Entradas

  • Expertos de Steelcase reivindican los espacios flexibles que permitan elegir dónde trabajar en cada momento del día. Conseguir espacios resilientes adaptados a las necesidades de las organizaciones y equipos de trabajo será el gran desafío para las organizaciones, especialmente tras el cambio que ha traído consigo la COVID-19 en los flujos de socialización.
  • El diseño de las oficinas, una de las claves para garantizar entornos seguros que protejan a los trabajadores en esta paulatina vuelta a la normalidad laboral en 2021.

Según el INE, 3 millones de personas tuvieron que cesar el trabajo presencial de manera repentina, y pasar a trabajar en remoto durante la época de pandemia COVID-19 más dura, coincidiendo con el confinamiento en España. Hasta entonces, el teletrabajo no había tenido una gran implantación en España y las empresas improvisaron su adaptación a esta nueva forma. La actividad laboral desde casa demostró su gran utilidad y se reveló como una herramienta para la ansiada flexibilización y conciliación en nuestro país. Sin embargo, también ha destapado carencias que repercuten en el bienestar de los equipos y en la productividad de las organizaciones.

Las razones son claras. La oficina es uno de los puntos clave de la socialización de las personas y esto tiene unos beneficios conocidos para las empresas: el sentimiento de pertenencia al grupo aumenta el bienestar y el compromiso de los trabajadores. En el corto plazo, el trabajo desde casa puede ser suficiente para la continuidad de la actividad, pero a la larga, las organizaciones tienen muy complicada su supervivencia sin estos factores.

Las compañías líderes están incorporando esta perspectiva, entendiendo el espacio de trabajo como una de las herramientas críticas para seguir siendo competitivas. Es la palanca que fomenta la innovación y el crecimiento que solo se puede lograr cuando las personas trabajan juntas de manera efectiva, elevando su creatividad al máximo. Y los empleados coindicen: según una encuesta realizada por Gensler Research Institute en Estados Unidos y recogida por Steelcase, alrededor de un 90% de los trabajadores quiere volver a trabajar en una oficina.

Así lo revelan las investigaciones de Steelcase, compañía líder en la consultoría de espacios: “Las empresas tienen que tomar conciencia de que sus espacios de trabajo representan un activo esencial para su productividad, son el corazón de toda organización. Por ello, es necesario reinterpretarlos para convertirlos en espacios de cambio y de punto de encuentro de la creatividad y productividad”, asegura Alejandro Pociña, presidente de Steelcase Iberia.

El futuro del trabajo: flexibilidad para ser más productivos

El fin del trabajo en remoto, de manera generalizada, aún está por llegar. No está claro cuándo ni cómo se producirá, ni bajo qué medidas o protocolos concretos. Lo que sí es seguro es que el modelo de actividad presencial de las compañías deberá evolucionar hacia algo distinto del pasado.

En el largo plazo, las necesidades de las empresas pasan por reinventar los espacios de trabajo. La densidad de la oficina ya no será la prioridad, sino la capacidad de adaptarse fácilmente a posibles cambios económicos, climáticos o sanitario. Esto comienza por entender bien qué tipo de edificio hace falta, analizar sus instalaciones, y luego diseñarlo y acondicionarlo de manera que ayude a las personas a desarrollar todo su potencial creativo. Espacios que se expanden y se contraen, que ayudan a crear comunidad y promueven un sentido de pertenencia.

“Si el espacio de trabajo no se diseña pensando en las nuevas necesidades de la era post-Covid y en las personas que trabajan en él, respondiendo a sus necesidades de bienestar físico, emocional y cognitivo, entonces no cumplirá con su papel de contribuir a generar esas relaciones interpersonales que tanto estamos echando de menos en estos momentos ni servirá para garantizar la calidad del trabajo de nuestros empleados y colaboradores”, advierte el presidente de Steelcase Iberia.

Las ‘4P de la Productividad’ para volver a la oficina en 2021

Con todo, siguiendo las recomendaciones de los distintos expertos de Steelcase, los principios de diseño para este tipo de espacios se basan en 4 claves en torno al concepto productivity spaces, sobre el que pivota la compañía:

  • Proximidad: La proximidad persona-tecnología es fundamental para conseguir la incorporación de participantes remotos y la proximidad persona-espacio se basa en ofrecer una variedad de espacios que aporte la elección y control necesarios a lo largo del día.
  • Privacidad: Todas las formas de privacidad (acústica, visual, territorial e informativa) contribuyen a crear una sensación de comodidad y seguridad psicológica, ayudando a las personas a sentirse cómodas y libres para compartir ideas y exponer sus trabajos.
  • Posturas: Facilitar la adopción de varios tipos de posturas permite la realización de distintos modos de trabajo de manera más efectiva y contribuye a la salud y el bienestar.
  • Personalidad: Los espacios flexibles ayudan a configurar el tono de la marca y la cultura de una organización. Esa conexión con la identidad es un atractivo para los trabajadores.

La crisis suscitada por la pandemia ha provocado una serie de cambios sustanciales en todos los sectores y más aún, si cabe, en el sector inmobiliario. Este sector ha tenido que adaptarse al teletrabajo, a fomentar y a aprovechar las plataformas y recursos virtuales y a hacer un uso estratégico de las redes sociales e Internet. Un sector poco acostumbrado a los cambios ha tenido que reinventarse y dar el salto tecnológico.

La crisis originada por el coronavirus ha supuesto toda una transformación en el sector inmobiliario. El confinamiento, las medidas de seguridad decretadas, el incremento notable de la búsqueda de piso por Internet, la “nueva normalidad”… todo ha provocado que las estrategias de marketing de las empresas del sector inmobiliario cambien y se adapten. Desde Sooprema, compañía de desarrollo de software inmobiliario, analiza cuáles son las nuevas tendencias en marketing inmobiliario que ha traído consigo la era post-COVID.

Digitalización real

La pandemia ha demostrado que la digitalización ya no es una opción, es clave. La apuesta por la tecnología se ha definido como una necesidad y la crisis ha impulsado la transformación digital del sector en la que se estaba trabajando desde hace tiempo. “La utilización de herramientas tecnológicas que faciliten la gestión del día a día de una inmobiliaria así como disponer de una página web de calidad y efectiva, es más primordial que nunca” analiza Carlos Aspas, CEO de Sooprema. La pandemia ha hecho que se asimile que los canales digitales son totalmente necesarios. En este sentido, Aspas alerta de que todavía hay muchas empresas del sector no cuentan con una web actualizada, usable e intuitiva y que es un aspecto que deberían cambiar con el fin de mantenerse en el mercado con opciones reales de éxito.

Social Selling

Se ha demostrado que la técnica del “Social Selling” aumenta en un 20% las ventas en el sector inmobiliario. El “Social Selling” consiste en atraer nuevos clientes inmobiliarios por medio de las redes sociales con el objetivo de poder vender o alquilar más inmuebles. La técnica consiste en vender la imagen de la inmobiliaria y sus servicios de una forma que sea lo menos intrusiva posible. En este sentido es clave crear un perfil inmobiliario que capte la atención, generar autoridad y vender sin ser intrusivo.

Branding inmobiliario

Una de las principales tendencias que han venido para quedarse es el branding inmobiliario. El branding es muy útil para construirle una reputación a la inmobiliaria. Ayuda a diferenciarse de la competencia sin tener que reducir los precios para conseguirlo, además, también es muy útil para generar confianza y seguridad, lo que te ayuda a aumentar tus ventas. Por lo tanto, se trata de una pieza clave del marketing inmobiliario.

  • Septiembre de 2020 estará condicionado por una vuelta al trabajo atípica protagonizada por el aumento del teletrabajo para frenar el rebrote de la pandemia, lo que supondría un aumento de los recibos para este mes.
  • Solo el aire acondicionado podría alcanzar un gasto de 36 euros al mes si finalmente se trabaja desde casa.
  • Desenchufar electrodomésticos que no se usan a diario y vigilar el consumo energético de las segundas residencias, entre los consejos que ha elaborado UCI para ahorrar al máximo en las facturas del fin del verano.

Tras finalizar unas vacaciones de verano extrañas por la actual pandemia de COVID-19, la mayoría de los españoles regresan a sus hogares con nuevas incertidumbres que se suman a las habituales en esta época del año. ¿Cómo será este año la temida cuesta de septiembre teniendo en cuenta la actual situación? ¿Se volverá al teletrabajo? ¿Habrá un nuevo confinamiento? ¿Qué sucederá con los colegios?

Una parte importante de esta vuelta a la rutina se da a la hora de pagar todas las facturas y recibos después de dejar el hogar durante semanas sin consumo eléctrico, de agua o de Internet. Solo la factura eléctrica de septiembre de 2019 alcanzó los 56 euros de media por hogar, según el simulador de la factura de la electricidad de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC). Es muy probable que esta cifra aumente en septiembre de este año debido a un posible nuevo confinamiento y a la vuelta al teletrabajo que muchas empresas plantean para reducir los rebrotes del coronavirus.

Teniendo en cuenta esta situación, desde UCI, Unión de Créditos Inmobiliarios, entidad experta en financiación de la vivienda, han elaborado una serie de consejos para que los españoles puedan ahorrar al máximo en sus facturas tras el fin de las vacaciones estivales:

1. Teletrabajo: inmersos en una ola de rebrotes de COVID-19 que hace que el número de afectados aumente de forma alarmante, muchas de las empresas que pensaban volver a sus oficinas en septiembre se lo han pensado dos veces y han decidido aplicar de nuevo el teletrabajo para la vuelta de vacaciones. Esto supone un aumento del gasto energético del hogar, al pasar muchas más horas de lo normal en casa. De hecho, la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) cifró un crecimiento del consumo eléctrico en las viviendas de un 28% solo el pasado abril, lo que se tradujo en un aumento de la factura mensual en 10 euros. Por ello, es aconsejable revisar todos los aparatos y electrodomésticos que consuman mucha energía y desenchufar los que no se necesiten para el trabajo.

2. El aire acondicionado, solo lo imprescindible: septiembre sigue siendo un mes de altas temperaturas en el que todavía contamos con los aparatos de aire acondicionado como grandes aliados. Sin embargo, hay que tener en cuenta que estas máquinas consumen mucha energía (aproximadamente 0,15€ la hora). Además, el teletrabajo aumentará el tiempo medio que activamos el aire acondicionado al día de cinco a ocho horas, según un informe de Selectra. Esto supondría un gasto aproximado de 1,2€ por jornada de teletrabajo y de 36 euros al mes.

3. Adiós al consumo fantasma: la mayoría de los aparatos y electrodomésticos que se encuentran en una vivienda consumen electricidad mientras están enchufados y apagados, lo que permite un encendido más rápido cuando queremos utilizarlos. Este modo ‘stand-by’ es fácilmente reconocible por el pequeño piloto rojo que se encuentra en televisores y cafeteras, el cual indica que el electrodoméstico está consumiendo energía pese a estar apagado. Pero muchos otros aparatos, como los cargadores de móvil u ordenador, no cuentan con este piloto, por lo que su gasto al estar enchufado nos pasa desapercibido. Este consumo fantasma puede suponer entre un 10 y un 20% de la factura mensual de electricidad, según la Universidad de Berkeley (California), un gasto que se evita fácilmente desconectando aquellos aparatos que no se utilizan de forma continuada.

4. Buen uso del ordenador: según datos de IDAE, (Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía), hay que prestar especial atención a los ordenadores porque suponen un 7,4% del consumo de energía en los hogares, que podría elevarse considerablemente si todos los miembros de una familia trabajan o estudian desde casa en las próximas semanas. Para reducir este gasto, es recomendable seguir trucos fáciles como bajar la iluminación de la pantalla, no utilizar salvapantallas, evitar el modo standby y apagar dispositivos conectados como el escáner, impresora o altavoces si no se están utilizando.

5. Cuidado con las segundas residencias: tener una segunda residencia para pasar el verano es casi una tradición en España. Según el V Estudio Casaktua, un 25% de los propietarios españoles de vivienda cuenta con al menos un segundo hogar dentro de nuestro país. Dentro de este porcentaje, el 51% destina este inmueble para su propio disfrute en las épocas de vacaciones, lo que no suele ser más de un par de veces al año. Pero ¿qué pasa el resto del año? Normalmente la casa se queda vacía, pero consumiendo energía, lo que a fin de cuentas supone una segunda factura de la luz que pagar cada mes. Lo mejor para ahorrar en este sentido es buscar tarifas en el mercado que se adapten al perfil de consumo de las segundas residencias o cortar el suministro eléctrico, siempre y cuando compense el precio de volver a darse de alta.

6. Ahorra en tu factura del agua: un español consume al día unos 132 litros de agua, de acuerdo con los datos de la última Encuesta sobre el Suministro y Saneamiento del Agua del INE. Puede parecer una cantidad exagerada, pero las cuentas salen si se suman las veces que nos duchamos (de 35 a 70 litros) o tiramos de la cadena (10 litros), entre otras acciones. Además, se trata de un consumo que puede aumentar en septiembre, al tratarse todavía de un mes caluroso en el que necesitamos hidratarnos más. Ante esta situación lo ideal son los pequeños gestos: cargar al máximo la lavadora y el lavavajillas, usar economizadores de agua para la salida de los grifos, ducharse en vez de bañarse…

  • La actividad del mercado inmobiliario ha ido mostrando una reactivación positiva, aunque las cifras se sitúan lejos en la variación interanual.
  • Entre las tendencias que marcarán la búsqueda de vivienda: búsquedas claramente diferenciadas según el target, interés por las segundas residencias, aumento del interés inversor por mejores condiciones de financiación, mayor tiempo de negociación y toma de decisiones, más espacio por el teletrabajo, etc.

Tras el parón que vivió el sector inmobiliario durante la época de confinamiento, la actividad se ha ido recuperando poco a poco. Si se compara, por ejemplo, el mes de abril del 2020, en el que la compraventa de vivienda se situó en 14.459 transacciones, según los datos ofrecidos por el Consejo General del Notariado, con los datos de mayo (25.483) o junio (36.319), se ve de forma evidente una reactivación positiva del mercado con cifras más moderadas en los últimos meses. Si bien es cierto que desde inicios del 2020 las cifras de compraventa de vivienda registradas han sido inferiores a las del año pasado, en variación interanual, es importante destacar que los datos que se registran desde el comienzo de la desescalada se dirigen hacia la recuperación.

Pero ¿cómo será la demanda del mercado inmobiliario tras el verano? Los expertos de Instituto de Valoraciones han analizado la actividad del sector arrojando algunas pistas sobre cómo podría presentarse el comportamiento de la demanda de vivienda tras el verano y los factores que podrían impactar en la actividad del sector:

· Nuevas tendencias en las búsquedas según el target. Los jóvenes posiblemente seguirán prefiriendo el centro de las grandes urbes por facilidades de comunicación, de ocio y cercanía con su entorno. Por el contrario, las familias se decantarán por las viviendas unifamiliares en el extrarradio de las ciudades debido a su oferta de estancias más amplias, con espacios exteriores y entornos naturales.

· El interés inversor podría aumentar para evitar posibles subidas de impuestos y beneficiarse de la mejora en las condiciones de financiación. Ante una posible futura subida de impuestos que pueda perjudicar la rentabilidad de las inversiones, se podría pensar que aquellos que tengan la capacidad económica para invertir ahora, lo harán de cara a evitar pagar más impuestos en el futuro. Otro motivo sería el de beneficiarse de unas condiciones de financiación más atractivas marcadas por la tendencia negativa del Euribor y el interés del sector financiero por aumentar el número de operaciones y la mejora de sus márgenes.

· Interés por las segundas residencias en zonas costeras y rurales que garanticen un lugar de “escape” y con actividades de ocio durante todo el año. Durante esta temporada estival, un 27,8% de las personas que tienen pensado irse de vacaciones, piensan utilizar su segunda vivienda, así lo reflejan los datos ofrecidos por el Barómetro de junio 2020 del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS). Estas residencias se presentan como la opción ideal para disfrutar de las vacaciones o del tiempo libre en una vivienda propia y cómoda que ofrezca espacios amplios y exteriores, garantizando el lugar perfecto donde relajarse, o incluso, teletrabajar. Prueba de ello es lo ocurrido en los municipios de Jaca y La Taha en las provincias de Huesca y Granada. En el primero de ellos, según fuentes municipales, aseguran que desde que terminó el estado de alarma muchos propietarios de segundas residencias han vuelto, mientras que La Taha, un pequeño municipio de 900 habitantes empadronados y 500 residentes, se ha llegado a multiplicar por cinco, superando cifras de años anteriores, según han informado fuentes municipales al diario ahora Granada.

· Necesidad de más habitaciones en la vivienda habitual por el teletrabajo a largo plazo. Muchas empresas han anunciado sus planes de permitir teletrabajar a los profesionales de forma permanente o parcial, y con ello, ha surgido la necesidad de contar en las viviendas con habitaciones o zonas especiales que se puedan habilitar como oficina o estudio. Tras varios meses trabajando en casa, cobra auge la importancia de separar la vida laboral con la personal y para ello, una solución es separar, en el hogar, el lugar de trabajo con el lugar de descanso. Así, las habitaciones “extra” se presentan también como una nueva demanda entre los que buscan vivienda tras el confinamiento.

· Mayor tiempo de negociación y en la toma de decisión a la hora de adquirir una vivienda. Debido a los meses de confinamiento, muchos de los potenciales compradores de vivienda se han dado cuenta de que su hogar actual no es tan cómodo o agradable como pensaban y han detectado necesidades que antes no tenían. Ello ha condicionado su proceso de búsqueda y ha dado lugar a una demanda más exigente, en la que los compradores cuentan con una definición del producto buscado más sólida y rígida. Esto, sumado a una incertidumbre económica y laboral, prolonga en el tiempo el período de búsqueda y cierre de la operación.

· Más alquiler tradicional frente al alquiler turístico. En los últimos meses se ha visto ya como muchos de los pisos que originalmente se dedicaban al alquiler turístico se han pasado al alquiler tradicional, buscando, sus propietarios, alternativas para generar rentabilidad. Según el portal inmobiliario Vitrio, desde que se decretó el estado de alarma hasta la actualidad, en torno al 20% del total de los alojamientos turísticos en alquiler se ha trasladado al alquiler tradicional, donde la rentabilidad bruta en el último trimestre de 2020 en el conjunto del territorio nacional ha sido de 3,7% según los datos publicados por el Banco de España.

  • Después de meses trabajando separados, los trabajadores afirman que el principal motivo por el que quieren volver a la oficina es poder estar con otras personas, socializar y colaborar de una forma que no es posible lograr mediante el trabajo remoto.
  • Aunque el trabajo remoto se ha implantado con éxito, echamos de menos la experiencia humana propia de trabajar unos con otros, cara a cara, en espacios diseñados especialmente para estimular la creatividad, la agilidad y la innovación que las organizaciones necesitan para ser realmente productivas y crecer.

Más de tres millones de españoles trabajaron desde su hogar durante el confinamiento. Es uno de los datos más significativos que desvela la última encuesta de población activa (EPA) de julio y demuestra la magnitud de un fenómeno que hasta ahora no había tenido una gran implantación en España, pero que se vio precipitado por la crisis sanitaria. Ante el momento de emergencia, las empresas se apresuraron a adaptarse al modelo de trabajo en remoto de manera improvisada.

Con la llegada de la nueva normalidad, la desescalada ha traído consigo el retorno de los empleados a sus espacios de trabajo de manera ordenada y paulatina, lo que ha significado una vuelta cuidadosamente organizada. En este contexto, y con un número cada vez mayor de empresas planificando el retorno de sus trabajadores a la vuelta del verano, algunos se preguntan: “Si el teletrabajo funciona, ¿por qué volver a la oficina?

Otra de las cuestiones que ha desvelado el confinamiento es la importancia de los espacios de trabajo que ofrecen las oficinas y su papel esencial como punto de encuentro de las organizaciones. Según una encuesta realizada por Gensler Research Institute en Estados Unidos y recogida por Steelcase, alrededor de un 90% de los trabajadores quiere volver a trabajar en una oficina. ¿A qué se debe este punto de inflexión?

El trabajo remoto ha demostrado ser de gran utilidad durante el confinamiento y es, sin duda, una herramienta a tener en cuenta en la ansiada flexibilización y conciliación del trabajo en España. Sin embargo, la actividad laboral desde casa también ha demostrado muchas carencias cuando se produce para todos y durante un tiempo prolongado, unas carencias que repercuten en el bienestar de los equipos y la productividad de las organizaciones. Así, Steelcase, como empresa de referencia en la consultoría de espacios, lleva meses investigando qué repercusiones tiene el teletrabajo generalizado con el objetivo de ofrecer las claves de la vuelta a la oficina en la nueva normalidad y su papel futuro.

Según Alejandro Pociña, presidente de Steelcase Iberia, “las empresas tienen que tomar conciencia de que sus oficinas representan un activo esencial para su productividad. Son el corazón de toda organización”. Afirma además que “juntos somos mejores. Reunirse en el espacio de trabajo para socializar y colaborar pasará a ser el principal objetivo de la oficina”. “Ahora nos esforzamos por alcanzar el equilibrio entre la necesidad de contar con espacios atractivos y la necesidad de seguridad” añade Pociña.

Las relaciones sociales generan confianza y lazos sólidos

La oficina es uno de los puntos clave de la socialización de las personas y esto tiene unos beneficios conocidos para las empresas: el sentimiento de pertenencia al grupo aumenta el bienestar y el compromiso de los trabajadores. En el corto plazo, el trabajo desde casa puede ser suficiente para la continuidad de la actividad, pero a la larga, las investigaciones de Steelcase apuntan a que las organizaciones tienen muy complicada su supervivencia sin estos factores.

Para que la vuelta a la oficina funcione es esencial que se produzca de manera ordenada y extremando las medidas de protección y seguridad. Lo más importante, según Alejandro Pociña, “es la flexibilidad y la racionalización de los espacios en función de la actividad. Hay tareas más mecánicas que se pueden desempeñar desde casa sin problema y otras más creativas que requieren de la presencia física. En la nueva normalidad tenemos que aprender y adaptarnos a un modelo mucho más flexible.

Juntos somos mejores: el futuro de los espacios de trabajo

Las organizaciones líderes valoran las oficinas como una de las herramientas críticas para seguir siendo competitivas. Son la palanca que fomenta la innovación propulsando el crecimiento que solo se puede lograr cuando las personas trabajan juntas de manera efectiva, cara a cara, para hacer el trabajo más creativo. Los trabajadores deben tener la certeza de que es seguro volver y estar motivados para regresar a un entorno atractivo que garantice su bienestar físico, cognitivo y emocional, un lugar donde deseen estar y no donde se sientan obligados a estar. Un lugar que satisfaga su necesidad humana innata de relacionarse generando un sentido de propósito compartido y de comunidad. Un lugar en el que disfruten trabajar. Porque juntos somos mejores.

  • La vivienda ha dejado de ser un lugar donde solo descansar pasando a ser el epicentro de muchas de las actividades diarias, como formarse online o teletrabajar, y eso ha generado nuevas demandas a la hora de buscar un inmueble.

  • La capacidad de negociación, la búsqueda de una alternativa donde pasar las vacaciones, o la posibilidad de generar rentabilidad, hacen de este momento un período ideal para adquirir este tipo de viviendas.

Si anteriormente el concepto de la vivienda, sobre todo en las grandes urbes, era un lugar al que llegar al final del día a descansar, en los últimos meses se ha convertido en un espacio en el que se pasa más tiempo debido al nuevo estilo de vida impuesto a consecuencia de la pandemia. Ante esta situación, las segundas residencias, que suelen ser viviendas más amplias, ubicadas en zonas con menor densidad de población, e incluso, con jardines, piscinas o terrazas, se presentan como una opción ideal para aquellos que ahora se interesan por un lugar alternativo tanto para descansar como trabajar a distancia.

Tal es la importancia de este tipo de residencias en España que, en 2019, una cuarta parte del parque de viviendas a nivel nacional correspondía a segundas residencias, tal y como refleja la estimación del Parque de Viviendas del Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana. Datos como este demuestran que este tipo de inmueble es considerado un activo inmobiliario común, especialmente entre las familias que buscan comodidad, flexibilidad o un lugar asegurado para desconectar de la rutina.

La situación actual del mercado y los nuevos intereses en la demanda de viviendas hacen de este verano un momento ideal para adquirir una casa de este tipo. Ante esta situación, los expertos de Solvia apuntan 5 razones por las que comprar una segunda vivienda este verano puede suponer una gran oportunidad, tanto a corto como a largo plazo:

Descanso y vacaciones aseguradas. El verano de 2020 está siendo muy distinto a los años anteriores. Menos turismo internacional, mayor desconfianza por parte de los viajeros a la hora de realizar desplazamientos y la incertidumbre económica son algunos de los factores que están influyendo en la temporada estival. Así, la compra de una segunda residencia en la que poder disfrutar de las vacaciones de verano, y de cara a futuro, en un entorno propio, seguro y cómodo se presenta como una buena opción actualmente. En este sentido, la segunda residencia ofrece un cambio de aires respecto a la vivienda habitual y un entorno en el que los propietarios son los responsables de garantizar las medidas de seguridad pertinentes.

Buenas oportunidades y más capacidad de negociación. Tras unos meses en los que el sector inmobiliario sufrió una ralentización de su actividad con motivo de la crisis sanitaria, surgen nuevas oportunidades ya que algunos vendedores han optado por desprenderse de inmuebles para conseguir mayor liquidez o al cambiar su interés por determinados activos. Esta práctica será beneficiosa para los compradores, ya que tendrán más margen de negociación para adquirir inmuebles a precios más asequibles.

Una apuesta de inversión que puede generar rentabilidad. Comprar una segunda vivienda que ofrezca un cambio de aires y un lugar agradable donde pasar las vacaciones, o incluso donde teletrabajar, puede derivar a medio-largo plazo en un aumento de la rentabilidad en caso de alquiler o revalorización del inmueble. A pesar de la llegada de la pandemia, el arrendamiento sigue siendo una buena opción de rentabilidad. Según los Indicadores del Mercado de la Vivienda ofrecidos por el Banco de España, el rendimiento bruto por alquiler en el segundo trimestre del 2020 -tras la llegada de la pandemia- fue del 3,7%; el mismo valor que el trimestre anterior y solo dos décimas porcentuales por debajo del mismo periodo de 2019 (3,9%). Además, hay que tener en cuenta la aceleración que la COVID-19 ha producido en la digitalización y el trabajo en remoto. Un hecho que hace que muchos se planteen vivir de forma ‘permanente’ en zonas menos pobladas, aumentando así la demanda del alquiler en esas zonas.

Atención personalizada y más tiempo para tomar decisiones. Los meses de vacaciones se presentan como un período de tiempo libre ideal para que los interesados puedan explorar el mercado y visitar los inmuebles. Se trata de un momento en el que tanto las agencias inmobiliarias como los propios vendedores y clientes disponen de más tiempo y flexibilidad, lo que implica una atención personalizada y la posibilidad de tomar decisiones de manera más meditada.

 La bajada del euríbor, un factor que podría beneficiar las compras: el euríbor ha tenido una evolución muy volátil, con subidas y bajadas, desde el inicio de 2020. No obstante, según los últimos datos registrados, este indicador descendió en junio hasta el -0,14% y todo apunta a que en julio marque un nuevo descenso. De confirmarse esta tendencia y continuar en el tiempo, los compradores interesados podrían beneficiarse de mejores condiciones a la hora de solicitar una hipoteca pudiendo obtener tipos de interés variable más atractivos.

  • Este tipo de inmuebles, por su antigüedad, suelen presentar grandes deficiencias en cuanto a confort, habitabilidad, accesibilidad, consumo de energía o seguridad estructural.
  • Para adaptarlas a las necesidades actuales, la mejor opción es la rehabilitación sostenible, tanto por las ayudas económicas que ofrecen las administraciones públicas, como por sus ventajas: menor demanda energética, mayor durabilidad o incremento del confort.
  • Principales intervenciones: mejorar el aislamiento térmico, sustituir las ventanas por otras más eficientes, eliminar las pinturas plásticas y apostar las naturales no tóxicas o apostar por el acondicionamiento acústico, entre otras.

El auge del teletrabajo está incrementando el interés por disponer de un inmueble en municipios rurales bien comunicados o cercanos a grandes urbes. Una vez perdido el miedo por parte de las empresas de permitir a sus empleados trabajar el remoto, los profesionales del sector inmobiliario ya están percibiendo un aumento de búsquedas en estas ubicaciones alejadas del ruido y la masificación por la posibilidad que ofrecen de poder adquirir una vivienda unifamiliar que cumpla todas las preferencias habitacionales surgidas a raíz del COVID- 19(zonas espaciosas, espacios exteriores, varias habitaciones, luminosidad, tranquilidad, etc.), a precios muy asequibles.  

Este tipo de inmuebles, sin embargo, por su antigüedad, suelen presentar grandes deficiencias en cuanto a confort, habitabilidad, accesibilidad, consumo de energía o seguridad estructural, lo que llevará a la mayoría de estos nuevos inquilinos a emprender diferentesacciones de rehabilitación que permitan adaptar sus viviendas a los requerimientos y necesidades actuales. En este sentido, la opción sosteniblees la mejor elección, tanto por las múltiples facilidades y ayudas económicas que ofrecen actualmente las administraciones públicas, como por las ventajas de este tipo de rehabilitación: menor demanda energética y consumo de residuos, mayor durabilidad frente a los desperfectos ocasionados por el paso del tiempo -grietas, humedades, fugas de calor, desconchamiento de pintura, posibles plagas, etc.-,revalorización de la vivienda, y más confort y salubridad, gracias a que garantiza una mejor la calidad del aire interior o una temperatura ambiente acogedora durante todo el año .

Para contribuir al fomento de este tipo de rehabilitaciones, la compañía Sto, entidad de origen alemán con sede en España especializada en la elaboración de materiales y soluciones para la construcción sostenible, explica los aspectos fundamentales a tener en cuenta:

  • Mejorar el aislamiento térmico de paredes, suelos y techos. Contar con un buen aislamiento térmico puede llegar a suponer un ahorro en costes energéticos de hasta el 60% y, desde un punto de vista sostenible, puede conllevar un ahorro de energía anual de 16 millones de toneladas de gas de combustión. Además, contribuye también al aislamiento acústico de las estancias. En este sentido, lo mejor es utilizar materiales aislantes sostenibles: lana mineral, fibra de madera, espuma rígida mineral,
  • Sustituir las ventanas por otras más eficientes. El doble vidrio con una cámara de aire de al menos 10 mm es lo mejor para un mayor aislamiento térmico y acústico. Asimismo, es preferible que sean de hoja batiente u oscilobatiente, ya que las correderas no son tan herméticas, y que estén fabricadas de madera, aluminio o PVC. Será importante, en este caso, asegurar también el aislamiento de los marcos, para evitar pérdidas de calor.
  • Eliminar las pinturas plásticas y apostar las naturales no tóxicas. La pintura plástica impide la transpiración de las paredes yemite al aire sustancias nocivas, como el formaldehído, un gas tóxico perjudicial para la salud. Por ello, en los últimos años se han desarrollado otras opciones de carácter sostenible y respetuoso con el medio ambiente. Por ejemplo, las pinturas de cal (impermeables y con capacidad fungicida y antiséptica, que impiden la formación de algas y hongos), de silicato ( gran durabilidad y resistencia a los rayos UV, y también con propiedades antibacterianas, desinfectantes y fungicidas), de arcilla (natural, fácil de aplicar e indicada especialmente para interiores por su poca resistencia al agua) o de vegetales (obtenidas del procesamiento de materia de origen orgánico y mineral, como hojas, corteza de árbol, aceites…, y también indicadas para interior).
  • Apuesta por el acondicionamiento acústico. Teniendo en cuenta que la calidad acústica es un aspecto decisivo para el confort de los usuarios, las intervenciones en ese sentido son, ahora mismo, una gran apuesta. Aunque la aplicación de sistemas de acondicionamiento acústico es más común en recintos dedicados a la música o a la palabra (teatros, salas de concierto, discotecas, restaurantes, aulas o salas de cine), los meses de COVID-19, en los que ha habido más personas de lo habitual en la vivienda durante más tiempo y, además, con videollamadas constantes, han incrementado el interés por este tipo de soluciones en el contexto residencial. Gracias a ellas, es posible absorber el sonido y regular los tiempos de reverberación, eliminando ruidos molestos.
  • Revisión de las instalaciones eléctricas. Inicialmente, las instalaciones eléctricas fueron proyectadas para niveles de consumo inferiores al actual y sus condiciones de seguridad son, en muchas ocasiones, precarias y peligrosas para los usuarios. Por ello, es importantecomprobar si la instalación eléctrica está preparada para la demanda de potencia que se va a precisar, revisar si dispone de toma a tierra para todos los enchufes y de si hay cableados o canalizaciones en mal estado, y, en caso de ser necesario, plantearse uncambio de la instalación eléctrica. Habrá que aprovechar la reforma, además, para la sustitución de bombillas incandescentes y lámparas halógenas por luces LED, y optar por el uso de electrodomésticos con etiqueta energética de bajo consumo.
  • Actualización de las conducciones de fontanería e instalación de soluciones de ahorro de agua. En este sentido, es importantesustituir las antiguas tuberías de plomo y cobre por otras de acero inoxidable, cerámica o, en última instancia, de polietileno o polipropileno. En cuanto a los sistemas de ahorro de agua, habría que plantearse la instalación de grifos con filtros de ahorro, de un descalcificador a la entrada de la instalación para prolongar la vida útil de los electrodomésticos o de sanitarios con cisternas de descarga controlada.
  • Cambiar o mejorar el sistema de calefacción y agua caliente. Lo más común es apostar por la instalación de una caldera de baja emisión de NOx (con un índice de contaminación más bajo que el que exige la normativa europea), de condensación (aparte de recuperar el calor de los gases producidos en la combustión, regula el consumo energético en función de la demanda) o de biomasa (entre ellas, la de pellets, hechos a base de residuos vegetales comprimidos que, al quemarse, no contaminan el medio). No obstante, si se quiere hacer una reforma todavía más sostenible, lo ideal es rechazar las calderas que consumen electricidad o las que queman combustibles fósiles y apostar por las energías renovables, como, por ejemplo, instalar un termosifón solar para el agua caliente y placas fotovoltaicas para generar calor.

En viviendas de obra nueva: la madera, la mejor opción

Si lo que se quiere es un diseño es 100% personalizable, y empezar una construcción desde cero, la opción más económica son las viviendas de madera: ejecución rápida, ligera (peso medio de tan solo 400 Kg/m3, en comparación con el hormigón que tiene un peso aproximado de 2.500 Kg/m3 o el acero con 7.000 Kg/m3.), sostenible (la madera genera un balance positivo de CO2 en el inmueble), de menor coste y con soluciones que consiguen una apariencia y prestaciones similares, o incluso mejores, a las de construcción tradicional.

Algunas de las claves a tener en cuenta a la hora de apostar por este tipo de edificaciones es que tengan una orientación sur, que la obtenciónde la madera sea local o que cuenten con un aislamiento térmico adecuado. Esto se debe a que las casas de madera no son capaces de acumular el calor del sol y, por tanto, el grosor del aislamiento térmico debe ser lo suficientemente capaz de regular la temperatura con un alto grado de efectividad. En general, el espesor más recomendado es el de 15 cm pero, realmente, este estará supeditado al tipo de clima donde se ubique el inmueble.

  • Una compañía canaria oferta espacios de teletrabajo en pisos turísticos para que las empresas puedan garantizar a sus empleados lugares de trabajo seguros y cómodos

Conjugar el teletrabajo con la continuidad de un negocio en ocasiones no es tan sencillo como parece. Para cualquier empresa, en este momento es un desafío, ya que muy pocos negocios estaban preparados para afrontar con garantías la pandemia de la COVID-19 y sus consecuencias económicas.

Hay negocios que, por diversas razones, no pueden parar durante este periodo de confinamiento, y al mismo tiempo no pueden garantizar a sus empleados el teletrabajo. Y desde el punto de vista de los trabajadores, no todos tienen la libertad de teletrabajar, ya sea porque no cuentan con el equipo necesario, o porque no disponen de un espacio o entorno tranquilo y productivo. Entonces, ¿cómo conseguir mantener la actividad empresarial, con un teletrabajo realmente productivo y seguro para la salud?

Una empresa canaria ha encontrado la solución a este problema. Se trata de Spases, una compañía que ofrece a las empresas que necesitan seguir trabajando, espacios de trabajo individuales en el mismo barrio en el que vivan los empleados. Para ello se utilizan pisos turísticos de la zona. El objetivo no es otro que aumentar la productividad de los empleados, garantizando así la supervivencia del negocio, pero sin poner en riesgo la salud.

Con esta solución, los teletrabajadores evitan el caos del hogar fácilmente, ya que pueden elegir un lugar que esté cerca de su casa, donde tendrán un espacio de trabajo, una silla cómoda, una buena conexión Wifi, auto-acceso al inmueble y una máquina de café.

Según explican los responsables de esta iniciativa, con Spases “queremos apoyar a los empleados durante la crisis más importante de las últimas décadas”. La oferta de Spaces se resume en cuatro puntos básicos.

En primer lugar, un espacio, una persona: cada espacio estará a salvo de la contaminación sanitaria y respetará el confinamiento. El anfitrión lo preparará todo, y no volverá a entrar en él hasta la salida del trabajador. No habrá limpieza (a menos que se solicite) durante el alquiler.

En segundo lugar, un espacio cerca del hogar: cada espacio estará cerca de la ubicación de su empleado durante el confinamiento. No conducirán, ni tomarán el transporte público, sólo necesitarán caminar a su oficina temporal desde su casa.

En tercer lugar, una oferta de servicios simples: cada espacio tendrá un escritorio o mesa de trabajo, una silla cómoda, una buena conexión WiFi, entrada con auto-acceso y una máquina de café. El anfitrión proporcionará los suministros básicos para empezar (papel higiénico, jabón, café), pero no habrá recambios.

Y, por último, precio único por ciudad: cada espacio se usará para el mismo propósito, y tendrá el mismo precio. El precio será determinado por Spases considerando los precios normales de alquiler y las tarifas de las oficinas corporativas en el mercado. “No es el momento de hacer millones. Por ello cobraremos una comisión del 20% a los clientes (empleadores). Esto se destinará a cubrir el coste de nuestro personal (producto e ingeniería, marketing, soporte y ventas), y cualquier beneficio extra se destinará a apoyar a los administradores de las propiedades y a los anfitriones particulares.

En resumen, las principales ventajas de la solución ofertada por Spases como alternativa al teletrabajo son el precio, con tarifas similares a las de una oficina individual en el mercado actual; la seguridad, ya que garantiza que en cada espacio de trabajo solo habrá una persona en todo momento; y la proximidad a la casa del empleado para que no necesite transporte público o privado.

  • Loxone, firma de soluciones para la automatización de edificios y viviendas, explica cómo acondicionar espacios de trabajo en el hogar para un buen rendimiento laboral

Para evitar la propagación de la COVID-19, muchas empresas se aseguran de que sus empleados puedan trabajar desde sus casas. En estas circunstancias, facilitar el teletrabajo es muy importante para poder continuar dando servicio a los clientes.

Loxone, fabricante de soluciones completas para automatizar edificios y viviendas, explica cómo, con tecnología inteligente como la suya, se puede organizar de manera óptima el lugar de trabajo dentro de una vivienda. Según explican los expertos de la firma, hay dos elementos claves para obtener más productividad y bienestar: iluminación y climatización.

La iluminación

Los lugares o espacios de trabajo deben tener suficiente brillo y buenas condiciones de iluminación. Las grandes ventanas o estancias con luz natural son recomendables. Por lo general, combinamos luz natural y luz artificial para proporcionar una iluminación adecuada en la oficina en casa. Los expertos recomiendan una iluminación de al menos 500 Lux para trabajar en la oficina (medido a la altura de la mesa, aunque puede variar según la actividad).

Control de luz constante: gracias a los sensores de luminosidad integrados en los detectores de movimiento, se puede medir la cantidad de luz y así encender o atenuar la luz artificial en caso de que esté demasiado oscura. En términos técnicos, esto se llama control de luz constante. Esto se puede configurar fácilmente en el Loxone Config, el software que permite automatizar una casa o un edificio inteligente.

Iluminación circadiana: es la luz artificial basada en la luz natural del sol y que influye en el biorritmo humano. Las luminarias cambian la temperatura de color durante el día y pueden, por ejemplo, imitar el amanecer de la mañana con luz rojiza y durante el día con una mayor proporción de azul. Esto promueve la atención y la concentración y previene la fatiga.

Temperatura de color: las luminarias que pueden cambiar la temperatura de color son muy caras y apenas se utilizan en oficinas y hogares. Con los focos LED Spot RGBW de Loxone o el plafón LED RGBW de techo, se pueden crear efectos similares mezclando luz blanca cálida y luz de color sin aumentar el coste de la iluminación. Además, sus aplicaciones ofrecen su propio espectro de luz diurna, con el que se puede elegir el color de la luz, desde el azul hasta el amarillo/rojizo de la luz diurna y definir las secuencias de colores.

La climatización

El clima interior tiene un gran impacto en nuestro bienestar y rendimiento. Se recomienda una temperatura ambiente de 19 a 25 °C para el trabajo sedentario con poco esfuerzo físico. La humedad relativa en el lugar de trabajo debe ser del 40 al 70 por ciento. El control de clima Loxone aprende y sabe cuándo dar la orden al sistema de calefacción para que se alcance la temperatura ambiente en el momento deseado. Solo tienes que indicar una vez el valor deseado de la temperatura en la oficina de casa y queda almacenado.

Suministro de aire fresco: contribuye significativamente al clima interior de la sala. Si el contenido de dióxido de carbono (CO2) en el lugar de trabajo es demasiado alto (>1000 ppm), pueden aparecer síntomas como cansancio, dolor de cabeza y una disminución de la concentración. Según el estándar de la UE, un contenido de CO2 inferior a 800 representa una alta calidad de aire interior.

El Sensor Confort Tree se utiliza para determinar el momento adecuado para la ventilación en la oficina doméstica. Mide con precisión la temperatura, la humedad y el contenido de CO2 y transmite la información al MiniserverEl Sensor Confort Airel Touch y el Touch Pure también proporcionan la temperatura y la humedad ideales en el lugar de trabajo.

Ventilación básica: Para un clima óptimo en la oficina de casa, también se recomienda aumentar la ventilación básica durante nuestra presencia. El Miniserver de Loxone lo hace automáticamente: cuando se detecta la presencia en la oficina (mediante un detector de movimiento), la ventilación se regula en consecuencia.

Elementos de control en la oficina de casa

Touch Pure AirTouch Nightlight Air y Remote Air se pueden colocar fácilmente en el escritorio o mesa de trabajo como elemento de control. Aunque la Smart Home te ahorra todo el trabajo porque realiza muchas funciones automáticamente, en algunas situaciones un control variable puede ser útil. Naturalmente, la App de Loxone para tablet o smartphone también es adecuada para esto. ETouch Surface se integra perfectamente en muebles o superficies de piedra, madera, cerámica y vidrio. Esto convierte cada mesa o escritorio en un elemento de control único casi invisible.

Música para trabajar

¿Lo positivo de trabajar desde casa? La lista de reproducción. Te recomendamos una lista de reproducción del género «concentración» en Spotify, que se puede integrar en el Music Server en solo unos pocos pasos.

 

  • La regla 20-20-20 significa que cada 20 minutos debemos dejar de mirar a la pantalla del ordenador durante 20 segundos, mientras enfocamos a algún punto u objeto que se encuentre a 6 metros de distancia.
  • El teletrabajo puede conllevar trastornos como el Síndrome Visual Informático, derivados de la excesiva actividad que realizamos con nuestros ordenadores.
  • Se recomienda que los colores de la pantalla del monitor, que debe situarse a una distancia entre 50 y 60 centímetros y a una altura similar a la de los ojos o ligeramente más baja, sean siempre claros y mates y trabajar con texto negro sobre fondo blanco.
  • La utilización de videojuegos, pese a que sirven para ejercitar y ampliar las habilidades visuales y cerebrales, no debe prolongarse durante más de 15 minutos consecutivos sin descansos.

Como cada 7 de abril se celebra el día Mundial de la Salud, pero este año, debido al Covid-19, este día cobra más sentido que nunca. Esta pandemia ha puesto de relieve la importancia de adoptar medidas para prevenir no solo esta enfermedad, sino las consecuencias derivadas del confinamiento de buena parte de la población, como conservar una buena salud visual.

Según el Consejo General de Colegios de Ópticos-Optometristas (CGCOO), las personas que trabajan con ordenadores ejecutan al día entre 12.000 y 35.000 movimientos de cabeza y ojos, sus pupilas reaccionan entre 5.000 y 17.000 ocasiones y llevan a cabo entre 25.000 y 30.000 pulsaciones en el teclado. El teletrabajo puede conllevar trastornos derivados de la excesiva actividad que realizamos con nuestros ordenadores, como el Síndrome Visual Informático. Aunque se trata de un trastorno subsanable y transitorio en la mayoría de las ocasiones, puede producir reducción en el rendimiento y provocar molestias relacionadas sobre todo con la visión, los músculos cervicales, muñecas, estrés e irritabilidad. Entre los principales síntomas del Síndrome Visual Informático está la visión borrosa o doble, la fatiga ocular, fotofobia a la luz intensa, el lagrimeo, la sequedad ocular y los ojos rojos. Además de la rigidez y dolor de hombros, las molestias en el cuello, espalda, brazos, muñecas y manos, el picor e hinchazón facial, así como las cefaleas, náuseas, mareos y vértigo.

La principal recomendación de los expertos del CGCOO para evitar posibles problemas visuales es seguir la regla 20-20-20, que supone que cada 20 minutos debemos dejar de mirar a la pantalla del ordenador durante 20 segundos mientras enfocamos a algún punto u objeto que se encuentre a 6 metros de distancia. Parpadear con regularidad, utilizar un humidificador o aplicar gotas humectantes si fuera necesario, evitando calefacciones o aires acondicionados, son otras de las recomendaciones para evitar la sequedad ocular. Realizar ejercicios oculares, como cerrar los ojos con la ayuda de las palmas de las manos, pero sin presionar, o sentarse correctamente y mirar al frente para después, sin mover la cabeza, desviar la mirada todo lo posible hacia la izquierda y luego a la derecha, son medidas sencillas para conservar la salud visual. La buena utilización de las pantallas ya sean de ordenador o tabletas, es otro consejo para evitar un mal uso de estos y, por ende, padecer problemas visuales. Es importante situar el monitor a una distancia entre 50 y 60 centímetros y a una altura similar a la de los ojos o ligeramente más baja. Los colores de la pantalla han de ser siempre claros y mates, de manera que se eviten reflejos y la visión sea más cómoda, y trabajar siempre que sea posible con texto negro sobre fondo blanco. La pantalla también debe ser regulable en cuanto a brillo y contraste, para adaptarla a las condiciones del entorno. Cuanta mayor sea la resolución de la pantalla, más clara será la imagen, lo que redundará en un mayor confort visual.

La televisión es otra de las pantallas de las que estamos abusando durante este confinamiento y que puede causarnos problemas visuales. La recomendación general es no situarse a menos de 2 metros de la pantalla, pero dependerá del tamaño de esta, debiéndonos situar a 2 metros si el televisor es de 32 pulgadas, a 2,5 metros, si es de 42 pulgadas y a 3 metros si su tamaño es de 46. Durante la cuarentena es muy importante proteger la salud visual de los más pequeños. Pese a que el uso moderado de las nuevas tecnologías puede llegar a mejorar el rendimiento de tareas que exigen una determinada atención visual (coordinación ojo-mano, tiempo de reacción, identificación de objetos en movimiento…), la utilización abusiva por parte de los niños de móviles, portátiles o tablets puede provocar fatiga visual, que puede manifestarse como irritación, enrojecimiento ocular, ardor, sequedad, picor, dolor de cabeza o cansancio.

La utilización de videojuegos, pese a que sirven para ejercitar y ampliar las habilidades visuales y cerebrales, no debe prolongarse durante más de 15 minutos consecutivos sin descansos, y siempre en niños mayores de 12 años, ya que la utilización abusiva de este tipo de juegos puede ocasionar problemas de salud y hábitos sedentarios. En cuanto a los niños menores de 6 años, los expertos del CGCOO recomiendan que no vean películas y juegos en 3D, ya que el proceso de asimilar en tres dimensiones requiere que los ojos vean imágenes en dos lugares distintos al mismo tiempo, antes de que el cerebro las convierta en una sola, y a esas edades el proceso de integración binocular no está correctamente desarrollado.

Por último, el CGCOO recuerda que en condiciones normales la primera recomendación si se tiene que trabajar prolongadamente con ordenadores sería someterse a una revisión de la salud visual por un Óptico-Optometrista, pero en estos días de confinamiento tendremos que seguir las recomendaciones para evitar
problemas visuales. Además de añadir que es importante tener en cuenta que el ordenador no suele causar estos problemas, sino que su origen se encuentra en un abuso o un mal uso del mismo.