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Miguel de Unamuno y Jugo (Bilbao, 29 de septiembre de 1864 – Salamanca, 31 de diciembre de 1936), escritor y filósofo. En su obra cultivó gran variedad de géneros literarios, como decía Ramón Pérez de Ayala con tal originalidad como si se tratase literalmente de «géneros», que él cortaba y utilizaba a su antojo.

Nacido en Bilbao. Era el tercer hijo y primer varón de seis hermanos. A los diez años, al acabar sus primeros estudios en el colegio de San Nicolás y a punto de entrar en el instituto de bachillerato, asiste como testigo al asedio de su ciudad durante la Tercera Guerra Carlista (lo que luego reflejará en su primera novela, «Paz en la guerra»).

Estudió Filosofía y Letras en la Universidad de Madrid, obteniendo la calificación de Sobresaliente en 1883, a sus diecinueve años. Al año siguiente, se doctora con la tesis: Crítica del problema sobre el origen y prehistoria de la raza vasca. En 1889 prepara oposiciones y viaja a Suiza, Italia y Francia, donde se celebra la Exposición Universal y se inagura torre Eiffel.

El 31 de enero de 1891 se casa con Concha Lizárraga, de la que estaba enamorado desde niño y con quien tendría ocho hijos. Pasa los meses invernales dedicado a la preparación de unas oposiciones para una cátedra de Griego en la Universidad de Salamanca, la cual obtiene. Con motivo de estas oposiciones, entabla amistad con el granadino Ángel Ganivet, amistad que se irá intensificando hasta el suicidio de aquél en 1898.

Con su llegada en 1891 Unamuno se convierte en el referente cultural y social de la ciudad hasta su muerte en 1936. En 1901 es nombrado rector de la Universidad de Salamanca, cargo en el que permanece hasta que, en 1914, el ministro de Instrucción Pública lo destituye por razones políticas, debido a us criticas al rey Alfonso XIII, convirtiéndose Unamuno en mártir de la oposición liberal. En estos años también abanderó el apoyo a los aliados en la provincia de Salamanca, durante la Primera Guerra Mundial, llegando a ser nombrado presidente de honor de algunas asociaciones germanófilas.. En 1920 es elegido por sus compañeros decano de la Facultad de Filosofía y Letras. Es condenado a dieciséis años de prisión por injurias al Rey Alfonso XIII de España, pero la sentencia no llegó a cumplirse. En 1921 es nombrado vicerrector. Sus constantes ataques al rey y al dictador Primo de Rivera hacen que éste lo destituya nuevamente y lo destierre a Fuerteventura en febrero de 1924. El 9 de julio es indultado, pero él se destierra voluntariamente a Francia; primero a París y, al poco tiempo, a Hendaya, en el País Vasco francés, hasta el año 1930, año en el que cae el régimen de Primo de Rivera. A su vuelta a Salamanca, entró en la ciudad con un recibimiento apoteósico en la Calle Bordadores, en el que se le nombra presidente honorario de Alianza Repúblicana, la agrupación de partidos republicanos.

Miguel de Unamuno se presenta candidato a concejal de Salamanca por la conjunción republicano-socialista para las elecciones del 12 de abril de 1931, resultando elegido. Unamuno es también el encargado de proclamar el 14 de abril la República en Salamanca. La República le repone en el cargo de Rector de la Universidad el 18 de abril de 1931 y le nombra Presidente del Consejo de Instrucción Pública. Se presenta a las elecciones a Cortes y es elegido diputado como independiente por la candidatura de la conjunción republicano-socialista en Salamanca.

En 1933 decide no presentarse a la reelección. Al año siguiente se jubila de su actividad docente y es nombrado Rector vitalicio, a título honorífico, de la Universidad de Salamanca, que crea una cátedra con su nombre. En 1935 es nombrado ciudadano de honor de la República. Fruto de su desencanto, expresa públicamente sus críticas a la reforma agraria, la política religiosa, la clase política, el gobierno, Azaña.

Al iniciarse la Guerra Civil, apoyó inicialmente a los rebeldes. Unamuno quiso ver en los militares alzados a un conjunto de regeneracionistas autoritarios dispuestos a encauzar la deriva del país. Cuando el 19 de julio la práctica totalidad del consistorio salmantino es destituida por las nuevas autoridades y sustituida por personas adictas, Unamuno acepta el acta de concejal que le ofrece el nuevo alcalde, el comandante del Valle. En el verano de 1936 hace un llamamiento a los intelectuales europeos para que apoyen a los sublevados, declarando que representaban la defensa de la civilización occidental y de la tradición cristiana, lo que causa tristeza y horror en el mundo. Azaña lo destituye, pero el gobierno de Salamanca lo repone de nuevo en el cargo.

Sin embargo, su entusiasmo inicial por la sublevación pronto se torna en desengaño, especialmente ante el cariz que toma la represión en Salamanca. En sus bolsillos se amontonan las cartas de mujeres de amigos, conocidos y desconocidos, que le piden que interceda por sus maridos encarcelados, torturados y fusilados. A finales de julio, sus amigos salmantinos, Casto Prieto Carrasco, alcalde republicano de Salamanca y José Andrés y Manso, diputado socialista, habían sido asesinados, así como su alumno predilecto y rector de la Universidad de Granada, Salvador Vila. En la cárcel se hallaban recluidos sus íntimos amigos el doctor Filiberto Villalobos y el periodista José Sánchez Gómez, éste a la espera de ser fusilado. Su también amigo, el pastor protestante y mason Atilano Coco, estaba amenazado de muerte. El 6 de octubre, Unamuno visitó a Franco en el palacio episcopal para suplicar inútilmente clemencia para sus amigos presos.

El 12 de octubre durante el acto de apertura del curso académico de 1936, en el Paraninfo de la Universidad, y tras una serie de discursos, en alguno de los cuales se ataca a la «anti-España», Unamuno se levantó, para clausurar el acto como rector y presidente del acto en ausencia de Franco, y en un discurso improvisado, criticó duramente la rebelión, sentenciando al final: «Venceréis, pero no convenceréis. Venceréis porque tenéis la fuerza; pero no convenceréis, porque os falta la razón». Le contesta indignado el general Millán-Astray, gritando «viva la Muerte», (lema de la Legión) «abajo la inteligencia» y «A mí la Legión»; Unamuno contesta «viva la inteligencia, viva la vida». El general se levanta furioso. La esposa de Franco, Carmen Polo, toma del brazo a don Miguel y le acompaña a su casa, rodeados de su guardia personal.

Ese mismo día, la corporación municipal se reunió de forma secreta y expulsó a Unamuno, por su parte el claustro de la Universidad acordó la expulsión de Unamuno de la institución y su sustitución como rector por parte de Esteban Madruga. Franco accedió a esta petición el 22 de octubre. Los últimos días de vida (de octubre a diciembre de 1936) los pasó bajo arresto domiciliario en su casa.

Casa Museo de Unamuno

Salamanca le ha dedicado una Casa-Museo, la que hasta 1951 habían ocupado, como prebenda de su cargo, los rectores de la Universidad de Salamanca. El Museo se organizó en esas fechas, pero la dictadura, debido a la personalidad del ex-rector, no permitió su inauguración oficial hasta la muerte del dictador.
Narrativa

Vitor en la Casa Museo de Unamuno

La obra narrativa de Unamuno, en orden cronológico, es la siguiente:

Paz en la guerra (1895), obra en la cual utiliza el contexto de la tercera guerra carlista (que conoció en su niñez) para plantear la relación del yo con el mundo, condicionado por el conocimiento de la muerte;
Amor y pedagogía (1902), que une lo cómico y lo trágico en una reducción a lo absurdo de la sociología positivista;
Recuerdos de niñez y mocedad (1908) es una obra autobiográfica. En ella el autor vasco reflexiona sobre los primeros años de su vida en Bilbao.
Niebla (1914), obra clave de Unamuno, que él caracteriza con el nombre Nivola para separarla de la supuesta forma fija de la novela.
El espejo de la muerte (1913), un libro de cuentos de valor desigual.
En 1917 escribe Abel Sánchez, donde invierte el tópico bíblico de Caín y Abel para presentar la anatomía de la envidia;
Tulio Montalbán (1920) es una novela corta sobre el problema íntimo de la derrota de la personalidad verdadera por la imagen pública del mismo hombre.
También en 1920 se publican tres novelas cortas con un prólogo de gran importancia: Tres novelas ejemplares y un prólogo.
La última narración extensa es La tía Tula (1921), donde se presenta el anhelo de maternidad ya esbozado en Amor y pedagogía y en Dos madres.
Teresa (1924) es un cuadro narrativo que contiene rimas becquerianas, logrando en idea y en realidad la recreación de la amada.
Cómo se hace una novela (1927) es la autopsia de la novela unamuniana.

En 1930, Unamuno escribe sus últimas novelas: San Manuel Bueno, mártir y Don Sandalio, jugador de ajedrez.

Cabe destacar que Unamuno es el precursor del género televisivo concebido como telenivola, ya que el fue su más claro representante. Un ejemplo de este género podemos apreciarlo en la telenivola «La tormenta» o la más reciente y famosa «Amar en tiempos revueltos».

Filosofía

La filosofía de Unamuno no fue una filosofía sistemática, sino una negación de cualquier sistema y una afirmación de fe «en sí misma». Se formó intelectualmente bajo el racionalismo y el positivismo. Durante la época de su juventud, escribió artículos en los cuales se apreciaba claramente su simpatía por el socialismo, y tenía una gran preocupación por la situación en la que se encontraba España.

La influencia de algunos filósofos como Adolf von Harnack provocó el rechazo de Unamuno por el racionalismo. Tal abandono queda de manifiesto en su obra San Manuel Bueno, mártir, donde la metáfora de la nieve cayendo sobre el lago ilustra su postura en favor de la fe —la montaña sobre la cual la nieve crea formas, paisajes, frente al lago, donde ésta se disuelve y se transforma en nada—.

Para él la muerte es algo definitivo, la vida acaba. Sin embargo, pensaba que la creencia de que nuestra mente sobrevive a la muerte es necesaria para poder vivir. Es considerado uno de los predecesores de la escuela existencialista que, varias décadas después, encontraría su auge en el pensamiento europeo. La preocupación por España se manifestó en los ensayos recogidos en sus obras:

En torno al casticismo (1895).
Vida de Don Quijote y Sancho (1905).
Por tierras de Portugal y España (1911).
Durante la guerra y a partir de agosto de 1936, Unamuno comenzó a tomar apuntes para un libro que no llegaría a escribir y en el que plasma su testamento político: El resentimiento trágico de la vida. Notas sobre la revolución y la guerra civil españolas.

Sus obras más puramente filosóficas son Del sentimiento trágico de la vida (1913) y La agonía del cristianismo (1925).

Poesía

Para Unamuno el arte era un medio de expresar las inquietudes del espíritu. Por ello, en la poesía y en la novela trata los mismos temas que había desarrollado en los ensayos: su angustia espiritual y el dolor que provoca el silencio de Dios, el tiempo y la muerte.

Siempre se sintió atraído por los metros tradicionales y, si bien en sus primeras composiciones procura eliminar la rima, más tarde recurre a ella. Entre sus obras poéticas destacan: Poesías (1907), Rosario de sonetos líricos (1911), El Cristo de Velázquez (1920), Andanzas y visiones españolas (1922), Rimas de dentro (1923), Teresa. Rimas de un poeta desconocido (1924), De Fuerteventura a París (1925), Romancero del destierro (1928) y Cancionero (1953).
Ya desde su primer libro, Poesías (1907), se perfilan los temas que van a dominar en la poética unamuniana: el conflicto religioso, la patria y la vida doméstica.

Teatro

La obra dramática de Unamuno presenta su línea filosófica habitual; de ahí que obtuviera un éxito más bien escaso. Temas como la indagación de la espiritualidad individual, la fe como «mentira vital» y el problema de la doble personalidad son tratados en La esfinge (1898), La verdad (1899) y El otro (1932). Actualiza la tragedia euripídea en Fedra (1918) y traduce la Medea (1933) de Séneca.

El teatro unamuniano tiene las siguientes caracteríscas:

Es esquemático, está despojado de todo artificio y en él sólo tienen cabida los conflictos y pasiones que afectan a los personajes. Esta austeridad es influjo de la tragedia griega clásica.

Si los personajes y los conflictos aparecen desnudos, la escenografía también se ve despojada de todo artificio. Es una escenografía, simplificada al máximo.

Lo que realmente le importa es presentar el drama que transcurre en el interior de los personajes y, sin duda, de su interior.

Bibliografía

Vida de don Miguel, Emilio Salcedo. Editorial Anaya, Salamanca, 1964: Con importantes aportaciones de testigos presenciales de los hechos.

Julián Marías: Miguel de Unamuno, Espasa Calpe, Madrid 1943, 220 págs. Recogido, posteriormente, en Obras, Editorial Revista de Occidente, Madrid, 1960. Vol. V

Escritor español quien Nace en Os Corrás (Serantes) el 13 de junio de 1910 y fallece en Salamanca en 27 de enero de 1999. Durante su infancia estudia en el colegio de los Padres Mercedarios (hoy «Colegio Tirso de Molina»). En 1921 le es diagnosticada miopía impidiendo a Torrente Ballester poder dedicarse a la mar.

A lo largo de su vida viajó continuamente con frecuentes traslados de domicilio, así en 1927 se muda a Oviedo donde entra en contacto con personalidades del mundo de la cultura como Johán Carballeira, Rafael Dieste y Carlos Maside e iniciando su trabajo periodistico en el diario El Carbayón Un año después regresa a Vigo pero durante su estancia en la ciudad estará frecuentemente en Madrid donde se vincula con Valle-Inclán y colabora con el periódico La Tierra.

En 1932 se casa con Josefina Malvido (quien fallecerá en 1958), al año siguiente el matrimonio se traslada al Ferrol donde trabajará como profesor de Gramática, Latín e Historia. En estos años logra la licenciatura de Historia y en 1936 aprueba la oposición de Profesor Auxiliar de Historia Antigua en la Universidad de Santiago.

El inicio de la guerra le sorprende en Paris de donde regresa rápidamente y se afilia a la Falange tomando contacto con el Grupo de Burgos, liderado por Dionisio Ridruejo y protegido por Ramón Serrano Súñer. Durante la guerra colabora en la revista Escorial, escaparate de La Falange.

Tras la Guerra Civil aprueba las oposiciones de catedrático de instituto y en 1947 se traslada a Madrid para dar clases de Historia Universal, donde conoce a Ortega y Gasset y comienza a trabajar como crítico teatral en el periódico «Arriba» y en Radio Nacional de España, también inicia una carrera como guionista. En 1962 tras dejar su trabajo como crítico teatral se dedica a traducir textos del francés y del alemán. En estos años tiene problemas con el régimen al firmar un documento junto a otros intectuales en el que se exige claridad informativa.

En 1965 se traslada a América, donde permanecerá seis años. En 1975, se traslada a Salamanca como profesor de instituto, y es nombrado académico de la Real Academia Española de la Lengua. En 1980 se jubila como profesor aunque continúa su actividad literaria prácticamente hasta su muerte.

Novelas

Javier Mariño (1943).
El Golpe de Estado de Guadalupe Limón (1946).
Ifigenia (1950).
El Señor Llega (1957).
Donde da la Vuelta el Aire (1960).
La Pascua Triste (1962).
Don Juan (1963).
Off-Side (1968).
La Saga/Fuga de J.B. (1972).
Fragmentos de Apocalipsis (1977).
La Isla de los Jacintos Cortados (1980).
Dafne y ensueños (1982).
Quiza nos lleve el viento al infinito (1984)
La Princesa durmiente va a la escuela (1985),
La rosa de los vientos (1985).
Yo no soy evidente (1987).
Filomeno, a mi pesar (1988).
Crónica del rey pasmado (1989).
Las islas estraordianrias (1991).
La muerte del decano (1992).
La novela de Pepe Ansúrez (1994).
La boda de Chon Recalde (1995).
Los años indecisos (1997).
Doménica (1999)

Teatro

El viaje del joven Tobías (1932).
El Casamiento engañoso.
Lope de Aguirre.
República Barataria.
El retrono de Ulises.
Atardecer en Longwood.
Diarios de trabajo (1942-1947).

Premios

Premio de la Fundación March (1959) por «El señor llega», el primer libro de la trilogía «Los gozos y las sombras».
Premio Cervantes (1985).
Premio de la crítica y Ciudad de Barcelona por «La saga/fuga de J.B.’.
1995 – Premio Castilla y León de las Letras

Manuel José Quintana y Lorenzo nació en Madrid el 11 de abril de 1772, hijo de padres extremeños. Este político liberal también fue poeta. Su vinculación con Salamanca surge porque estudió leyes y filosofía en su Universidad, teniendo como maestro, entre otros, a Juan Meléndez Valdés. De regreso a Madrid llegó a recibir la influencia de Nicasio Álvarez de Cienfuegos y Gaspar Melchor de Jovellanos.

Durante la Guerra de Independencia, Quintana se unió a la lucha por la independencia mediante la publicación del Semanario patriótico y redactando los manifiestos de la secretaría general de la Junta Suprema. En 1814 Ingresa en la Real Academia Española y en la Academia de San Fernando, pero tras la guerra, Fernando VII restaura el absolutismo iniciando la persecución hacia los liberales sin que Quintana fuera una excepción. La restauración del liberalismo durante el Trienio Liberal le devolvió la libertad retornando también a la carrera política, siendo elegido diputado en 1821. Pero el regreso del rey al poder supone una nueva marginación política llegando incluso a no poder vivir en Madrid hasta 1828. Finalmente tras la muerte de Fernando VII reinicia su carrera política llegando a ser ministro del Consejo Real en 1834, presidente de la Dirección de Estudios en 1836, e instructor de Isabel II en 1840, quién en 1855 le reconoció como poeta nacional. Falleció en Madrid en 1857.

Tiene una calle en su honor en Salamanca, la calle Quintana, anteriormente llamada del Ochavo o Carnicerías.

Obra

Las reglas del drama (1791).
Vida de españoles célebres (Tomo I: 1807; Tomo II: 1830).
Poesias (1802).
El Duque de Viseo (1801).
Pelayo (1805)

José Antonio Pascual Rodríguez (Salamanca, 29 de marzo de 1942). Lingüista y Catedrático de Lengua española de la Universidad Carlos III de Madrid. Miembro de la Real Academia Española. Es vicesecretario de la institución y director del Nuevo Diccionario Histórico de la Lengua Española.

Fue colaborador y coautor junto a Joan Corominas en la elaboración y redacción final del Diccionario crítico etimológico castellano e hispánico, que hoy para los expertos es «el Corominas-Pascual».

En el año 2006 le fue otorgado el Premio Nacional de Investigación Ramón Menéndez Pidal.

Fernando Lázaro Carreter (Zaragoza, 13 de abril de 1923 — Madrid, 4 de marzo de 2004), filólogo y critico literario, miembro de la Real Academia Española desde 1972, la cual presidió en dos ocasiones, la ultima etapa terminó en 1998.

Inició sus estudios superiores en la Facultad de Filosofía y Letras de Zaragoza,, pero los terminó en 1945 al licenciarse en Filología Románica por la Universidad Complutense de Madrid, se doctoró también en Filología Románica, bajo la dirección de Dámaso Alonso con una tesis sobre Las ideas lingüísticas en España durante el siglo XVIII que publicaría en 1949.

Su vinculación con Salamanca se inicia gracias a la universidad en la que logró la cátedra en 1949 de Lingüística General y Crítica Literara. En 1970 se traslada por concurso a la de lengua española de la Universidad Autónoma de Madrid y, poco después a la de Lingüística general en la Complutense. También fue fundador del Departamento de Español Urgente de la Agencia EFE y en 1972 es nombrado Académico de la Real Academia Española.

Su trabajo se centra en tres frentes: autor de libros escolares junto con sus colaboradores, especialmente Fernando Correa, de numerosos libros escolares, su «Lengua de COU» es especialmente recordado, así como su método de comentario de textos, el analisis de los textos y su papel más desconocido como autor.

Entre las distinciones que recibió a lo largo de su carrera destaca el Premio Aragón en 1990 y el VIII Premio Internacional Menéndez Pelayo otorgado en 1994.

Durante años contribuyó en diferentes periódicos (ABC, El País entre otros) con la columna El dardo en la palabra. En esa sección criticaba los frecuentes errores que se cometen en el idioma español. En 1997 se publicó un libro del mismo título que recopilaba estos artículos y tuvo un notable éxito. La segunda edición del libro titulado El nuevo dardo en la palabra apareció en el 2003 y recoge los dardos escritos entre 1999 y el 2002.

En su juventud cometió el «pecado venial», según él mismo, de escribir bajo el seudónimo de Fernando Ángel Lozano la obra teatral La ciudad no es para mí, que se mantuvo en cartel durante mucho tiempo. Esta obra fue llevada más tarde al cine por Pedro Lazaga en 1965, protagonizada por Paco Martínez Soria; el guión cinematográfico lo escribieron Vicente Coello y Pedro Masó, gozó de éxito y popularidad siendo todavía hoy una de las más representativas del actor Paco Martínez Soria.

Cuando se fundó la Fundación Germán Sánchez Ruipérez, Lázaro Carreter fue uno de los presidentes de honor con el propio Germán Sánchez Ruipérez. En recuerdo de esta vinculación la fundación instauró el Premio Fernando Lázaro Carreter, en el año 2006.

Obras

  • Cómo se comenta un texto literario (1957) coautor con Evaristo Correa.
  • Literatura contemporánea (1966), coautor con Evaristo Correa.
  • Calderón, Estilo barroco y personalidad creadora (1966).
  • Estudios de poética, la obra en sí (1976).
  • El habla de Magallón (1945).
  • Diccionario de términos filológicos (1953).
  • Crónica del Diccionario de Autoridades (1972).
  • Estudios de lingüística (1980).

Antonio Fernández Alba (Salamanca, 1927 – ), arquitecto.

Estudió en la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Madrid, obteniendo el título en 1957. Se doctoró en 1963. Es profesor de la Escuela desde 1959 y obtuvo la Cátedra de Elementos de Composición en 1970. Tiene varias obras en Salamanca, siendo la más importante el Convento del Rollo por la que obtuvo el Premio Nacional de Arquitectura de 1963. También ha obtenido el Premio Nacional de Arquitectura de 2003 por el conjunto de su obra.

Fue Premio Castilla y León de las Artes en 1988, Medalla de Oro de la Ciudad de Salamanca y es miembro de Real Academia de Bellas Artes y de la Real Academia Española.

El escritor, periodista, poeta y dramaturgo Nicasio Álvarez de Cienfuegos nació en Madrid en diciembre de 1764 y murió en Orthez, Francia el 30 de junio de 1809, mientras era rehén de los franceses. Estudió en las universidades de Oñate y Salamanca, donde entro en contacto con Juan Meléndez Valdés iniciándose de está forma en el mundo de la poesía. En Madrid comienza su carrera como abogado y periodista y entra en contacto con otro discípulo de Meléndez Valdés, Manuel José Quintana.

Publica sus primeras obras en Madrid y allí inicia su carrera política, en la Secretaría de Estado. Su actividad le llevo a ingresar en la Real Academia Española y en la Orden de Carlos III.

Como poeta en sus comienzos se guió por el neoclasicismo, que tenía gran fuerza en Salamanca cuando comenzó a escribir sus primeros versos. Tras su vuelta a Madrid en 1787 su poesía va evolucionando hacia el romanticismo, llegando a ser el principal representante del prerromanticismo. Cienfuegos en esta nueva etapa se ocupó de temas como: recogimiento en la naturaleza, el pacifismo, la amistad y del amor universal, en poema Escuela del sepulcro es un antecedente de la obra en el Romanticismo de Espronceda. En su época se le criticaba su gusto por las palabras exóticas: galicismos y adjetivos extraños: hondi-tronante, hojoso, retumbante…

Sonetos

A un montañés (No hay quien en la nobleza a mí me exceda)
A un valiente andaluz (Narices y pescuezo me cortara)
Haces grande merced en despreciarme
Por su carrera el sol iba corriendo

Según la leyenda este cristo apareció en el campo en el Siglo XVI, lo encontró un campesino alertado por los ladridos de su perro.

El cristo apareció entre los términos de Gomecello, Cabezabellosa de la Calzada y Villaverde de Guareña, los vecinos de estos pueblos se disputaron la posesión de nuevo cristo. Primero trató de sacarlo un vecino de Gomecello con unos bueyes pero estos no pudieron, despues lo intentaron vecinos de Cabezabellosa que también fracasaron, por ultimo los vecinos de Villaverde lo intentaron con unas vacas que si pudieron sacar el cristo. Esto fue interpretado como que el cristo deseaba estar en Villaverde de Guareña y todos aceptaron que el cristo fuera a Villaverde de Guareña, donde permanece en la actualidad.

El cristo es una gran talla románica, pero con elementos góticos. En la iglesia de Villaverde de Guareña se construyó en torno al cristo un retablo Barroco.

Según los vecinos de Villaverde de Guareña la piel del cristo cambia de color cuando va a llover.