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  • En España sólo el 3% de los empleados trabaja regularmente frente al 30% de Suecia y otros países de Europa
  • Desde Efficy señalan que es necesario crear equipo para evitar la sensación de exclusión social y el sentimiento de ermitaño
  • El CRM belga ofrece una serie de consejos a las empresas para proponer en práctica durante y más allá del confinamiento

La crisis del COVID-19 se ha declarado ya como una de las más grandes de los últimos 50 años. El número de infectados y fallecidos ha llevado a muchos gobiernos occidentales a decretar medidas absolutamente excepcionales y nunca vistas.

En el caso de España esto ha incluido medidas como declarar el estado de alarma, detener la economía y confinar en sus casas a millones de personas. Esta coyuntura ha obligado a muchas empresas a apostar por el teletrabajo, aunque sea de forma temporal. Sin embargo, España es uno de los países de Europa con menor predicamento de esta forma de organización laboral: sólo el 3% de los empleados teletrabaja regularmente frente a países como Suecia donde se aproxima al 30%.

En este escenario, desde Efficy, el CRM líder para todos los departamentos de la empresa y que cuenta con casi 200 empleados repartidos por distintos países de Europa y una fuerte cultura del trabajo en remoto, señalan: “En nuestro caso no ha habido ningún problema con la transición al tener ya una cultura del teletrabajo muy asentada. Contamos con los procesos y las herramientas apunto para gestionar el trabajo en remoto y han llevado a cabo varias medidas para que todos los empleados se sientan tan unidos como siempre”.

Desde el CRM belga se han lanzado a compartir algunos consejos para las empresas que se han visto obligadas a mandar a trabajar a sus empleados a casa y para todos aquellos trabajadores que quieran sacarle el máximo provecho a este método de organización y seguir siendo parte del equipo:

1.- Se organizan dos clases de yoga semanales online en la que puede participar todo el mundo. Una los martes a las 5:30 PM y otra los jueves a las 8:00 AM.

2.- Para facilitar la comunicación, se ha organizado un ‘café con el CEO’ en el que Cedric Pierrard, fundador y CEO de la empresa, charla e intercambia ideas e inquietudes tanto con compañeros, como clientes y socios acerca de cómo están gestionando esta crisis.

3.- Para mantener al equipo unido, se organizan aperitivos digitales los viernes al mediodía. Se reúnen todos los trabajadores que quieran al medio día por vídeollamada y charlan mientras toman algo, todos en sus casas.

4.- Muchas empresas que trabajan en remoto a tiempo completo organizan retiros bianuales para juntarse toda la plantilla a trabajar unos días juntos. Programarlos ahora puede ser un aliciente para crear equipo.

 

En un esfuerzo por ayudar a los trabajadores y a la población en general a combatir la propagación de COVID-19, muchas compañías han pedido a sus equipos que trabajen desde casa cuando sea posible. Esto, a priori, tiene sus ventajas no más desplazamientos diarios, no arreglarnos demasiado y tener acceso al frigorífico 24/7.

Una vez que desaparece la emoción inicial de trabajar desde casa, esta situación prolongada en el tiempo puede ser desalentadora y afectar tanto a nuestra vida personal como laboral. “La vida profesional tiende a comerse la vida personal, y en mi caso, teletrabajando durante más de tres años, he mezclado las dos mucho y he sufrido graves consecuencias en ambas”, explica Tomás Santoro, fundador de SumaCRM.

Es por ello por lo que, desde la empresa especializada en CRM para pymes y empresas, han decidido compartir los 7 principales aprendizajes de su equipo para teletrabajar y no acabar con la productividad.

  1. Un cuarto aislado. Una casa, en el fondo son ‘cuatro paredes’ por lo que, trabajar desde el salón hace que tu casa entera se convirtiera en una oficina. Esto es un grave error si hay más personas trabajando pues es un espacio en el que no se puede jugar, ni hablar, porque siempre puedes molestar al otro. Esto tiene como consecuencia que la desaparición de la ‘familia’. Es por ello que desde SumaCRM aconsejan aislar un cuarto para trabajar y prepararlo a conciencia para que se asemeje a un entorno laboral.
  2. Ducharnos según suena el despertador. Uno de los primeros errores que solemos cometer cuando empezamos a teletrabajar es aprovechar para dormir un poquito más, para hacer cosas de la casa, para ver la tele, etc. Unas interrupciones estas que matan la productividad. Es por ello por lo que es importante establecer hábitos como por ejemplo ducharnos según suena el despertador. Este puede ser un buen disparador para generarnos la rutina de volver a tener los mismos rituales que teníamos en la oficina.
  3. Teléfono dentro del cuarto. Otro de los inconvenientes que presenta el teletrabajo si no nos lo planteamos correctamente es el uso del móvil a cualquier hora y desde cualquier rincón del hogar. “Desde el salón de la casa empecé a hablar mucho más por teléfono que en la oficina. Así que mi mujer y yo nos obligamos a hablar por teléfono dentro del cuarto. Las conversaciones inmediatamente empezaron a ser menos, de menor duración y más profesionales”, explica Tomás Santoro, CEO de SumaCRM.
  4. Cuidado con atacar la nevera. Uno de los principales efectos físicos del teletrabajo es el aumento de peso al que generalmente va asociado. El truco que ofrecen estos expertos para no engordar es ‘no pasar hambre’. Es decir, lo que los nutricionistas dirían: ‘comer mucho, pero de lo que no engorda’. Santoro afirma: ‘Descubrí que cuando me vienen las ganas de comer patatas fritas, es ansiedad, así que tomo una fruta (o tortitas de maíz) y se me va la ansiedad y las ganas de comer patatas fritas’.
  5. Limpiar en el instante. Teletrabajando la casa se suele ensuciar más y mucho más rápido. La regla de limpiar y recoger después de los desayunos/comidas/cenas no suele funcionar. El hogar se vuelve a ensuciar enseguida y la vida familiar se resiente mucho porque siempre hay alguien que recoge más. Es por ello por lo que aplicar la máxima de que, si vemos algo sucio, debemos limpiarlo en ese mismo momento funciona. Sorprendentemente nos daremos cuenta de que así dedicaremos menos tiempo a limpiar.
  6. Aprender a pedir perdón. La convivencia familiar y el teletrabajo es muy complicada. Sabiendo por adelantado que van a surgir roces, la gran mayoría de las veces intentamos pedir perdón al instante.
  7. La positividad es nuestra mejor arma. Y como la fastidiamos más que antes, también nos culpábamos más que antes y se empezaba a ver todo un poco más negro. Pero como digo, con teletrabajo, es normal que haya más roces. Así que empezamos a forzar un poquito más la positividad, para así generarnos el hábito y que en nuestra casa haya energía positiva 🙂

¿QUÉ MÁS APRENDIZAJES PODEMOS APRENDER DE TELETRABAJAR?

El resto de los aprendizajes, según SumaCRM, son los mismos que en la oficina. Durante el trabajo hacer dailys, retrospectivas, trabajar con las herramientas adecuadas, intentar mirar lo mínimo WhatsApp y redes sociales. Mientras que después del trabajo, debemos hacer deporte, llamar a amigos y familia y no trabajar el fin de semana o, al menos, intentarlo…

Actiu, empresa española de creación de espacios de trabajo, cuyo origen se vincula precisamente con el home office a través del mueble para el ordenador personal, viene desarrollando en base a su experiencia un decálogo para crear un entorno laboral dentro del hogar óptimo y confortable.

Un perfecto home office debe seguir estas pautas.

1.- Buscar el lugar idóneo. Con indiferencia del horario en el que se vaya a desarrollar la labor profesional, es preferible que el espacio escogido esté lejos de televisores y zonas de tránsito, para evitar distracciones e interrupciones.

2.- Tener en cuenta el nivel de luz natural y procurarse una buena fuente de luz artificial. La luz es un elemento fundamental de productividad y satisfacción laboral. Cuidar de este aspecto potencia el bienestar, aumenta la creatividad y facilita el desarrollo de las tareas de forma más ágil y eficaz.

3.- Mobiliario ergonómico y versátil. Una buena mesa y una silla operativa son imprescindibles. En el caso de la mesa además de las dimensiones correctas en función del trabajo a realizar, es importante que cuente con aperturas para el paso de cables. Pueden ser elevables, una tendencia del momento, para poder alternar el trabajo sentado y de pie, generando una buena capacidad de movimiento. También abatibles y fácilmente desplazables. En cuanto a la silla, debe tener un diseño que se adapte a las necesidades posturales y fisiológicas del cuerpo humano ya que es conveniente que cualquier puesto de trabajo en el hogar mantenga las mismas garantías de ergonomía, bienestar y funcionalidad que en las oficinas.

4.- Almacenaje de documentos. El orden es fundamental para los espacios de teletrabajo. La incorporación de elementos que permitan la custodia y clasificación del material de forma sencilla e invisible es un elemento clave en todos los entornos home office.

5.- Soluciones para reuniones por videoconferencia y trabajo colaborativo. La tendencia es la utilización de mesas con formas orgánicas que faciliten las videoconferencias y la comunicación en caso de visita. Asimismo, también es conveniente disponer de una plataforma en la nube para poder trabajar en entornos digitales de colaboración que posibiliten gestionar los recursos en remoto sin necesidad del presentismo.

6.- Creación de un pequeño espacio de lectura y relax. Es el denominado softseating, para conseguir un entorno de paz y cambiar nuestra mente, ya que se ha comprobado que las personas son más productivas e imaginativas si incorporar momentos de relax en su actividad laboral. Es imprescindible hacer un uso también adecuado del color, a través de tonos que incorporen propiedades saludables y añadan confort. Mientras tonos como el verde, el azul y el amarillo fomentan el bienestar y la creatividad; el uso de colores vivos, como el rojo o el naranja debe hacerse con prudencia, sobre elementos puntuales que se quiera destacar.

7.- Separar el espacio del resto del hogar. Bien por una puerta o utilizando paneles fonoabsorbentes que consigan aislar esta área de trabajo y favorecer la concentración, incluso cuando se produzca en momentos espontáneos de bullicio en el hogar familiar.

8.- Compromiso con el medioambiente. El home office debe preocuparse en la medida de los posible por el planeta. Por ello, es conveniente incorporar materiales que sean reciclables, evitar plásticos y conseguir que todo el material utilizado papel, tóner, etc. puedan ser depositados en los contenedores correctos, para su eliminación del hogar de manera eficaz. Así mismo, se deben incorporar luces led para evitar consumos eléctricos desmesurados y apagar todos los equipos para evitar gastar energía de manera innecesaria, cuando no estemos en nuestro home office.

9.- Libre de formaldehídos. La salud es importante y especialmente en el hogar. En el diseño de los nuevos espacios de trabajo en casa, la utilización de materiales libres de formaldehídos es una tendencia clara y posible. Es un compuesto químico que aumenta el riesgo de padecer ciertas enfermedades.  Hay por tanto que conseguir un entorno reducido en formaldehídos para promover no solo la productividad, sino el bienestar.

10.- No perder la relación con los compañeros. Fomentar la relación entre empleados debe ser una máxima y por ello, la incorporación de herramientas de relación es algo fundamental. La tendencia es la creación de formatos de videoconferencia entre compañeros, ya que es una manera de evitar la soledad, potenciando de esta manera la interrelación y la felicidad.