van a surgir roces, la gran mayoría de las veces intentamos pedir perdón al instante.
  7. La positividad es nuestra mejor arma. Y como la fastidiamos más que antes, también nos culpábamos más que antes y se empezaba a ver todo un poco más negro. Pero como digo, con teletrabajo, es normal que haya más roces. Así que empezamos a forzar un poquito más la positividad, para así generarnos el hábito y que en nuestra casa haya energía positiva 🙂

¿QUÉ MÁS APRENDIZAJES PODEMOS APRENDER DE TELETRABAJAR?

El resto de los aprendizajes, según SumaCRM, son los mismos que en la oficina. Durante el trabajo hacer dailys, retrospectivas, trabajar con las herramientas adecuadas, intentar mirar lo mínimo WhatsApp y redes sociales. Mientras que después del trabajo, debemos hacer deporte, llamar a amigos y familia y no trabajar el fin de semana o, al menos, intentarlo…

Actiu, empresa española de creación de espacios de trabajo, cuyo origen se vincula precisamente con el home office a través del mueble para el ordenador personal, viene desarrollando en base a su experiencia un decálogo para crear un entorno laboral dentro del hogar óptimo y confortable.

Un perfecto home office debe seguir estas pautas.

1.- Buscar el lugar idóneo. Con indiferencia del horario en el que se vaya a desarrollar la labor profesional, es preferible que el espacio escogido esté lejos de televisores y zonas de tránsito, para evitar distracciones e interrupciones.

2.- Tener en cuenta el nivel de luz natural y procurarse una buena fuente de luz artificial. La luz es un elemento fundamental de productividad y satisfacción laboral. Cuidar de este aspecto potencia el bienestar, aumenta la creatividad y facilita el desarrollo de las tareas de forma más ágil y eficaz.

3.- Mobiliario ergonómico y versátil. Una buena mesa y una silla operativa son imprescindibles. En el caso de la mesa además de las dimensiones correctas en función del trabajo a realizar, es importante que cuente con aperturas para el paso de cables. Pueden ser elevables, una tendencia del momento, para poder alternar el trabajo sentado y de pie, generando una buena capacidad de movimiento. También abatibles y fácilmente desplazables. En cuanto a la silla, debe tener un diseño que se adapte a las necesidades posturales y fisiológicas del cuerpo humano ya que es conveniente que cualquier puesto de trabajo en el hogar mantenga las mismas garantías de ergonomía, bienestar y funcionalidad que en las oficinas.

4.- Almacenaje de documentos. El orden es fundamental para los espacios de teletrabajo. La incorporación de elementos que permitan la custodia y clasificación del material de forma sencilla e invisible es un elemento clave en todos los entornos home office.

5.- Soluciones para reuniones por videoconferencia y trabajo colaborativo. La tendencia es la utilización de mesas con formas orgánicas que faciliten las videoconferencias y la comunicación en caso de visita. Asimismo, también es conveniente disponer de una plataforma en la nube para poder trabajar en entornos digitales de colaboración que posibiliten gestionar los recursos en remoto sin necesidad del presentismo.

6.- Creación de un pequeño espacio de lectura y relax. Es el denominado softseating, para conseguir un entorno de paz y cambiar nuestra mente, ya que se ha comprobado que las personas son más productivas e imaginativas si incorporar momentos de relax en su actividad laboral. Es imprescindible hacer un uso también adecuado del color, a través de tonos que incorporen propiedades saludables y añadan confort. Mientras tonos como el verde, el azul y el amarillo fomentan el bienestar y la creatividad; el uso de colores vivos, como el rojo o el naranja debe hacerse con prudencia, sobre elementos puntuales que se quiera destacar.

7.- Separar el espacio del resto del hogar. Bien por una puerta o utilizando paneles fonoabsorbentes que consigan aislar esta área de trabajo y favorecer la concentración, incluso cuando se produzca en momentos espontáneos de bullicio en el hogar familiar.

8.- Compromiso con el medioambiente. El home office debe preocuparse en la medida de los posible por el planeta. Por ello, es conveniente incorporar materiales que sean reciclables, evitar plásticos y conseguir que todo el material utilizado papel, tóner, etc. puedan ser depositados en los contenedores correctos, para su eliminación del hogar de manera eficaz. Así mismo, se deben incorporar luces led para evitar consumos eléctricos desmesurados y apagar todos los equipos para evitar gastar energía de manera innecesaria, cuando no estemos en nuestro home office.

9.- Libre de formaldehídos. La salud es importante y especialmente en el hogar. En el diseño de los nuevos espacios de trabajo en casa, la utilización de materiales libres de formaldehídos es una tendencia clara y posible. Es un compuesto químico que aumenta el riesgo de padecer ciertas enfermedades.  Hay por tanto que conseguir un entorno reducido en formaldehídos para promover no solo la productividad, sino el bienestar.

10.- No perder la relación con los compañeros. Fomentar la relación entre empleados debe ser una máxima y por ello, la incorporación de herramientas de relación es algo fundamental. La tendencia es la creación de formatos de videoconferencia entre compañeros, ya que es una manera de evitar la soledad, potenciando de esta manera la interrelación y la felicidad.